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Entradas con etiqueta ‘ventas’

¿Qué pasará con la entrega final del Ciclo de la Luna Roja?

8 de junio de 2011 en Juvenil, Mundo Editorial, Noticias

Ciclo de la Luna Roja

Hace unos días nos sorprendía la noticia, dada por el propio autor en su página web, de que Alfaguara había decidido no publicar la tercera y última entrega del “Ciclo de la Luna Roja”, del escritor vitoriano José Antonio Cotrina. La editorial había apostado muy fuerte con el primero de los libros, La cosecha de Samhein, editando el volumen en tapa dura y publicitándolo por todo lo alto. Pese a los esfuerzos de los editores y la indudable calidad del libro, una de las mejores novelas juveniles de temática fantástica de los últimos años, las ventas no acompañaron, y así la segunda entrega, Los hijos de las tinieblas, se editó directamente en rústica. Esto no fue comprendido por muchos de los lectores, entre los que me incluyo, ya que solemos tener la fea manía de querer que los volúmenes de una trilogía se publiquen en el mismo formato, no sólo por una cuestión estética sino también para mantener la coherencia en nuestras bibliotecas personales. Alfaguara, ahora, da un paso más y decide no publicar la tercera entrega, que Cotrina ya ha avanzado que se llamará La sombra de la luna.

Las reacciones, algunas muy airadas, no se han hecho esperar en la página web del autor, que se ha visto obligado a lanzar el siguiente mensaje:

Por desgracia no me ha quedado más alternativa que borrar ciertos mensajes dejados en el blog que eran muy duros con la editorial, en ocasiones bastante ofensivos. Espero que lo comprendáis; entiendo el enfado general pero no debemos caer en el insulto. Alfaguara confió muchísimo en la saga, luego no le salieron las cuentas y decidieron cancelarla; es triste y frío, pero es así. En una empresa de este tamaño ni siquiera puedes tener claro quién ha tomado esa decisión (al menos yo no lo sé), pero estoy casi convencido de que dentro del departamento de juvenil hay gente a la que esto le ha gustado tan poco como a nosotros.

El propio autor cifró las ventas conjuntas de los títulos ya publicados en unos 10.000 ejemplares, una cifra que seguramente para Alfaguara es una minucia, pero por la que matarían muchos pequeños y medianos editores. La pregunta es sencilla: ¿cuántos ejemplares se vendieron del primer libro y cuántos del segundo? Porque, sinceramente, aún en el hipotético caso de hecatombe total con la continuación, pongamos que vendiendo sólo 1.000 ejemplares en comparación con los 9.000 de la primera parte, cosa que no sabemos, ¿le compensa más a Alfaguara perder esas 1.000 ventas seguras (porque nadie compra una segunda parte si no piensa hacer lo propio con la tercera) y, de paso, cabrear a un público tan joven como el de este ciclo que no tendrá ningún reparo en estigmatizar para siempre a la editorial por esta decisión que publicar el tercer volumen en rústica, con una tirada ajustadísima y sin publicidad alguna? Alfaguara puede argumentar, y con parte de razón, y repito que las cifras 9.000 contra 1.000 son mías y no se basan en ningún argumento sólido, que una editorial como ella no puede permitirse tiradas tan cortas por temas de distribución, pero creo que el esfuerzo merece la pena por una sencilla razón: ningún lector de esta saga, o al menos casi ninguno, se arriesgará jamás a comprar una primera parte de una obra editada por esta casa editorial por miedo a que la dejen inconclusa.

