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Entradas con etiqueta ‘Manga’

Manga para principiantes (III)

31 de mayo de 2012 en Cómic

Akira

Seguimos con la lista, corta, cortísima, de recomendaciones de manga. Y digo corta porque la lista de mangas excelentes es larguísima, lo cual es inevitable teniendo en cuenta que aunque sólo fuera por proporción, dentro de una producción tan inmensa como es la de este tipo de cómic, tiene que haber sobrados títulos de calidad más que alta. Por restricciones de espacio nos limitamos sólo a unas pocas obras, pero os animamos a seguir buscando e investigando en este terreno tan fértil.

Es imposible dejar de mencionar la obra que es, posiblemente, aquella que más ha servido como enlace al manga para toda una generación. Akira es una historia distópica que ha servido como referente para escritores, cineastas y lectores de todo el mundo, y que tiene en común con Ghost in The Shell, otro clásico de la ciencia ficción moderna, una visión tecno-orgánica de la evolución humana, casi filosófica. Akira presentaba un dibujo muy alejado del tópico, mucho más dinámico que sus contemporáneos, del mismo modo que otros títulos como la mencionada Ghost in The Shell o Blame! ofrecían cuidadísimas imágenes cyberpunk con una atención minuciosa al detalle, casi obsesiva. La evolución humana y el futuro del hombre en conjunción con la máquina se convertían en estas obras en hilo conductor, con mil maneras originales de tratar diferentes fundamentos de la ci-fi tradicional. Es posible que sea en la ciencia ficción donde el manga encuentre su ilustración más espectacular y sus tramas más elaboradas.

Para aquellos que busquen mangas más cercanos al género histórico, podemos recomendar la obra Adolf, una serie de carácter bélico ambientada en Alemania durante el ascenso del nazismo. Los protagonistas comparten el nombre que da título a la obra: Adolf Kamil, Adolf Kaufmann y el propio Adolf Hitler. En el cómic se entrelazan las historias de estos tres personajes, todo a raíz de unos papeles que demostrarían la ascendencia judía de Hitler y que dan comienzo a una larga y compleja trama que obtuvo el Premio Kodansha de Manga en 1986. La publicación de esta obra en España estuvo a cargo de Planeta DeAgostini.

Dentro también del género histórico, qué mejor que la vida de Miyamoto Musashi, uno de los guerreros más conocidos del Japón feudal. Vagabond es un manga inspirado en su biografía, que también ha obtenido el Premio Kodansha (en el año 2000), además de ser finalista del premio Eisner en el 2003. Ha gozado además de una vida más que larga: comenzó a publicarse en 1998 y a día de hoy sigue ofreciendo nuevos contenidos; se trata de una adaptación muy libre de la novela Musashi de Eiji Yoshikawa. Es uno de los mangas más populares del mundo, con más de 22 millones de copias vendidas. La belleza del dibujo, junto al realismo de las escenas más cruentas y a la elegancia de las imágenes de lucha, convierten a esta obra de Takehiko Inoue en una de las favoritas de los aficionados al género. Podemos encontrarla en España gracias a la editorial Ivrea.

Y todo esto no es más que una muy breve selección de algunos títulos ideales para enganchar a cualquier lector aficionado a la buena narrativa al muy interesante mundo del manga. Y vosotros, ¿cuáles recomendaríais? ¿Cuáles nos hemos dejado fuera y consideráis que son indispensables?

Autores relacionados:
Miyamoto Musashi

Manga para principiantes (II)

23 de mayo de 2012 en best-seller, Cómic, Literatura

Death note

En la entrega anterior de este artículo os hablamos del manga y de sus categorías, con la esperanza de eliminar algunos prejuicios para el lector que nunca se ha atrevido con este género. Queríamos, también, recomendaros algunos títulos. Hemos intentado, sobre todo, limitarnos a obras que estén disponibles en español en las librerías, pero si os manejáis con el inglés el mercado es, como es obvio, muchísimo más amplio, ya que tenéis bastantes más títulos a vuestra disposición a través de la compra online. El francés o el alemán pueden ser también bastante útiles para el lector asiduo de manga, ya que tanto Francia como Alemania importan y traducen una gran cantidad de obras, y en el caso de Francia en particular, destaca el gusto por títulos vanguardistas y experimentales, tal vez más incluso que en el propio país nipón. Tened en cuenta también que otra puerta de entrada para el manga puede ser la adaptación al anime, una forma a menudo más rápida y directa de conocer una historia y decidir si queréis adentraros en un manga que, como muchos, puede desarrollarse a lo largo de cientos de números.

