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El libro de Avatar

18 de Febrero de 2010 en Ciencia-Ficción, Literatura

Avatar Pop-Up?

Pocas películas como Avatar han conseguido hacer que todo el mundo se rasque el bolsillo -más difícil todavía en tiempos de crisis- para ir al cine, actividad que más de uno sólo recordaba de sus tiempos de adolescente o previos a la contratación del ADSL.

Pero no podemos engañarnos, la historia que Cameron, como guionista, creó para Avatar no era la más compleja del mundo, dejando a un lado, como ya comentamos en otra ocasión, la infinidad de influencias recibidas a la hora de construir las aventuras en Pandora.

Además de las promesas de Cameron sobre la secuela de Avatar, en la que, según dice, va a mejorar mucho el apartado del guión, algo, por otra parte, sencillo, también nos llega la noticia, por parte de su productor Jon Landau, del interés de Cameron por publicar un libro explicando el mundo de Pandora.

La novela, que sería la primera incursión narrativa de Cameron al margen de sus guiones, sería una precuela de los hechos acontecidos en Avatar, con la fundación del mundo de los Naavi, la muerte de Tommy -el que iba a ocupar el puesto de enlace en Pandora en lugar de su hermano marine-, y la labor de enseñanza por parte del personaje de Sigourney Weaver.

¿Será realmente Cameron quien escriba el libro? ¿Será una de esas historias en las que un autor de ciencia ficción firmará la coautoría con el director, como en Nocturna? ¿Logrará una tirada descomunal en busca del efecto arrastre de la película? Y lo más importante, ¿será un libro pop-up para no perder el efecto 3D?

La respuesta a todas esas preguntas llegará, si nada se tuerce, este mismo año 2010. Hagan sus apuestas.

Pórtico, de Frederik Pohl

21 de Noviembre de 2009 en Ciencia-Ficción, Literatura

Pórtico

Frederik Pohl ganó en 1978 tres de los premios más importantes de la ciencia ficción mundial: el Hugo, el Nébula y el Campbell. No es casual: Pórtico es una de las novelas de este género más importantes de la historia, a la altura de otros clásicos de obligada lectura como Dune, Fundación, El juego de Ender o Neuromante (cada uno imprescindible a su manera). La condición de clásico no la convierte en una novela, para el lector actual, añeja (como bien podría pasar con las más famosas novelas de Herbert o Asimov) o ingenua (algo que me han comentado muchos de los que se han acercado a Orson Scott Card). Incluso Neuromante, algo posterior y verdadera iniciadora de todo un género (el cyber-punk) podría hoy considerarse superada por posteriores obras que bebieron de ella. Pórtico no: sigue siendo una de las más lúcidas historias de exploración espacial escritas jamás.

La obra en sí está dividida en dos partes bien diferenciadas que se nos van mostrando en capítulos alternos: por un lado, las charlas del protagonista, Robinette Broadhead (Bob para los amigos), con su psicoterapeuta robótico; por el otro, y anterior temporalmente, la historia de cómo él se convirtió en un hombre rico tras retornar de una expedición a bordo de una nave extraterrestre. Porque Pórtico, al que hace hace referencia el nombre de la novela, no es más que un trozo de roca cercano a la Tierra abandonado milenios antes por una raza alienígena, los Heeche, de la que poco más que nada se sabe. No obstante, Pórtico cuenta con una serie de naves espaciales preprogramables que son utilizadas por aventureros de todas las partes del mundo (de los mundos, quiero decir, toda vez que Venus ya cuenta con una población humana estable) para adentrarse en lo desconocido… y rezar por poder volver. Aunque el riesgo de morir en el intento es alto, la recompensa en caso de encontrar artefactos Heeche bien merece la pena para gente que carece de otra esperanza de conseguir el denominado Certificado Médico Completo, un salvoconducto a la longevidad que sólo los más pudientes se pueden permitir.

Para Bob, Pórtico es un sueño, la única escapatoria hacia una vida mejor. Tras muchos años de duro trabajo en una granja de alimentos sintéticos, es agraciado con un premio de la lotería que él emplea para embarcarse hacia la extraña estación de Pórtico. Una vez allí, sólo resta subirse a la primera nave disponible, cruzar los dedos… y esperar a que la nave decida el destino: ¿artefactos Heeche que te permitan convertirte en un hombre rico, o tal vez una muerte instantánea? ¿Nuevas instalaciones extraterrestres, o es más probable que la nave sea engullida por un agujero negro? Y siempre la esperanza de que, en uno de esos viajes, se pueda vislumbrar de una vez por todas a los escurridizos extraterrestres.

