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¿Hacia dónde va el precio del libro electrónico?

Kindle DX

El gran debate en Estados Unidos está servido tras el acuerdo de Apple con varias de las grandes editoriales americanas y la polémica con Amazon. Aquí, estando como estamos viéndolas venir y con casi todo el mercado por articular, se sigue con interés el desenlace por parte, sobre todo, de las editoriales.

Pongámonos en antecedentes. Amazon, dispuesto a convertir a su Kindle en el e-reader más usado del mundo, llega a un acuerdo con las editoriales para vender las novedades a 9.99$, siendo en algunos casos capaz de pagar a la editorial un suplemento para que no pusieran problemas a la hora de discutir el precio. Amazon lograba esto gracias a su posición de poder como el mayor vendedor de libros electrónicos en EEUU, con lo que las editoriales tenían poco margen de maniobra.

Tras la presentación del iPad de Apple, el cual va asociado a una tienda de libros electrónicos en formato ePub -ojo, en ePub pero con DRM de Apple, con lo que demuestran lo mucho que aprendieron con la música-, en la que los editores pueden poner el precio que les venga bien a sus libros, dejando las novedades de 12 a 15$. A los cuatro días el ultimátum es directo, MacMillan, que ya ha firmado con Apple, le dice a Amazon que ponga los libros al mismo precio que en la BookStore mientras que la librería americana decide, en un primer momento, eliminar a MacMillan del sistema.

Finalmente ha sido Amazon quien ha tenido que bajarse de su posición y ha accedido a las condiciones de la editorial. Aquellos que quieran pagar los quince dólares correspondientes podrán hacerlo, no sin que Amazon, en su página web, manifieste su total desacuerdo con dicho precio.

El movimiento de MacMillan , mega-editorial con nombres como Douglas Preston, Orson Scott Card, o Tatiana de Rosnay (por poner tres ejemplos completamente diferentes de sus cientos de autores) es un golpe encima de la mesa confiando en que el iPad funcione y la Bookstore sea un éxito… algo que puede o no puede ser y que tardará bastante en probarse. En el caso de que los libros caros con DRM de Apple no se vendan Amazon volverá a plantar cara a los editores para vender su formato DRM más barato -eso sí, ya desde el año pasado su sistema de protección está roto- y seguirá con su proceso monopolístico.

Por si fuera poco, Rupert Murdoch, dueño de periódicos y de un imperio editorial basado en Harper Collins, tampoco está de acuerdo con los precios de Amazon. Ha olido la sangre fresca y un tiburón como él no ha podido dejar de morder para ver si se libra de ese competidor que era la empresa librera. Lo curioso es que, como él afirma, no es por dinero ganado (ya que Amazon les paga como si los libros valieran 14 dólares), sigue con la consigna y lo hace para que no se devalúe el producto de tapa dura… impresionante.

A todo esto, parece que todo el mundo se ha centrado en Apple vs. Amazon dejando fuera del escenario al que parecía el verdadero revolucionario del mundo del e-book. O mucho me equivoco o nadie está hablando de Google, y está claro que en el futuro de todo este negocio tiene mucho que decir: a Google no le interesa el desmantelamiento de un negocio en red como el de los e-books, así en los próximos meses no sería de extrañar un nuevo movimiento por parte de la empresa más importante de Internet en estos momentos.

En España carecemos de una librería como Amazon que aglutine a casi todas las editoriales, pero me da que, tal y como han puesto los precios en las distintas tiendas virtuales que ya existen, la teoría de los 15 euros también gustará mucho por estos lares. Eso sí, luego, como estamos avisando, se preguntarán por las bajas ventas. Y entonces será, lamentablemente, demasiado tarde.

Paulo Coelho, en exclusiva

12 de Enero de 2010 en Autores, Literatura, Mundo Editorial, Noticias

Coelho

Paulo Coelho, gurú superventas, ha firmado un acuerdo con Amazon para que esta plataforma sea la única que pueda vender varias de sus obras en formato e-book. Este contrato de exclusividad abarca a siete obras en portugués, incluido el best seller El alquimista, y tendrá una duración de seis meses. Durante ese tiempo la obra de Coelho estará disponible en la Kindle Store para todo aquel poseedor de un Kindle que tenga un guerrero de luz en su interior. No es el primer acuerdo de este tipo al que llega Amazon que ya firmó uno similar con el autor Stephen Covey con una duración de un año, aunque en este caso sí existía una editorial de por medio.