Un título indispensable para los amantes del manga (popularizado a nivel internacional sobre todo por su anime) es Death Note. Su poder de atracción es innegable (en China fue objeto de numerosas polémicas cuando los alumnos de muchos colegios empezaron a personalizar sus cuadernos en imitación de los famosos “cuadernos de la muerte” protagonistas del manga). La idea alrededor de la que se desarrolla la obra es muy llamativa: ¿y si encontraras un cuaderno donde cada vez que escribieras el nombre de una persona, esta persona moriría? ¿Lo utilizarías para hacer el bien… o el mal? Precisamente esos conceptos, los de bien y mal, se confunden y rebelan en este maravilloso manga producto de la colaboración entre Tsugumi Oba y Takeshi Obata. En España está disponible gracias a la antigua Glénat, Editores de tebeos.

El título que suele quedar primero en las listas de “mejores” y “más vendidos” en Japón es One Piece, si bien pertenece a la categoría de shonen, por lo que está sobre todo enfocado a lectores jóvenes. Bebe de la influencia de ese fenómeno internacional que fue Dragon Ball, ya que también se trata de una historia de aventuras, que narra la búsqueda del protagonista del “one piece”, que le permitirá convertirse en el Rey de los Piratas. En este sentido, también destacan mangas como Naruto, enfocados hacia la acción, el valor de la amistad y la superación personal.

Para los que buscan algo más personal, dentro del ámbito de lo realista, es imposible dejar de mencionar al maestro Yoshihiro Tatsumi, a quien hemos podido disfrutar en español gracias a diversas publicaciones de La Cúpula o de Astiberri. A esta última marca debemos la aparición en nuestro idioma de Una vida errante, un trabajo inmenso de carácter autobiográfico donde Tatsumi analiza, a través de su protagonista Hiroshi, su propia vida: su trabajo como mangaka, sus problemas familiares y económicos y el entorno social del Japón de los años cincuenta y sesenta. Es el padre del llamado gegika, el equivalente japonés de la novela gráfica occidental.

Manga para principiantes (I)

19 de mayo de 2012 en best-seller, Cómic, Literatura

Manga

A pesar de ser uno de los géneros más consumidos en el mundo, uno de los tipos de literatura que más se produce y vende, el manga sufre de ciertos prejuicios similares a los que sufre el cómic en general. Para empezar, aunque hablamos de uno de los géneros más versátiles en existencia, con docenas de subcategorías dependiendo de su temática y público objetivo, suele asociarse al mundo infantil. Esta confusión que lleva al lector medio a asociar el manga con el tebeo para niños juega bastante en su contra, ya que ante un cómic de contenido violento o sexual sentirá repulsa al pensar que se dirige a un público menor, sin entender que determinados cómics están creados para el sector adulto, en una sociedad que consume tanto o más manga que libros (hablamos sobre todo de la sociedad japonesa, pero la influencia y el éxito del manga se hacen notar en otros países como Indonesia, Brasil o Francia, y en China observamos un triunfo parecido con el manhua, al igual que el manhwa en Corea del Sur).

