Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

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Entradas con etiqueta ‘e-reader’

OYO, el e-reader silencioso

OYO

Kindle, Papyre, Sony Reader, Inves, Nook, Ilyad, Booq, Fnacbook… a cualquiera interesado en el mundo del libro electrónico le sonarán estos lectores de e-books. Es normal, son las puntas de lanza de librerías tan importantes como Amazon, Barnes & Noble o la Fnac, aquellos que ofrecen una alta calidad y una buena campaña mediática.

Muchos de ellos se pueden comprar desde España y otros pronto lo harán, queda la incógnita de si el Fnacbook llegará a España y con qué operadora telefónica, ya que, al igual que el Kindle, ofrece conexión 3G para descargar sus libros desde cualquier parte.

El diseño del Fnacbook es bastante original y diferente, estando su precio alrededor de unos 250 euros, no demasiado alto si tenemos en cuenta esa conexión que se nos ofrece. Pero… tras una pequeña búsqueda por Internet nos encontramos con que ese diseño no es exclusivo de la Fnac, el Fnacbook tiene un hermano del que apenas conocemos nada, el OYO.

OYO es el nombre con que Bertelsmann-Direct Group, uno de los conglomerados editoriales más importantes de Europa, va a sacar su e-reader, un lector de libros electrónicos similar al Fnacbook pero sin gran parte de su conectividad. Tras alcanzar acuerdos en Francia, Holanda y Alemania -ahí es nada-, OYO se venderá por 149 euros… un precio que lo sitúa en el tramo más bajo de los lectores de tinta electrónica.

Por lo visto el lector OYO no tiene 3G y no se sabe nada de si incorporará WiFi, pero con ese diseño, la pantalla táctil y una buena calidad, desde luego que nos encontramos con un dispositivo muy interesante y que estará disponible mucho más cerca de lo que pensamos.

Por ahora no se sabe nada de si Direct Group en España, socios de Editorial Planeta en Círculo de Lectores, piensa lanzar el OYO también en el mercado español o bien seguirán a la espera de que alguien de el primer paso para hacerse con la mayoría del mercado.

Leqtor.com, portal de e-books y lector electrónico

Leqtor

Aprovechando que vamos a empezar una pequeña colaboración con la gente de Leqtor, no estaría de más comentaros algunas cosas acerca de este nuevo portal de venta de e-books, o libros electrónicos.

Lo primero, la iniciativa de presentar un lector de libros electrónicos, también llamado Leqtor, a un precio por ahora reducido -se ha agotado la primera remesa-, y disponible tanto en la web como en las tiendas Abacus. El modelo no es nuevo un Netronix mejorado, similar a otros como el Cybook o el Airis Dbook, que son, quizás, los más conocidos de su gama, y no es un producto de última tecnología. Sin embargo, el Leqtor cumple con creces para la lectura, con una buena pantalla de 6 pulgadas y una respuesta más que aceptable. Lo hemos estado probando y con el precio por debajo de los 200€ resulta una muy buena oferta para los que se quieran iniciar ahora en el mundo de los ebooks.

Una de los principales peros que se le ha puesto a Leqtor es la falta de títulos disponibles en el portal, algo que parecen dispuestos a subsanar en breve con la incorporación de cien libros por semana al catálogo para llegar a los 500 títulos antes de las navidades. Con la compra del Leqtor regalan un cupón para descargar 30 euros en libros, algo que deberíamos hacer durante los próximos meses, cuando haya más oferta disponible. Por ahora, de los que tienen, destacar títulos como La soledad de Charles Dickens, de Simmons o Drácula, el no muerto, del que ya hemos hablado en Lecturalia.

También se ha intentado potenciar el uso social de la web con una integración en Facebook y Twitter, tratando de hacer accesibles sus contenidos a las redes más de moda en este momento en España, algo que parece imprescindible para cualquier portal de nuevo cuño.

Por ahora los libros se descargan mediante el DRM de Adobe Digital Editions, que permite hasta 6 préstamos del material, y que necesita de una cuenta en Adobe para descargar el programa, nada que cueste más de cinco minutos. El Leqtor, además de estos archivos, puede leer ePub, PDF o TXT, entre otros formatos, sin DRM, así que podremos leer prácticamente cualquier documento. Si hay algún problema con los archivos, la cuenta de libros comprados se mantiene y puede ser descargada de nuevo.

