Por encima de su calidad literaria (que la tiene), éste libro es ante todo un ejemplo admirable de fortaleza, de no rendirse nunca ante la adversidad, de mantener la esperanza siempre. En la clandestinidad, la joven Anna plasmó en éste diario sus pensamientos, sus reflexiones, sus sentimientos más profundos, sus secretos, sus emociones, su estado de ánimo, y al leerlo podemos ver que día a día va madurando, creciendo como persona y aprendiendo a vivir. La vida es difícil en semejantes condiciones, pero ella nunca se rinde y mantiene viva su esperanza hasta el (triste) final. Un testimonio de primera mano extremadamente valioso sobre el horror de la guerra.