Por otro lado, debido a que suele tener un dibujo característico (o por lo menos asociamos este género a cierta forma de dibujar e ilustrar), muchos lectores se ven influidos negativamente por lo que consideran un estilo aplicable a todos los manga, cuando la realidad es que el dibujo varía muchísimo, sobre todo en estos últimos años en los que la ilustración realista cobra gran popularidad, al igual que otras formas de imagen más experimentales. Y, finalmente, no podemos ignorar el hecho de que en la primera frase de este párrafo, cuando he escrito “uno de los tipos de literatura”, varios de vosotros habréis fruncido el ceño y habréis dudado, con mayor o menor razón, de la validez de definir el manga como “literatura. Podemos debatir, sin duda, acerca de la terminología utilizada para ubicar a esta manifestación artística, pero lo que es cada vez más complicado es utilizar definiciones como “subliteratura” o “género menor” para un texto tan complejo y productivo como es el manga, al igual que ocurre con el cómic en general.

Ante una oferta tan variada de títulos, para el lector novato es difícil saber por dónde empezar a la hora de iniciarse en el fascinante mundo del manga. Ante todo, puede ayudarse de la categorización de éstos para saber qué tipo de obra puede estar más en su línea de interés. Existen algunas categorías básicas, como el shonen (para chicos adolescentes), el shojo (para chicas adolescentes), el seinen y el josei (para hombres y mujeres, respectivamente), o el ecchi y el hentai (de contenido adulto y sexualmente explícito, respectivamente). La subdivisión por temas es también muy amplia, desde el mecha, que tiene a robots gigantes como protagonistas; el spokon, relacionado con el deporte; o el romakome, de contenido romántico.

Tengamos toda la información que tengamos, la manera más común que tenemos de elegir qué leer es a través de las recomendaciones. En la segunda parte del artículo os ofreceremos una lista de los mangas más recomendables, no tanto por ser los mejores, o los más conocidos, sino por ser los más interesantes para aquellos que nunca han leído un manga, aquellos que pueden llevarnos de la mano a un mundo hasta ahora desconocido.

Nuevas formas para reciclar libros

11 de abril de 2012 en Arte

Reciclar libros

¿Recordáis que debatimos en un artículo anterior sobre cuál era la mejor forma de reciclar y darle nueva vida a los libros que ya no necesitábamos? En los comentarios encontramos muchas opiniones enfrentadas; algunos de vosotros abogabais por convertir los libros en algo nuevo, aprovechable (como aquellas obras de arte que os enseñamos, o incluso bolsos o muebles), mientras que otros defendíais el valor de todos los libros, y su derecho a seguir existiendo como tales cuando su dueño ya no los quería. Puede que el artista japonés Koshi Kawach haya dado con una forma más que interesante de proporcionarles nueva vida, si bien su proyecto, el “manga farming”, es sólo una muestra de la influencia que podría tener la industria del libro en el mundo del cultivo.

Kawach expuso su idea en un centro comercial de Nagoya, en 2010, exhibiendo grandes tomos de manga que se habían utilizado para plantar brotes de rábano (kaiware-daikon). Con añadir un poco de agua y sol fue suficiente para que las plantas brotasen, produciendo un efecto divertido y agradable a la vista (por lo menos dentro de una instalación artística). Pero más allá de su impacto artístico Kawach reflexiona sobre las posibilidades del papel, cuya pulpa podría usarse como un fertilizante barato y eficiente, sobre todo teniendo en cuenta la inmensa cantidad de libros no vendidos que se destruyen cada año.

El mayor inconveniente del uso de la pulpa de papel como fertilizante es su bajo contenido en nitrógeno, pero ya existen estudios y propuestas rentables que ofrecen salidas a esta complicación. Teniendo en cuenta que en los Estados Unidos, uno de los mayores productores de libros del mundo, la industria del papel produce cinco millones de toneladas de pulpa en forma de sedimento sólido, no estaría de más que pudiera, por un lado, reducirse dicha cantidad (algo que seguramente ocurrirá con el ascenso del libro electrónico) y, por otro, aprovecharse para algo más productivo que llenar vertederos. La elección de Kawach del manga como base para el cultivo no es gratuita; en Japón el manga ocupa una tercera parte del sector editorial, ya que hablamos de una industria muy lucrativa que se traduce en aproximadamente 10 billones de dólares en ventas anuales. Se venden unos 2 mil millones de tomos de manga al año en Japón, y suele tratarse de ejemplares baratos, de baja calidad, destinados al consumo rápido. Por esto, el desecho que pueden generar debe de ser también espectacular. Aunque el objetivo de Kawach haya sido tan sólo estético (se le presupone intención de, por lo menos, hacernos reflexionar, aunque es dudoso teniendo en cuenta que algunas de sus instalaciones anteriores eran de patatas fritas lacadas, aperitivos en forma de anillo con diamantes incrustados, o mapas realizados con ramen seco), no deja de sugerirnos que esta forma de reciclaje es una posibilidad más para los libros, revistas y periódicos que ya no necesitamos.