¿Problemas? Además de los propios de toda web primeriza -el buscador necesita un buen repaso-, los precios de los e-books se mantienen en un 35% por debajo del libro físico, una opción preferida por la mayoría de editores en los últimos meses, pero que se aleja del precio por el que la inmensa mayoría de posibles usuarios están dispuestos a pagar por sus libros electrónicos.

En definitiva, una iniciativa fuerte que trata de seguir el modelo de Amazon o Barnes & Noble uniendo un lector a un portal de descargas e incluso a una cadena física de librerías. Su evolución, como todo en el incierto mundo del libro electrónico, habrá que seguirla día a día.

El libro digital en el desierto de la lectura

Desierto

En un país como es España, donde los índices de lectura dan más risa incluso que pena, donde los libros se regalan y amontonan en las estanterías sin que nadie los toque, donde la telebasura es líder de audiencia y los programas culturales apenas se siguen, donde la cultura en ocasiones se menosprecia en favor del populismo peor entendido, allí donde escribir es más un dolor que un divertimento, en esa España desierta de letras, ahora, de repente, nos encontramos con la aparición del libro digital, una suerte de hechizo mágico por el cuál, agárrense, todo el mundo se va a poner a leer a Saramago, Pynchon, Mankell y a Dan Brown, además, sin pagar un céntimo de euro, que ya se sabe como es la picaresca española, y aquí nadie va a mover un billete de la cartera si se puede conseguir algo gratis, eso sí, sin importar gastarse 300 euros en un lector de medio pelo, posiblemente más de lo que muchos se habían gastado en libros durante toda su vida.

¿Alguien se cree esto? La industria editorial no es la musical. Los libros no son canciones de tres minutos con derechos en los politonos, bares, restaurantes y salones de boda. Los trovadores hace tiempo ya que no recitan las hazañas de Sam Spade por los salones de té a media tarde a cambio de monedas y tabaco. No, eso no es cierto y parece que ni la industria por un lado ni los usuarios por otro llegan a comprenderlo.

La base de la literatura es el escritor. Ese ser solitario y normalmente incomprendido que pasa las horas delante del teclado, la máquina de escribir o su moleskine, juntando letras casi siempre a medianoche y sacándose las entrañas de todas las maneras posibles. De cada mil escritores, hay uno bueno, y de cada diez mil, uno que vende; por desgracia, no siempre son el mismo tipo.

Así que si dejamos a un lado las estrellas del rock literario, aquellos que venden por castigo, miles y miles de ejemplares, a los que en realidad que les pirateen no les importa nada -o no debería, allá cada cual con su avaricia-, quedan un montón de taciturnos tecleadores que, si las cosas van como van, tendrán bastantes problemas.

Lo que no se puede hacer es perpetuar el sistema. Hay que cambiar, evolucionar, buscar una salida. Es lo más difícil de todo, ya que todavía se mueve mucho dinero, independientemente de la tecnología. Si las editoriales cierran los e-books, plantan DRM, inflan los precios y persiguen a sus clientes, estos se sentirán con todo el derecho del mundo a usar los libros electrónicos que consigan por sus propios medios. Pero que nadie se lleve a engaño: un libro descargado no es un libro que dejas de vender, ni siquiera es un libro leído. Las cifras se inflan dependiendo de a quién le convenga hablar, eso está claro. ¿Qué nos queda? ¿Suscripción? ¿Filtros de popularidad? ¿La medida de un trabajo artístico será el número de semillas en el bit-torrent?

En el país donde no se lee, los libros son ahora un caballo de batalla, algo que me parece impresionante. A lo mejor es que no hay tantas excusas sobre la calidad de los escritores que sobre cantantes o directores de cine. Pero volvamos al tema: aquellos, la mayoría, que no leían, no leerán, aunque se descarguen mil libros. Aquellos que compraban libros, lo seguirán haciendo, pero si no hay facilidades, buenos precios y comunicación, acabarán por desaparecer.

