Cuando lo terminé de leer pensé que la autora no había sido lo suficientemente valiente para acabar la historia de forma consecuente. Después cambié de idea: Primero porque quién era yo para decidir el final de una obra de Josefina, si la había escrito ella; Segundo porque lo que yo consideraba lógico tal vez en realidad fuera demasiado predecible y entonces me hubiera quejado de esta circunstancia. En conclusión, que después de dejarla reposar un par de semanas, me pareció una buena historia, bien contada y bien desarrollada. Ahora la recomiendo a mis amigos y por el momento a los que la han leído les gusta.