Hay que decir que lo que ha hecho Alfaguara es, lamentablemente, algo muy habitual, sobre todo en editoriales de menos peso para las que la poca rentabilidad de una obra puede suponer un auténtico desastre. Alfaguara no tiene ese problema: sospechamos que tiene una estabilidad envidiable en comparación con muchas otras editoriales del país, y tal vez sea esta la razón por la que el ambiente entre los lectores está más que caldeado. Eso sí, no peligra la publicación del tercer libro. Cotrina ya ha manifestado públicamente que la obra verá la luz con toda seguridad antes de que acabe el año, y aunque de sus palabras (que demuestran el compromiso personal que el autor siente hacia sus lectores) se infiere que una opción que se la ha pasado por la cabeza es la de la autoedición, no hay que negar que algunas pequeñas editoriales del círculo de la ciencia ficción y la fantasía ya se han interesado por La sombra de la luna. Después de todo, lo que para Alfaguara puede ser irrisorio para otras editoriales supone un caramelo más que apetitoso y la diferencia entre la quiebra y la supervivencia.

Autores relacionados:
José Antonio Cotrina
Libros relacionados:
La cosecha de Samhein
Los hijos de las tinieblas

Primer Congreso Internacional del Libro Electrónico

Ventas

Leo en murmullo.org un resumen del congreso profesional dedicado al ebook que se ha celebrado en Brasil y donde han asistido los grandes del mundo editorial. En concreto me ha llamado la atención la jornada en la que participaron gente de la Feria de Frankfurt, Barnes & Noble, Little Brown o Ediciona.com.

Aunque dedicado casi en exclusiva al mercado brasileño, los datos fueron, como es normal con esos ponentes, americanos y europeos. Los puntos principales parecen dar al traste con la teoría española de “todavía faltan unos cuantos años para el libro digital”, y es que el mundo del ebook está creciendo a pasos agigantados.

De entrada, podemos decir que las ventas crecieron un 261% en total del 2008 al 2009. Eso, teniendo en cuenta que se venía de una situación parecida del 2007 al 2008, indica una curva ascendente hoy por hoy imparable.

Otro dato curioso: casi la mitad (un 47%) de los lectores de libros electrónicos lo hace en la pantalla de su ordenador. ¿Qué indica eso? No sólo que a muchos no les importa demasiado la salud de sus ojos y que, visto lo visto, les va a dar igual leer en una brillante pantalla de iPad, sino que en cuanto aparezcan los lectores de libros electrónicos a precio asequible puede que se utilicen más de lo que se piensa.

Otro apunte; Barnes & Noble ha realizado un estudio sobre la lectura en pantallas a color, sobre las que, al parecer no se lee en periodos más largos que media hora. Interesante para los iPadianos, aunque claro, el estudio favorece al Nook de B&N…

En el tema del dinero, el público está dispuesto a pagar por contenido y aplicaciones para su teléfono aunque puedan conseguir lo mismo gratis por Internet. En el uso del teléfono móvil si que se ha implantado una cultura del pago, al contrario que en los MP3 -y en los libros, al paso que van-, así que los móviles pueden ser una tabla de salvación en caso de emergencia editorial.

El 80% de los que leen las primeras 16 páginas de un ebook acaban por comprarlo. Esto es interesante, ya que la naturaleza de la oferta en red permite una consulta previa de casi todos los libros -ofrecer el primer capítulo gratis es una práctica ya casi establecida por completo-, con lo que se pasa de echar un simple vistazo a poder empezar tranquilamente a leer el libro en nuestra casa.

Y, hablando de dinero, el dato definitivo y que indica cómo se está moviendo el sector americano del libro electrónico: con casi 60 millones de dólares en ventas el último cuatrimestre de 2009 se vendió más que durante todo el año 2008, y con un aumento de casi diez millones con respecto a los meses anteriores. Tan sólo enero de 2010 ha supuesto casi 32 millones de dólares en ventas, confirmando así lo disparado de los datos.

Ventas

También son muy interesantes algunas frases que destacan en murmullo y que deberían calar en la cabeza de la mayoría de editores.

