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Entradas con etiqueta ‘Redes sociales’

El Quijote en YouTube

25 de noviembre de 2010 en Actividades, Autores, Literatura, Tecnologí­a

El Quijote en YouTube

No os vamos a sorprender si os decimos que El Quijote es la obra más conocida de la literatura española y que es símbolo de toda la grandeza que encierra uno de los idiomas más hablados, vivos y fascinantes de todo el mundo.

Todos los años se realiza una lectura ininterrumpida del Quijote, de viva voz y presencial, acto al cual se acerca muchísima gente y que ya en años anteriores hizo uso de Internet para compartir la experiencia con varias sedes del Instituto Cervantes. Se ve que la idea de unir la tradición del Quijote con las últimas tecnologías de comunicación ha tenido éxito y este año se nos anuncia El Quijote 2.0.

La RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española se han puesto de acuerdo con YouTube para conseguir la lectura del Quijote más multitudinaria e internacional de la historia, una apuesta sincera por la tecnología y las redes sociales que acerca a unas instituciones centenarias al mundo social del siglo XXI.

Participar es muy sencillo y cualquiera puede hacerlo, siempre y cuando, como requisito previo, se disponga de un ordenador, una conexión a internet y una webcam -o cámara de cualquier tipo-. Vamos a explicaros cómo hacerlo para que podáis formar parte de esta gran ocasión.

Lo primero es entrar en la página web de El Quijote en YouTube, la cual podéis encontrar aquí. Luego tenéis que introducir vuestro usuario de YouTube o bien registraros, no cuesta más que un minuto. Automáticamente pasaréis al segundo paso, en el que se os mostrará el texto de El Quijote que se os ha asignado. A partir de ese momento tendréis seis horas para subir el vídeo de vuestra lectura a YouTube.

Antes de grabaros, con una webcam es lo más sencillo, pero serviría con una cámara normal, siempre que luego podáis pasar el archivo al ordenador, es aconsejable practicar un poco: leer en voz alta un par de veces el texto, imprimirlo para leerlo con mayor comodidad o no ponerte nervioso son algunas de las recomendaciones que podéis encontrar en la ayuda de la web.

Una vez os hayáis grabado lo único que tenéis que hacer es subir el vídeo a YouTube. Desde el mismo sitio de El Quijote tenéis un enlace que os llevará a la pantalla de subida de vídeo -o de grabación directa con una Webcam, si es que tenéis-, donde os detallan los puntos más técnicos, algo que, para una grabación tan corta y sencilla, no debería daros problema alguno.

Nosotros ya tenemos nuestro fragmento preparado, ¿a qué estáis esperando para haceros con el vuestro? Dad la bienvenida al Quijote a nuestro siglo XXI.

Más información: El Quijote en YouTube [sitio oficial]

Autores relacionados:
Miguel de Cervantes Saavedra
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Don Quijote de la Mancha

Escritores y redes sociales

28 de octubre de 2010 en Autores, Literatura, Mundo Editorial, Tecnologí­a

Hablar en Redes sociales

Una de las principales consecuencias de este rápido avance de la tecnología en la que todo va a ritmo social 2.0, con Facebook, Twitter, Tuenti marcando la jornada diaria de miles de personas, es que desde las editoriales se apremia a los autores a que se acerquen a las redes sociales.

Ya no es que un autor haya crecido en el medio digital o bien que haya encontrado una manera genial de hacerse un nombre participando aquí o allá, como antes se hacía a base de cartas al director o enviando poemas escritos a máquina vía postal a una revista desconocida, ahora el acercarse a los lectores ha llegado también a todo tipo de autores, conocidos, medio conocidos, insoportablemente desconocidos sin que ellos lo sepan, estrellas mediáticas o futuros gurús de la autoayuda u las dietas sanas.

El ejemplo más reciente ha sacudido las redes españolas y hasta ha llegado al extranjero, Pérez Reverte burlándose del ex-ministro de exteriores Moratinos y luego insultándole desde su cuenta de Twitter. Hay que decir que Reverte lleva usando el Twitter desde hace tiempo y la verdad es que lo hace manteniendo el mismo nivel que usa para sus columnas semanales. Lo cierto es que en esta ocasión a muchos les ha parecido que se le ha ido la mano, aunque leyendo el resto de sus opiniones habituales tampoco es que se vaya mucho de su habitual chascarrillo cruel.

Lo cierto es que lo que me parece más importante es la presencia de un autor superventas en Twitter, con una participación muy activa (aunque tras leer su timeline me lo imagine con una botella de orujo frotándose las manos como un troll de la vieja escuela esperando que se metan con él), algo que pronto veremos más a menudo, sobre todo a medida que las editoriales hagan presión sobre los autores e incorporen cierta dedicación a perfiles sociales dentro de los contratos.

