Literariamente hablando este libro me ha parecido una pequeña joya, con múltiples recursos, giros, referencias... Creo que no es posible encontrar a un narrador más original que a un griego ciego que "escucha" todo lo que se nos cuenta en estas páginas.
Quizá también ese es su defecto, una narración excesivamente fraccionada en la que a veces resulta bastante difícil ubicarse e identificar a los personajes