Tres formas de entender el cómic (I): El Manga

15 de noviembre de 2011 en Arte, Autores, Cómic

Astroboy

Tres son los centros mundiales del cómic, y tres son las concepciones, radicalmente distintas y en cierto modo opuestas, de su forma de entenderlo. El cómic estadounidense, el franco-belga y el japonés son los mayoritarios en el mundo, los que más venden, los que más se adaptan a cine y televisión. No hay que circunscribir estas tres tradiciones, en todo caso, a un entorno geográfico concreto: se hace cómic “estadounidense” en otras partes del mundo (Inglaterra, por poner un caso), al igual que la bande dessinée no se limita a los países europeos francófonos (su influencia es clara, por ejemplo, en España, Italia o Argentina) y ya ni siquiera el manga es solo japonés.

El manga, que a nivel estético bebe de una tradición de ilustradores que se remonta a los siglos XI-XII, no podría haber surgido sin la influencia de la ilustración satírica europea del siglo XIX. Los primeros mangas propiamente dicho aparecerían a principios del siglo XX, y pertenecerían al género que hoy se denomina kodomo, es decir, el infantil. En pocos años la temática y el público objetivo se ampliaron, convirtiéndose en muy populares los álbumes de historias militares, fieles reflejo de la sociedad japonesa inmediatamente anterior a la Segunda Guerra Mundial. No hay que olvidar que durante los años 30 Japón invadió Manchuria en dos ocasiones, la segunda de las cuales fue el inicio de la Segunda Guerra Chino-Japonesa.

Tras la rendición incondicional de 1945, Estados Unidos prohibió las historias de corte militarista que tanto habían ayudado a la difusión del manga, la mayor parte financiadas por el estado, que las usó como un medio propagandístico más. Sin embargo, el manga se vio fortalecido por la situación precaria del país en la posguerra. También fueron aquellos los mejores años del cine japonés, lo cual es sintomático de una nación que necesitaba ocupar con actividades de ocio un tiempo precioso que les ayudara a evadirse de la vergonzosa y humillante claudicación ante los estadounidenses.

El primer mangaka de esta nueva época fue Osamu Tezuka, que tuvo un éxito sin parangón con la edición de muy baja calidad de su obra La nueva isla del tesoro, que vendió medio millón de ejemplares. Tezuka pasó inmediatamente a la revista Manga Shonen, que había sido fundada en 1947, y se convirtió en el primer mangaka de prestigio gracias a Astroboy. Tezuka fue también un pionero en la animación (Astroboy fue el primer manga que dio el salto a la televisión, lo que se conoce como anime), y ayudó a la diversificación de géneros temáticos (La princesa caballero, otra de sus obras destacadas, es considerada el primer manga shojo de la historia). El kodomo, el manga infantil, dejó de ser el único, apareciendo una serie de mangas agrupados por rangos de edades del público objetivo: a grandes rasgos el manga se divide en kodomo (infantil), shojo (adolescente femenino), shonen (adolescente masculino), josei (adulto femenino), seinen (adulto masculino) y hentai (erótico). Los subgéneros temáticos son muchísimos: desde los populares mecha (de robots) o maho shojo (chicas con poderes mágicos) al yaoi (homosexualidad masculina) o el jidaimono (de ambientación feudal).

