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Entradas con etiqueta ‘grandes novelas’

Las joyas (descatalogadas) de la serpiente (II)

18 de febrero de 2013 en Autores, Ciencia-Ficción, Terror

Joyas de la serpiente

Como veíamos en la entrega anterior, elaborar un canon de la literatura fantástica española es una tarea condenada al fracaso, entre otras cosas porque muchas de las obras que lo integrarían están descatalogadas, e incluso inencontrables en los mercadillos y librerías de segunda mano, reales o virtuales. Es una verdadera lástima, porque las nuevas generaciones de lectores se están perdiendo una buena cantidad de obras que no solo les sorprenderían sino que también podrían influir en su manera de valorar el género e, incluso (y aquí tiro con bala, y que me entienda quien quiera), de escribirlo.

Ya hemos hablado de una obra de Alfonso Sastre, un dramaturgo adscrito a la corriente realista y con buena reputación en el stablishment, y de otra de Gabriel Bermúdez, un gran autor cuyos dos grandes pecados han consistido en publicar en colecciones especializadas y en adelantarse un par de décadas al resto de la ciencia ficción española.

Las joyas de la serpiente fue la primera novela publicada de Pilar Pedraza, una autora que no necesita presentación. Quería hablar de la que considero su mejor obra, La fase del rubí, pero mientras me documentaba para este artículo descubrí que Valdemar la reeditó hace tres años. Lo lógico sería que la editorial madrileña hiciera otro tanto con Las joyas de la serpiente, cuya primera publicación data de 1984, y que nos muestra una trama de dobles, ambigüedad sexual, pasiones ocultas, mucho morbo, pulsiones reptilianas, vampirismo, tradiciones orales y ambientación histórica (un siglo xvii que parece sacado de una película del Visconti, el Fellini o el Pasolini más desatados). El periplo amoroso y sexual de Bartolomé por una ciudad castellana indefinible y onírica (¿Toledo? ¿Salamanca?) lo enfrenta a sus fantasmas interiores, y produce escenas cuya insania es de tal calibre que solo se ha podido leer en otras obras de la autora. Pedraza nos ofrece un vanitas al estilo de la pintura de la época (Juan de Valdés Leal, por ejemplo) y prefigura un estilo personal y arrebatador que nos ha deleitado durante treinta años, y la ha confirmado como uno de los puntos de referencia del terror español, tanto en el campo narrativo como en el ensayístico. Y todo, absolutamente todo eso, comenzó con esta Las joyas de la serpiente, hoy descatalogada y, sin duda, al nivel de La fase del rubí o Paisaje con reptiles.

Por último, un título que seguramente esté condenado a permanecer descatalogado de manera indefinida, ya que su autor falleció en 2011 y, hasta donde se sabe, no ha dejado herederos: El enfrentamiento, de Juan Carlos Planells. Publicada en 1996 por Miraguano, fue escrita al menos quince años antes, ya que el autor la mencionaba en un ensayo sobre Philip K. Dick que apareció en el número 145 de la mítica revista Nueva Dimensión, en 1982. El propio autor era consciente de las similitudes con una de las obras cumbre de Dick, El hombre en el castillo, aunque cambiando ligeramente el escenario. El enfrentamiento nos ofrece varias tramas de universos paralelos cuyas acciones transcurren siempre en Barcelona, ya sea la ciudad ocupada por unos nazis que ganaron la segunda guerra mundial, ya sea la que padece los designios de un dictador llamado Ronald Reagan que prohíbe escribir ficción (y aquí tenemos ecos de otra novela de Dick, Radio Libre Albemuth, y de la paranoia del autor estadounidense con el presidente Nixon), ya sea la de hoy en día. Planells remata una más que estimable novela de universos paralelos con un verdadero ensayo novelado sobre la evolución de la cultura popular en la Barcelona del franquismo. En 1997 apareció lo que hoy llamaríamos un spin-off, el relato Una oveja negra y varios lobos, ambientado en el mismo marco referencial.

Por el momento lo dejo aquí, pero seguro que habrá más joyas descatalogadas de las que hablar.

Autores relacionados:
Juan Carlos Planells
Pilar Pedraza
Libros relacionados:
El enfrentamiento
Las joyas de la serpiente

Las joyas (descatalogadas) de la serpiente (I)

15 de febrero de 2013 en Autores, Ciencia-Ficción, Terror

Las noches lúgubres

Uno de los inconvenientes con los que se enfrenta el aficionado a la literatura fantástica española de calidad es la falta de reediciones. Resulta imposible hacerse una idea cabal de las dimensiones exactas del género si la mitad de las obras digamos canónicas (no, no voy a embarcarme en la escritura de ningún canon de la literatura fantástica española) están descatalogadas o inencontrables. Si el problema son los costos de reeditar en papel unas obras que tal vez solo les interesen unos cuantos centenares de bibliófilos y completistas, el libro electrónico podría suplir algunas de estas carencias que, en algunos casos flagrantes, me atrevo a calificar de intolerables y propias de un país de paletos sin la menor conciencia de los tesoros literarios que ha producido. Si se debe al mero descuido o despiste, sin duda este artículo le alegrará la vida a más de un editor diligente.