Esto, que puede parecer un acercamiento directo autor-lector, puede derivar en situaciones incómodas para muchos, tanto autores como lectores. Las redes sociales tienen sus códigos y reglas, muchas veces desconocidas al principio, y, lo que es peor, pueden ayudar a descubrir qué tipo de escritor o escritora es ese capaz de reflejar tu vida en palabras: genial, torpe, tímido, soberbio o insoportable.

De hecho me imagino como serían los tuits de algunos grandes literatos de la historia si tuvieran que explicarse. Algo así como:

@Byron: a mi mujer no le gusta que me lo haga con mi hermana :( @Shelley , vámonos de fiesta a Suiza

@Rimbaud: en cuanto termine esta venta de armas saco pasta para publicar otro poemario

@HMiller: hoy he terminado el tratamiento de purgaciones. Ah, la France.

@Dragó: Nunca he tenido trato erótico con menores.

Autores relacionados:
Arturo Pérez-Reverte

El efecto Facebook

19 de agosto de 2010 en Ensayo, Literatura

Facebook

Si a estas alturas desconoces la existencia del omnipresente caralibro, es muy probable que sea porque has estado dando vueltas alrededor de la Tierra dentro de una nave espacial. Aunque no seas parte de ese 20% de la comunidad internauta que se conecta todos los días a Facebook, lo más seguro es que conozcas a alguien que tiene una granja virtual, etiqueta a todos sus amigos en fotos en las que salen borrachos, y pierde más tiempo de trabajo enganchado a la red social que en los mejores tiempos del Messenger de Microsoft, que ya es decir. Era inevitable que un fenómeno de esta envergadura engendrase textos, y seguramente el más completo y popular al respecto sea The Facebook Effect (El efecto Facebook), de David Kirkpatrick, periodista de la revista Fortune, una conocida revista sobre internet y tecnología. La obra se ha publicado en dos partes, cubriendo la primera la historia corporativa de la empresa y de su creador, Mark Zuckerberg, siendo la segunda un análisis de su alcance a nivel tecnológico y social.

A pesar de su detallada descripción de los entresijos del nacimiento y desarrollo de Facebook, está clara la postura de Kirkpatrick en favor a Zuckerberg. Su pormenorización de los juicios celebrados contra éste (tanto por abandonar a contribuyentes iniciales del proyecto como por tratar de manera dudosa la privacidad de sus usuarios) no es precisamente objetivo, y su buena relación con el joven dueño de esta red social parece enturbiar su visión de los hechos. Su prosa es mediocre y su imparcialidad, cuestionable, aun así la obra no deja de ser fascinante, narrando el viaje de un visionario que, a pesar de las multimillonarias ofertas que recibe por su empresa, se niega a venderla ya que asegura no querer dinero, sino desarrollar su idea.

La segunda parte, recientemente publicada, es también interesante por su estructurado diagnóstico del estado actual y futuro de las redes sociales y sus posibilidades. Sin embargo, Kirkpatrick peca aquí también de mostrarse demasiado optimista; el inevitable escalofrío que produce saber que Facebook podría poseer la mayor base de datos del mundo no parece afectarle. En supuestas palabras del propio Zuckerberg cuando estaba arrancando su proyecto: “Tengo 4.000 correos electrónicos y sus contraseñas, fotos y números de seguridad social, la gente confía en mí, son tontos del culo”. En cualquier caso, Zuckerberg ya tiene bastantes detractores, existen otros libros que han tenido éxito gracias precisamente a la demonización de su persona y de su empresa. Ben Mezrich publicó con Doubleday The Accidental Billionaires: The Founding of Facebook, A Tale of Sex, Money, Genius, and Betrayal, que ha sido traducido a nuestro idioma con el título de Multimillonarios por accidente. El nacimiento de Facebook, una historia de sexo, dinero, talento y traición, título que, como podéis ver, no deja nada a la imaginación. Según Mezrich, fue precisamente su falta de sexo, es decir, su escasa habilidad social con el sexo opuesto, lo que acabó llevando a Zuckerberg a crear Facemash, una red para puntuar el atractivo de sus compañeras de Harvard, y que fue la semilla inicial para crear una red mayor, en su principio sólo para universitarios. Es obvio que Zuckerberg no sale muy bien parado en este libro, pero es inevitable: el inmenso éxito de Facebook y el carácter especial de su fundador son alimento perfecto para un best-seller, tanto, de hecho, que a finales de año veremos la adaptación cinematográfica.