En el resto del mundo el shonen y el shojo, sobre todo a través de la animación, fueron los primeros en hacerse populares. En la actualidad el manga es un fenómeno global, y supone un porcentaje altísimo de las ventas de cómics en todos los países del mundo. Aún más, ha supuesto una influencia notable en autores europeos y americanos, tal y como ha ocurrido en Francia con el movimiento La nouvelle manga, o en Estados Unidos con el “amerimanga”, estéticamente japonés pero específico para un público estadounidense. Otro ejemplo de fusión de estilos podría ser el popular cómic canadiense Scott Pilgrim versus The World, cuya estética le debe mucho al cómic japonés.

Cómics para regalar(se)

31 de diciembre de 2010 en Cómic, Literatura, Terror

Kitaro

Ya os hemos hablado antes de una selección personal de libros para regalar(se). No podemos dejar pasar la oportunidad para elegir cinco cómics (o tebeos) que también nos parecen interesantes y que pueden alegrarle la Navidad o el principio de año a más de uno.

He intentado dar una mirada general, con algo de manga, cómic clásico, un poco de terror (bueno, un mucho de terror, es cierto), pero siempre con la idea de mostrar estilos lo más diferentes posibles. Espero que estos cinco ejemplos os sirvan de guía por si queréis encontrar algo original, aunque es cierto que hay muchísimos más ejemplos esperando vuestra visita en las librerías especializadas.

Kitaro, de Shigeru Mizuki. Personaje clásico, Kitaro resulta una pequeña joyita para los amantes del manga clasicote con cierto ambiente oscuro y terrorífico. Son aventuras autoconclusivas en las que se narran las aventuras de Kitaro, el último niño fantasma. Historias de lo más entretenidas que estoy deseando tener entre mis manos gracias a la gente de Astiberri.

Strange Suspense, los archivos de Steve Ditko, una recopilación magistral de las mejores historias de horror que el genial dibujante Steve Ditko publicó en la década de los cincuenta. Si bien Ditko es más conocido por su trabajo con Spiderman o el Doctor Extraño, esta época de su vida nos muestra una faceta suya imprescindible todo gracias a la gente de Diábolo.

Predicador, de Garth Ennis y Steve Dillon, es una serie peculiar, con personajes peculiares, argumentos peculiares y dedicada a gente peculiar, como yo mismo, podríamos decir. Acaba de salir reunido en un bonito el volumen 3, el primero correspondiente al Nuevo Testamento. Tras acabar de leer el Antiguo, no puedo evitar correr a por él. Recomendable para irreverentes aficionados y pecadores del cómic.

Hellboy, volumen 1, de Mike Mignola. Poco hay que decir de Hellboy, tras las dos películas dirigidas por Guillermo del Toro, poco, es cierto, además de que Mignola es un auténtico genio del dibujo y el color, y que esta edición es una verdadera gozada. Tan imprescindible que ya me la he regalado, lo confieso.

Predicador, Antiguo Testamento

30 días de noche: Más allá de Barrow, de Steve Niles y Bill Sienkiewicz. Está claro que recomendar una parte de una serie completa no tiene demasiado sentido, pero lo cierto es que 30 días de noche se recomienda por sí sola. Lo que me hace desear este nuevo tomo es la presencia de uno de mis dibujantes favoritos, Bill Sienkiewicz, quien me descubrió un mundo nuevo en el cómic con Electra o con obras menos conocidas como Stray Toasters. Me lo pido.

Bien, hasta aquí algunos de los cómics que, ejem, ejem, me gustaría tener para este año que viene. Seguro que hay un montón de novedades que os están tentando en estos momentos, así que ya estáis tardando en nombrar a vuestros favoritos en los comentarios. ¡Os estamos esperando!

El posible fin de los scanlations

21 de septiembre de 2010 en Actividades, Cómic

Manga

Hablábamos hace poco de problemas varios para las páginas dedicadas a poner scans de manga -cómic japonés- sobre todo por problemas de diferencias culturales a la hora de entender qué y cuándo se entra en el peliagudo mundo de los dibujos subiditos de tono representando menores.

