Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

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Entradas con etiqueta ‘futuros del libro’

Librerías y libreros digitales

Librerías

Aunque el porcentaje de ventas de ebooks frente al de libros en papel se mantiene todavía muy distante en el mercado español, no pasa de la misma forma en el estadounidense, donde este año las ediciones electrónicas han pasado por encima de las tradicionales. Está claro que el dominio de Amazon es apabullante gracias a su sistema automatizado de recomendaciones, todavía en pañales en España debido a la falta de usuarios necesarios para alcanzar una masa crítica.

Lo cierto es que ese sistema de recomendaciones funciona bastante bien, lo he comprobado en varias ocasiones al comprar en las tiendas americana e inglesa, pero, de todas formas, no deja de ser una recomendación generada por un algoritmo en base a las compras y opiniones de otros usuarios. El otro día comentábamos si la crítica debía ser necesaria, ya que el nacimiento de estos sistemas podía ser suficiente para nuestras necesidades de prescripción. Esto me lleva a plantearme una cuestión sobre el futuro de las librerías y, sobre todo, de aquellas que acepten -o puedan sobrellevar- la dualidad del libro que se nos presenta en un futuro relativamente cercano.

Entiendo que es una costumbre que se va perdiendo, la del librero que aconseja por motu propio, o bien la del que conoce perfectamente el mercado editorial y puede dar respuesta a las preguntas de cualquier cliente. Es cierto que hay gente que no quiere consejo alguno y ya sabe perfectamente qué le gusta, pero nunca está de más saber qué es lo que se lleva y lo que puede interesar a cierto grupo de clientes. Tras un rápido vistazo a la mayoría de tiendas virtuales de ebooks es fácil comprobar que no hay detrás una fuerte voluntad prescriptora, más allá de recomendar lo último de Reverte, Rothfuss o la novedad Davinciana de turno. De vez en cuando aparece algo más sutil, más definido, pero lo que no encontramos es la razón o el motivo de esa selección.

Dentro de nada las tiendas virtuales se van a tener que enfrentar a Amazon y su sistema de recomendaciones, que te bombardea cada semana con productos que podrían gustarte… y con los que normalmente acierta. Pienso que las librerías virtuales deberían volverse más sociales y prescriptoras, más literarias y menos supermercado, con mayor cuidado por los libros que destacan y con la capacidad de argumentar una recomendación, aunque sea genérica. A casi todos nos gusta que nos enseñen libros curiosos, diferentes o interesantes. Si los editores digitales no se prestan a ejercer de filtro -casi no lo hacían cuando eran editores sólo de papel-, puede que el papel de los libreros se recupere a partir de compartir su pasión por los libros, por la literatura y el placer de que la gente disfrute leyendo un buen libro.

Level 26, ¿híbrido de libro y serie de televisión?

Level 26

Cuando Anthony Zuiker paseó el guión de la serie de televisión CSI: Las Vegas por varios estudios, la mayoría de los directivos interpretó que aquella historia no tenía salida y que no valía la pena poner en marcha la producción. La risa que le debe dar a Zuiker ahora pasear por delante de esos despachos debe ser impresionante, después del éxito internacional de su(s) series de CSI.

Así que si Zuiker tiene una idea, es cuestión de prestarle atención, simplemente por si acaso nos encontramos con algo que a priori no parece que vaya a tener éxito y luego nos encontremos arrastrados en medio de una moda global sin habernos enterado antes.

Level 26 es el nuevo proyecto de Zuiker, una novela de suspense que, cada cierto número de páginas, unas 20, nos permitirá acceder a internet mediante un código para ver un clip de vídeo directamente relacionado con el momento de la trama en el que nos encontramos. Además, en la web, y enlos clips, se fomentará el intercambio de opiniones entre los lectores, creando de ese modo interacción entre novela, vídeo y red social.

La idea de Zuiker no es sustituir al libro tradicional, lo que busca es un nuevo mercado al que hincarle el diente, un sector todavía inexplorado en el que todavía se está buscando qué puede funcionar dentro del sector de los creadores de contenido.

El libro se podrá leer sin ver los vídeos, pero estos enriquecerán la experiencia. La idea principal es diversificar la oferta para captar a más usuarios, aunque hay que tener en cuenta que, por ahora, los lectores de e-book no reproducen vídeo, así que no hay que pensar que Level 26 va dirigido a esta nueva tecnología.

Duane Swierczynski, un escritor de novela negra y guionista de cómics, ha sido el encargado de escribir el libro a partir de las notas de Zuiker, el cual se ha encargado de dirigir y guionizar el apartado de vídeo. El conjunto ha sido bautizado como diginovela y a partir de la semana que viene, en USA, veremos si funciona o pasa completamente desapercibido.