El caso es que, si me obligaran a enumerar mis obras favoritas de la literatura fantástica española (incluyo fantasía, ciencia ficción y terror), aparecerían cuatro títulos (correspondientes a otras tantas décadas) que en estos momentos están descatalogados o, al menos, no constan como reeditados de diez años para acá ni en la página web de la Biblioteca Nacional de España ni en la de la Agencia Española del ISBN. ¿Me lee algún editor dispuesto a reparar este despropósito?

Comienzo con Las noches lúgubres, de Alfonso Sastre. Publicada en 1964 (en una edición incompleta, todo hay que decirlo), justo cuando los Veinticinco Años de Paz y el auge de la corriente realista, este libro nadó contracorriente de todo lo que se estaba haciendo en aquel momento. Su estilo, a veces gongorino y muy por encima de lo que ofrecía la literatura fantástica española por aquella época, nos lleva a los barrios de casas bajas que estaban a punto de ser derribados por el boom inmobiliario de los años sesenta. En uno de estos barrios, el de las Ventas del Espíritu Santo (donde, en la actualidad, la M-30 transita al pie de las moles de la avenida Donostiarra, genialmente retratadas por Pedro Almodóvar en ¿Qué he hecho yo para merecer esto?), se cruzan las vidas de Zarco, Amalia y el vampiro húngaro Arpad Vászary. Esta obra, una de las piedras angulares del terror español, no se reedita desde 1998 (cuando lo hizo la editorial navarra Hiru).

En 1978 apareció El Señor de la Rueda, la novela más redonda del máximo exponente de la ciencia ficción española en su vertiente cañí, Gabriel Bermúdez Castillo. Popularizada entre los frikis de mi quinta por la Biblioteca Orbis de Ciencia Ficción, El Señor de la Rueda era un space opera entrañable, narrado en clave de novela de caballerías, por sir Pertinax le Percutens, un trasunto del rey Arturo en un planeta en el que, por motivos que se nos explican más adelante, la sociedad es una curiosa mezcla de Camelot y las películas de Mad Max. La valía de un caballero se mide por la cantidad de aditamentos que pueda añadirle a su medio de transporte (llamado «patito» en su estadio más elemental, y «castillocar» cuando adquiere sus máximas dimensiones), del que no puede bajarse bajo ninguna circunstancia, ni siquiera para hacer la compra en los llamados asteroides omnia res. Suena tan pop y camp que casi parece inocente, pero la mala leche de Bermúdez la convierte en una novela deliciosa, pícara, sexual y, sobre todo, muy divertida, tal vez una de las tres o cuatro mejores de toda la historia de la ciencia ficción española. Padeció una edición pirata en 2003, que de hecho tuvo que ser retirada del mercado tras una denuncia del autor (eso es lo que pasa cuando intentas tangar a alguien que trabaja de notario), por lo que no la incluyo en el cómputo: a todos los efectos, permanece inédita desde 1987. Y eso es una tragedia para quienes se han aficionado a la ciencia ficción española a raíz del auge de los años noventa.

Autores relacionados:
Alfonso Sastre
Gabriel Bermúdez Castillo
Libros relacionados:
El señor de la rueda
Las noches lúgubres

La Gran Novela Española del siglo XXI

13 de agosto de 2012 en Autores, Literatura

Los girasoles ciegos

En Estados Unidos es inevitable que los críticos literarios acaben hablando, tarde o temprano, de la Gran Novela Americana. Creo que son cientos los libros dedicados a analizar cuál es la obra que destaque por encima de las otras no sólo a nivel literario sino también en su capacidad por reflejar la sociedad en la que fue escrita. Está claro que, bajo estas premisas, podemos encontrarnos con varias novelas que cumplan estas características y cada par de décadas se reanuda el debate.

En España hablar de elementos nacionales lleva consigo, todavía hoy, ciertas connotaciones del pasado y parece que muchos se resisten a encontrar una figurar parecida a la americana dentro de nuestra literatura. Y es que hay muchos que se aferran casi al Siglo de Oro y si les preguntas por la gran novela española te van a contestar, sin pestañear, que es El Quijote. También pasa otra cosa, inevitable, que las grandes obras de mediados del siglo XX en castellano no son españolas. La armada latinoamericana refundó el género narrativo con autores como Cortázar, García Márquez y Vargas Llosa, que, como el tiempo está dejando claro, siguen muy vigentes en el mundo literario.

Pero no quiero centrarme en el pasado para hablar de la Gran Novela Española, me gustaría que nos centráramos en los últimos doce años, tiempo suficiente para que haya obras capaces de radiografiar y mostrar la realidad de este país dentro ya del siglo XXI. O, al menos, eso espero, porque por mucho que me esfuerzo veo que cada vez se prima más el superventas y la imitación extranjera, se apuesta por valores seguros y parece que nos da miedo el enfrentarnos a una visión poco idílica de nosotros mismos.

