A partir del misterioso cuadro del pintor holandés Vermeer, la escritora imagina una interesante historia de ficción sobre el origen de dicho cuadro, en la que nos describe la vida de la época, así como la relación entre la joven Griet y Vermeer, junto con los diferentes miembros de su familia, y el intento de la criada por adaptarse a su nueva vida, cosa que no le resultará fácil. Me ha parecido una buena historia y una interesante descripción de la época, aunque la prosa de Chevalier la encuentro un tanto sosa y anodina. Pero en general, muy recomendable.