-Los editores tienen que estar en las redes sociales.
-Dejen de perseguir al lector, sedúzcanlo.
-Lo que vale es la historia, no el soporte.
-Ya no estamos en el negocio del objeto físico, estamos en el negocio del contenido
-Nadie va a matar el libro

En resumen, una buena serie de datos y reflexiones para comenzar el año 2010, en el que se va a desarrollar el negocio del libro electrónico y de los e-readers (de los cacharreros y sus cacharros, como ya algunos los denominan de manera “cariñosa“), y en el que veremos aparecer iniciativas interesantes, ya sea en forma de Tablet, o de nuevas tecnologías de pantalla.

Los diez mejores libros del 2009, según el New York Times

16 de enero de 2010 en Literatura, Mundo Editorial, Narrativa, Noticias

Lorrie Moore

Cada final y principio de año llega el ansiado o temido momento de las listas. Las listas de lo que se considera más relevante del año anterior y lo que se considera que triunfará durante el año entrante. Por supuesto con los libros no iba a ser menos, y he acudido a uno de los periódicos de mayor influencia del mundo para ver qué habían escogido como mejores obras del año pasado. Es notable que, como suele ocurrir, son libros que aquí no han sido, en general, grandes éxitos, o que ni siquiera se han traducido todavía al español.

1. Both ways is the only way I want it, de Maile Meloy

2. Chronic City, de Jonathan Lethem (Lethem sí ha disfrutado de un relativo éxito en nuestro país gracias a las publicaciones de Mondadori y DeBolsillo de obras anteriores suyas como Paisaje con muchacha o La fortaleza de la soledad).

3. A Gate at the Stairs, de Lorrie Moore; aquí la obra se ha traducido como Al pie de la escalera, de la mano de Seix Barral.

4. A Short History of Women: A Novel, de Kate Walbert

5. Half Broke Horses: A True-Life Novel, de Jeanette Walls. Walls se hizo muy popular gracias a su novela El castillo de cristal, un gran éxito de ventas internacional, por lo que suponemos que no tardaremos en poder leer en español esta nueva obra biográfica.

6. The Age of Wonder: How the Romantic Generation Discovered the Beauty and Terror of Science, de Richard Holmes. Holmes goza de cierta notoriedad gracias a sus obras de carácter histórico, sobre todo por Un mundo en guerra: Historia oral de la Segunda Guerra Mundial.

7. The Good Soldiers, de David Finkel. Finkel no es conocido en nuestro país, pero no es así en sus nativos Estados Unidos: un reportero y redactor del Washington Post cuyo trabajo periodístico le valió un Pulitzer en el 2006.

8. Lit: A Memoir, de Mary Karr.

9. Lords of Finance: The Bankers Who Broke the World, de Liaquat Ahamed

10. Raymond Carver: A Writer’s Life, de Carol Sklenicka. Carver está de moda, así que no sería arriesgado asegurar que esta extensa y muy completa biografía llegará pronto a nuestras tierras.

Por supuesto hay variación entre las listas estadounidenses y las anglosajonas, por no hablar de otras listas internacionales y las propias españolas y latinoamericanas, pero está claro que por lo menos en el mundo anglosajón el gran triunfador de la crítica del 2009 ha sido la biografía. Caso muy diferente sería la evaluación de los 10 libros más vendidos del año, que sospechamos que no son los mismos. Y no nos equivocaríamos. Una pequeña investigación nos confirma que algunos de los libros más vendidos a nivel internacional este año pasado han sido, por mencionar un par, Orgullo y prejuicio y zombies, de Seth Grahame-Smith, Her fearful symmetry de Audrey Niffenegger (que ya nos sorprendió con La mujer del viajero en el tiempo) o cualquiera de los libros de la trilogía de Stieg Larsson, confirmándonos el buen estado de salud de la novela negra y de la obra fantástica. En España también ha encabezado Larsson las listas de ventas, listas que por otro lado incluyen, cómo no, a la crepuscular Stephanie Meyer por The Host (El huésped), a los siempre presentes Dan Brown (El símbolo perdido) y Pablo Coelho (El vencedor está solo), y al cada vez más exitoso Ildefonso Falcones, con La mano de Fátima. Lo cual nos confirma, una vez más, lo alejada que está la crítica, sea del país que sea, de los gustos reales de los lectores en general. Tal vez esto se deba a una falta de conocimiento y de formación literaria por parte del lector medio, o a un exceso de pedantería y esnobismo cultural por parte de la crítica, o tal vez, a la hora de la verdad, las listas no sirvan de mucho a la hora de vender libros.

