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Entradas con etiqueta ‘literatura japonesa’

NP, de Banana Yoshimoto

4 de octubre de 2010 en Literatura, Narrativa

NP, Banana Yoshimoto

En NP la autora japonesa Banana Yoshimoto nos trae una historia intimista donde un libro se convierte en el protagonista. Como vimos en Sueño profundo, el libro de relatos de la misma autora, el pasado, marcado por la muerte y la presencia de ese alguien en el presente es el lastre que llevan los personajes, el leif motive de su propia existencia y de sus relaciones. Se trata de poco más que una novela corta, redonda, con un estilo sencillo para abordar a unos protagonistas bastante complicados.

NP está escrito en inglés por un autor japonés, Sarao Takase, y todos los intentos de traducirlo han sido en vano: el suicidio de varias personas relacionadas con el libro, incluido el autor, lo convierte en una obra maldita, pues parece que solo en el idioma materno del autor los relatos toman todo su significado. N.P. es el libro de relatos alrededor del gira la historia o, mejor pensado, el lastre que arrastra a los personajes desde diferentes puntos atrapados en una red tejida por el relato noventa y ocho.

Cuatro personajes marcados por la existencia de un autor y su obra, de un hombre y sus acciones. Sake y Otohiko, los hijos abandonados que no pueden evitar admirar la obra de su padre por encima del odio del abandono. Kazame la novia del traductor del cuento, Shoji, que se suicidó mientras terminaba su trabajo, que admira la obra al tiempo que se ve atraída por los hijos. Y Sui una joven desquiciada, quizás la protagonista del relato, si es que no lo son todos, que transforma con su presencia a todos ellos.

Yoshimoto convierte a Kazame en la narradora de la historia, donde el peso del pasado y la idea de la muerte, siempre presentes, marcan la relación entre los personajes, incapaces de superar esos lazos a pesar de los años pasados o las ausencias. Kazame se encuentra inesperadamente con Otohiko después de varios años, aunque, en realidad, nunca habían hablado antes. Tras este encuentro, resurge con fuerza el pasado, la obsesión por el relato noventa y ocho y la figura de Sui.

Banana Yoshimoto ha sido comparada en multitud de ocasiones con Haruki Murakami y es una de las autoras contemporáneas más importantes de su país, ya desde su primera novela, Kitchen. Personalmente, aunque me están gustando sus obras me parece mucho más ligera que Murakami. Y además no salen gatos.

Autores relacionados:
Banana Yoshimoto
Haruki Murakami
Libros relacionados:
N.P.
Sueño profundo

Sueño profundo, de Banana Yoshimoto

16 de agosto de 2010 en Literatura, Narrativa

Sueño profundo

De Banana Yoshimoto conocía algunos datos: es una de las autoras japonesas que más premios y reconocimientos ha acaparado en los últimos veinte años y es, junto a Murakami, el principal exponente de esa literatura japonesa contemporánea que tanto está triunfando en occidente. Sus novelas más conocidas son N.P. y Kitchen, la primera de ellas, consiguió multitud de premios y ya lleva más de sesenta ediciones en Japón, desde finales de los ochenta, y dos películas basadas en esta historia. A si que, a priori, es una escritora más que recomendable pero mi primer acercamiento a ella no ha sido a través de sus novelas si no con Sueño profundo, una recopilación de tres relatos; los cuentos son para el verano.

Escritas en primera persona, en las tres historias encontramos mujeres jóvenes que están atravesando un momento crucial en sus vidas, un impasse donde el pasado, marcado por la muerte de alguien cercano, lastra al presente y ellas se dejan llevar, inmóviles; por que ninguna de ellas tiene una actitud valiente, activa (tan solo Shibami en el segundo relato, aunque no sea ella realmente la protagonista). En los tres casos, el sueño, más bien la somnolencia, parece haberse convertido en la realidad para estas mujeres, una manera (auto)impuesta de alejamiento del mundo y es una acción ajena la que rompe esa relación sueño/muerte, dando por cerrado ese ciclo.

En Sueño profundo, Terako mantiene una relación con Iwanaga, un hombre casado cuya esposa está en coma, y que mantiene económicamente a Terako. El recuerdo de la fallecida Shiori, su mejor amiga, y del extraño trabajo de esta, junto a la relación con Iwanaga, va arrastrando a Terako a una situación en que sólo el sueño parece tener sentido.

Si en Sueño profundo es la muerte de una amiga uno de los detonantes de la situación de Terako, en La noche y los viajeros de la noche, es la muerte de Yoshihiro, el hermano de la narradora, el eje central del relato. Shibami nos cuenta como esa muerte, ocurrida hace unos años, ha incidido en Marie, la novia de Yoshihiro y en Sarah su ex novia americana, a la que hace años que han perdido de vista.