Pero Pohl no sólo habla aquí de naves espaciales y aliens de aspecto incierto. Pórtico es, por encima de todo ello, una novela sobre las oportunidades perdidas, sobre la cobardía (en el más amplio sentido de la palabra), sobre el amor y el desamor y, sobre todo, sobre el remordimiento. Con un estilo claro y sencillo nos introduce de lleno en un Pórtico lleno de vida y de muerte, de deseos frustrados y de ambiciones.

Una novela imprescindible para cualquier aficionado a la ciencia ficción. Y también para los que no lo sean.

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Desde el cielo de Sebold

14 de Septiembre de 2009 en Fantástica, Literatura, Novela Negra

Lovely Bones

Recientemente hablamos de la adaptación al cine de una obra que en su momento fue un éxito de ventas apabullante: The Lovely Bones, de Alice Sebold, traducida al español como Desde mi cielo. La traducción literal del título, algo así como “los huesos encantadores”, hay que admitirlo, no queda tan bien, y la elección del título en español es más que acertada, ya que hace referencia al texto en sí, que se desarrolla en primera persona desde el cielo personal de una niña de catorce años brutalmente violada y asesinada. Así, nos encontramos con una narración realmente omnisciente, ya que la niña, Suzie Salmon (como el pez, dice ella misma), puede observar el mundo y describir con detalle todo lo que en él acontece.

Tal vez lo menos significativo de la obra, pero al mismo tiempo interesante, sea el concepto de cielo que se nos presenta en el libro. Lejos de la imagen tradicional de querubines y trompetas, Suzie se encuentra con un espacio muy parecido a su propio instituto, recreado sólo para ella, si bien también se hallan presentes otros difuntos cuyo cielo personal se solapa con el suyo. Suzie se da cuenta de que puede conseguir lo que quiera en su espacio sólo con desearlo; lo que quiera excepto lo que realmente desea, que es volver a estar viva. El espacio personal de cada persona se presenta como una especie de preámbulo, de pasillo de espera para entrar al cielo compartido de todos, ese Cielo general que exige que los muertos dejen atrás sus recuerdos y liberen a los suyos de su vigilancia constante.

Sebold analiza con mimo las relaciones interfamiliares y las estructuras que se ponen en evidencia ante una tragedia tan espantosa como es la muerte de una hija, hermana o nieta a manos de la violencia. La simple noción de perder a un ser querido de una manera tan terrible es tan devastadora que sería ingenuo suponer que una familia, por muy unida que esté, mantenga las mismas interacciones, jerarquía y equilibrio. Desde mi cielo tiene realmente poco que ver con la muerte de una niña y mucho que ver con el sufrimiento de aquellos que quedan vivos. El asesinato de la adolescente transforma a los que la rodeaban: desde su propia familia hasta el chico que le dio su primer beso o aquella joven a la que tocó sin querer cuando su espíritu huía de su cuerpo. Personas que apenas tenían relación se ven unidas por la desgracia, y otros que estaban estrechamente vinculados comienzan a separarse. Suzie consigue de vez en cuando reflejarse en un cristal, visitar de manera fugaz y trémula a sus seres queridos, pero es realmente el fantasma de su muerte el que atormenta a los suyos. Sebold sabe utilizar los recursos adecuados, las palabras exactas, para jugar con nuestra sensibilidad con la maestría de un virtuoso; sus trampas son eficientes y terribles, sus frases se graban a fuego vivo: son sencillas y tremendas. Sus personajes viven en un barrio de clase media, en un lugar reconocible, y sus descripciones están repletas de detalles cotidianos e identificables. A pesar de que la novela transcurre entre los 70 y los 80, podría ubicarse en nuestros días; podría ubicarse en nuestra calle. La habilidad de Sebold para conseguir la verosimilitud es más que correcta; no en vano ella misma fue víctima de una experiencia parecida a la de Suzie de la que afortunadamente logró escapar con vida (algo que describió con detalle en su novela anterior, Lucky).