Autores relacionados:
Ben Mezrich
Libros relacionados:
Multimillonarios por accidente: El nacimiento de Facebook

Novedades y mejoras en Lecturalia

21 de mayo de 2010 en Lecturalia, Literatura, Noticias

Lecturalia

En Lecturalia siempre estamos trabajando para mejorar la experiencia de vosotros, los usuarios, a la hora de compartir opiniones, marcar preferencias y convertir esta red social en vuestra favorita a la hora de hablar, y disfrutar, la literatura.

Por eso nos gusta anunciaros una serie de novedades que hemos ido implementando poco a poco en todo el sitio web y que aquellos que más nos visitan ya han notado aquí y allá. La verdad es que en el mundo de los libros toda tarea parece infinita, así que, como siempre en Lecturalia, también depende un poco de vosotros para que el resultado sea redondo.

Hemos mejorado la interacción con otras redes sociales, como Facebook o Twitter, entre otras, así que podréis con un simple click de ratón compartir autores, opiniones, personajes… nunca antes ha sido tan fácil compartir con otros amigos fuera de Lecturalia toda nuestra información.

A partir de ahora tenéis a vuestra disposición fichas con los personajes más importantes de la literatura, un listado en continuo crecimiento para que podáis conocer la vida y milagros de vuestros protagonistas y villanos favoritos, además de encontrar en qué libros aparecen. De ese modo podéis ver, por ejemplo, desde Sherlock Holmes a James Bond, pasando por Harry Potter o Tom Ripley.

Además, la creación de una serie de grupos en los que listamos autores y libros os ayudará a descubrir a los grandes autores de la novela negra, a los integrantes de generaciones literarias como la del 98 o a los libros fundamentales del terror.

Si estáis registrados en Lecturalia descubriréis muchas más novedades, como la posibilidad de subir una imagen a vuestra ficha de usuario y marcar los libros que hayáis leído, los que estéis leyendo en el momento o los que deseáis tener en vuestra biblioteca. También se ha cambiado la manera en que se presentaba la información para que sea más clara todavía.

Por último, se potencia la actividad y participación de los usuarios, mostrando los cambios realizados en cada momento y también listando a aquellos de vosotros que colaboráis más añadiendo, editando y comentando libros.

En Lecturalia esperamos que estos cambios sean de vuestro agrado y que hagan un poco mejor el rato que pasáis con nosotros. Cualquier duda, recomendación o idea que tengáis será bien recibida en los comentarios.

¡Gracias por contar con nosotros!

Grupos relacionados:
Fundamentales del Terror
Generación del 98
Novela Negra y Criminal
Personajes relacionados:
Harry Potter
James Bond
Sherlock Holmes
Tom Ripley

Los escritores y las redes sociales

23 de diciembre de 2009 en Autores, Literatura, Literatura electrónica, Noticias

Enfado escritor

Los tiempos en que los escritores podían parecer seres inalcanzables, lejanos en sus cristalinos pedestales, visibles apenas para compartir unos canapés cada dos años, echar unas firmitas y dar entrevistas por la radio parece que están llegando a su fin.

Si, aunque muchos todavía se aferren a sus viejas máquinas de escribir marca Olivetti mientras, supongo, ven la televisión en blanco y negro y fuman celtas sin boquilla para mantenerse auténticos, la verdad es que el mundo digital se nos viene encima a todos sin remedio y, a algunos más que a otros, les está viniendo un poco grande.

Antes apenas se mantenía contacto con los lectores más que de forma muy ocasional y, en contadas ocasiones, mediante la tradicional correspondencia. El correo electrónico empezó a facilitar el acceso a los fans a sus escritores favoritos y ahora, con las redes sociales, los blogs y las webs de literatura, como esta misma, a veces pueden generar curiosos encuentros y desencuentros.

Por ahora ha pasado varias veces, quizá el caso más sonado sea el de una escritora americana, Candance Sams, que se lanzó a degüello sobre una mala crítica que un usuario de Amazon había dejado en su último libro. Puede que ignorar a gente en el Facebook sea fácil, pero dejar pasar una mala crítica es un ejercicio zen, una labor homérica, un trabajo hercúleo para cualquier escritor, sobre todo si es mal comentario está justo al lado de “Comprar este libro“.

Anne Rice también hizo sus pinitos en el arte de la incorrección social con frases como “Has usado este sitio como si fuera un urinario público para publicar falsedades y mentiras“. Eso es el mercado americano, en el hispano no conozco demasiados casos, pero está claro que la incorporación del ejemplar autóctono a todos los aspectos de Internet todavía no ha llegado al nivel americano.

De todas formas habría que sentar unas bases, tanto para autores como para internautas. Para los autores, tienen que tener en cuenta que sumergirse en el mundo de las opiniones personales es perder la perspectiva. Antes había dos críticas, tres como mucho, ahora puede haber cientos de ellas, algunas correctas, otras no, y otras simplemente dejadas caer para hacer un poco la puñeta, que de todo hay en los mundos de la red. Contar hasta diez antes de meterse en un foro a repartir estopa es un gran consejo.