No podemos menos que aplaudir este movimiento de Amazon mostrando interés por idiomas diferentes al inglés y esperamos que se amplíe a otros autores e idiomas, aunque en principio tengamos que conformarnos con los vendedores de best sellers. A la espera de que el mercado editorial español reaccione quizás un empujón desde fuera no estaría de más. Los lectores no anglófonos estamos viendo la supuesta revolución digital del mundo del libro desde la barrera ante la falta de oferta de libros electrónicos en nuestro idioma.

Pero lo realmente interesante del modelo que presenta Amazon es el hecho de que se salta a la editorial, siendo el acuerdo entre el escritor y la librería. Está claro que esta apuesta la puedes hacer sobre un valor seguro como Coelho sin temor a equivocarte pero, cada vez más, parece que Amazon está marcando las pautas de lo que puede ser el mercado editorial en unos años.

Por mucho que suene muy bonito un autor desconocido no puede encargarse por si solo de todo el proceso editorial ya que no se trata únicamente de escribir y subir a una web; entre otros, la corrección y maquetación son más que necesarias (si habéis intentado leer un ebook mal maquetado en un lector, ya sabéis lo que quiero decir) pero también la publicidad, a no ser que te conformes con ser conocido como escritor entre tus amigos del Facebook y allegados. ¿Puede suplir el papel de la editorial una librería? Todo parece indicar que si, tanto más si las editoriales cada vez externalizan más este tipo de trabajos; podemos suponer que al corrector le dará lo mismo ser contratado por la editorial que por la librería. ¿Puede la editorial convertirse en plataforma de venta? obviamente, también. Todo parece apuntar que el futuro está en la convergencia. Aunque mucho nos tememos que los autores seguirán siendo la parte pobre del asunto.

Autores relacionados:
Paulo Coelho
Stephen R. Covey
Libros relacionados:
El alquimista

Fiscalidad y mercado del libro electrónico (II)

Tiendas electrónicas

Vamos a acabar hoy de hablar del artículo de Ávila Álvarez en el que hemos encontrado la excusa perfecta para darle un vistazo al mercado del libro electrónico. A estas alturas del cuento aun hay una cierta tendencia a considerar el mundo del libro electrónico como una moda que quedará como algo residual para amantes de los gadgets electrónicos o lectores de apuntes. Por lo tanto, parece adecuado justificar el valor de los contenidos electrónicos para el mercado editorial. El autor utiliza para ello las estadísticas del ISBN y el estudio sobre Comercio Interior del Libro, diciendo claramente que los contenidos digitales están plenamente integrados en la industria editorial española y con una clara tendencia al crecimiento; así que, no es que sea un visionario, es que la realidad está ahí.

Pero, a pesar de eso, la demanda continúa sin ser consistente y económicamente sostenible, en buena parte por la falta de disponibilidad de e-books. Pero una demanda baja no es el mejor sistema para animar que las editoriales se planteen la digitalización de sus catálogos. Por muchas plataformas de comercialización, muchos acuerdos con intervención pública y buenas intenciones, hasta que no se cree el entorno adecuado no madurará el mercado. Los consumidores no compran lectores por la falta de oferta interesante (por cantidad, adecuación del precio) y las editoriales no digitalizan sus catálogos por falta de madurez del mercado. Una de esas famosas pescadillas que se muerden la cola.

Como no podría ser de otra manera, Ávila Álvarez, destaca el problema de la propiedad intelectual, en el que solo entra de puntillas ya que no es el motivo del artículo, pero lo une a la indefinición del modelo de negocio, del que nos hemos quejado muchas veces como consumidores, cómo comprar pero, sobre todo, cómo pagar: por precio, tarifa plana, subscripción… la verdad es que estamos deseando que el mercado se perfile el modelo de una vez. Por mi parte, la subscripción o la tarifa plana me parecen las más interesantes. El hecho de que el mercado aun esté tan inmaduro en España podría ser en realidad una ventaja ya que nos puede permitir probar diferentes modelos al no existir uno predominante.

