¿Qué se podrá decir de estos versos que no haya sido dicho? Muchos ya son patrimonio de la humanidad y a veces son repetidos sin que el que los recita sepa siquiera de dónde provienen ("verde que te quiero verde", "a las cinco de la tarde" "Y yo que me la llevé al río", "¡que no quiero verla!"). Andalucía está en sus páginas, pero toda España vive en el Romancero.