Con esto no quiero decir que las novelas de género no tengan mérito, el ocio, el entretenimiento, son partes fundamentales de nuestra vida y el que crea que es fácil crear productos de calidad es que nunca lo ha intentado de verdad. Simplemente, no es de lo que quiero hablar hoy (ya dedicamos muchos días a las novedades superventas que no necesitan más publicidad).

Por eso creo que el post de hoy está dedicado a vosotros, lectores, que seguís con facilidad a muchos más escritores de los que yo soy capaz. ¿Cuál os parece que es la Gran Novela Española del siglo XXI? ¿Qué autor creéis capaz de llegar a escribirla hoy en día?

Autores relacionados:
Gabriel García Márquez
Julio Cortázar
Mario Vargas Llosa

Clásicos de la Literatura Fantástica en el olvido

28 de junio de 2012 en Autores, Fantástica, Literatura

Los niños del agua

La literatura fantástica vive una edad de oro tras décadas en las que incluso se hacía complicado conseguir títulos que no fueran parte de grandes sagas interminables de calidad más que dudosa. El auge y el tirón que supuso el estreno de El señor de los anillos, además del esfuerzo de muchos editores por descubrir nuevos horizontes, nos ha traído la publicación de series como la de Geralt de Rivia, Canción de Hielo y Fuego o las aventuras de Kvothe.

Ahora que las grandes editoriales pugnan por sacar las mejores y más conocidas series y libros fantásticos, hay que echar un ojo a los libros de Brandon Sanderson y a los de Steven Erikson, por ejemplo, no estaría de más que se mirara a los clásicos de la fantasía que nos hemos perdido, más allá de reeditar los libros de Michael Moorcock (algo que se agradece bastante, desde luego). Así que no está de más recordar algunos títulos fundamentales del género fantástico y que o bien no son reeditados desde hace décadas o bien es necesario destacar para el gran público, ya que son obras antiguas y poco conocidas.

Un gran ejemplo de esto lo tenemos en Entrebrumas, de Hope Mirrlees, publicada originalmente en 1926. Es una obra de lo que podríamos llamar «alta fantasía» pero peculiar en cuanto a los temas que trata, siendo anterior a cualquier convención o lugar común de la fantasía. Editada por Minotauro en 2005, Entrebrumas es más que recomendable para los que estén interesados en la génesis del género.

Los niños del agua, de Charles Kingsley, se publicó en 1863 y pese a su apariencia infantil nos encontramos una narración apta para todos los públicos. La presentación del mundo fantástico creado por Kingsley iguala a la posterior Alicia en el país de las maravillas. Un clásico poco conocido que al quedar libre de derechos ha sido recuperado tanto en ediciones de bolsillo como en la especial de Rey Lear con las ilustraciones de Linley Sambourne.

Una de las editoriales que suele rescatar este tipo de libros es Valdemar. Un gran ejemplo lo tenemos en La casa en el confín de la tierra (1908), cuento de William Hope Hodgson que une fantasía y terror en un ejercicio de imaginación que ya quisiera más de uno de los actuales superventas del género. Imprescindible.

La serpiente Uróboros es otro de los títulos rescatados por Minotauro. Originalmente escrito por E.R. Eddison en 1922 lo tiene todo, desde el encanto naive de situar la acción en Mercurio hasta batallas épicas, seres mitológicos y un viaje maravilloso a través de reinos fantásticos. Un libro de gran influencia durante décadas y hoy casi olvidado.

El bosque del fin del mundo, de William Morris es una pequeña joya que transmite la personalidad de su autor, artesano, arquitecto, especialista en arte medieval y muy activo políticamente dentro de los primeros movimientos socialistas. El bosque del fin del mundo fue publicado por última vez en 1990 por Miraguano, así que no es muy fácil de encontrar.

Un poco posterior a estas novelas, pero igual de difícil de encontrar -pese a la reedición en 2004 de Minotauro- es la trilogía de Gormenghast, de Mervyn Peake, una obra escrita con un lenguaje preciosista y una historia llena de conjuras, traiciones, seres abominables y, sobre todo, un lugar, Gormenghast, como protagonista absoluto. ¿Se nota que me gusta? Pues es cierto, me encanta.

Por último os voy a hablar de otro de mis favoritos, La hija del rey del país de los elfos, escrita por Lord Dunsany en 1924 y que por fortuna ha sido reeditada este mismo año por Alfabia. El estilo del escritor irlandés en su máximo esplendor en una obra que influyó claramente a escritores como Tolkien, Lewis o Lovecraft. Dunsany es un escritor a descubrir si estás dispuesto a disfrutar de su sentido de la maravilla.