Autores relacionados:
Audrey Niffenegger
Dan Brown
Ildefonso Falcones de Sierra
Jeannette Walls
Jonathan Lethem
Libros relacionados:
Al pie de la escalera
El castillo de cristal
El mundo en guerra: historia oral de la Segunda Guerra Mundial
El símbolo perdido
El vencedor está solo

El libro digital en el desierto de la lectura

Desierto

En un país como es España, donde los índices de lectura dan más risa incluso que pena, donde los libros se regalan y amontonan en las estanterías sin que nadie los toque, donde la telebasura es líder de audiencia y los programas culturales apenas se siguen, donde la cultura en ocasiones se menosprecia en favor del populismo peor entendido, allí donde escribir es más un dolor que un divertimento, en esa España desierta de letras, ahora, de repente, nos encontramos con la aparición del libro digital, una suerte de hechizo mágico por el cuál, agárrense, todo el mundo se va a poner a leer a Saramago, Pynchon, Mankell y a Dan Brown, además, sin pagar un céntimo de euro, que ya se sabe como es la picaresca española, y aquí nadie va a mover un billete de la cartera si se puede conseguir algo gratis, eso sí, sin importar gastarse 300 euros en un lector de medio pelo, posiblemente más de lo que muchos se habían gastado en libros durante toda su vida.

¿Alguien se cree esto? La industria editorial no es la musical. Los libros no son canciones de tres minutos con derechos en los politonos, bares, restaurantes y salones de boda. Los trovadores hace tiempo ya que no recitan las hazañas de Sam Spade por los salones de té a media tarde a cambio de monedas y tabaco. No, eso no es cierto y parece que ni la industria por un lado ni los usuarios por otro llegan a comprenderlo.

La base de la literatura es el escritor. Ese ser solitario y normalmente incomprendido que pasa las horas delante del teclado, la máquina de escribir o su moleskine, juntando letras casi siempre a medianoche y sacándose las entrañas de todas las maneras posibles. De cada mil escritores, hay uno bueno, y de cada diez mil, uno que vende; por desgracia, no siempre son el mismo tipo.

Así que si dejamos a un lado las estrellas del rock literario, aquellos que venden por castigo, miles y miles de ejemplares, a los que en realidad que les pirateen no les importa nada -o no debería, allá cada cual con su avaricia-, quedan un montón de taciturnos tecleadores que, si las cosas van como van, tendrán bastantes problemas.

Lo que no se puede hacer es perpetuar el sistema. Hay que cambiar, evolucionar, buscar una salida. Es lo más difícil de todo, ya que todavía se mueve mucho dinero, independientemente de la tecnología. Si las editoriales cierran los e-books, plantan DRM, inflan los precios y persiguen a sus clientes, estos se sentirán con todo el derecho del mundo a usar los libros electrónicos que consigan por sus propios medios. Pero que nadie se lleve a engaño: un libro descargado no es un libro que dejas de vender, ni siquiera es un libro leído. Las cifras se inflan dependiendo de a quién le convenga hablar, eso está claro. ¿Qué nos queda? ¿Suscripción? ¿Filtros de popularidad? ¿La medida de un trabajo artístico será el número de semillas en el bit-torrent?

En el país donde no se lee, los libros son ahora un caballo de batalla, algo que me parece impresionante. A lo mejor es que no hay tantas excusas sobre la calidad de los escritores que sobre cantantes o directores de cine. Pero volvamos al tema: aquellos, la mayoría, que no leían, no leerán, aunque se descarguen mil libros. Aquellos que compraban libros, lo seguirán haciendo, pero si no hay facilidades, buenos precios y comunicación, acabarán por desaparecer.