La venta directa, siguiendo el modelo de la librería tradicional, sólo parece interesante si estamos hablando de precios muy competitivos, de compradores esporádicos o de libros muy concretos (técnicos, raros o descatalogados, aunque este concepto desaparece en el mundo digital). Una tarifa plana por tramos, similar a la que ofrecen los servicios de telefonía, podría ser muy atractiva para los lectores habituales y para las librerías (o las plataformas correspondientes) que se asegurarían así los ingresos. La forma como se están organizando las plataformas por ahora, como unión de diferentes editoriales, dificultaría este sistema, ya que si quieres adquirir libros de otra editorial no tendrías las ventajas correspondientes.

Sea como sea, esperemos que el mercado se aclare pronto y, sobre todo, que la disponibilidad de libros electrónicos en castellano se dispare: los dueños de lectores no quieren tener que saltarse las tiendas para poder leer.

Lo más comentado del 2009

simbolo

Se nos acaba el año y no estaría de más hablar de los protagonistas de este 2009 a punto de desaparecer y que nos ha traído bastante terremoto mediático desde su inicio. ¿Será el 2010 igual de movido para la industria editorial, escritores, libreros y lectores?

1. El desembarco mediático de los lectores de ebooks.

Los lectores de libros electrónicos, o e-readers -nunca ebooks-, han copado la actividad informativa tanto del sector tecnológico como del cultural. Como es un tema un poco a caballo entre los dos se ha notado cierto titubeo al hablar del tema, sin llegar a encontrar muchos artículos bien estructurados.

Lo cierto es que los lectores se han empezado a vender antes de que haya unas tiendas de libros electrónicos en condiciones suficientes como para suponer un cambio significativo. En teoría, el 2010 marcará el desarrollo de esa industria en español. Habrá que seguir los movimientos de las editoriales muy de cerca.

2. El símbolo perdido, de Dan Brown.

Aunque no me gusta especialmente la obra literaria de Brown, hay que reconocer que el lanzamiento de su última novela ha supuesto un impacto social y cultural de gran alcance. Pocos escritores gozan de la confianza de sus editores como para lanzar tiradas iniciales de millones de libros. Brown ha conseguido eso y, además, incrementar sus ventas con la versión digital de sus novelas. Desde luego, tendrá que pasar bastante tiempo antes de encontrarnos con un fenómeno de lanzamiento como este.

3. Aniversarios

Este año se ha caracterizado por el cumpleaños de editoriales tan importantes en la industria española como han sido Tusquets y Anagrama. Literatura en estado puro por parte de dos empresas que han marcado el ritmo de la cultura en España desde hace cuarenta años. Los actos y festejos reunieron a autores como Murakami, Martin Amis, Almudena Grandes o Tom Sharpe, entre otros muchos. También ha coincidido este 40 aniversario con, por ejemplo, la profunda remodelación de la web de Tusquets y de un buen número de declaraciones de Jorge Herralde sobre los libros electrónicos que han levantado no poca polémica.

4. Murakami

Sin duda, este año ha sido el de Haruki Murakami. Recibió el Premio Jerusalén y dio un discurso de lo más interesante, además de publicar la novela más vendida en Japón casi antes de que se pusiera a la venta. 1Q84 será el lanzamiento más importante de Tusquets el año que viene y, mientras esperamos, han decidido publicar El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, novela primeriza del autor japonés y que fue escrita en 1985, lo que a muchos fans de Murakami puede que les suponga un lastre tras leer After Dark o Kafka en la orilla.

Lazarillo Z

5. Vampiros y Zombies

Desde luego, si algo ha saltado este año ha sido la literatura juvenil con toques de horror o fantástico. El fenómeno Crepúsculo, lejos de desaparecer, ha sido reforzado con el estreno de las películas basadas en las novelas de Stephenie Meyer. A su estela han aparecido muchos títulos que antes las editoriales dejaban a un lado y que ahora publican en busca del nuevo título dorado que rompa de nuevo el mercado.