¿Y vosotros? ¿Conocéis alguna obra antigua dentro de la fantasía que queráis destacar? ¿Uno de esos libros que no reeditan ni a la de tres? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Autores relacionados:
Brandon Sanderson
Charles Kingsley
E.R. Eddison
Hope Mirrlees
Lord Dunsany
Libros relacionados:
El bosque del fin del mundo
Entrebrumas
Gormenghast
La casa en el confín de la Tierra
La hija del rey del país de los elfos

Tatuajes literarios

8 de febrero de 2012 en Arte, Autores, best-seller, Literatura

Tatuaje literario - Bukowski

Los tatuajes, antaño símbolo de rebeldía, de delincuencia, de pertenencia a un grupo u oficio, se han convertido en un accesorio más de la moda actual. Al igual que el piercing, han evolucionado y popularizado hasta el punto de formar parte de nuestro entorno diario. Y es que no hace falta tatuarse un dragón gigante en la espalda, la mayoría se conforman con un pequeño detalle ubicado en una parte discreta del cuerpo. Una imagen, un icono, unas letras. ¿Y si tuvieras que elegir qué llevar dibujado en tu cuerpo para el resto de tu existencia, qué mejor que una serie de palabras que han marcado tu vida? Pueden pertenecer a una cita filosófica que represente una forma de pensar, un carpe diem o un lo que no me mata me hace más fuerte, pero cada vez aparecen más referencias a libros y textos favoritos. Por un lado está el uso de imágenes asociadas a la literatura: retratos de escritores (a nivel mundial, Shakespeare parece ser el más popular), imágenes de personajes y escenas (sí, existen versiones de póster de Crepúsculo tatuados en espaldas enteras, y un tal John Mosly, de Norwich, Inglaterra, tiene una gigantesca imagen donde uno puede divertirse buscando a Wally). Hay muchas páginas webs que dedican atención a este tipo de tatuajes, seguramente la más conocida sea Contrariwise.

Algunos escritores son más citados que otros. Bukowski es uno de los grandes favoritos, ya que tiene muchísimo material controvertido con el que jugar. Bastante más inocente es otro de los preferidos para dibujos permanentes: El principito de Saint Exupéry, a través sobre todo de las imágenes realizadas para la obra por el propio autor, quien había estudiado arquitectura de joven pero que nunca había recibido formación artística. Sus delicadas acuarelas han avivado la imaginación de sus seguidores desde que salió la primera edición de la obra en 1943.

Fuera de nuestras fronteras, sobre todo en el mundo anglosajón, parece ser que la obra de referencia más popular es Matadero cinco de Kurt Vonnegut (en concreto, la expresión “so it goes”, “así fue”, utilizada en la novela ante todas las situaciones de muerte y/o pérdida), seguido de cerca por Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll. Otros tatuajes globales provienen de la obra El club de la lucha, de Chuck Palahniuk, o el célebre monólogo inicial (y final) de la película Trainspotting que se basa en la novela homónima de Irvine Welsh. Pero también hay aprecio por lo hispano: el Quijote es otro tema relativamente común, sobre todo en la versión casi abstracta que imaginó Pablo Picasso del Caballero de la Triste Figura, imagen que realizó en 1955 para la publicación francesa Les Lettres Françaises y que se ha convertido casi en un logotipo para el personaje.

Gran parte de estos tatuajes son creaciones originales y hermosas que seguramente seguirán en la piel para siempre, ya que cuando uno se enamora de un libro, no suele desenamorarse con facilidad. El éxito suele estar en la sutileza y en el ingenio, como la divertida idea de tatuarse el número de Azkaban de Sirius Black, por ejemplo, un gesto que sólo apreciarán los muy aficionados a la obra de J. K. Rowling. Sin embargo, también hay desastres, como puede ocurrir con un mal tatuador, un cliente con mal gusto o la tremenda resaca con la que uno se levanta y descubre, horrorizado, que tiene a Daniel Radcliffe tatuado en el culo.

Autores relacionados:
Antoine de Saint-Exupéry
Charles Bukowski
Chuck Palahniuk
Irvine Welsh
Joanne Kathleen Rowling
Libros relacionados:
Don Quijote de la Mancha
El Principito
Matadero Cinco

100 novelas que debes leer (y IV)

18 de mayo de 2009 en Literatura, Narrativa

Terminamos nuestra lista de novelas recomendadas en Telegraph.es con los últimos 24:

24. Ulises, de James Joyce

Una adaptación muy especial de la Odisea de Homero, y una de esas obras terriblemente densas que parecen determinar si uno es un lector competente o no. Contiene una de las oraciones más largas del idioma anglosajón: nada más y nada menos que 4391 palabras. Muy recomendable para curar el insomnio.

23. Madame Bovary, de Gustave Flaubert

Al igual que el exceso de libros de caballería llevó a Don Quijote a la locura, el exceso de novelas románticas empuja a la Bovary a una perspectiva muy distinta de su matrimonio, el amor, y la existencia en general.

22. Pasaje a la India, de E.M. Forster

Otra novela sobre la oposición Occidente-Oriente. Una falsa acusación pone de relieve la tiranía británica sobre sus dominios en India.

21. 1984, de George Orwell

Orwell, donde se originó la siniestra figura del Gran Hermano (no confundir con el programa de televisión). De cómo la política y propaganda adecuada puede destruir incluso aquello que consideramos trascendental e intocable.