En cuanto a los que dejarán de comprar libros para únicamente descargar copias gratis, por lo menos nos queda el consuelo de que irán a ver a sus escritores favoritos en concierto.

Autores relacionados:
Dan Brown
Henning Mankell
José Saramago
Thomas Pynchon

Los 100 libros más vendidos de la historia

18 de octubre de 2009 en Literatura, Mundo Editorial

Libro rojo

Nadie se sorprenderá al comprobar que, entre los libros más vendidos de la historia, muchos son religiosos o políticos. En concreto el más vendido es, como no podía ser de otra forma, la Biblia, de la que se cree que se han podido vender al menos tres mil millones de copias (aunque otras fuentes hablan incluso del doble), seguido de lejos por El Libro Rojo de Mao Zedong (entre mil y dos mil millones) y el Corán (unos ochocientos millones). Tres libros chinos más acaparan los tres siguientes puestos del ránking: el diccionario Xinhua, y los recopilatorios de poemas y artículos de Mao. Hay que esperar al séptimo puesto para encontrar una novela, en este caso, y tal vez sorpresivamente, Historia de dos ciudades, de Charles Dickens, con la friolera de unos doscientos millones de ejemplares vendidos desde su primera edición ahora hace justo 150 años.

Comparten el octavo puesto El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien, y nada menos que el tomo de Escultismo para muchachos: un manual de instrucción en buena ciudadanía haciendo vida de campaña, de Robert Baden-Powell, libro de cabecera de todos los scouts del mundo, con ciento cincuenta millones de ejemplares cada uno. Con diez millones menos, el inefable Libro de Mormón, del profeta Joseph Smith. Los mormones ganan su particular batalla a los Testigos de Jehová, aunque el siguiente en la lista sea su libro La verdad que lleva a vida eterna, publicado por la Watchtower Society. Cierran la lista de libros con más de cien millones de ejemplares una obra teórica del político chino Jiang Zemin, Diez Negritos, de Agatha Christie, El Hobbit, también de Tolkien, y Sueño en el pabellón rojo, de Cao Xueqin. De los quince libros más vendidos, tan sólo cinco son novelas: dos de fantasía (y del mismo autor), un thriller, una novela histórica y un compendio de temáticas (me estoy refiriendo a Sueño en el pabellón rojo) imposible de definir desde el punto de vista occidental (yo, al menos, no me atrevería a hacerlo).

Los libros siguientes de la lista, aquellos que teóricamente han vendido entre cincuenta y cien millones de copias, sí son predominantemente novelas: Ella, de H. Rider Haggard, El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, El Código Da Vinci, de Dan Brown, El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger, El alquimista, de Paulo Coelho, Heidi, de Johanna Spyri, Ana de las tejas verdes, de Lucy Maud Montgomery, y Belleza negra, de Anna Sewell. Al César lo que es del César: las obras de Brown y Coelho adquieren mayor valor ya que son mucho más recientes que ninguna otra de la lista hasta este momento y, además, no han sido de lectura obligatoria en colegios e institutos desde hace décadas (cosa que sí ocurre con, por ejemplo, Belleza negra).

Belleza negra

La lista sigue y sigue: otras novelas superventas, aunque sin llegar al nivel de las mencionadas, serían (siempre por orden de importancia cuantitativa) El nombre de la rosa, de Umberto Eco, La telaraña de Charlotte, de E. B. White, Harry Potter y las reliquias de la muerte, de J. K. Rowling, Juan Sebastián Gaviota, de Richard Bach, Ángeles y demonios, de Dan Brown (otra vez), Guerra y paz, de Tolstoi, Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, Valle de muñecas, de Jacqueline Susann o Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell.