Pues bien, cuando parecía que ese asunto estaba más o menos arreglado, aunque no de manera muy consensuada, al parecer, tenemos nuevas noticias sobre el mundo de los scanlations.

Hasta ahora se estaba haciendo la vista gorda ya que la mayoría de esos scans de cómics se hacían sobre novedades o series de culto en Japón y que no tenían distribución alguna fuera del país nipón, siendo traducidos y mantenidos en línea por la comunidad. Se ve que de un tiempo a esta parte no todo el mundo está teniendo el cuidado necesario en retirar un manga cuando ya aparece a la venta y eso ha hecho que las editoriales hayan salido de su letargo esgrimiendo las famosas cartas de Cese y Desista ante las cuales no hay proveedor de servicios de internet que se resista, y menos en los Estados Unidos.

A mi entender sería una verdadera lástima que se tomara, como es habitual, la parte por el todo y este servicio, que ha descubierto al gran público más de un manga que en la vida habrían visto llegar a sus tiendas, desapareciera por el afán de lucro de unos pocos. Y es que las webs dedicadas a esta práctica han proliferado mucho en los últimos meses, siendo algunas verdaderos nidos de pop-ups y publicidad invasiva, a los que les importa muy poco la comunidad otaku y que sólo buscan lucrarse lo antes posible.

De hecho, One Manga ya ha cerrado y el sitio da un aviso al entrar recordándonos que todo lo bueno se apaga. Mangafox mantiene su actividad, pero con el cierre rondándoles.

¿Vosotros qué creéis? ¿Es posible mantener un equilibrio entre el mundo editorial y los grupos de fans o es inevitable que la industria se imponga a base de denuncias?

Vía: La cárcel de papel

La polémica shota

22 de junio de 2010 en Cómic, Literatura

Manga

Es bastante frecuente, al hablar del público lector, no tener en cuenta algunos de los géneros que tienen mayor trascendencia. Así, la fantasía épica y la ciencia ficción reciben un trato algo minoritario por parte de críticos y analistas, a pesar de tratarse del tipo de literatura más consumido en la adolescencia, por ejemplo. Lo mismo ocurre con el cómic.

No sólo estoy hablando del cómic estadounidense de superhéroes, ese formato a lo Marvel o DC que tanto ha popularizado el cine, habitualmente asociado a lectores jóvenes (si bien grandes como Alan Moore o Frank Miller han hecho, gracias también a las adaptaciones cinematográficas, que el género se entienda también como un placer adulto). Hablo de un formato que mueve millones (y que mueve a millones). Estoy hablando del manga.

En España es común denominar otaku a una persona aficionada al manga y a sus versiones para televisión y cine, sin embargo en Japón, productor mangaka por excelencia (aunque China y Corea copan cada vez más mercado), esta denominación tiene connotaciones despectivas, refiriéndose a una persona demasiado aficionada al manga y al anime, una especie de obseso de estos productos, derivados y similares. Éste sería el caso extremo, ya que en Japón la lectura del manga está muy generalizada, y existe todo un surtido de géneros según la temática y el público objetivo del manga, que puede estar orientado a colectivos muy específicos, como por ejemplo el manga para chicas pre-adolescentes. No hay límite de edad para el manga, y éste goza de la misma aceptación que para nosotros tiene cualquier best-seller, convirtiéndose sus más conocidos autores en auténticas estrellas.

En la actualidad existe una comunidad extensa internacional que disfruta también del manga. No se trata de un producto que abunde en países occidentales, a los que se exportan los títulos más populares, muchas veces conocidos por sus adaptaciones para televisión, así que los aficionados necesitan otra manera de acceder a sus lecturas favoritas. Aquí entran los scanlators, personas que se dedican a escanear los mangas originales y traducirlos a otros idiomas (evidentemente, suelen ser traducciones al inglés), para después subir los resultados en formato digital a la web. De esta manera se han hecho tremendamente populares páginas web como mangafox o onemanga, que se dedican a reunir y categorizar por géneros todos estos escaneados dispersos por la red.