Los zombies, por su parte, han aprendido a correr y no sólo en las calles, ya que los títulos en las estanterías de las librerías con esta temática del horror más pop se han multiplicado -y más que lo van a hacer- en los últimos meses. De obras ya escritas hemos llegado al delirio de las obras escritas ex-profeso para esta nueva moda, que nos lleva a mezclar clásicos como Orgullo y Prejuicio con zombies o, en su vertiente más española, el Lazarillo Z. Incluso hay editoriales, como Dolmen, que ya han lanzado una línea dedicada en exclusiva a los roecerebros

Autores relacionados:
Almudena Grandes
Dan Brown
Haruki Murakami
Jorge Herralde
Martin Amis
Libros relacionados:
El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
El símbolo perdido
Lazarillo Z

Libros de verdad

21 de Diciembre de 2009 en Literatura, Mundo Editorial

Sé que hablamos mucho de los libros electrónicos y sus aparatos dedicados, es cierto. La verdad es que en Lecturalia nos encantan los libros sean como sean, digitales o en papel, escritos a mano, a máquina o dictados al vuelo.

Lo cierto es que existe algo especial en los libros de papel, algo que, a medida que las imprentas se industrializan hasta límites insospechados, el trabajo digital es el más apropiado para la producción en masa, me hace sentir, al menos así me parece, cómo ese libro se vuelve más y más un producto recubierto en plástico como un blister cualquiera y que apenas transmite más emociones que el e-reader.

Sin embargo, el libro siempre será algo más. Y lo será por gente como la que vais a ver en el vídeo que pongo a continuación. La labor artesanal del libro -bueno, casi artesanal, pero de un pasado reciente- demuestra la cantidad de emociones que para muchos despierta el tener una edición hecha con esfuerzo e interés. Reconocer en los bordes de una cubierta, en la tipografía escogida, en el papel de gramaje grueso y hasta rugoso, todo el empeño y arte del editor es una experiencia que no se debería perder. Las artes del libro son, en buena parte, esenciales en la historia occidental, y eso es algo que siempre habrá que recordar por mucho que cambie la tecnología.

Aunque, y ahora lo podréis comprobar por vuestra cuenta, hacer un libro, aunque sea una tirada minúscula, lleva un trabajo laborioso y cuidado, que no está al alcance de cualquiera que, como yo, carezca de la paciencia, y las manos, necesarias para ello.

The Complex of All of These es un vídeo de apenas cinco minutos y que está hecho a partir de 3000 fotografías que documentan la creación de un libro con una tirada de 35 ejemplares: dos meses de trabajo en el Women’s Studio Workshop de Rosendale en Nueva York.

¡A disfrutar!

Herralde y los titulares

5 de Diciembre de 2009 en Literatura, Literatura electrónica, Mundo Editorial

Herralde

Desde la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Jorge Herralde, cabeza visible de la editorial Anagrama, ha hablado sobre la plataforma de libros electrónicos en la que está trabajando su editorial junto con otras editoriales y que comenzará a dar sus frutos, en forma de libros a la venta, en los primeros meses del 2010. Lo que diferencia esta propuesta respecto a otras, que están surgiendo como setas en otoño, es el sistema de venta que se realizaría a la librería en lugar de directamente al lector, manteniendo un intermediario para “no perjudicar el canal librero, tan indispensable.”

No acabo de entender este paso si la única razón es no perjudicar al librero, dicho así parece más corporativismo que otra cosa. Puedo suponer que no contemplan que el libro electrónico implique un cambio de paradigma sino un simple, y pequeño, cambio de negocio. Al menos, durante un tiempo.

Tampoco entiendo los intentos de algunos periodistas de presentar las noticias sobre el mercado editorial y los e-books como si fuera un partido de fútbol: has de estar en contra o a favor y si para eso hace un titular llamativo no te preocupes que aparecerá. En este caso, la opinión de Herralde sobre el libro electrónico considerando que el mercado no está maduro:
Pero el e-book es un fenómeno que está aquí, quizá muy magnificado por los medios de comunicación porque es una especie de caramelo mediático, y es inevitable que se pregunte sobre el libro electrónico cuando en la realidad mercantil su presencia es escasísima” se transforma en un rotundo “El e-book es un caramelo mediático con presencia escasísima“.

