Completamente distinto a cualquier otro libro que he leído. Escrito en primera persona el autor nos cuenta sus peripecias en el París de los años 30 y diferentes lugares de Francia.
Está escrito de tal manera que sientes el estado emocional del escritor en ese momento haciendo que la obra tenga según su estado subidas y bajadas. Así tienes partes del libro donde te destornillas de risa, o bien te cuesta leer una página tras otra. Si buscáis leer algo distinto a lo actual en este libro lo encontrareis.