Una obra que no deja indiferente a nadie. Está escrita como un largo monólogo en primera persona sin una estructura fija (es decir, no es una historia concreta, sino un conjunto de vivencias que el autor va rememorando desordenadamente), en el que el protagonista habla sobre su estancia en el París más miserable de los años 20 o 30 y los diversos hechos y anécdotas que allí vivió, así como los trabajos que desempeñó para sobrevivir y la gente a la que conoció. Es una ficción autobiográfica, un conjunto de las ideas y reflexiones de Miller sobre el hombre, la sociedad, la vida, la sexualidad, etc. en un tono provocativo, visceral, a veces obsceno o pornográfico, y absolutamente nihilista, pero con total libertad y sin tapujos, un golpe contra la hipocresía y la convenciones de la sociedad.
Me parece una gran novela, aunque como aspecto negativo diría que es un poco irregular, tiene momentos aburridos y tiene momentos de auténtica poesía. Además es considerablemente machista, pero en cualquier caso me parece una gran novela, aunque algunos, eso sí, pueden encontrarla ofensiva o desagradable.