Además de hablar de esta plataforma, Herralde ha comentado los planes de Anagrama para el próximo año, con la publicación de setenta y cinco novedades, treinta y cinco ediciones de bolsillo y más de doscientas reimpresiones, a pensar de que este año ha sido peor que otros por la crisis, que tardó en llegar al sector del libro pero que si ha acabado afectando, aunque ya habla de repunte.

No sé a vosotros, pero la idea de tener el catálogo de Anagrama disponible para lectores electrónicos, teniendo en cuenta que se trata de una de las editoriales que destaca por la calidad y variedad de su selección, me hace cada vez más atractiva la idea de comprarme un lector.

Autores relacionados:
Jorge Herralde

E-Books, preguntas y respuestas para principiantes

Ebooks para principiantes

En Lecturalia estamos hablando bastante de los ebooks (libros electrónicos) y los e-readers (lectores electrónicos) pero hasta el momento no hemos aclarado ciertos puntos que pueden permanecer oscuros para cualquiera que se acerque por primera vez al mundo del libro digital.

¿Qué es un ebook o libro digital?

Bien, en realidad un ebook es la edición en formato electrónico de un libro cualquiera. El tipo de formato puede ser uno conocido por la mayoría de usuarios de la red, como los .DOC, .TXT, .PDF o .ODF, como alguno con nombre más arcano, como Mobypocket o ePub.

En el caso de los primeros, no hay mucho más que decir. De los segundos, Mobypocket es marca cerrada de Amazon y es el formato creado para los lectores Kindle. El ePub es un formato estándard y abierto que está siendo adoptado por muchos editores y que Google ha elegido para su sitio Google Books.

Hay más formatos, por supuesto, algunos cerrados y otros abiertos. Antes de comprar cualquier libro en una libería virtual debemos comprobar que podremos leer dicho formato en nuestro dispositivo de lectura, sea un e-reader, un ordenador o un smartphone/iPod.

¿Qué es un e-reader o lector digital?

Un e-reader es el dispositivo electrónico que tiene la capacidad para mostrar ebooks. Hay que diferenciar dos grandes grupos por sus características físicas:

1- Aquellos que disponen de pantallas retroalimentadas (LCD, TFT) como ordenadores portátiles, samrtphones, iPods, tablet Pc’s, etc. Son aquellos gadgets cuyas pantallas emiten luz para poder mostrar el contenido en pantalla.

2- Dispositivos de tinta electrónica o e-ink: El mayor número de ereaders, tal y como se habla de ellos, entraría en este grupo. La pantalla con tinta electrónica no está retroalimentada y sólo es visible si hay luz ambiente, pudiendo leer incluso a plena luz del sol, algo que es muy complicado en una pantalla normal de LCD. Su consumo es muy reducido y suelen ser dispositivos dedicados casi exclusivamente al visionado de libros, con pantallas grandes y mandos adecuados.

Las pantallas de tinta electrónica son más lentas que las retroalimentadas, así que, dependiendo del modelo, el paso de una página a otra puede tardar más de lo que estamos habituados normalmente. La calidad de una pantalla así viene determinada por la frecuencia de refresco,la resolución y el número de niveles de gris que admita.

Existe una tecnología mixta, las pantallas PixelQ, pero todavía no se ha implementado a nivel industrial. Digamos que combina las ventajas de ambos modelos, excepto el del bajo consumo energético, que no es tan acusado.

¿Wifi, 3G, USB?

Muchos modelos de e-readers vienen con conectividad inalámbrica para facilitar la compra de libros en las librerías electrónicas desde cualquier lugar. Esta función también se ha usado para fomentar la venta de periódicos y revistas en formato electrónico. Los hay con conexión Wifi, con lo que cualquier red abierta nos serviría, y los hay con conexión 3G, algo que ya dependería de planes de datos y acuerdos con operadoras telefónicas. Normalmente el pago de una cuota, aunque eso puede variar de acuerdo a cada dispositivo o empresa.