Una experiencia es el último de los relatos y el más corto. Recupera parte del componente fantástico del primero y nos presenta a Fumi quien, en lugar de no poder evitar dormir como Terako, utiliza el alcohol para poder conciliar el sueño. Cuando, completamente borracha, cae en la cama siempre tiene el mismo sueño, aunque en su estado de semiinconsciencia no sepa muy bien si es o no real: escucha una hermosa música y parece estar en un lugar seguro. Ya por el día empieza a recordar a Haru, joven con la que mantuvo una fuerte rivalidad por un hombre y de la que hace tiempo no sabe nada.

A pesar del tono, deprimente en buena parte, los relatos me han parecido una reivindicación de la vida, no solo de aquellos que se han quedado aquí, si no también de que sea la vida de los que se marchan lo que nos marque, no su muerte. El estilo es sencillo, intimista lo que permite que aunque la actitud de las protagonistas pueda ser exasperante, esta sea comprensible.

Autores relacionados:
Banana Yoshimoto
Haruki Murakami
Libros relacionados:
Kitchen
N.P.
Sueño profundo

Kobo Abe, Idéntico al ser humano

18 de marzo de 2010 en Autores, Literatura, Noticias

Idéntico al ser humano

Haruki Murakami y Kenzaburo Oé son dos grandes ejemplos de que la literatura japonesa está de moda en el mundo occidental. La manera pausada y diferente de ver el mundo, el contraste de su cultura con la nuestra, hacen de sus historias, en realidad globalizadas por el mismo gigante: los Estados Unidos, apetecibles trozos de una realidad en muchos casos imaginaria.

Por eso mismo estamos de enhorabuena al recibir la noticia de que Candaya va a publicar una de las obras inéditas en nuestro país del escritor japonés Kobo Abe. Abe ha sido comparado en numerosas ocasiones con Kafka o Beckett, y es una de las claras influencias literarias de Murakami.

Hasta ahora sólo se había publicado en España El rostro ajeno y La mujer de arena. Precisamente este último tuvo cierto éxito y es quizá en el que más se aprecia ese toque kafkiano que tanto se le atribuye. Las atmósferas creadas por Abe son opresivas, utilizando la tradición y la sociedad como Kafka utilizaba esa burocracia sin sentido. Tengo que reconocer que La mujer de arena es uno de los libros más sofocantes que he leído en mi vida y lo considero como lectura recomendada. Gran parte de este éxito, que ayudó a que la novela de Abe saltara fronteras, fue su adaptación al cine en 1964.

Para entonces Abe ya había recibido el premio Akutagawa, el más importante de Japón, por La pared o el crimen del señor Koruma y se había dedicado al teatro para pasar más tarde a realizar guiones para el cine y también para la televisión.

Con Idéntico al ser humano nos encontramos con uno de los temas claves en Abe, la búsqueda de la propia identidad y la noción de realidad. En este caso, el escritor juega con una historia a medio camino entre la ciencia ficción, la fantasía y el teatro del absurdo: el presentador de un programa radiofónico llamado «Hola marciano» recibe la visita de un marciano, o al menos eso dice, idéntico al ser humano. A partir de esa premisa Abe nos enfrenta a nosotros mismos, a esa falta de confianza postmoderna que aflige al ser humano contemporáneo.

Sin duda, otro de esos títulos que se están recuperando últimamente en contraste con los grandes best-sellers y que son verdaderas joyas que no deberían pasar desapercibidas.

Autores relacionados:
Franz Kafka
Haruki Murakami
Kenzaburo Oé
Kobo Abe
Samuel Beckett
Libros relacionados:
Idéntico al ser humano
La mujer de arena

El cielo es azul, la tierra blanca, de Hiromi Kawakami

21 de octubre de 2009 en Literatura, Narrativa

El cielo es azul, la tierra blanca

Tsukiko a sus treinta y ocho años tiene en el sake y los paseos su principal entretenimiento. Sus relaciones no han funcionado, en buena parte por su falta de implicación, al tiempo que se encuentra cómoda en la soledad. Un día encuentra a un antiguo maestro de japonés, que la recuerda de sus días de colegio, en una taberna. El maestro se convierte para ella en el refugio que, sin saberlo, estaba buscando. El maestro, jubilado, todavía dolido por el lejano abandono de su esposa, comparte su soledad con Tsukiko, así como su gusto por el sake o la comida.