En cuanto a los que dejarán de comprar libros para únicamente descargar copias gratis, por lo menos nos queda el consuelo de que irán a ver a sus escritores favoritos en concierto.

Autores relacionados:
Dan Brown
Henning Mankell
José Saramago
Thomas Pynchon

Intel Reader, lectura accesible

24 de noviembre de 2009 en Literatura, Noticias, Tecnologí­a

Intel Reader

Llevamos varios días hablando de la revolución que supone el e-book dentro del mundo de la literatura, pero creo que no hemos hecho hincapié en uno de los aspectos que se suponen más revolucionarios: la mejora de la accesibilidad de los contenidos para gente con problemas de visión.

Por un lado tenemos la capacidad de aumentar la fuente del documento, algo que más de uno con la vista cansada agradecerá sobremanera. Por otro, no hay que olvidar algunas funciones de text-to-speech que convierten algunos lectores en verdaderos audiolibros, siempre y cuando, claro, se haya llegado a un acuerdo con los dueños de los derechos de autor… Amazon ya tuvo un gran encontronazo en ese sentido.

Sin embargo, el avance tecnológico no se queda en adaptar el e-reader normal, y acabo de encontrar un producto pensado específicamente para mejorar la experiencia lectora en gente con problemas graves de visión o dislexia. El Intel Reader no es un e-reader al uso: está pensado para servir como un auténtico “lector” de libros físicos. Su cámara captura cualquier texto que le pongamos delante y luego lo pasa a audio. De esa forma, el Intel Reader es capaz de leer cualquier libro, almacenarlo y luego dictarlo al usuario.

Ni que decir tiene que un aparato de estas características puede llegar a ser un auténtica revolución en cuanto al mundo de la lectura para gente con problemas, ya que, si no les importa escuchar el libro, tendrían acceso a libros normales y corrientes y no dependerían de ediciones en braille o en audiolibro -de mejor calidad sonora, desde luego, pero bastante caros-.

Vía: Gizmología

El ascenso de la lectura en los dispositivos móviles

Lector ebook iPod

Mientras, al parecer, una inmensa mayoría de lectores se muestra algo más que escéptica frente a la llegada de los libros electrónicos y los nuevos lectores de e-tinta, por no hablar de un mercado editorial todavía confiado en que el proceso de cambio tecnológico parece lento y que no será, en absoluto, como el proceso por el que pasó la música con la aparición de los reproductores de MP3, nos van llegando noticias que, por lo menos, indican otras tendencias menos conservadoras.

Flurry, una empresa dedicada a analizar el uso de aplicaciones en dispositivos móviles, ha presentado un interesante informe en el que se dan datos sobre el incremento de aplicaciones para e-books, y los propios e-books, en los gadgets de Apple, iPhone e iPod touch.

El dato es más que interesante: En la categoría de e-books se ha detectado un aumento de un 300% de Abril a Julio, lo que sitúa a esa categoría con un 14% del total, siendo sólo superada por la de Juegos con un 19%. Eso, según el estudio, son tres millones de usuarios activos de e-books a través de los iPod/iPhone tan sólo en los Estados Unidos.

A tener en cuenta que la pantalla de estos dispositivos es sensiblemente menor que la de los e-readers actuales y, además, la pantalla sobre la que se lee es retroalimentada, es decir, proyecta luz igual que un monitor.

¿Qué quiere decir esto? ¿Es el iPod el lector de libros del futuro? No, en un iPod se puede leer durante un buen rato, pero la lectura se hace algo pesada si nos pasamos. Sin embargo, para trayectos cortos -metro, autobús, sentado en una sala de espera- resulta útil y cómodo. Lo mismo se aplica a otros gadgets de última generación, como los móviles con sistema operativo Android y que tengan una buena pantalla.

Personalmente, uso de forma habitual un iPod y he leído libros enteros en la pantalla sin ningún problema, eso sí, como ya he dicho, en periodos cortos de tiempo. Las generaciones digitales están más que acostumbradas a las pantallas de ordenador y a las de los móviles, pensar que no las van a usar para leer libros -y el sector juvenil del libro es superventas-, es comenzar a perder un mercado: ellos serán los primeros en buscarse la vida para encontrar esos e-books que las editoriales se resisten a poner en el mercado a un precio razonable.

