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Entradas con etiqueta ‘precios’

Libros más caros de 2011 (I)

12 de enero de 2012 en Actividades, Literatura, Noticias

Das Kapital - Karl Marx

Un año más, la empresa AbeBooks ha publicado las ventas más importantes obtenidas este año pasado, ventas singulares a coleccionistas y lectores pudientes que decidieron gastar cantidades significativas en libros raros, primeras ediciones y títulos descatalogados. El rey del 2011 ha sido, curiosamente, un libro que no aboga precisamente por los caprichos del consumo: el Das Kapital de Karl Marx, una primera edición en tres volúmenes, adquirida por la suma de 51.739 dólares americanos, ¡casi 40.000 €!

El segundo puesto se lo lleva Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, en concreto una primera edición, ¡y además firmada! (Puede leerse “con mis mejores deseos, Harper Lee). La obra se ha vendido por nada menos que 25.000 dólares (unos 19.200 €). Tras Lee, llega un conjunto completo de diez volúmenes de la revista Aspen Magazine, publicados entre 1965 y 1971. Considerada la “primera revista tridimensional”, cada volumen se halla dentro de una caja especial que contiene tarjetas postales, carteles, discos y otra parafernalia. Considerando que se trata de diez tomos, el precio no parece tan escandaloso como los anteriores: 22.915 dólares (unos 17.500 €). El siguiente en la lista ha sido El Hobbit, de J. R. R. Tolkien, una primera edición con sobrecubierta intacta. De esta edición sólo se imprimieron 1.500 copias, lo que explicaría su valor de colección, y que se haya vendido por 20.447 dólares, unos 15.700 €.

Menos conocido es el Fourteen Pages on Thomas Carlyle (Catorce páginas sobre Thomas Carlyle) de John Ruskin, un compendio de notas manuscritas del estudioso del siglo XIX sobre la obra Historia de Federico II de Prusia de Thomas Carlyle. Al tratarse de un manuscrito, entendemos su valor, nada menos que 18.750 dólares, aproximadamente 14.400 €. Le siguen The Camels Are Coming de W. E. Johns, una primera edición (en su primera impresión) de la serie de Johns que se publicó en 1932, vendida por 17.754 dólares (13.566 €), y An Authentic Account of an Embassy from the King of Great Britain to the Emperor of China (la traducción sería más o menos Relato auténtico de una embajada del Rey de Gran Bretaña para el Emperador de China), del diplómata británico Sir George Leonard Staunton, en concreto una segunda edición corregida y firmada por el autor, publicada en tres volúmenes entre 1979 y 1978, por 17.000 dólares (12.990 €). Los siguientes de la lista son The Botany of the Antarctic Voyage of H.M. Discovery ships Erebus and Terror in the Years 1839-1843, under the Command of Sir James Clark Ross (algo así como La botánica de la travesía antártica de las naves Erebus y Terror en los años 1839 a 1843, bajo el mando de Sir James Clark Ross), de J. D. Hooker, de 1844, vendido por 16.000 dólares (12.226 €), y de nuevo An Authentic Account of an Embassy from the King of Great Britain to the Emperor of China, aunque de una edición distinta (esta se vendió por 15.800 dólares, unos 12.000 €). La décima en la lista nos es más familiar, se trata de Las flores del mal de Baudelaire, vendida por 14.925 dólares en su primera edición, unos 11.400 €.

Autores relacionados:
Charles Baudelaire
John Ruskin
John Ronald Reuel Tolkien
Karl Heinrich Marx
Nelle Harper Lee
Libros relacionados:
El capital
El hobbit
Las flores del mal
Matar a un ruiseñor

Desmitificando a la Tienda Kindle

Kindle 4

Al final Amazon llegó a un acuerdo con las grandes editoriales españolas para vender su catálogo a través de su lector electrónico de referencia, el Kindle, el cual, además, también ha puesto a la venta bajando la barrera psicológica de los 100 euros y amenazando con fuerza a otras tiendas que habían apostado también por ofertar sus propios lectores.

Sin embargo, las ventajas de Amazon se reducen mucho en el mercado español si tenemos en cuenta que los precios de los libros se mantienen al mismo precio que en el resto de tiendas dedicadas a la venta de ebooks. Si en Estados Unidos tuvo sus momentos de tira y afloja, aquí parece más que ha pasado por el mismo aro que todos los demás y también venderá libros a más de 20 euros, o a lo que la editorial de turno se le ocurra.