Sea como sea, aunque consigamos identificar las trampas, aunque reconozcamos los trucos, aunque veamos con claridad los hilos de los que se sirve el mago para realizar el espectáculo, éste no deja de ser maravilloso. Un final redondo, en el que se explica el destino de cada uno de los personajes, algo que parece haber pasado de moda y que de vez en cuando se echa en falta ante tanto final abierto y tanta ausencia implorando la imaginación del lector, remata este libro, que cerramos, satisfechos, seguramente con lágrimas en los ojos.

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Naturaleza muerta, de Víctor Conde

30 de Agosto de 2009 en Literatura, Terror

Naturaleza Muerta

Naturaleza muerta es el último libro del escritor español Víctor Conde que, tras un acercamiento a la fantasía oscura en su anterior novela, El teatro secreto, se adentra en un subgénero muy de moda en estos momentos, el de los muertos vivientes, sin que ello implique que se deja llevar por los clichés típicos ni sin abandonar su estilo, reconocible en cada una de las páginas. No estamos, por tanto, ante un libro de muertos vivientes para adolescentes, y es recomendable no sólo para los amantes del fenómeno zombie sino para cualquier lector que quiera hacerse con una lectura entretenida, en la que el miedo y las escenas truculentas están al servicio de la historia y no al revés.

La civilización está sumida en el caos, una catástrofe que nadie alcanza a explicar está convirtiendo el mundo en un infierno. El fenómeno afecta a todos los países, nadie está a salvo. ¿Estamos ante el fin del mundo? ¿Podrán los tripulantes de la estación internacional encontrar una explicación?¿Habrá alguien para escucharla?

Gael y Natalia huyen por las calles de Madrid intentando encontrar un refugio frente al ataque de los pellejos, muertos vueltos a la vida a los que nada parece afectarles, pero a los que parece no gustarles la oscuridad. Quizás en el metro este matrimonio pueda encontrar un lugar donde esconderse. No son los únicos que lo han pensado y allí se encuentran con otros supervivientes, con un extraño tren que todavía funciona a pesar del caos y con el peligro constante de ser alcanzados por los pellejos. El grupo de supervivientes inician una huida hacia lo desconocido, en un mundo que se ha vuelto loco, donde seguir vivos es lo más importante, pero saber que está pasando, que ha pasado, puede ser la única manera de seguir adelante.

Uno de los puntos fuertes del libro es el retrato de los personajes a quienes vamos conociendo gracias a diversos flashbacks con los que podemos intentar adivinar por que son ellos los supervivientes, al tiempo que vemos como son, o como eran antes. Es a través de sus ojos como conocemos la historia, cuando aparecieron los pellejos, que medidas se tomaron. El libro, los personajes, se mueve entre la mística y la cordura, entre la locura y la racionalidad, un equilibrio difícil de conseguir cuando el mundo se está viniendo abajo.

El ritmo está muy bien llevado y las vueltas al pasado de los personajes no sólo no interrumpen la historia sino que ofrecen información que se va volviendo cada vez más interesante. Hay que destacar también el sentido del humor del libro bastante alejado del lamentable que podemos encontrar en libros de zombies al uso, así como continuas referencias populares, que se unen sin problemas a las más místicas; personalmente, la historia final del psiquiatra me ha parecido desternillante.

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The death of Bunny Munro: Nick Cave juega con su último libro

Death of Bunny

A estas alturas de la literatura es más que normal pensar que está todo, o casi todo inventado. Y es cierto, pocos márgenes quedan para la originalidad en el mundo editorial aunque siempre están aquellos que tratan de utilizar las nuevas herramientas a su alcance para tratar de atraer a más público.

Leo en The Guardian que Enhanced editions -responsables de la divertida web de Bookseer y del experimento social llamado The Golden Book- prepara una edición adaptada para los iPhones/iPods de The death of Bunny Munro y que llevará aparejada una serie de novedades frente a lo que viene normalmente con los ebooks.