También es normal conectar el ereader al ordenador mediante un cable USB o bien mediante la tarjeta SD, como la de las cámaras de fotos, en la que se suelen almacenar los libros.

Precios

Todavía considerados como un objeto dedicado a los llamados early-adopters, aquellos que siempre se compran el último grito en tecnología, lo cierto es que sus precios están bajando con nuevos modelos, más sencillos y dedicados a un público más generalista. Así, los precios variarían de más de 500 euros en algunos modelos de Sony o Iliad, a unos 300 por en Cybook o Hanlin, 230 de modelos más pequeños como el Papyre de 5 pulgadas, para llegar a los anunciados 150 € del modelo más barato de Sony todavía por aparecer. La tendencia actual está entre 200 y 300 €, aunque es probable que los precios se abaraten a lo largo del año que viene.

¿Comprar o no comprar ahora?

Eso dependería de la necesidad de cada uno. Si se va a trabajar con documentos propios y en movimiento, es una buena opción para evitar cargar con papeles o acabar con los ojos pegados a la pantalla del portátil. Para la literatura de ficción, quizá es un momento demasiado prematuro para un gasto importante, ya que las principales editoriales todavía no se han lanzado a ofertar sus catálogos y las novedades que aparecen mantienen unos precios alejados de lo que se espera de las versiones electrónicas.

Los nuevos escritores frente al reto digital

Escritor en facebook

Llega, o eso parece, el e-book para instalarse, de una manera u otra, en las vidas de libreros, editores, distribuidores y escritores. A cada uno de estos sectores que componen, a grosso modo, el mundo del libro, le toca jugar con mejores o peores cartas la mano que supone la aparición de un nuevo formato.

Los escritores, a priori, parece los que menos tienen que perder con toda esta transición. Hay muchas voces que aluden a que la labor del escritor sigue siendo la misma: escribir. Esa es su función básica, y que luego el libro se lea en un libro con cubiertas de lujo o en un clon chino del iPhone, pues pasa a ser problema del resto de implicados. Lo cierto es que no es así.

Los ejemplos de escritores que ponen a disposición del público ciertos libros en descarga gratuita, incluso algunos con cesión de derechos, encierran algunas pequeñas trampas. Que Vázquez Figueroa lo haga, indicando además que le es beneficioso a la hora de las ventas globales, o que en Estados Unidos lo practique Cory Doctorow -con un peso en la red que ya quisiera alguna editorial al completo-, son excepciones dentro del mundo digital. Los autores con un nombre ya hecho arriesgan poco en estos experimentos, digamos que el trabajo de márketing, de difusión del nombre, de creación de marca, ya está hecho y se están limitando, más o menos, a la parte final del proceso. Si además tienen a una editorial fuerte detrás y una buena tirada en papel… sólo son ejemplos de lo qué podría llegar a ser

Para que un autor pudiera saltarse la parte editorial -una idea que algunas voces están dando por seguro en un futuro próximo-, dejaría en manos del autor un proceso que hasta ahora seguía, con suerte, a cierta distancia. La creación de un libro -como objeto, aunque sea digital-, lleva bastante trabajo. La buena maquetación y corrección de un texto no son tarea fácil (aunque es cierto que hay editoriales en las que tampoco se aprecia mucho cariño por estas artes) siendo tareas a las que dedicar estudio y profesión. Luego, claro, está el mundo de la venta. ¿Anuncios? ¿Promoción? Los más optimistas piensan que el boca a boca y el márketing viral son la panacea para el libro, pero es más probable que haya que buscar estrategias como hasta ahora para que un libro determinado alcance cierta visibilidad en un mundo que se anticipa como superpoblado.

La venta directa escritor-lector existirá, no me cabe duda. Es una libertad nueva que autores conocidos podrán ejercer en un momento dado, y que servirá para dar a conocer a nuevos talentos. El problema al que llevo tiempo dándole vueltas es el mismo que atenaza a la red desde hace tiempo, el ruido. Un inmenso mar de fondo en el que discriminar lo bueno de lo corriente o lo muy bueno de lo realmente malo se puede convertir en una tarea titánica. Quizá sea ese el nuevo papel editorial, o puede que sea el hueco que las revistas, cada vez más de capa caída, ocupen para ahorrar al lector el bombardeo constante de novedades.