Vía: Twitter jorge_acosta

El Corte Inglés presenta su e-reader

Inves-book 600

Lo presenta o, más concretamente, nos enteramos un poco de tapadillo, ya que tampoco es que se haya hecho ninguna presentación a bombo y platillo. A través de Twitter y de algunos foros llegamos hasta la ficha del producto en la página de El Corte Inglés, un gadget con el nombre de Inves-book 600.

Aquellos que esperábamos un movimiento de la cadena de grandes almacenes nos hemos quedado a medio camino, algo decepcionados. Por un lado es una noticia excelente que una de las librerías más grandes de España ofrezca su propio modelo de lector de libros electrónicos, eso indica la posibilidad de una tienda de e-books más grande y completa dentro de poco, ya que un lector sin libros no tiene demasiado sentido.

Pero, y es un gran pero, nos encontramos con un e-reader de 299€, muy, pero que muy alejado, de las esperanzas de abaratamiento del precio que se rumoreaban (alrededor de 100-150€) el precio por el que los e-readers es probable que empezaran a venderse a un ritmo adecuado. Frente al precio bajo, muchos, incluido yo mismo, estaríamos dispuestos a sacrificar “pijaditas” como la conexión Wi-Fi, la reproducción de MP3, o el diseño atractivo. Pues bien, el Inves-book 600 cuesta 300 euros y parece un clon del iLiadiLiber, es decir, un modelo de la marca generalista de e-readers Netronix, sin WiFi y con una apariencia algo rústica, por decir algo.

¿Es un primer paso positivo? Por supuesto. Pero en relación precio-función-diseño este Inves ha sido situado en los precios actuales del mercado de los e-books, sin intención de pasar a ser un producto de consumo masivo. Ahora, la visibilidad que ofrece El Corte Inglés es posible que logre convertir a los lectores de e-books en dispositivos un poco más cotidianos.

Al día con los ebooks

Pixel-Qi

En las últimas semanas han surgido diferentes noticias que afectan al novedoso ecosistema de los libros electrónicos, tanto en aspectos puramente tecnológicos como en situaciones de mercado. Vamos a hacer un breve repaso para ponernos al día.

Sin duda, el movimiento de Google para que Google Books se ofrezca como una nueva plataforma de venta para ebooks, dejando los precios en manos de las editoriales, supone un serio aviso para Amazon, que en estos momentos copa el mercado americano, un mercado en el que las ventas de libros electrónicos aumentaron más de un 200% en el último cuatrimestre.

Por otro lado, y sin dejar a Google de lado, el gobierno estadounidense está revisando el acuerdo de la empresa californiana con autores y editores -ese acuerdo al que CEDRO le faltó tiempo para lanzarse de cabeza y aceptarlo- por sospechas de una posible situación de monopolio en el mercado. Es posible que el acuerdo se tenga que modificar en un futuro, aunque todavía no se sabe nada con seguridad.

Los e-readers proliferan. Los hay de colores, más pequeños, con wifi o sin wifi, pero la ley de los 250€, precio del que no se descuelgan, sigue manteniéndolos alejados del mercado real. La opinión de los expertos es la misma: cuando bajen de precio se producirá un cierto despegue, pero ojo, los usuarios leen en cualquier dispositivo cómodo, como ordenadores o incluso smartphones; relacionar exclusivamente e-readers con la situación de demanda de ebooks puede ser un caso de ceguera editorial. En el portal de Scribd -dado a conocer por demandas, o más bien por el anuncio de demandas, desde el mundo editorial- ahora han inaugurado una tienda virtual donde Simon&Schuster -que lleva a gente como Stephen King- ponen a la venta sus ebooks. La traba es doble: no se pueden leer en Kindle y además cuestán sólo un 20% menos que su equivalente en papel

Hablando de pantallas de ordenador, hay que señalar las tecnologías que vienen pegando fuerte y que podrían, en un momento dado, cambiar los ebooks tal y como los conocemos. La tecnologia Pixel-Qi promete integrarse con facilidad en las fábricas de LCD actuales y convertir, con un sencillo botón, la pantalla de nuestro portátil en una pantalla de bajo consumo perfectamente visible incluso bajo la luz directa del sol.

