Entretenido y muy breve relato de aventuras en el que los piratas son informáticos y los botines antiguas reliquias. Me resulta agradable la capacidad de la autora por adaptarse a ambientes tan distintos entre sus diferentes obras. Resulta igualmente creíble cuando aborda el pasado como cuando se centra en el presente más informatizado y de ello se desprende un evidente interés por mantenerse al día sin prescindir de la Historia.