20. Tristram Shandy (La vida y las opiniones del caballero Tristram Shandy) de Laurence Sterne

Publicada en nueve volúmenes a lo largo de varios años, Tristram Shandy resultó ser un inmenso éxito comercial, pero la crítica se ensañó con ella por su extravagancia, una extravagancia que la convirtió en una de las obras satíricas más revolucionarias de su época.

19. La guerra de los mundos, de H.G. Wells

Conocido sobre todo por el pánico que causó al ser radiada por Orson Welles, este clásico de la ciencia ficción es posiblemente la primera novela que describe una invasión alienígena de nuestro planeta. Se ha adaptado cuatro veces al cine, siendo la protagonizada por Tom Cruise y dirigida por Spielberg la más reciente, y la que la crítica habitualmente considera como más fiel al espíritu de la novela (si obviamos que se centra en Estados Unidos en vez de en Inglaterra).

18. Scoop, de Evelyn Waugh

La historia de un pobre periodista novato que es enviado a Etiopía a cubrir la guerra civil se nos presenta como una feroz sátira al mundo periodístico en general, con diversos personajes basados en personas reales del entorno de Waugh.

17. Tess de D’Urbervilles, de Thomas Hardy

El tono trágico de Hardy envuelve la narración de un personaje femenino de destino predeterminado y mucha mala suerte. La brillante prosa del autor complementa a la perfección un argumento basado en la doble moralidad de la relación entre sexos en un entorno rural de inspirado detallismo.

16. Brighton Rock de Graham Greene

Emocionante novela negra del ganador del Nobel Graham Greene. Un estudio sobre la muerte, el matrimonio y la moralidad.

15. El código de los Wooster, de P.G. Wodehouse

El código de los Wooster nos presenta a dos de los personajes más celebrados del autor cómico Wodehouse: el aristocrático Bertie Wooster y su mayordomo Jeeves. Estos personajes se hicieron aún más famosos gracias a la interpretación de Hugh Laurie y Stephen Fry en la serie realizada por la cadena británica ITV.

14. Cumbres borrascosas, de Emily Brontë

Posiblemente la obra más leída de las hermanas Brontë, y considerada un clásico del romanticismo inglés, Cumbres borrascosas mezcla pasión, desigualdad social y entidades fantasmagóricas para presentar a una de las parejas más desafortunadas y complejas de la literatura universal.

13. David Copperfield, de Charles Dickens

No confundáis al protagonista de esta novela con el archiconocido ilusionista estadounidense. La historia del pobre huerfanito adoptado por su tía y rodeado de una serie de personajes esperpénticos a lo largo de su curioso desarrollo personal no tiene ninguna relación con la magia ni con Claudia Schiffer.

12. Robinson Crusoe, de Daniel Defoe

La narración que inició la temática del náufrago en una isla desierta. Robinson Crusoe se encuentra abandonado en un territorio desconocido, donde se dedica a cazar, adoptar mascotas, construirse un refugio e intentar convertir a un nativo al cristianismo.

11. Orgullo y prejuicio, por Jane Austen

Sobre cómo las primeras impresiones no son siempre las que cuentan, y cómo una historia puede adaptarse hasta la saciedad si incluye a Colin Firth como el Sr. Darcy (desde la versión de la televisión británica hasta Bridget Jones).

10. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes

No podemos decir nada sobre El Quijote que no se haya dicho ya. En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…

9. La Sra. Dalloway, de Virginia Woolf

Aquellos que hayan leído Las horas de Michael Cunningham (o visto la adaptación cinematográfica), recordarán la historia de Clarissa Dalloway y su relación con el poeta suicida Septimus, si bien en la obra original la narración, en formato flujo de conciencia, se desarrolla en el periodo de entreguerras. Woolf tuvo la oportunidad de publicar el Ulises de Joyce en Inglaterra y la rechazó, y algunos críticos creen ver en La Sra. Dalloway una respuesta a esta obra, que trata temas de feminismo, sexualidad y psicología.

8. Desgracia, de J. M. Coetzee

Con el lenguaje preciso e intenso al que nos tiene acostumbrados, Coetzee explora las consecuencias sociales de la conquista de una estudiante por parte de un profesor universitario que intenta romper los convencionalismos de la sociedad post-apartheid sudafricana.

7. Jane Eyre, de Charlotte Brontë

La historia de la Cenicienta con un amargo giro de acontecimientos, o de cómo una pobre y poco agraciada institutriz enamora a un ricachón gruñón.

6. En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust

Una meditación de siete volúmenes sobre la memoria involuntaria, recreada con extraordinario detalle y una prosa elaborada.

5. El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad

Considerada una obra de culto sobre la ambición del colonialismo, Francis Ford Coppola se inspiró en este relato del escritor polaco para crear Apocalypse Now, en un estudio tan intenso como el original de la oscuridad del corazón humano.