Otro de los aspectos que también cambiará a partir de ahora es la relación del autor con el lector. Parece improbable que la gente, acostumbrada cada vez más a la interacción constante e inmediata a través de las redes sociales, se conforme con los chats digitales promovidos por las editoriales. Sin duda las presentaciones físicas irán a menos -ya lo están haciendo- y los escritores -o sus sufridos becarios más jóvenes- se verán inmersos en el extraño mundo de las relaciones digitales.

¿Se aplica esto a todos los escritores? Por supuesto que no. Las grandes figuras de la literatura actual y aquellos outsiders que no aceptan normas ni las necesitan, tienen su propio camino. Es a los que traten de dar el salto profesional a la escritura, o al menos a un respetable y ocasional trabajo, a quienes el mundo digital les aguarda con gigantescas posibilidades y terribles problemas. Vamos a vivir, sin duda, tiempos interesantes.

Autores relacionados:
Alberto Vázquez-Figueroa

Ventas de ebooks en Estados Unidos

Veo en Soybits esta gráfica:

Venta de E-books

Aunque el volumen de ventas del libro electrónico sigue siendo muy pequeño si nos vamos a comparar el dinero que se obtiene del libro tradicional (estamos hablando de miles de millones frente a decenas) hay que fijarse sin duda en la velocidad. Todavía lejos de un mercado óptimo, sin todas las novedades del mercado disponibles, sin precios ajustados y con unos lectores electrónicos todavía demasiado caros para convertirse en objetos cotidianos, la curva de crecimiento en ventas se ha duplicado en seis meses.

A tener en cuenta un dato: ahí no se cuentan los libros técnicos ni los de texto, que, en principio, van a ser los más grandes bloques de ventas para los e-books. Ese mercado, que todavía parece a la espera de la interactividad de algunos modelos, puede ser el que más cambios provoque dentro del mercado editorial.

Todavía a la espera de los best sellers en la recámara y, sobre todo, el mercado navideño, ideal para el regalo de los e-readers, los datos muestran una tendencia que rompe con el estancamiento de años anteriores. ¿Tendrán que pasar quince años para que el e-book sea una realidad? Algunos editores se han posicionado de esa manera. Quizá tendrían que empezar a revisar su hoja de ruta.

¿E-books sostenibles?

10 de Septiembre de 2009 en Literatura, Literatura electrónica, Noticias

Libro árbol

La industria del papel es una de las más contaminantes y agresivas para el medio ambiente, a pesar de todos los avances en las políticas de reciclaje que tampoco han conseguido abaratar el precio del papel, un recurso que puede convertirse en un auténtico lujo en unos años. Al precio ecológico de producción de un libro hay que sumarle el consumo de recursos que supone su transporte, en muchas ocasiones de ida y vuelta, desde el almacén de la editorial a la distribuidora y de esta a las librerías. Parece obvio que estos problemas deberían solventarse con la extensión de los libros electrónicos y es probable que el ahorro en la producción sea uno de los grandes puntos a su favor: el transporte un soporte frente a cientos, la desaparición del papel y con ella el freno a la destrucción de la masa forestal…

Pero también es obvio que el lector electrónico en si, como la de cualquier aparato electrónico, genera una buena cantidad de residuos pero, según un estudio centrado en el lector de Amazon Kindle, tras el primer año de uso se compensa el carbono que emitirá el lector durante toda su vida útil. La investigación ha sido realizada por Emma Ritch del CleanTech Group, organización dedicada al soporte a la tecnología limpia, y ha realizado el cálculo siguiente comparando la compra de tres libros por mes durante cuatro años que supone unos 1.074 kilogramos de CO2 si hablamos de libros tradicionales o 168 si nos referimos al e-reader.

Falta por ver si los residuos y consumos generados durante la fabricación del lector y su conversión en chatarra electrónica al terminar su vida útil son también menores que en la industria tradicional, ya que es en ese campo donde los libros de papel tienen ventaja.


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