Los libros más vendidos escritos originalmente en español serían, por otra parte, Cien años de soledad (treinta millones de copias), de Gabriel García Márquez, La sombra del viento (quince millones), de Carlos Ruiz Zafón y Santa Evita (diez millones), del periodista argentino Tomás Eloy Martínez.

Autores relacionados:
Agatha Christie
Anna Sewell
Antoine de Saint-Exupéry
Charles Dickens
Dan Brown
Libros relacionados:
Belleza negra
Diez negritos
El alquimista
El código Da Vinci
El guardián entre el centeno

¿Ha vendido Brown más ebooks que libros en papel? Va a ser que no

Último símbolo

Si algo me ha llamado la atención esta semana es la facilidad con la que los medios, y la gente, se apunta a una noticia llamativa aunque sea sencillo darse cuenta de los evidentes agujeros que pueda tener.

Se ve que las ganas de que llegue el e-book al mercado generalista son tan grandes que algunos no pueden esperar a que suceda de verdad, y dan informaciones, e incluso reflexiones, sobre una noticia que ha saltado desde la blogosfera americana: El símbolo perdido, de Dan Brown, vende más como libro electrónico que en papel.

Si estuviéramos en Agosto esta seria la perfecta serpiente de verano. Analicemos un poco todo este embrollo.

Resulta que la noticia se refiere exclusivamente a Amazon USA. Bien, eso podría hasta tener sentido: la versión para Kindle es sensiblemente más barata que la tapa dura en papel. Puede que los usuarios de Amazon, muchos de ellos usuarios de e-book, se hubieran decantado por este último.

Sin embargo, el dato global de Doubleday, la editorial de El símbolo perdido, habla de dos millones de libros vendidos y un 5% de venta electrónica. Eso es 100.000 e-books para todas las plataformas. Cabría pensar entonces, ¿tan pocos libros físicos ha vendido Amazon como para que, más o menos, 80.000 e-books pasen al primer puesto? La respuesta es sencilla: Los datos de venta de Amazon no incluyen la preventa, el sistema por el cual los compradores en Amazon reservan su ejemplar para que se lo manden en el mismo momento que el libro se ponga a la venta. Normalmente esta cifra suele ser muy alta, e incluso con un ejemplar de Harry Potter se reajustó la tirada inicial por la demanda de la preventa. El e-book de Brown lleva 10 días en el top 100… el físico lleva la friolera de 158. Hagan cuentas.

Así que ahora, en Amazon USA -no en otras partes del mundo-, y sin contar la preventa, el libro electrónico de Brown se vende muy bien para Kindle. Es más, la cifra total es increíble: 100.000 ejemplares en una semana es una auténtica bomba para un e-book, mucho más que ningún otro antes. Esa es la verdadera noticia. ¿Superar al libro físico en números totales? Eso ya es otra historia muy diferente que deberá ser contada en otro lugar.

Autores relacionados:
Dan Brown
Libros relacionados:
El símbolo perdido

Nielsen y los datos de venta

1 de junio de 2009 en Literatura, Mundo Editorial, Noticias

Nielsen

Para aquellos que nunca se han acercado al mundo editorial, quizá resulte sorprendente que el método habitual para comunicar las ventas de los libros sea siempre un tanto peculiar. Durante mucho tiempo, los datos era aproximados, es decir, a ojo. Dependiendo de distribuidores y algunos libreros que se cogían como base, cifras de ventas ya determinadas… la cifra resultante era la que se pasaba al autor a la hora de hacer las cuentas anuales, y el autor, como no podía ser de otra forma, lo aceptaba, ya que el mundo de la edición es un mundo de auténticos caballeros.

Claro que siempre ha existido algún aprovechado que ha escamoteado algunos libros, pero, al parecer, esos han sido siempre los menos. También, para evitar casos muy sangrantes, todo escritor tiene derecho a ver cuántos libros suyos están en almacén. Derecho que, por lo que sé, tampoco se ejerce demasiado.
Lo cierto es que de un tiempo a esta parte, la técnica artesanal de estimación de ventas a pasado a estar en manos de la Consultora Nielsen, empresa que lleva un control férreo de los libros vendidos en grandes superficies y cadenas de librerías, al mismo tiempo que realiza un amplio muestreo en librerías de menor tamaño. El resultado, según ellos, llega al 80% del mercado, con lo que no es difícil realizar mejores estimaciones.

