Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

71.309 libros, 14.095 autores y 56.277 usuarios registrados

Entradas con etiqueta ‘nanowrimo’

Algunos consejos para sobrevivir al NaNoWriMo

27 de noviembre de 2011 en Actividades, Literatura

Nanowrimo

Aunque aquí en España su seguimiento sea más limitado, el proyecto NaNoWriMo, aquel por el que miles de personas se ponen a escribir como locos durante el mes de noviembre, tiene una popularidad tremenda en el mundo anglosajón. Tanto, que algunas páginas web se han dedicado a ofrecer consejos o guías para ayudar a los autores, como es el caso de Galleycat, que ofrece un consejo diario a lo largo del mes (y en este enlace podréis encontrar, además, los treinta consejos del año pasado). Muchos de estos consejos enlazan a otras páginas web que ofrecen todo tipo de recursos para el proyecto, desde encuentros sociales para realizar carreras mecanográficas, foros enciclopédicos muy útiles para documentarse, grupos de chat donde los propios participantes se animan (o empujan) a seguir escribiendo, o incluso una hermandad de World of Warcraft compuesta exclusivamente de participantes de NaNoWriMo. En cuanto a participantes hispanohablantes, Yolanda González Mesa ofrece 10 interesantes consejos en su blog Tinta al sol, de los cuales podríamos destacar el preparar la labor de documentación el mes anterior, o la necesidad de recompensarte, una vez alcances tu objetivo final (los de Galleycat van más allá, insistiendo en una recompensa cada vez que cubras determinado número de palabras). Algunos de los consejos más “tramposos” y divertidos aparecen en el blog Vel Anima, que nos insta a luchar contra el bloqueo introduciendo zombies, piratas, ninjas y vampiros, o matando personajes (sobre todo que ahora George R. R. Martin parece haberlo puesto de moda), y que aconseja inflar el número de palabras utilizado a base de nombres de personajes o lugares inusualmente largos o descripciones meticulosas de escenas y paisajes.

Uno de los consejos más llamativos, y que suele aparecer, una y otra vez, es el de no corregir o editar. Nos encontramos, una vez más, con el gran defecto del NaNoWriMo, la falta de calidad que suele acompañar a la escritura rápida. Una novela de 50000 palabras, de escribirse en la tacada de treinta días, necesitaría una revisión y edición laboriosa. Aunque es cierto que los profesionales aconsejan escribir del tirón y dejar la edición para luego, una gran mayoría de estas novelas se presentan al concurso NaNoWriMo sin ningún tipo de repaso o corrección, no por falta de ganas, sino simplemente por falta de tiempo. A pesar de su valía como ejercicio de disciplina y para crear hábito, uno no puede dejar de preguntarse, un año más, si escribir sin orden ni concierto servirá, en realidad, para producir una buena obra literaria. Ante esto, tiene una inspiradora respuesta la escritora Elif Batuman, que ganó el premio Whiting en la categoría de no ficción en 2010; Batuman asegura que el tiempo que se emplea en escribir nunca es desperdiciado y que todos tenemos cierta cantidad de escritura mediocre que tenemos que sacarnos de dentro para poder empezar a producir textos en condiciones. Sea como sea, NaNoWriMo fomenta la cantidad sobre la calidad, en un esfuerzo por abandonar una autocrítica demasiado restrictiva y avanzar en el abrasivo camino de la escritura diaria. Su consejo más importante es el siguiente: Escribe. Escribe. Escribe.

NaPoWriMo 2011

8 de abril de 2011 en Actividades, Literatura, Poesía

NaPoWriMol

Ya os hemos hablado en otras ocasiones de NaNoWrimo, ese infernal divertimento en el cual miles de participantes tratan de escribir una novela en treinta días, sin apenas tiempo para otra cosa que no sea teclear como un loco. Pues bien, la cosa no ha quedado ahí, no señor, si el mes elegido para realizar el NaNoWriMo es Noviembre, ahora en Abril le ha salido, no un competidor, pero si un rival a la hora de captar autores en busca de desafíos: el NaPoWriMo.

¿Cuál es la diferencia? Pues una bien grande, la primavera es el despertar de la naturaleza y los poetas se inspiran mientras caen en las fauces del amor… exacto: el Po de NaPoWriMo se refiere a la poesía y esa es la clave de este divertido certamen.