4. Retrato de una dama, de Henry James

Las desventuras de la dama estadounidense de Henry James dan una vuelta de tuerca a la clásica novela anglosajona de relaciones sociales en las clases pudientes de finales del XIX. El perspectivismo de James abrió una ventana a una nueva forma de afrontar la narración y los personajes.

3. Anna Karenina, de León Tolstoi

La larga desventura de Anna, que busca la redención a través de los caminos menos recomendables, es, junto con Madame Bovary y La Regenta, una de las historias más conocidas referentes a la tragedia que planea sobre el adulterio.

2. Moby-Dick, de Herman Melville

De forma obsesiva, en una relación de amor-odio, el capitán Ahab busca la ballena blanca que lo dejó sin pierna. Su carácter enciclopédico puede explicar por qué esta novela no gozó inicialmente de éxito comercial.

1. Middlemarch, de George Eliot

La fabulosa recreación de Mary Ann Evans, que escribía con seudónimo masculino, del entorno provinciano de una pequeña comunidad rural inglesa, del ahogo intelectual de su protagonista y de la triste mediocridad del ser humano, se eleva a obra de arte gracias a su amor por el realismo, la creación de personajes memorables y la exposición de cuadros vitales con la maestría de una de las mejores escritoras de la narrativa anglosajona.

Autores relacionados:
Charles Dickens
Charlotte Brontë
Daniel Defoe
E.M Forster
Emily Brontë
Libros relacionados:
1984
Ana Karenina
Brighton Rock
Cumbres borrascosas
David Copperfield

100 novelas que tienes que leer (III)

19 de abril de 2009 en Literatura, Narrativa

Seguimos con la lista de libros recomendados en Telegraph.es, con la tercera y penúltima sección de esta enumeración de cien obras más que recomendables.

49. Las uvas de la ira, de John Steinbeck

Steinbeck obtuvo el Premio Pulitzer en 1940 y el Nobel en 1962, sobre todo gracias a esta novela. Ambientada en los años de la Gran Depresión estadounidense, narra el éxodo masivo de los pequeños agricultores obligados a abandonar sus tierras y a trasladarse a California para trabajar como jornaleros.

48. Ve y dilo en la montaña, de James Baldwin

Baldwin se enfrentó en su obra a una sociedad racista y homófoba, defendiendo los derechos de la comunidad negra y de la homosexual frente a la actitud represora y discriminatoria de la religión cristiana.

47. La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera.

Utilizando escenas cotidianas, Kundera ahonda en las dudas existencialistas del ser humano. Esta historia de amor, también una historia de crítica social y filosófica, no llegó a editarse en la República Checa, país de origen del autor, hasta el año 2006.

46. La plenitud de la Señorita Brodie, de Muriel Spark

La Srta. Brodie, profesora de un colegio privado femenino en los años treinta, intenta inculcar a sus alumnas un profundo amor por la vida y el ansia de libertad frente a un entorno rígido de convenciones preestablecidas.

45. El mirón, de Alain Robbe-Grillet.

Considerada un exponente de la nouveau roman, la obra de Robbe-Grillet se mueve en un torbellino de personajes y acciones donde el narrador tiene poco o nada que hacer. La visita de un vendedor de relojes a la isla donde nació es la excusa argumental para un ejercicio de estilo sorprendente y fascinante.

44. La náusea, de Jean-Paul Sartre

Sartre aprovecha esta obra para exponernos los principios básicos de su filosofía, analizando el planteamiento existencialista en forma de diario a través del personaje narrador, Antoine Roquentin.

43. La serie de libros sobre Harry “Conejo” Angstrom, de John Updike.

Iniciada en 1960 con Corre, Conejo, esta serie de obras de Updike se centra en el personaje de Harry “Conejo” Angstrom, obras que le acabaron valiendo el Pulitzer en dos ocasiones. Este personaje en constante huida de sus obligaciones, cobarde y egoísta, se ganó el cariño de varias generaciones.

42. Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain

Considerada la “Gran novela americana”, el viaje de huida por el río Mississippi del joven Huck y del esclavo Tim, donde se ensalza el valor de la amistad y se desarrolla el tema del racismo y el esclavismo, fue una de las primeras obras estadounidenses en utilizar un lenguaje coloquial y espontáneo, correspondiente a la realidad de la época.

41. El perro de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle

Posiblemente la obra más conocida entre las protagonizadas por Sherlock Holmes, en la que el conocido detective tiene que hacer frente a un misterioso y aterrador sabueso en el Condado de Devonshire.

40. La casa de la alegría, de Edith Wharton

Wharton contrapone el amor y la convención social en su novela de costumbres de la clase alta estadounidense.

39. Todo se desmorona, de Chinua Achebe

Una de las novelas africanas más leídas en todo el mundo, Todo se desmorona examina la occidentalización del continente africano y cómo éste se transforma poco a poco, enfrentando una tribu indígena a la llegada de los misioneros europeos.

38. El Gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald

En parte crónica de los alocados años 20 estadounidenses, en parte historia de amor, en parte melodrama, la obra de Fitzgerald no deja indiferentes a sus lectores.