De entrada anuncia cosas que ya eran normales en otros lectores, como el scroll de lectura o el cambio de fuentes, y anuncia facilidades para navegar por el libro y poner marcas o tomar notas. Hasta ahí nada sorprendente. Es con la intervención del autor, Nick Cave, cantante con más de tres décadas a sus espaldas tocando los Bad seeds, que ha grabado el audiolibro correspondiente y con el que se podrá cambiar de la lectura normal a la leída con un solo botón. Además, por si fuera poco, ha compuesto junto a Warren Ellis, escritor y guionista, una banda sonora completa dedicada a la novela, también integrada en el ebook.

Sin duda, el libro aumenta en valor con estos añadidos multimedia, también parece que existiría una cierta integración con redes sociales, y es una apuesta por el uso complementario de la tecnología disponible, pero sólo puede tener esa importancia si hablamos de gente muy especial, como es el propio Nick Cave. Está claro que los audiolibros y bandas sonoras darán más interés a los libros, pero ¿merecerá la pena si no hay un toque tan personal o de calidad?

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Donde viven los monstruos, Spike Jonze y Sendak

31 de Julio de 2009 en Autores, Infantil, Literatura, Noticias

Donde viven los monstruos

Donde viven los monstruos es un precioso libro ilustrado por el gran Maurice Sendak, ganador, por ejemplo, del Premio Hans Christian Andersen, y que desde el momento que se puso a la venta en 1963 ha cautivado sin remedio a grandes y pequeños.

Pues bien, después de un repunte popular -al parecer Barack Obama eligó el libro en una lectura para niños- el proyecto de Spike Jonze, director de películas como Cómo ser John Malkovich (1999) o El ladrón de orquídeas (2002) y director de videoclips considerado de culto, tuvo por fin el aprobado definitivo de la Warner Brothers.

La historia de Donde viven los monstruos nos cuenta las aventuras de Max un niño que una tarde, mientras juega disfrazado de lobo, es castigado por su madre a no salir de su habitación. Allí encuentra un profundo bosque en el que se introduce hasta encontrar la Tierra de los Monstruos. Aventuras, emoción, amistad… la verdad es que es un cuento divertido con unas ilustraciones que quitan el hipo.

Las voces de los monstruos, al menos en la versión americana, son de actores famosos como James Gandolfini o Forest Whitaker, y por las imágenes que he visto, el respeto por el trabajo de Sendak es pasmoso, sobre todo por no usar monstruos generados completamente por ordenador, algo que le quitaría ese punto diferente que tiene el libro.

Aprovechando la película, tendremos una reedición del libro de la mano de Alfaguara y la consabida parafernalia asociada, como libros de puzzles o para colorear. Una excelente opción como regalo para las navidades que vienen.

Para ir abriendo boca, vamos a poner el trailer de la película, al que han colocado una excelente canción de Arcade Fire y que, personalmente, me pone la piel de gallina.

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Afganistán bajo un millón de sombras

26 de Julio de 2009 en Literatura, Narrativa

Millón de sombras

Afganistán es uno de los países más complejos del mundo, y también uno de los grandes campos de batalla de los últimos cien años. Durante la Primera Guerra Mundial, y pese a que parte de la élite política del país deseaba ayudar a los turcos (aliados de las potencias centrales, el Imperio Austro-Húngaro y el Imperio Alemán), Afganistán se mantuvo neutral, recibiendo la promesa de las autoridades británicas de recibir la independencia tras el fin de la guerra. La promesa no se cumplió, atacando entonces Afganistán a la India británica, y consiguiendo finalmente la ansiada emancipación de la metrópoli. Se cumplen ahora justo noventa años de aquella fecha.

La independencia conllevó la subida al poder de Amanollah, que en 1923 cambió su título de emir por el de rey. Al igual que otros dirigentes de países musulmanes estaban haciendo en otras partes del mundo (por ejemplo en Turquía y en la vecina Irán), Amanollah inició una serie de reformas, apoyadas por la Unión Soviética, que desgraciadamente eran de difícil implantación en una nación en la que la religión y los consejos tribales tenían un poder difícil de manejar por cualquier gobierno centralista de corte occidental. Revueltas tribales hicieron caer al rey, y después de una serie de nuevos monarcas, sucesivamente asesinados, la monarquía se asentó de la mano de Zahir Shah, que gobernó durante cuarenta años, hasta que en 1973 se proclamó una república apoyada por la URSS. Para entonces, y con ayuda soviética (aunque Afganistán, durante los inicios de la Guerra Fría, no se había alineado de manera oficial con ninguno de los dos bloques de poder), ya se habían acometido con relativo éxito reformas de gran calado, en especial la integración de la mujer en el mundo laboral y un nuevo sistema educativo. Sin embargo, nuevas revueltas de los consejos tribales, apoyados por los extremistas religiosos, motivaron la intervención militar soviética en el país, conflicto que motivó una reacción internacional adversa parecida a la que EE.UU. había soportado durante dos décadas en relación a Vietnam.