Sin duda la aparición del Kindle en España es una novedad, pero tampoco existe una gran diferencia con la situación anterior en la que ya se podía comprar a Estados Unidos con un par de clicks de ratón. Es cierto que la visibilidad ahora es mucho mayor, pero la oferta es limitada -no venden todavía el Touch- y la horquilla de precio se mueve en unos veinte euros con los nuevos modelos más baratos. No hay que olvidar que Amazon introduce su propio y particular DRM en los libros y sólo se pueden leer a través del Kindle o de los programas que la empresa para ordenador, teléfono o tablet. En cuanto al Kindle en sí, hay que realizar alguna conversión que otra para que pueda leer libros en otro formato, como por ejemplo, el ePub. Eso sí, su oferta irá creciendo y la facilidad de compra está afinada al máximo, mucho más que en cualquiera de sus competidores, y no hay que olvidar el sistema de recomendaciones, una de sus estrategias de venta más importantes.

De todas maneras, es un primer paso. Ya veremos como evoluciona el mercado a partir de este momento, pero supongo que poco a poco se irán regulando los precios. De entrada parece que algunos libros ya han bajado, pero faltan días para realizar una comprobación más a fondo.

Por mi parte, creo que realmente hace falta, cuanto antes, que Amazon implante su sistema de autoedición en la filial española y facilite la aparición de fenómenos como Amanda Hocking y que vender libros a un euro se convierta en una acción normal y que sirva como toque de atención a las editoriales. También espero que comience a fichar a algún escritor conocido para saltarse a Planeta o Alfaguara y que la edición del siglo XXI comience a llegar a España.

La caída de los gigantes y los precios de los ebooks

Ebook Caída de los gigantes

Hace un par de días saltaba la noticia y con ella la confusión informativa: un superventas como La caída de los gigantes, de Ken Follet, costaba más en formato físico que su correspondiente digital, siempre con datos de la tienda de Amazon.

Es famosa la política de precios que mantenía Amazon hasta hace poco, los libros digitales valían, como mucho, 9,99$, era un precio que imponían aunque en algunos casos su beneficio se veía reducido drásticamente. Esta situación no lo gustaba un pelo a las grandes editoriales como McMillan, quienes decidieron jugársela y le echaron un pulso a la todopoderosa tienda virtual. Para sorpresa de todos, Amazon se plegó a los deseos de las grandes editoriales y les dejó imponer el precio de venta de los ebooks a su gusto, con el consiguiente malestar de todos los usuarios de Kindle quienes han ido viendo como los libros electrónicos han ido subiendo su coste de venta.

Sin embargo, es posible que la estrategia de Amazon sea más sibilina. El ejemplo lo tenemos en esta noticia que ha saltado de una cabecera a otra de los periódicos más importantes del mundo debido a un precio impuesto por una editorial a quien muchos usuarios culpan de la situación. Pero, ¿cómo hemos llegado a esta situación?

Lo primero sería explicar que en Estados Unidos, a diferencia de España, no existe un precio mínimo del libro, es decir, que las librerías pueden hacer descuentos sin límite a la hora de vender un libro mientras respeten lo que hay que pagar a la editorial. En el caso de La caída de los gigantes la cosa es verdaderamente espectacular para hablar de una novedad: Penguin pone el precio recomendado a 36$ y Amazon lo rebaja a 19$, que se dice pronto. Casi a la mitad. Si, además, dejamos que la editorial ponga el precio recomendado en Digital, la comparación es para llorar: 19.99$, más caro que el físico tras el descuento.

Claro, con esta noticia se montó un pequeño jaleo en la página de comentarios de Amazon con un montón de consumidores que, simplemente, no entendían cómo podía costar más en digital que en físico, teniendo en cuenta el enorme tamaño del libro, cercano a las 1000 páginas. A todo esto, el libro en e-book se vendió bastante bien, entrando en el top-ten, lo que demuestra que hay una serie de grandes admiradores de Follet a quienes no les importaba tener el libro en papel.

¿Qué pasa ahora? Pues que Amazon ha rebajado el precio de la edición Kindle, supongo que Penguin habrá dado marcha atrás en su política de precios y no se guiará más por el precio sin descuentos a la hora de fijar el precio del ebook. Eso o tratarán de hacer lo mismo que con las novelas de King, retrasando unos meses el lanzamiento de sus novedades.

Sea como sea, lo importante es que la protesta social ha provocado una reacción editorial en menos de 24 horas, lo que demuestra la atención que se presta a las redes sociales y a los sistemas de recomendación. La reputación online es muy importante a la hora de vender los productos en la era de la red, como están aprendiendo las grandes empresas un poquito a la fuerza.

En cuanto en España, habría que aclarar, aunque sea de manera puntual, que el ebook de La caída de los gigantes es más barato que su equivalente en papel, de 24,90 a 16,99, una diferencia de 7 euros que, por lo visto, todavía es un precio considerado algo caro por la mayor parte de los usuarios.

