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Entradas con etiqueta ‘Libros y Arte’

Libros antiguos y usados, ¿guardar, destruir, reciclar?

9 de enero de 2012 en Actividades, Arte, Literatura

Postales literarias

Hace poco hablábamos de diversos usos poco convencionales que podían darse a los libros. Uno de los ejemplos fue el reciclaje del libro como obra de arte (recientemente he encontrado otro ejemplo espléndido de esta faceta artística, en manos del escultor de libros Guy Laramee). En esta misma línea, en un blog de diseño se publicó recientemente un artículo sobre cómo convertir libros no deseados en tarjetas postales, dándoles así una nueva vida. Podéis encontrar el artículo en concreto en la web Apartment Therapy, una página enfocada al diseño de interiores y a la creatividad. Lo que me llamó realmente la atención del artículo, y lo que su autor probablemente no se esperaba, fue la avalancha de comentarios negativos respecto a su idea. Para muchos, la idea de destruir un libro, aunque sea para reciclarlo de una manera tan original, era inconcebible. Muchos de vosotros expresasteis también sorpresa en mi artículo de Lecturalia sobre la marginalia, o la costumbre de escribir (¡sí, incluso con bolígrafo!) en los márgenes de los libros.

El debate que se generó al hilo del artículo de Marginalia fue interesante, más que nada porque todos expresaban puntos de vista válidos: por un lado, había quien consideraba que escribir en un libro era mancillarlo y estropearlo, por otro había quien pensaba que enriquecía el contenido y la propia lectura de la obra. Imaginad que aplicásemos el mismo debate al hecho, ya no de escribir en los márgenes de los libros, sino de transformarlos completamente, ya sea para crear una obra artística, ya sea para darle una vida nueva como proyecto rudimentario, como en el caso de las tarjetas postales. Por un lado, parece un crimen estropear de esta manera un libro, pero por otro… ¿qué hay de la cantidad de libros que todos los años se convierten en pulpa, se queman, o acaban en los vertederos? ¿No se merecen, acaso, la bondad de una nueva vida? A la hora de destruir un libro para concederle un nuevo uso, nadie implica que debamos romper a tiras una obra favorita o un ejemplar valioso. ¿A cuántas personas conocéis que en vez de regalar o donar sus libros sobrantes simplemente los tira a la basura? Muchas bibliotecas, editoriales y librerías se quejan de acabar con almacenes llenos de libros que ya han agotado su vida útil, y el simple hecho de buscar a quién revender estos libros, o a quién y cómo donarlos, es un proceso con frecuencia muy frustrante. Por otro lado, todos tenemos algún libro que consideramos de valor nulo, algún superventas de baja calidad que no encontrará nunca una salida a su estado inamovible de decoración de estantería.

¿Qué opináis vosotros? ¿Merece la pena destruir un libro si de éste nacerá algo bello o útil? ¿O consideráis que todo libro es sagrado y debe conservarse? ¿Qué ideas se os ocurren para reutilizar esas obras que ya no caben en vuestras estanterías? Como siempre, esperamos vuestras respuestas en los comentarios.

Extraños usos para un libro

7 de enero de 2012 en Actividades, Arte, Literatura

El 21 de diciembre de 2011, en el vuelo entre Washington DC y Chicago, un pasajero fue detenido por llevar encima un libro muy especial, titulado Ninja. El guerrero sombra. Lo realmente extraordinario de esta obra, más allá de su contenido textual, resultó ser su contenido físico: el libro había sido vaciado para portar dos peligrosos cuchillos arrojadizos.

No es la primera vez que nos encontramos con un uso poco habitual del libro común. Aunque no estamos a favor de utilizar los libros como compartimentos secretos donde guardar armas blancas, puede ser una opción divertida simplemente para esconder cualquier objeto privado o incluso como regalo original. En Youtube pueden encontrarse vídeos que nos explican cómo vaciar un libro para utilizarlo como recipiente:

El uso del libro como objeto o material artístico es frecuente y produce auténticas joyas (sólo hay que ver el trabajo que realizan con recortes los artistas Sue Blackwell, o Thomas Allen, que se especializa en la ficción pulp para crear sus puestas en escena de género negro), pero podemos darle también una utilización más cotidiana y práctica. Podemos convertirlo en bolso, por ejemplo:

O también en un práctico mueble. Pueden encontrarse mesas, sillones, lámparas e incluso estanterías creadas con libros, y hay quien hace árboles de Navidad. Con todo, el libro rey para aplicaciones alternativas es, por supuesto, la guía telefónica. Al fin y al cabo, ¿qué hacer con una cantidad tan grande de papel cuyos datos expiran de un año para otro? Hay usos pequeños y sencillos como la creación de lacitos para regalos o como papel de envolver, y cualquiera que haya limpiado una ventana habrá probado el truco, bastante eficiente, de utilizar papel de guía telefónica, de revista o de periódico. Otros usos más complejos, de guía telefónica o de cualquier tipo de papel, se refieren a la moda. En esta ronda de fotos de Flickr podéis encontrar un ejemplo muy elaborado de las posibilidades de una guía telefónica completa, diseñado y producido por una estudiante de arte.

Y no podemos olvidarnos del libro, y del arte asociado a éste, en lo que se refiere al acto de protesta. En Edimburgo ha surgido un artista que ha dejado un rastro de pequeñas esculturas creadas de libros, posiblemente como respuesta a los recortes presupuestarios dedicados a bibliotecas y a otros centros relacionados con la literatura. Las piezas son auténticas muestras de amor por el arte y el libro y han ido apareciendo a lo largo del año a las puertas (o en el interior) de diferentes centros que se dedican a la promoción y conservación del libro. El artista permanece en el anonimato, y deja pequeñas notas junto a sus regalos, generalmente con palabras de agradecimiento por la labor del centro agasajado, además de una extraña fijación con el escritor Ian Rankin. Sólo se sabe, por sus propias notas, que se trata de una mujer. En el blog del “paparazzi literario” escocés Chris Scott pueden encontrarse numerosas imágenes de las obras regaladas, además de información sobre qué han hecho los centros con sus presentes.


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