Las implicaciones son enormes -pantallas quizá no tan perfectas a la hora de la tipografía, pero geniales para ver vídeo- y se avecina una dura competición. De entrada Samsung ha presentado una tecnología similar a la Pixel-Qi, así que las grandes empresas es posibile que metan la cabeza en el negocio.

Escenarios que cambian demasiado rápido, posiblemente el mayor enemigo del ebook, estar basado en una tecnología en continuo desarrollo para un uso muy específico. ¿Serán los aparatos multitarea los que acaben haciéndose con el mercado, dejando a los e-readers sólo para unos pocos? La tecnología Pixel-Qi y similares parece ir por ese camino, pero todo puede cambiar con un anuncio tecnológico mañana, pasado mañana o la semana que viene.

Olor a libros: fragancia del mes

Aroma a Libros

Ya sabéis que el libro electrónico no sólo va a acabar con la cultura (cada vez que alguien se compra un e-reader, un escritor se suicida; cada vez que alguien se descarga un libro, un escritor suicida un gatito) sino que no tiene ni punto de comparación con El Libro En Papel, quintaesencia del mundo cultural. Porque, además de que nunca podrás utilizar el Kindle para equilibrar las patas de la mesa, un e-book nunca podrá tener el encanto de El Libro En Papel.

Una de esas cosas que nunca podrá tener un libro electrónico, es el olor a libro nuevo, olor que encanta los lectores empedernidos (siempre y cuando no se trate de una mala edición, en cuyo caso el olor a cola puede llevarte al mundo de la fantasía aunque sea un libro de ensayo).

Pero para solucionar este pequeño inconveniente ha surgido un nuevo producto, Smell of Books, ambientador con diferentes aromas, incluyendo el de libro nuevo, aunque el de “tú tienes gato” debe ser también espectacular. Este producto (obviamente un fake, o al menos eso esperamos) nos ha parecido una manera realmente divertida de reírse de algunos de los absurdos inconvenientes que se les ponen a los e-books, sobre todo desde una añoranza romanticona, que sólo se podría justificar si tu biblioteca está llena de primeras ediciones en lugar de bolsillos baratos y saldos, como me temo está la de la mayor parte de lectores.

Esperamos que pronto aparezcan las fundas para e-readers para que parezca que lo que llevas entre manos sea un libro o que al pasar la página haga el correspondiente ruido y no te miren en el metro como el asesino de intelectuales que eres.

Vía: Twitter@ediciona

Kindle DX: Oficial

Kindle DX

Después de toda una semana de rumores e imágenes borrosas, ya tenemos la presentación oficial del nuevo aparato de Amazon: El Kindle DX, el miembro más joven y grande de la familia de e-readers del gigante librero norteamericano.

Anne Perry

¿Qué tiene de nuevo el Kindle DX? Bien, es grande. Mucho más grande. Ahora tiene una pantalla de 9.7 pulgadas -más del doble que el Kindle 2- permitiendo la lectura cómoda de revistas y periódicos. Por cierto, no se ha hablado del libro de texto tradicional, un rumor que venía de lejos y que alejaba al Kindle DX de la prensa.

La pantalla del Kindle DX detecta la posición, así que ajusta el contenido a un modo apaisado con sólo mover el e-reader. También destaca la posibilidad de conexión 3G para poder conectarse en cualquier sitio y eliminando el contrato específico que antes tenían los Kindle.

Pero lo que me llama la atención es el soporte para PDF. Si bien es cierto que no es el mejor de los formatos para los e-readers, sí que es el mas extendido por la red. Que el Kindle lea PDF es abrirse a todos los documentos privados y copias de seguridad a los que tengamos acceso, sin necesidad de la conversión de formatos que antes era necesaria.