37. El custodio, de Anthony Trollope

La primera novela de la serie de Barchester, en la que el protagonista, el reverendo Harding, un hombre aparentemente bondadoso y justo, se encarga de la administración de un asilo. El estilo costumbrista e irónico de Trollope describe con perfección las estructuras sociales de finales del XIX de la clase rural inglesa.

36. Los Miserables, de Victor Hugo

Los “miserables” de Hugo, los maltratados, los perseguidos, los pobres, se dan cita en esta monumental obra del autor romántico francés, a través de las desventuras de un ex-convicto que lucha por su propia redención en un entorno injusto y una suerte cruel.

35. La suerte de Jim, de Kingsley Amis

Un clásico de la literatura satírica inglesa, Amis (tal vez más conocido en España por ser padre del escritor Martin Amis) narra las aventuras de un profesor de historia medieval de una universidad de provincias con un sentido del humor cáustico y crítico que curiosamente acaba otorgándole un final feliz a un personaje mediocre, abúlico y algo alcoholizado.

34 El sueño eterno, de Raymond Chandler

La primera novela de este maestro del género negro, en la que se nos presenta su célebre detective Marlowe. Chandler no empezó a publicar hasta los 51 años, pero a raíz de esta primera obra su éxito se fue consolidando a pasos agigantados, llegando a escribir más de 15 novelas y varios guiones cinematográficos.

33. Clarissa, de Samuel Richardson

Novela epistolar de Richardson que es, además, una de las obras narrativas más largas de la lengua inglesa. Clarissa Harlowe, una joven hermosa decidida a mantenerse virtuosa hasta el final, debe enfrentarse a la manipulación ambiciosa de su propia familia y a la seducción del vengativo y terrible Robert Lovelace.

32. Una danza para la música del tiempo, de Anthony Powell

En homenaje al cuadro homónimo del pintor Nicolás Poussin, Powell desarrolla una saga de doce libros que en España han sido publicados por Anagrama en cuatro volúmenes: Primavera, Verano, Otoño e Invierno.

31. Suite francesa, de Irène Némirovsky

Una narración sobre la vida en la Francia ocupada por los nazis, Suite francesa fue la obra inacabada de una autora judía que murió en Auschwitz. Escritora conocida y admirada por judíos y antisemitas por igual, dejó su manuscrito en manos de sus dos hijas, que lograron huir de la Francia de Vichy y finalmente publicar la obra de manera póstuma, cuando sus padres ya habían sido ejecutados.

30. Expiación, de Ian McEwan

Otra novela sobre la burguesía rural inglesa, sin embargo dotada de un excepcional psicologismo y una prosa exquisita, en un constante examen del amor, la guerra y escritura donde cada uno de los tres personajes principales busca su propia salvación.

29. La vida, instrucciones de uso, de Georges Perec

Otro abanderado de la nouveau roman, Perec nos muestra un rompecabezas compuesto de diferentes escenas de un edificio de apartamentos parisinos.A través de cada vivienda, Perec radiografía no sólo la vida de sus ocupantes, sino la de todo un siglo.

28. Tom Jones, de Henry Fielding

No es una biografía del archiconocido cantante galés, sino de un personaje que su autor considera “un hombre completo”. Novela picaresca del siglo XVIII, retrata la vida de un pobre huérfano que, finalmente, tras múltiples aventuras y peripecias, consigue volver a casa y casarse con el amor de su vida.

27. Frankenstein, de Mary Shelley

La idea del golem, del robot, de la arrogancia del humano al querer emular al Creador, son conceptos que quedan patentes en la trágica historia que nació en las pesadillas de Mary Shelley y que a día de hoy todavía nos produce escalofríos.

26. Cranford, de Elizabeth Gaskell

Cranford es una aclamada mini-serie de la BBC que se estrenó en el 2007 con Judi Dench como protagonista. Sin embargo, antes era bastante más conocida como la novela por excelencia de la escritora gótica Elizabeth Gaskell, acerca de las vicisitudes de un pueblecito en 1840.

25. La piedra lunar, de Wilkie Collins

T. S. Eliot dijo de esta novela que era “la primera, la más larga y la mejor de todas las novelas inglesas modernas de detectives”.

Continuará.

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100 novelas que debes leer (I)

29 de marzo de 2009 en Literatura, Narrativa

El prestigioso diario británico The Daily Telegraph ha publicado recientemente en su página web una lista de las 100 novelas de ficción que todos deberíamos leer en algún momento. Obviamente, al ser un periódico inglés, favorecen a autores anglosajones, pero ello no quita que se trate de una lista muy interesante. A continuación os enumeramos los primeros veinticinco:

  • 100. El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien. Cómo no, esta obra maestra de la fantasía épica es de lectura obligada (y no vale con sólo ver las películas, por muy largas que sean).
  • 99. Matar a un ruiseñor, de Harper Lee. Novela gótica sureña que obtuvo el Pulitzer allá por 1961.
  • 98. La casa y el mundo, de Rabindranath Tagore. La novela fundamental del escritor indio más relevante. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura de 1912, y aunque es conocido sobre todo como pensador y poeta, La casa y el mundo tuvo gran peso por su contenido político y filosófico.
  • 97. La guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams. La serie de libros que nos enseñó que la respuesta al universo, a todo, es 42. La obra se publicó como respuesta al éxito que ya había obtenido su autor con su serie radiofónica (posteriormente también se adaptó para televisión y, más recientemente, para cine).
  • 96. Las mil y una noches, anónimo. O de cómo evitar que te mate tu marido contándole una historia distinta cada noche.
  • 95. Las desventuras del joven Werther, de Johann Wolfgang von Goethe. La novela epistolar y semi-autobiográfica del Sturm und Drang alemán que impulsó el movimiento romántico.
  • 94. Hijos de la medianoche, de Salman Rushdie. Entendida como una metáfora del paso de la India antigua a una sociedad más moderna pero igual de pobre y desafortunada, esta novela ha sido definida en ocasiones como el Cien años de soledad indio.
  • 93. El topo, de John le Carré. Una de las novelas de espías más conocidas, y considerada la obra más importante del genio de la intriga le Carré.
  • 92. Cold Comfort Farm, de Stella Gibbons. La obra cómica que narra las desventuras de una chica de alta sociedad que acaba viviendo con sus parientes campestres; si bien no parece estar traducida al español se han realizado varias adaptaciones al cine (entre ellas destaca La hija de Robert Poste, de John Schlesinger).
  • 91. El Genji Monogatari de la Dama Murasaki. Posiblemente la primera novela considerada como tal de la historia; narra las aventuras y desventuras del príncipe Genji en un Japón pretérito.
  • 90. Bajo la red, de Iris Murdoch. Primera novela de la célebre autora irlandesa, de claros tintes existencialistas, personajes torturados y lenguaje sofisticado.
  • 89. El cuaderno dorado, de Doris Lessing. La autora galardonada con el Premio Nobel 2007 utiliza técnicas postmodernistas para crear este juego narrativo que explora la guerra, el comunismo y los derechos de la mujer.
  • 88. Eugene Onegin, de Alejandro Pushkin. Un clásico de la literatura rusa, repleta de personajes, historias entrecruzadas, sátira e incluso tintes autobiográficos.
  • 87. En el camino, de Jack Kerouac. El gran referente de la Generación Beat.
  • 86. Papá Goriot, de Honoré de Balzac. Ambientada en el París decimonónico, la novela de Balzac analiza los diferentes estratos de la sociedad y de la propia condición humana.
  • 85. Rojo y negro, de Stendhal. Aludiendo al color del uniforme militar (rojo) y de la sotana de un sacerdote (negro), esta obra psicológica de Stendhal se centra en las vicisitudes de un joven que intenta medrar en la sociedad francesa del XIX.
  • 84. Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas. ¿Quién no recuerda aquello de “Uno para todos y todos para uno”?
  • 83. Germinal, de Émile Zola. La decimotercera de los veinte volúmenes que componen la serie Les Rougon-Macquart, Germinal suele considerarse la mejor novela escrita en lengua francesa.
  • 82. El extranjero, de Albert Camus. Denuncia de la sociedad moderna y del aislamiento del ser humano ante una nueva perspectiva carente de valores ni sentido.
  • 81. El nombre de la rosa, de Umberto Eco. Nunca la Poética de Aristóteles fue tan emocionante.
  • 80. Oscar y Lucinda, de Peter Carey. Lucinda, una rica heredera australiana, apuesta con Oscar, un sacerdote anglicano, que no es capaz de transportar una iglesia de cristal de Sydney a Gales. Sus vidas cambiarán para siempre.
  • 79. Ancho mar de los Sargazos, de Jean Rhys. ¿Qué ocurrió con la esposa de Rochester, en la novela de Charlotte Brönte Jane Eyre? ¿Por qué acabó encerrada en un desván, loca de atar? La novela de Rhys analiza la vida de este personaje desterrado, y se considera una de las grandes novelas feministas de nuestros tiempos.
  • 78. Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll. Lo que surgió como una narración improvisada para las hijas de un amigo se acabó convirtiendo en una obra mítica que nos proporcionó a personajes tan maravillosos como el Sombrerero Loco, el Gato de Cheshire o la Reina de Corazones.
  • 77. Trampa-22, de Joseph Heller. Novela histórica y satírica ambientada en la Segunda Guerra Mundial
  • 76. El proceso, de Franz Kafka. Terrible narración sobre un hombre que es acusado de un crimen que desconoce. Una crítica a la burocracia y a la crueldad de un sistema judicial inhumano y absurdo.
  • 75. Sidra con Rosie, de Laurie Lee. Novela basada en la propia infancia del autor que examina el paso de la niñez en un entorno rural, familiar y tradicional a una vida adulta donde la aparición del progreso tecnológico poco a poco rompe el ambiente idílico donde se ha criado.

Continuará…

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