Para los internautas, poco que decir, la verdad. Tan sólo tened en cuenta que los autores pasan mucho tiempo delante de la pantalla del ordenador y que puede que se estén googleando cada diez minutos. Es un vicio habitual. Si habláis de ellos, os encontrarán. También son personas. Tratadles bien.

Autores relacionados:
Anne Rice

Neil Gaiman y la twitter-ficción

Gaiman

Para los que no conozcan Twitter, decir que es un lugar de encuentro y comunicación personal en el que sólo se pueden dejar mensajes de hasta 140 caractéres, y es conocido por su inmediatez y enorme número de usuarios, si bien todavía nadie puede explicar exactamente para qué sirve.

Lo cierto es que el mundo de la literatura ha encontrado en Twitter un medio ideal para la experimentación, desde la recreación de obras clásicas como Romeo y Julieta a base de Tweets a la publicación de microcuentos como se puede ver, por ejemplo, en el Tweet del Cruciforme, donde cada día nos podemos sumergir en un universo de lo más peculiar.

Desde la BBC nos llega un interesante experimento: la creación de un cuento de hadas colaborativo aprovechando el millón de seguidores que el escritor Neil Gaiman tiene en su cuenta de Twitter. Todo empezó con un mensaje del autor de éxitos como Coraline o American Gods:

@neilhimself Sam estaba cepillando su pelo cuando la chica en el espejo bajó el cepillo, sonrió y dijo “Ya nunca te querremos”

A partir de esa línea, y durante una semana, se fueron recopilando las frases que otros usuarios ponía, hasta un total de mil tweets, para dar lugar a un cuento colaborativo y popular, un resumen del cual se puede leer en la la página de la BBC Audiobooks, y que pronto se convertirá en un audiolibro.

Cierto es que para lograr esto ha sido necesaria la presencia en Twitter de Neil Gaiman, que es un autor al día en cuanto a novedades sociales, también lleva desde hace unos años un blog de lo más recomendable, y que ha reunido en torno a sí a una verdadera legión de aficionados a la literatura fantástica. ¿Serán los escritores los catalizadores de la nueva literatura en las redes sociales?

Otros escritores que han jugado con Twitter últimamente han sido Ben Okri, R.N Morris o Melvin Burgess. Es posible entonces que la típica soledad del escritor se vea cambiada por una compañía virtual y una constante promoción a través de distintos servicios web.

Esta es sólo una de las muestras de lo que se puede lograr en las redes sociales, un mundo nuevo para la literatura y que poco a poco empieza a ser explorado por escritores, editoriales, radios y otros animadores culturales. ¿Es el futuro del libro? No, pero sí el futuro de una parte importante del oficio de escribir

Autores relacionados:
Ben Okri
Melvin Burgess
Neil Gaiman

Redes sociales, libros y asesinatos

Fever of the bone

Val McDermid es una de mis autoras favoritas de novela negra. No es sueca, pero en su Escocia natal también hace mucho frío en invierno.

Lo cierto es que me enganchó, ya lo he comentado alguna vez, a partir de la serie de televisión Wired in the blood, que, de manera incomprensible, no ha pasado en España de su primera temporada. Los personajes de McDermid son duros, rocosos y llenos de aristas; sus historias, pese a cierta complacencia con las coincidencias, entretienen de principio a fín y siempre hay un buen número de cadáveres para hacer recuento al final de cada libro.

McDermid saca libro nuevo, además con mi personaje favorito de protagonista: el psiquiatra Tony Hill, titulado como Fever of the bone (La fiebre del hueso). Su editorial Little, Brown ha preparado una original manera de promocionar el libro: han creado una red social llamada RigMarole en la que los seguidores de la escritora pueden apuntarse y empezar a conocer otros fans de Tony Hill, comentar el libro o hablar con la autora, además del resto de funciones típicas de las redes sociales.

Lo realmente novedoso, y que me parece una idea interesante, es que en la red social también participan personajes del libro -obviamente interpretados- y que pueden dar mucha más profundidad a la historia, sobre todo porque el personaje del asesino aparecerá en RigMarole, y eso sí que puede dar un juego tremendo.

El único problema que le veo a este tipo de iniciativas es que parecen condenadas a la caducidad, no se puede uno apuntar a una red social por cada autor que decida un juego parecido, resultaría caótico. Desde luego, ahora, en este momento, la iniciativa sobre el libro de McDermid me parece muy inteligente, pero en un futuro, si se quiere hacer algo parecido, tendrá que depender de alguna de las redes sociales que, darwinismo digital mediante, dominen el mercado.

Autores relacionados:
Val McDermid

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