¿Será este el futuro, o uno de los futuros, del libro? Ya hay experimentos similares a partir de videojuegos y novelas, que tratan de captar al público juvenil. Level 26 va dirigido, con toda seguridad, a una generación de treintañeros que está enganchada a la tecnología. Por ahora, si hay que ir cambiando del libro al ordenador para ver el vídeo no le veo demasiado futuro. Cuando todo se pueda hacer desde el mismo gadget (¿se podrá hacer desde teléfonos de última generación?) puede que ese tipo de interacción sí que funcione. Después de todo, los libros con dibujitos explicativos siempre han funcionado bastante bien.

Vía: Reuters

Problemas legales en Google Books

25 de enero de 2009 en Noticias, Tecnologí­a

Scanner

Cuando Google presentó su proyecto de digitalización de libros parecía que el sueño de muchos profesionales y aficionados a la cultura desde hace siglos se acercaba: el acceso y la difusión universal de la palabra escrita. El proyecto se basa en el escaneo de los libros y su puesta a disposición a través del buscador, previo paso por un OCR, es decir, un sistema de reconocimiento de caracteres que permite la posterior búsqueda por texto. Este proyecto ha contado desde un principio con el apoyo entusiasta de unos y la prudencia de otros frente al cada vez mayor poder del gigante de Internet, que se podría presentar como garante y filtro ya no de los contenidos de la red, si no del acceso a unos determinados libros.

Pero no está siendo este temor el que está dando dolores de cabeza a la empresa de Mountain View, si no los tan traídos y llevados derechos de autor. Mientras bibliotecas de medio mundo, como la Biblioteca Histórica de Complutense, o el proyecto Europeana colaboran con Google en la digitalización de sus fondos, en este caso libros de dominio público o descatalogados, a través de Google Books se puede acceder a fragmentos de libros digitalizados con copyright, lo que forzó en octubre a firmar un acuerdo de indemnización para autores y editores en los Estados Unidos. A la espera de la ratificación de este acuerdo por parte de un juez, los editores españoles, encabezados por la Federación de Gremios de Editores de España y CEDRO, han anunciado que reclamarán su parte del pastel ya que entre los libros digitalizados se encuentran obras cuyos derechos les pertenecen.

A pesar del acuerdo, Google defiende que no ha violado ninguna ley ya que los fragmentos publicados estarían dentro de la noción de “uso justo”, termino de la ley de derechos de autor de EE.UU. que incluiría el derecho cita, la parodia,… pero está dispuesto a cerrar la polémica con dinero y continuar así con su proyecto. Parece que mientras las editoriales no vean que este modelo de negocio les puede reportar beneficios (visibilidad, publicidad) seguirán intentando cuadrar las cuentas aunque para ello tengan que ir a los tribunales.

Leer es una experiencia multisensorial

22 de enero de 2009 en Noticias, Tecnologí­a

Multisensorial

Según un estudio publicado por el Centro Nacional para la Educación y la Investigación de la Lectura de Noruega, la lectura literaria es una experiencia que no se puede recrear en una pantalla, ya que el grado de inmersión que precisa una novela sólo podemos conseguirla a través del papel. Diversos estudios han demostrado que no se lee igual en un soporte electrónico que en papel, pero, hasta ahora, no se conocía si estas diferencias también atañían al contenido de lo leído. Así, según la autora del estudio, Anne Mangen, la lectura en soporte digital es válida para una lectura superficial, poco más que la consulta de datos. En cambio, sería necesario el papel para poder sumergirnos en una historia de ficción o de estudio.

Resumiendo mucho, según este estudio, leer en papel se convierte en una experiencia multisensorial ya que también interviene el tacto (se ve que en Noruega los e-books funcionan con la mirada) lo que facilita la concentración, mientras que la pantalla invita a una lectura más tangencial. Personalmente, y por mi experiencia leyendo en los dos formatos, tanto libros de ensayo como de literatura, no puedo estar más desacuerdo con las conclusiones de este estudio. Creo que las diferencias de lectura se deben, sobre todo, a la falta de costumbre de leer en formato digital y que estas se acabarán superando.

El papel tiene grandes ventajas, siendo las principales, para mí, que si se cae al suelo no se rompe o si lo pierdes la economía familiar no sufre demasiado, además del respeto que le tenemos al libro objeto; no puedo imaginarme regalando un libro electrónico, por ejemplo. Pero el soporte digital nos permite adaptar el tipo y tamaño de la letra, tomar notas o destacar párrafos, recurrir al diccionario en cualquier momento… además de disponer una gran biblioteca en tamaño bolsillo y olvidarnos de las ediciones agotadas.

Vía: Público


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