El problema surge inevitablemente debido al choque cultural y las diferencias legales entre Japón y otros países. Por supuesto, dentro del manga hay un género específico pornográfico, el hentai, además de otro género límite, no necesariamente pornográfico pero siempre adulto y tratando temas de violencia o erotismo, conocido como ecchi. Hasta aquí bien, después de todo la web ofrece este tipo de contenidos para mayores en muchos idiomas y países. La complicación aparece con lo que en el manga se conoce como Shotacon y como Lolicon, dos géneros que suelen erotizar a niños. En estos géneros aparecen relaciones entre personas adultas y personas menores de edad, más o menos explícitas. La cultura del manga de por sí tiende a infantilizar a muchos de sus protagonistas (su estética general de grandes ojos y personajes hipersensibles hace que muchos de éstos parezcan menores de lo que se supone que son), pero con el shota (donde los protagonistas son niños) y el loli (donde son niñas), da un paso más. Hay quien argumenta que esto no tiene nada de pernicioso, ya que no se está haciendo daño a ningún niño, y que estas publicaciones pueden servir como vía de escape legal a personas con inclinaciones pedófilas, pero ésta es la argumentación minoritaria. Desconozco cuál es la postura oficial de Japón frente a este tipo de publicación pero es obvio que para el occidental medio se trata de algo, cuanto menos, escandaloso.

Manga

Y así se lo ha parecido a Google Adsense, que, tras recibir una carta de queja de un usuario que comentaba que las páginas de scanlators contenían material de este tipo, ha amenazado con retirar su publicidad a este tipo de páginas si no eliminaban este contenido de sus servidores (la política de Google no admite anuncios en páginas de contenido adulto). Así, a páginas como Mangafox, que subsisten gracias a la publicidad de Google, les ha faltado tiempo para borrar dichas categorías, hasta el punto de que la empresa dueña de ésta, NOEZ, lo hizo sin avisar siquiera a los propios administradores de la página. En un ejercicio de pánico absoluto, no se han limitado a eliminar lo referente al shota y al loli, sino también al yaoi (homosexualidad masculina), yuri (homosexualidad femenina), ecchi y cualquier cosa que sonara a adulto. Aunque ya se han recuperado algunas de las categorías, y sigue siendo posible acceder a otras a través de etiquetas y otros trucos, es de lógica que la comunidad de amantes del manga no esté contenta (sobre todo una turba furiosa e inmensa de mujeres amantes del tremendamente popular yaoi). La polémica continúa, y quién sabe cómo terminará. Lo que queda claro, por encima de consideraciones morales o legales, es que siguen siendo los grandes distribuidores de publicidad los que mandan en la World Wide Web, como en tantos otros medios de comunicación.

Autores relacionados:
Alan Moore

La Biblioteca Internacional del Manga

30 de octubre de 2009 en Actividades, Cómic, Literatura

 Astroboy

El nombre manga fue utilizado por primera vez por el pintor japonés Hokusai Katsuhika a principios del siglo XIX para designar a las caricaturas, uniendo cómico (man) y ga (dibujo); visto el éxito de la palabra si en ese momento hubiese podido registrar el nombre sus herederos serían muy ricos. Manga se utiliza en Japón hoy en día para designar a cualquier cómic, sea cómico o no, y en el resto del mundo para hablar del cómic japonés. Su popularidad en la sociedad japonesa es enorme, donde son distribuidos como revistas o libros, llegando a tener sus autores e, incluso, sus personajes, verdaderas legiones de seguidores.

Hace mucho que el manga dejó de ser humorístico para convertirse, como el resto del cómic, en un medio de expresión con multitud de géneros y variantes, consiguiendo verdaderas joyas, como el mismo Monster del que hablamos hace unos meses (aunque siguen siendo los más conocidos en occidente los dedicados al público adolescentes). Junto a esta mayoría de edad llega la gran expansión del manga en todo el mundo, conviertiéndose en una de sus mayores exportaciones y que ha permitido que los adolescentes de medio mundo sepan lo que es el ramen o se acostumbren a leer en sentido contrario.