También es cierto que le damos mucha importancia al Kindle cuando, desde España, ni siquiera tenemos tienda Amazon ni está previsto el lanzamiento de Kindle alguno. Nos queda mirar cómo Amazon se come el mercado americano poco a poco mientras aquí nadie se decide a lanzar el primer golpe. De todas formas, la cosa no está barata: 489$ es lo que cuesta hacerse con el Kindle DX... un lujo para auténticos sibaritas del e-book.

Actualización 07/05/09: Amazon ha llegado a un acuerdo con tres de las más importantes editoriales en libros de texto Pearson Education, Cengage Learning y Wiley Higher Education, y se dice que seis colleges y universidades van a empezar a probar el Kindle DX durante el año.

Amazon, Kindle y lectores de e-books

Stanza

Se acumulan las novedades sobre el mundo del libro electrónico y su principal abanderado, la librería virtual Amazon.

Hoy mismo nos enteramos de que Amazon compra Lexcycle, la empresa que desarrolla Stanza, posiblemente la mejor herramienta disponible en la AppStore de Apple para la lectura de e-books en el iPod. Lexcycle estaba desarrollando nuevos formatos y era una empresa abanderada del formato común. ¿Significa eso que Amazon va a seguir por el mismo camino con el Kindle? ¿O es una maniobra para cortar de raíz cualquier competencia a su lector de libros para iPod? Según la gente de Lexcycle, no van a cambiar su producto… pero desde Amazon sólo hay un escueto “sin comentarios”

Por otro lado, Amazon sigue registrando beneficios récord que le permiten este tipo de jugadas empresariales, subiendo un 18% y alcanzando los 4890 millones de dólares. Un dato: Más de la mitad del beneficio fue generado por libros que no estaban en el top de superventas.

Y por último, una reflexión. Leo en Libros y Bitios el desglose aproximado de lo que vale un Kindle 2:

1.Componentes – $190.
2. Costes de desarrollo – $62.50.
3. Costes de promoción – $40.
4. Fabricación – $7.
5. Wireless – $5.
6. Devueltos y defectuosos – $2.50.
7. Empaquetado y transporte China-USA – $2.
8. Otros – $0.

El total, al que se podrían atribuir otros costes suplementarios, es de 309 dólares. Eso significa que el beneficio por unidad vendida es de 50 dólares..

Como él, me pregunto si el mercado español está preparado para esos precios. Hemos hablado de la encuesta de uso y preferencias sobre los e-readers y el público está poco dispuesto a pagar más de 70 euros por un dispositivo como el Kindle. Hagamos unos cálculos a partir de esto.

Si un lector electrónico -un e-reader, sea Kindle, Papyre o Sony E-reader- cuesta alrededor de 350 euros, nos vamos a un coste equivalente a comprar 17 novedades en papel o bien 35 libros de bolsillo (un buen bolsillo). Pongamos que el usuario del reader compra 12 novedades al año -120 euros- con lo que el desembolso en literatura en un año sería de 420 euros, el equivalente a 21 novedades o 42 libros de bolsillo.

Así que tendríamos 12 libros frente a un máximo de 42. A libro por mes, con el e-book apenas nos llegaría para un año de lectura, mientras que con el mismo presupuesto en papel nos daría para más de tres años, momento en el que, si nos hubiéramos comprado un e-reader, es más que probable que la tecnología hubiera cambiado tanto que los nuevos modelos dejarían a la altura del betún a nuestro viejo lector.

Claro que este es el escenario de lectores o libros en los que prima el DRM. Si no puedes leer otros libros que los que compras personalmente y tampoco puedes prestar o recibir libros que te dejen amigos o familiares, el uso de un e-reader no tiene sentido excepto en un ámbito laboral o de estudio, ya que para un uso ocasional del e-book ya existen otros dispositivos multisistema, menos agradables para leer, eso sí, pero funcionales, que suplen las necesidades puntuales.

No puedo dejar de dar la razón a los entrevistados: con el modelo actual, pagar mucho más de 70 euros es un desembolso poco rentable y es evidente que los precios del libro electrónico son demasiado elevados en muchas de las tiendas de e-books. Sólo con el abaratamiento de la tecnología y de los precios se lograría un uso masivo que aceleraría la cola larga de las ventas, el verdadero motor del sistema de ventas de Amazon.


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