Estos dos personajes van construyendo una historia en base a los pequeños momentos, a encuentros generalmente casuales y casi siempre alrededor de una botella de sake, que se convierten poco a poco en el centro de la vida de ambos. La magia de esos pequeños momentos, descritos en diecisiete momentos, van uniendo a estos dos personajes, que aparecen mal sincronizados con el tiempo, como si hubiesen perdido su camino y no se hubiesen dado cuenta hasta entonces. El tiempo es, a su vez, importante en la novela: la historia es recordada por Tsukiko que nos la cuenta de manera cronológica, prácticamente siguiendo las estaciones, aunque en momentos concretos, volvemos a atrás en la historia. El tiempo, la diferencia de edad es, también, lo que marcará su relación.

El cielo es azul, la tierra blanca (El maletín del maestro en el original), es un libro con una prosa sencilla, casi podríamos decir amable, a través de la que Tsukiko nos cuenta su historia, sin que por ello estamos delante de un texto de autojustificaciones. Un libro fácil de leer, con una historia delicada sobre la soledad, la amistad y el amor, los convencionalismos (la mujer soltera, la diferencia de edad) que, entre botella de sake y botella de cerveza, y apenas doscientas páginas, sirve de presentación en nuestro país de la autora Hiromi Kawakami, de la que esperamos lleguen más libros a nuestro país. Toda una sorpresa.

Hiromi Kawakami es en este momento una de las autoras más vendidas en Japón, siendo su primera obra, Kamisama (Dios), después de algunos intentos más juveniles, donde ha conseguido el reconocimiento de la crítica y alguno de los premios literarios más importantes del país con sus siguientes obras, como el Akutagawa en 1994 por Hebi wo fumu (La huella de la serpiente, según su traducción inglesa) o el Tanizaki en 2001, justamente por El cielo es azul, la tierra blanca, de la que también se realizó una película en 2003 y una adaptación manga de la mano de Jiro Taniguchi en 2008.

Autores relacionados:
Hiromi Kawakami
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El cielo es azul, la tierra blanca

Estoy desnudo, de Yasutaka Tsutsui

Estoy desnudo

No había leído nada de Tsutsui aunque me habían recomendado mucho la única recopilación de cuentos que había en castellano, editada bajo el sugerente título de Hombres salmonela en el planeta porno, así que me decidí a hacerme con Estoy desnudo y otros cuentos [Atalanta] para ver si el japonés era tan bueno como me decían.

Después de varias sobredosis de Murakami y algo de Kobo Abe, la verdad es que la imagen de la literatura japonesa no era demasiado animada. Interesante, sí, sin duda, como por ejemplo la brutal Out, de Mariko Hasioka, pero divertida, no, desde luego. Hasta que abrí el libro y leí la primera página del cuento que da nombre a la antología: Estoy desnudo.

Se nombra a Tsutsui como escritor de ciencia ficción, quizá en un intento de calificarle de alguna forma. De los cuentos que componen Estoy desnudo podemos encontrar de todo, de la fantasía al realismo, del absurdo puro y duro a la ciencia ficción. Si hay alguien inclasificable dentro de un género, ese es sin duda el escritor japonés.

Hay cuentos que me han recordado bastante a Stanilaw Lem, los que sí podríamos decir que son ciencia ficción, en los que se trata el contacto extraterrestre y los problemas de comunicación entre las especies. Claro que tratadas de una manera completamente aberrante y hasta maníaca, mostrando siempre una mala leche innata que me hacía reír cada cuatro frases.

Mi favorito -además de Estoy desnudo, la odisea interior de un japonés en calzoncillos en su intento de cruzar Tokyo-, es el cuento con el se cierra el volumen, una historia que vuela de Kafka a Cortázar y en la que se muestra de forma hilarante hasta donde puede llegar la locura y la maldad humana*.

Estoy desnudo es una de las mejores colecciones de cuentos que han pasado por mis manos en los últimos años. Si no te asusta horrorizarte con las barbaridades que se esconden dentro del alma humana y no te importa saltar de la historia de un demonio a otra con 18 pasajeros con una cicatriz en la frente dentro de un extraño autobús, esta es una antología que no deberías dejar pasar.

*Spoiler: En el cuento un oficinista llega a casa para encontrarse a la policía: un preso fugado retiene a su mujer y a hijo a punta de pistola. Tras intentar negociar su liberación descubren que todo lo hace por su mujer, que piensa dejarlo. El oficinista entonces retiene a la familia del secuestrador mientras se van amenazando por teléfono y torturando a la familias del otro para lograr liberar a la suya. Magistral.

Autores relacionados:
Mariko Hashioka
Yasutaka Tsutsui
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Hombres salmonela en el planeta porno
Out

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