Autores relacionados:
Ken Follett
Stephen King
Libros relacionados:
La caída de los gigantes

El pensamiento estancado

Estancados

La noticia tenía que ser buena. Todo apuntaba a ello. Los grandes grupos editoriales en España se lanzaban al mundo del libro electrónico y lo pensaban hacer con más de 5000 títulos en formato ePub. Los usuarios de lectores electrónicos se las prometían muy felices y parecía que por fin iba a aparecer la plataforma fuerte que significara el lanzamiento del mundo ebook en nuestro país.

Pero la realidad, en mi opinión, dista mucho de esa idílica visión. Dejando a un lado ciertas opiniones sobre los precios finales, que ya hemos comentado en otras ocasiones, resulta que esa gran plataforma no va a vender de manera directa. Según sus responsables, al menos por boca de Patxi Beascoa, marketing de Mondadori, se han dado cuenta de la inexistencia de la figura del distribuidor en la cadena del ebook, por lo que han decidido implantarla. Suya es la cadena tradicional: editor-distribuidor-librero, esa es la idea que llevan. Hay que tener en cuenta que entonces, como en el mundo físico, cada parte se llevará su porcentaje del precio, logrando uno de los efectos clave: evitar la bajada de precio del producto, su devaluación, a la que temen como al mismísimo diablo.

Una de las principales ventajas del libro electrónico en el mundo editorial es que puedes prescindir del distribuidor (hasta un 30% del valor del libro) y del librero (otro 20%), aumentando márgenes tanto para el editor como para el autor. La creación de una plataforma de distribución añadida a la del vendedor, a saber con qué condiciones, sólo crea una capa artificial encarecedora del producto y que se dará de frente con las ventas directas o las librerías/distribuidoras, en el caso de que puedan sobrevivir a la existencia de la nueva plataforma, claro. El poder editorial de Mondadori/Planeta va a dejar fuera a muchos y va a implantar su sistema como el definitivo, con toda probabilidad. Añádanse unas gotas de DRM y un precio alto, y ya sabemos todos lo que van a obtener: usuarios acostumbrados a bajarse los libros gratis en lugar de comprarlos.

Dentro de pocas semanas empezará a funcionar esta plataforma, todavía sin nombre. Veremos cuál es su desarrollo y su impacto para el mundo del ebook, pero, aparte de la evidente ampliación de títulos en el mercado, mucho me temo que va a resultar negativo en un futuro, aunque lucrativo para algunos intermediarios a medio plazo.

Los escritores que no amaban a los ebooks

Publetariat

Con todo este barullo que si Amazon, MacMillan, Murdoch y Apple, un gran número de escritores americanos han decidido posicionarse, y de manera muy activa, en el conflicto.

Por el momento, y hay quien se ha extrañado al principio, se han puesto de lado de MacMillan y no han dejado de lanzar acusaciones contra Amazon. Es cierto que ese momento de rabieta en el que miles de libros, incluyendo los no-digitales, dejaron de estar a la venta ha escocido y mucho a los escritores que de repente se vieron apartados del principal supermercado del libro en Internet.

Dejando a un lado el apoyo a su propia editorial, algo que es entendible en superventas, pero que a menor rango ya cuesta algo más que seguir, se engloba dentro de esa teoría de la devaluación del libro, que ya hemos comentado antes. En realidad, el modelo de Apple, el de la nueva tienda iBooks, va a resultar menos beneficiosa para el autor que con los precios de Amazon. En Publetariat [Inglés] han hecho el cálculo completo y por cada libro van a recibir un dólar menos. Curioso, ¿verdad?

En España, y Europa, los escritores y los agentes están pugnando por ampliar el porcentaje de los derechos para el autor en los libros digitales, aumentando del clásico 8% a un 20 o 25, mientras en Inglaterra están planeando llegar a un 50. Amazon, como ya comentamos, ofrece un 70% para el autor si se publica con ellos sin pasar por una editorial (quedándose una minitasa por descarga, eso sí) y ese gesto puede haber motivado también el recelo de las grandes editoriales ahora que pueden darle donde más le duele.

Eso sí, para autoeditar cada autor se paga la corrección y la maquetación de su propio bolsillo, así como la publicidad y el esfuerzo. Es algo parecido a lo que planteó también en su día Google como el futuro de Google Editions, así que no es de extrañar que las editoriales quieran con locura al proyecto de Apple. Ahora, ¿los escritores? ¿Es posible que dejen pasar la oportunidad de sentar las bases de un escenario en el que no serán el último mono del mercado? Lo cómodo, claro, es dejarse llevar por los más famosos y por quien está poniendo ahora el dinero y lo incierto, arriesgado y valiente es luchar por los derechos que les corresponden.

