En esta novela Josefina Aldecoa hace un homenaje a un colectivo olvidado, pero clave en la Historia de España: el de los Maestros de la II República. La autora revive la historia de una joven maestra desde los Años Veinte al comienzo de la Guerra Civil.
Gabriela, la maestra, tenía una visión idealista de los cambios que eran necesarios en la sociedad española y un absoluto convencimiento de la necesidad de superar la ignorancia de la inmensa mayoría de las clases populares, como único medio para conseguir los ideales de libertad y justicia para todos.
Su argumento se entreteje con algunos hechos históricos fundamentales en la historia de la II República Española, y sirve como marco y telón de fondo de un pueblo resignado y sometido a una oligarquía aferrada a sus privilegios y una minoría que luchaba por una reforma profunda de la sociedad.
Es verdad que aquellos ideales que hicieron posible la República no pudieron arraigarse en la sociedad española, y la situación acabó derivando en una pesadilla que dividió España en dos mitades irreconciliables que seguimos sin superar completamente. Pero esta triste realidad no debe empañar la memoria de una generación de personas que entregaron su vida y su futuro al servicio del bien común y de sus ideales de una vida mejor y más digna para todos.