Si en la versión novelística encontramos una gran libertad a la hora de trabajar, en la poética nos encontramos con un desafío más, eso sí, opcional, pues no sólo tendríamos que escribir un poema cada día, no, además desde la web nos plantean una serie de características diferentes para cada uno de ellos. Esto quiere decir, por ejemplo, que tendríamos que escribir poemas visuales el martes o unos versos a partir de un oxímoron -no perderos el Serendipitous Oxymoron Maker si domináis el inglés- el miércoles. Cada día sugieren una cosa diferente por si las musas te han abandonado.

Por ahora llevan más de 500 participantes, algo alejados del NaNoWriMo, pero todavía es posible que se apunten unos cuantos más. Sólo queda que para posteriores ediciones se contemple algún idioma más, o bien que alguien recoja el desafío y se encargue de hacer una versión en español.

La verdad es que es un desafío, sobre todo ahora que el sol empieza a calentar y no apetece tanto encerrarse en casa. Ahora, nada nos impide, armados de lápiz y papel, tomar por asalto las terracitas de los bares y pasar un buen rato juntando versos y enamorándonos perdidamente de desconocidos.

Más información: NaPoWriMo

NaNoWriMo, o de cómo escribir una novela en 30 días

7 de noviembre de 2009 en Actividades, Narrativa, Noticias, Premios Literarios

Nanowrimo

El National Novel Writing Month (literalmente Mes Nacional de Escritura de Novelas), también conocido como NaNoWriMo, es un proyecto que nació hace diez años en Estados Unidos de la mano de Chris Baty, un escritor y periodista que tuvo una idea cuanto menos curiosa: organizar un concurso de novela en la que se debía escribir una de al menos 50.000 palabras en sólo los treinta días que dura el mes de noviembre. En aquella primera edición participaron veintiuna personas; hoy, NaNoWriMo es un premio al que se presentan cada año decenas de miles de aspirantes a novelista. En 2008, por poner un ejemplo, se batieron todos los récords, con 119.000 personas inscritas, de las cuales completaron la novela a tiempo 21.720. El total de palabras escritas por los participantes ascendió a 1,643,343,993. Casi nada.

La cantidad prima sobre la calidad, desde luego. Baty llegó a escribir un manual sobre el premio titulado “No Plot? No Problem!” (¿Sin argumento? ¡No importa!). Más claro no se puede decir. Los inscritos deben comenzar la novela como mínimo el 1 de noviembre, y antes del 30 han de haberla enviado a los organizadores. No hay ningún requisito sobre temática, todo consiste en escribir, escribir y escribir. No es del todo complicado si lo analizamos todo desde las matemáticas: 50.000 palabras en 30 días equivalen a 1666 palabras al día. Hasta este último punto y seguido yo ya había escrito más del 10% de eso, por ejemplo. Hay personas que escriben esas 1666 palabras o más al día simplemente respondiendo mensajes en redes sociales como Facebook o Tuenti. ¿Por qué no utilizar tantas fuerzas y golpes de teclado en hacer algo diferente, deben de pensar esos miles de participantes?

Obviamente puede existir la picaresca, y algunos enviarán novelas ya escritas de antemano por el mero hecho de ver su nombre en la lista de ganadores, pero dado que ese es uno de los pocos alicientes de ganar (aparte de sentir que lo has logrado, un certificado imprimible y poco más), se están engañando a sí mismos. Dejando a un lado las frías matemáticas, los que escribimos (o alguna vez nos hemos atrevido a meternos en la farragosa elaboración de una novela) sabemos que 50.000 palabras, sin ser una barbaridad (más bien es poco, de hecho para muchos no sería más que una novela corta), no es cosa de broma. Ahora bien, si se renuncia (tal y como Baty sugirió) de la elaboración de un argumento bien estructurado, la cosa varía. De hecho, lo que más me impactó después de descubrir NaNoWriMo, aparte de la naturaleza del premio en sí (ya suficientemente curiosa), fue ver los porcentajes de ganadores que ha habido año a año.

Los que hayan descubierto tarde esta iniciativa tendrán que esperar a noviembre de 2010 para participar. Lo cual les da una ventaja considerable: casi un año entero para tejer una buena historia en la cabeza y, de completar el proyecto, poder decir al menos que su novela no era tan sólo 50.000 palabras sin sentido.


Lecturalia Lecturalia