Tras el fin de la ocupación soviética, a finales de los años 80, el país siguió siendo un polvorín, dividido por las luchas entre reformistas, talibanes, y grupos guerrilleros de diferentes etnias y confesiones religiosas. Los integristas, apoyados por influyentes señores de la guerra, se hicieron con un poder para el que habían sido entrenados a conciencia por los Estados Unidos y sus agencias de espionaje, que de forma soterrada los habían formado y armado para combatir al gobierno comunista y a los soviéticos. Así, en 1996 los talibanes llegaron al poder, suprimieron todas las conquistas sociales de la monarquía y la república, y volvieron a imponer la Sharia como ley suprema del país, aunque llevándola a extremos nunca vistos en ninguna otra parte del mundo musulmán. Las grandes damnificadas fueron las mujeres, sometidas a una represión brutal que, en la práctica, las convirtió en invisibles para el resto del mundo.

Tras los atentados del 11 de Septiembre de 2001, y pese a que el régimen talibán llegó al poder gracias al apoyo estadounidense, EE.UU. lideró una fuerza de ocupación de Afganistán, acusando al gobierno extremista de ser co-responsable de los asesinatos ejecutados por el grupo al-Qaeda. Los talibanes fueron rápidamente derrocados del poder, pero en la práctica aún hoy dominan extensas zonas del territorio del país. Otras zonas, en cambio, son controladas totalmente por líderes tribales y reyezuelos locales de diversas etnias, que se niegan a reconocer al actual gobierno establecido en Kabul.

Ahora ve la luz la novela “Bajo un millón de sombras”, de la periodista británica Andrea Busfield, relatando la historia reciente del país que la cautivó durante tres años a través de Fawad, el niño protagonista de su novela. Él, en contacto con Occidente, será el testigo de todas las diferencias culturales entre un país, el suyo, ensangrentado por guerras intestinas, y los europeos y norteamericanos que financiaron dichas guerras.

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Déjame entrar, terror sueco

14 de Julio de 2009 en Literatura, Terror

Déjame entrar

Frente a los exuberantes y poderosos vampiros de la saga de Crepúsculo, nos llega una película sueca basada en un libro que había tenido cierto renombre entre los aficionados del género de terror. Del mismo título, Déjame entrar de John Ajvide Lindqvist es una historia que engancha casi desde el principio con un ambiente plano y sencillo.

Con un estilo parecido, aunque con ciertas divergencias de guión -¿necesarias? es posible- Tomas Alfredson elabora una película de ritmo pausado y fotografía fría, tan fría como los suburbios de Estocolmo donde se desarrolla la acción. Sin necesidad de grandes alardes, se nos despliega una historia intimista en la que no falta algún que otro desangramiento y varias muertes por el medio.

Tanto el libro como la película son una demostración palpable de que no todo está dicho en el horror contemporáneo, además de que las historias de amor adolescente tienen mil y una vueltas de tuerca o simplemente una y nada más. Lo mejor de Déjame entrar es la sencillez con la que muestra personajes muy bien construidos.

La historia no tiene nada de especial a priori. Oskar, un enclenque niño de doce años, colecciona recortes de asesinatos violentos, le gusta jugar con cuchillos y es tratado en el colegio como un bicho raro por parte de sus compañeros -me pregunto la razón…- hasta el punto de sufrir alguna que otra paliza. Una noche conoce a una niña misteriosa llamada Eli, que sólo sale de noche y vive en un piso cercano con un hombre mayor muy extraño…

A partir de aquí la historia funciona sin problemas, se desliza por el propio hielo ensangrentado de la narración. ¿Es una historia de amor adolescente? Puede. Pre-adolescente uno de los dos seguro que es, en cuanto a la otra mitad de la ecuación, no parece que esté demasiado claro.