Si bien muchas editoriales han contratado el servicio de Nielsen, los datos obtenidos son tratados en secreto -no en vano son datos privados que cuestan dinero- y así, de paso, se pueden seguir hinchando los datos de ventas para determinados best-sellers. Hay que tener en cuenta, claro, que los datos semanales de Nielsen ayudan a los editores a copiarse unos a otros a la búsqueda del superventas definitivo.

La polémica salta cuando un número de escritores ha solicitado conocer los datos Nielsen sobre la venta de sus libros y lo consideran un derecho a la hora de calcular las ventas, ya que no saben qué tipología se sigue al calcular el número de ejemplares colocados, si el ojímetro de antes, o los datos refinados de la consultora.

Una polémica que resuena fuerte estos días de Feria del Libro en los que autores de toda España se reúnen en Madrid y hacen corrillos tras las firmas para compartir experiencias y quejarse un poco del mundo en general.

Día del Libro: La resaca de datos

24 de abril de 2009 en Actividades, Literatura, Mundo Editorial, Noticias

Resaca librera

Ha pasado el Día del Libro y con él el momento de actividad informativa y mediática más importante para el mundo de los libros, no así de ventas totales ya que durante la semana navideña la industria y los libreros entran en un estado cercano al colapso.

Ya han empezado a salir los primeros datos relacionados con el día de ayer, y son bastante halagüeños. La afluencia a las casetas de venta fue importante, sobre todo en las ciudades donde ayer era día festivo, y en niveles de venta se está hablando de alrededor de los 20 millones de euros, cifra que igualaría los guarismos del año pasado, un año pasado pre-crisis.

El gato al agua de este año se lo ha llevado el que todo el mundo esperaba -cuando se daban noticias ayer de que no había un best-seller claro… ¿a qué se referían?- siendo la Trilogía Millenium de Larsson el pack de regalo -bueno, trilogía de dos, hasta que salga el tercero de los libros- el triunfador de la jornada. En ficción hay que destacar que El niño con el pijama de rayas de John Boyne todavía sobrevive en los tops -teniendo en cuenta que lleva más de un año en venta, es todo un logro-, y también hay que mencionar a las nuevas entradas, como El huésped, de Stephenie Meyer -¿alguien lo dudaba?-, La soledad de los números primos, de Giordano -que ya venía pegando fuerte-, y, quizás la única sorpresa en ficción, La mujer de verde, de Indridason, otra novela negra sueca al rebufo de Larsson y Mankell.

La sorpresa, la verdadera sorpresa, es el número uno de Anatomía de un instante, de Javier Cercas, autor de Soldados de Salamina, que se ha colocado líder en las ventas de no ficción. Esta crónica del 23F ha funcionado muy bien y hay que dar la enhorabuena a Mondadori por colocar el lanzamiento de manera perfecta y al autor por dar unos jugosos titulares a la prensa justo antes de que empezara el día del libro.

Otros libros de no ficción que han vendido bastante bien son los que ya apuntaban esa tendencia en el primer trimestre del año, como La crisis ninja, de Leopoldo Abadía. Como dato curioso, en Cataluña han funcionado muy bien los libros dedicados al FC Barcelona, incluyendo una biografía de Guardiola. Si es que el fútbol está hasta en la sopa (de letras, claro).

Autores relacionados:
Arnaldur Indridason
Henning Mankell
Javier Cercas
Leopoldo Abadía
Paolo Giordano
Libros relacionados:
El niño con el pijama de rayas
La crisis ninja
La huésped
La mujer de verde
La soledad de los números primos

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