Esto ocurre, en buena parte gracias al anime, que, al contrario de lo que es habitual en el mundo occidental, consigue trasladar de manera bastante correcta las aventuras del papel a la pantalla. Por no hablar del merchandising.

Todo esto viene a propósito del anuncio de la Universidad de Menji de crear un museo entorno al mundo del manga, en reconocimiento al papel cultural que el cómic tiene en este país. La Biblioteca Internacional del Manga de Tokio está prevista para el 2014 y entre los objetivos marcados por los promotores está conseguir recoger dos millones de artículos relacionados con el manga, ya sean libros, revistas, figuras, anime, doujinshi (mangas dibujados por no profesionales), juegos de ordenador o de consola… es decir, todo aquello que gira alrededor del mundo del manga, reunidos en ocho mil quinientos metros cuadrados. La intención de todo esto es ayudar a la investigación y fomentar los estudios académicos sobre el manga como parte de la cultura japonesa ya que, tal y como comentan desde la organización, hasta ahora está expresión artística no había sido tomada en serio, de forma que no existe un archivo que podamos considerar como tal.

Mientras llega la fecha, este fin de semana se inaugura la Biblioteca Yoshihiro Yonezawa de Manga y Subculturas, en la misma Universidad de Menji, que recogerá los más de 140.000 volúmenes de este crítico y especialista en manga, que cuenta entre sus obras con algunas sobre el gran Tezuka Osamu. Yoshihiro Yonezawa también fue el promotor del Comitek, el mercado de doujinshi más grande de Japón y que reune dos veces al año a más de medio millón de personas.

Monster, de Naoki Urasawa

25 de julio de 2009 en Cómic, Literatura

Monster

Monster es un manga destinado, sin duda alguna, al público adulto. Publicado en Japón desde 1994 hasta 2001, tuvo una primera, y primeriza, publicación en España que no le hacía justicia y que ahora, en un formato más adecuado para sus características, se está reeditando de la mano de Planeta.

Monster sitúa la historia en la Alemania de poco antes de la caída del muro -aunque el desarrollo dura varios años- y nos habla de un joven y brillante cirujano japonés que está siendo sobreexplotado en un hospital de Düsseldorf. Las circunstancias de su vida le provocan cierta ansiedad hasta el punto en que se ve obligado entre salvar a un niño que ha recibido un tiro en la cabeza o al alcalde de la ciudad. Desobedeciendo las órdenes de la dirección del hospital decide salvar al niño, cuya hermana también está ingresada en estado de shock. Esa decisión entre la vida y la muerte de una persona es la que da el pistoletazo de salida al cómic.

Monster habla del mal. Un mal absoluto y enraizado, tan poderoso que la única manera de detenerlo puede ser el asomarse al abismo y formar parte de él. Eso es lo que poco a poco nos va mostrando el manga de Urasawa. La persecución de ese monstruo, el viaje en el que los personajes se mueven cerca del filo y aprenden mucho sobre la verdadera naturaleza humana, es el eje que desarrolla la acción. Monster brilla por su frialdad, tanto en la narración como en el dibujo, en ocasiones aséptico.

El manga tuvo gran éxito en Japón, donde se codeó con series de corte más juvenil y apoyadas por la televisión y el merchandising, y recibió el Premio Cultural Osamu Tezuka en 1999. Más tarde, una vez terminada la publicación del manga, se realizó una excelente adaptación con el mismo nombre para televisión.

Monster es un cómic de gran calidad y que con la nueva edición resulta un manga indispensable, no sólo para los aficionados al cómic japonés sino para cualquiera en busca de una gran novela gráfica.

Naoki Urasawa es un autor de cómic muy influyente en Japón y varios de sus trabajos han sido publicados en España. Además de Monster habría que destacar 20th Century Boys, también publicada por Planeta.


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