Los momentos de tensión vienen por la relación de Oskar en el colegio, que va empeorando a medida que su relación con Eli crece, y la necesidad de Eli por alimentarse o ser descubierta, una de las preocupaciones básicas de cualquier vampiro.

En el libro se explora más el resto de personajes pero en la película quizá habría sido demasiado para la estructura simple que el director había planteado. Tanto el libro como el film son recomendables, incluso para los que no sean especialemente aficionados al género, están trenzados con buenos mimbres y en ningún momento pretenden ser nada más de lo que son.

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¿Qué regalar el día del libro?

22 de Abril de 2009 en Literatura, Mundo Editorial, Narrativa, Noticias

Rosa

Una de las cosas buenas de tener un día al año en el que acordarnos de los libros es, obviamente, que es una excusa para regalar y recibir libros. Por supuesto que esta no es tarea fácil: tanto encontrar un libro adecuado para regalar como poder poner buena cara a esos libros recibidos que nos hacen dudar seriamente de la cordura del que regala son imposiciones cuanto menos problemáticas. El que es aficionado a la lectura sabe perfectamente quién se ha molestado en indagar acerca de sus hábitos y preferencias, y quién se ha limitado a adquirir cualquier best-seller o clásico canonizado para salir del paso. A continuación detallo algunos libros que no se deben regalar, y otros que probablemente resulten ser un regalo apropiado y agradecido.

Es muy importante tener en cuenta la edad, la formación y los gustos del lector. No podemos, por ejemplo, regalarle El Quijote a un chaval de quince años, ni El Código da Vinci a un licenciado en filología hispánica, por razones obvias. El nivel de exigencia del agasajado es muy importante, no basta con fijarse en la lista de los más vendidos para complacer a un lector asiduo y culto: un truco común es recurrir a colecciones de probada calidad, como las que ofrecen editoriales como Anagrama o Siruela. Con la primera, acertaremos (siempre que no tenga ya ese libro en concreto, por lo que deberíamos adquirir alguno no muy conocido) en cuanto a calidad del contenido, y con la segunda además complaceremos el esteticismo de los lectores más fetichistas. Los libros joya suelen ser una buena inversión para los lectores amantes de la forma: las ediciones limitadas ilustradas son siempre un obsequio excelente, si bien costoso. También es imprescindible tener en cuenta el grado de confianza que tenemos con el agasajado: una edición de lujo de Historia de O posiblemente no sea bien recibida por un compañero de trabajo con el que apenas hayamos cruzado unas palabras. Debemos huir de libros de autoayuda, pueden ser malinterpretados (“¿Trucos para adelgazar?¿Me estás llamando gorda?”, “¿Cómo tener éxito en el trabajo? ¿Me estás llamando fracasado?”, y un largo etc.)., al igual que las obras de autores con agenda política (hace muchísimo tiempo, en mi supina ignorancia, regalé un libro sobre la Guerra Civil de Pío Moa a un historiador, todavía no me lo ha perdonado). Asimismo, si lo que queremos es incitar a la lectura a una persona joven o poco aficionada a leer, debemos evitar obras densas. En resumen, debemos pensar más en los gustos del otro que en los nuestros. Que Guerra y paz nos parezca una obra maestra no significa que los demás vayan a apreciarlo en el mismo grado. Partiendo de estos principios, allá van mis cinco sugerencias para regalar (a otros o a sí mismo) este año en el Día del Libro.

Guia Zombi

-El libro homenaje: Si queremos reivindicar aniversarios, muertes, eventos, etc., de autores y libros del año, qué mejor que recurrir al libro homenaje. La maravillosa Muertes de perro, de Francisco Ayala, que ha cumplido 103 años y de nuevo se alza como candidato para el Nobel, complacerá a lectores todoterreno. Para una lectura más ligera, recomiendo, en honor a Ballard, recientemente fallecido, la sorprendente Super-Cannes.

-El libro anzuelo: Dícese del libro que se usa para enganchar a alguien a la lectura, normalmente a gente joven que huye de los libros debido a las imposiciones académicas (determinados bodrios recomendados en ESO y bachillerato no hacen más que eliminar el más mínimo interés del estudiante por la literatura). Aunque no soy fan de Lucía Etxebarría, tengo comprobado que Beatriz y los cuerpos celestes es un excelente incentivo para las chicas, y que Manual de supervivencia zombi, de Max Brooks, funciona igual de bien para los chicos. Por supuesto lo del género es intercambiable, aunque todavía no he conseguido convencer a un adolescente masculino de la conveniencia de Beatriz y los cuerpos celestes.