E-Books, preguntas y respuestas para principiantes

Ebooks para principiantes

En Lecturalia estamos hablando bastante de los ebooks (libros electrónicos) y los e-readers (lectores electrónicos) pero hasta el momento no hemos aclarado ciertos puntos que pueden permanecer oscuros para cualquiera que se acerque por primera vez al mundo del libro digital.

¿Qué es un ebook o libro digital?

Bien, en realidad un ebook es la edición en formato electrónico de un libro cualquiera. El tipo de formato puede ser uno conocido por la mayoría de usuarios de la red, como los .DOC, .TXT, .PDF o .ODF, como alguno con nombre más arcano, como Mobypocket o ePub.

En el caso de los primeros, no hay mucho más que decir. De los segundos, Mobypocket es marca de Amazon y AZW es el formato creado para los lectores Kindle. El ePub es un formato estándard y abierto que está siendo adoptado por muchos editores y que Google ha elegido para su sitio Google Books.

Hay más formatos, por supuesto, algunos cerrados y otros abiertos. Antes de comprar cualquier libro en una libería virtual debemos comprobar que podremos leer dicho formato en nuestro dispositivo de lectura, sea un e-reader, un ordenador o un smartphone/iPod.

¿Qué es un e-reader o lector digital?

Un e-reader es el dispositivo electrónico que tiene la capacidad para mostrar ebooks. Hay que diferenciar dos grandes grupos por sus características físicas:

1- Aquellos que disponen de pantallas retroalimentadas (LCD, TFT) como ordenadores portátiles, smartphones, iPods, tablet Pc’s, etc. Son aquellos gadgets cuyas pantallas emiten luz para poder mostrar el contenido en pantalla.

2- Dispositivos de tinta electrónica o e-ink: El mayor número de ereaders, tal y como se habla de ellos, entraría en este grupo. La pantalla con tinta electrónica no está retroalimentada y sólo es visible si hay luz ambiente, pudiendo leer incluso a plena luz del sol, algo que es muy complicado en una pantalla normal de LCD. Su consumo es muy reducido y suelen ser dispositivos dedicados casi exclusivamente al visionado de libros, con pantallas grandes y mandos adecuados.

Las pantallas de tinta electrónica son más lentas que las retroalimentadas, así que, dependiendo del modelo, el paso de una página a otra puede tardar más de lo que estamos habituados normalmente. La calidad de una pantalla así viene determinada por la frecuencia de refresco,la resolución y el número de niveles de gris que admita.

Existe una tecnología mixta, las pantallas PixelQ, pero todavía no se ha implementado a nivel industrial. Digamos que combina las ventajas de ambos modelos, excepto el del bajo consumo energético, que no es tan acusado.

¿Wifi, 3G, USB?

Muchos modelos de e-readers vienen con conectividad inalámbrica para facilitar la compra de libros en las librerías electrónicas desde cualquier lugar. Esta función también se ha usado para fomentar la venta de periódicos y revistas en formato electrónico. Los hay con conexión Wifi, con lo que cualquier red abierta nos serviría, y los hay con conexión 3G, algo que ya dependería de planes de datos y acuerdos con operadoras telefónicas. Normalmente el pago de una cuota, aunque eso puede variar de acuerdo a cada dispositivo o empresa.

También es normal conectar el ereader al ordenador mediante un cable USB o bien mediante la tarjeta SD, como la de las cámaras de fotos, en la que se suelen almacenar los libros.

Precios

Todavía considerados como un objeto dedicado a los llamados early-adopters, aquellos que siempre se compran el último grito en tecnología, lo cierto es que sus precios están bajando con nuevos modelos, más sencillos y dedicados a un público más generalista. Así, los precios variarían de más de 500 euros en algunos modelos de Sony o Iliad, a unos 300 por en Cybook o Hanlin, 230 de modelos más pequeños como el Papyre de 5 pulgadas, para llegar a los anunciados 150 € del modelo más barato de Sony todavía por aparecer. La tendencia actual está entre 200 y 300 €, aunque es probable que los precios se abaraten a lo largo del año que viene.

¿Comprar o no comprar ahora?

Eso dependería de la necesidad de cada uno. Si se va a trabajar con documentos propios y en movimiento, es una buena opción para evitar cargar con papeles o acabar con los ojos pegados a la pantalla del portátil. Para la literatura de ficción, quizá es un momento demasiado prematuro para un gasto importante, ya que las principales editoriales todavía no se han lanzado a ofertar sus catálogos y las novedades que aparecen mantienen unos precios alejados de lo que se espera de las versiones electrónicas.


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