Una novela formidable, sin nada que le sobre o que le falte. Es una historia ficticia, imaginada a partir del famoso cuadro de Vermeer que le da título a la novela. Uno de esos libros llenos de encanto, únicos e inolvidables. Es posible respirar la época y los conflictos de cada personaje. Hay una interpretación y retrato perfectos de la psicología y de la atmósfera medieval en que se desarrolla la historia. La película que se hizo basada en el libro es también una joya. Es de los pocos casos en los cuales el filme es tan bueno como el original literario.