-El libro película: Recomendado sobre todo para aquellos que no suelen gustar de la lectura, el haber visto la película (y haberla disfrutado) es una excusa para que el regalo no permanezca en la estantería cogiendo polvo. Obras como Ensayo sobre la ceguera, de Saramago, por mencionar alguna más reciente, o clásicos como Lo que queda del día, de Kazuo Ishiguro o La casa de los espíritus, de Isabel Allende, pueden ser nuestros aliados en esta contienda. Para los aficionados a las películas de ciencia ficción estilo A Scanner Darkly, Paycheck, Blade Runner, etc., tenemos una completa biblioteca de Philip K. Dick donde elegir.

Ballard

-Clásicos juveniles: A diferencia de lo que se suele pensar, El señor de los anillos no es necesariamente el mejor libro para regalarle a un niño. Muchos abandonaron la obra, decepcionados, tras ver las películas. El libro, aun siendo una indiscutible obra maestra de la fantasía, es largo y denso. Tal vez sea mejor empezar con algo de Laura Gallego, C.S. Lewis, George R.R. Martin o J. K. Rowling o incluso presentar al adolescente en cuestión el genial mundo de la novela gráfica: 300, Watchmen, Sin City, son algunos de los títulos que además cuentan con la promoción cinematográfica como apoyo. Por otro lado, algunas editoriales presentan obras dirigidas al público juvenil que no tienen nada que envidiar a las dirigidas al público adulto. Alfaguara dispone de un excelente catálogo que incluye desde Irène Némirovsky a José Antonio Cotrina. Intentemos recurrir a las sagas tipo Crepúsculo sólo en última instancia; cualquier lectura es buena, pero unas son mejores que otras.

-El libro comodín: ¿Qué regalar a alguien a quien apenas conocemos? Desde luego es complicado elegir un título para alguien de quien desconocemos gustos y tendencias en cuanto a la lectura. Si disponemos de un presupuesto generoso, podemos recurrir, como hemos mencionado antes, al libro fetiche, a alguna edición especial de algún clásico no muy trabajoso, como puede ser alguna antología poética no muy alternativa o cualquier obra de Dickens o de las hermanas Brönte, por poner algún ejemplo. Algunas obras recientes están cautivando tanto a lectores profesionales como ocasionales, como es el caso de la trilogía de Stieg Larsson o del autor japonés Haruki Murakami (After Dark, Tokio Blues, Kafka en la orilla…). Y si realmente estamos desesperados, y nuestro presupuesto pasa de generoso a muy generoso, siempre podemos regalar un lector tipo Kindle, y que elijan ellos mismos qué libros quieren para este día tan señalado.

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Rafa Nadal presenta libro solidario

21 de Abril de 2009 en Juvenil, Literatura, Noticias

Juego set y partido

Si mezclas al deportista de moda, Rafa Nadal, la solvencia como escritor de Jordi Serra i Fabra y además se trata de una propuesta solidaria con una editorial como Planeta detrás, no hay duda de que tienes entre manos algo más que esos libros escritos (o no) por deportistas famosos aprovechando el momento de álgido de su carrera y que suelen acabar sus días, los libros, no los deportistas, engordando los montones del rastro, junto al de recetas para hacer galletas en el microondas o como adelgazar con la penúltima dieta de la alcachofa.

Pero como ya decimos, en este caso el tema parece distinto. Se trata de la novela “Juego, set y partido” presentada en Barcelona por el tenista y en la que Jordi Serra i Fabra cuenta los primeros años de un deportista que destaca en dos deportes, tenis y fútbol, tal y como le pasó a Rafa Nadal. La publicación corre a cargo de la editorial Planeta en colaboración con la Fundación Rafa Nadal y la Fundación Iberostar y el dinero recaudado irá a desarrollar proyectos en un país en vías de desarrollo. Sólo por la demostrada capacidad de Serra i Fabra para contar historias podemos esperar que tenga el mínimo de calidad necesaria para sobrevivir en las complicadas estanterías de ventas.

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Jordi Sierra i Fabra
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