Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

81.655 libros, 17.602 autores y 65.022 usuarios registrados

Entradas con etiqueta ‘derechos digitales’

Los derechos del lector (digital o no)

Derechos del lector

Desde la llegada de los primeros libros digitales han sido muchas las voces que se han quejado de malas prácticas por parte de algunas editoriales (grandes y pequeñas) cuya habitual profesionalidad parece haber disminuido a favor de una cierta dejadez, posiblemente producida por las prisas o el desinterés por una línea de negocio todavía por desarrollar. Esta situación es una de las causas por las que muchos lectores de ebooks están abandonando las tiendas virtuales para pasarse a webs de descargas, donde, aunque a muchos les cueste creerlo, los libros están cada vez mejor maquetados y donde hasta se corrigen erratas presentes en los originales. Eso sí, convendría recordar que también albergan copias horribles, traducciones no oficiales que dejan mucho que desear y maquetaciones que hacen daño a la vista.

Parece que corre la voz de que en digital no hay que prestar atención a los detalles, que los lectores digitales son por naturaleza mucho menos exigentes que sus hermanos dedicados el papel; a fin de cuentas, al elegir el digital ¿no están bajando el listón de lo que debería ser un libro de verdad? Pues no, señores, no es así. Todo lector tiene derecho a unas condiciones básicas que aseguren la calidad del producto y que faciliten su libertad lectora. Hasta ahora teníamos el famoso decálogo de Daniel Pennac:

1- El derecho a no leer.
2- El derecho a saltarnos páginas.
3- El derecho a no terminar un libro.
4- El derecho a releer.
5- El derecho a leer cualquier cosa.
6- El derecho al bovarismo (Enfermedad de transmisión textual)
7- El derecho a leer en cualquier sitio.
8- El derecho a hojear.
9- El derecho a leer en voz alta.
10 – El derecho a callarnos.

Quién nos iba a decir que con el tiempo habría que añadir unos derechos al libro digital tan básicos que hace veinte años a nadie se le ocurría nombrar, aunque hay que decir que incluso en papel hay muchos editores que tampoco se preocupan demasiado por el lector. Así pues, tanto en papel como en digital, hay que reclamar nuevos derechos:

1- El derecho a una cubierta. Desde luego, la función de protección que ejerce la cubierta no tiene sentido en el libro digital, pero a todos nos gusta disfrutar del trabajo gráfico realizado para el libro. Un par de líneas de texto hacen que todos parezcan iguales.

2- El derecho a un índice. Los índices son útiles, son referencias básicas para acceder a la información de un libro. Últimamente parece que ya no están de moda en papel, pero en digital tienen una mayor importancia, ya que el acceso a capítulos es algo más lento que en la edición tradicional ya que no podemos «hojear».

3- El derecho a leer en cualquier parte. Este se repite con el decálogo de Pennac, pero cobrando un nuevo significado. El DRM nos obliga a leer en dispositivos concretos, limita nuestra capacidad para estudiar, anotar y compartir información y encarece el producto final.

4- El derecho a una maquetación correcta. Esto parece de perogrullo, pero hay libros publicados que se hacen difícil de leer debido a una conversión apresurada de formatos, dejando saltos de página por todas partes, líneas huérfanas y viudas.

5- El derecho a descargar los libros que compremos, cambiar su formato si así lo deseamos y almacenarlos. También se habla de la posibilidad de imprimirlos, pero supongo que con limitaciones (tipo de impresión, extensión total o parcial…)

¿Y vosotros? ¿Cuál sería vuestra aportación a esta lista de derechos para lectores? Seguro que tenéis excelentes ideas sobre el tema, sobre todo si hablamos de la privacidad de nuestros datos o la diferencia entre “alquiler” del libro o “venta”. Esperamos vuestras opiniones, como siempre, en los comentarios.

Autores relacionados:
Daniel Pennac

La rebelión digital de 27 escritoras

5 de noviembre de 2009 en Literatura, Literatura electrónica, Tecnologí­a

Cafe View

Dentro del mundo del libro electrónico siempre hay noticias nuevas. A veces, incluso da la sensación de ver una cascada de consecuencias por una novedad capaz de arrastrar a otra hasta formar un pequeño alud.

Por ejemplo, la semana pasada nos enteramos de que McMillan, una de las editoriales más importantes de los Estados Unidos, pensaba reducir el porcentaje de derechos para sus autores en cuanto a los formatos digitales, en un movimiento tan extraño como el de Scribdo al retrasar más de un mes la salida de Under the dome de Stephen King en ebook y además ponerlo a unos asombrosos 35$.

Acción-reacción. Eso es lo que pienso. Por un lado veo actuaciones de ese estilo por parte de cierto sector del mundo editorial, ninguneando al autor; por otro, iniciativas podríamos decir de autodefensa por parte de los escritores.

Ese parece ser el caso de Book View Café, un colectivo de 27 escritoras relacionadas de alguna manera con la literatura de género -ciencia ficción, terror, histórico, jóvenes adultos, etc- y que han decidido saltarse directamente al editor de turno y ser ellas mismas las que gestionen una serie de libros en su propio sitio web.

De pago o gratis, cada autora elige la modalidad de licencia. No nos encontramos con un montón de novatas, hay nombres de lo más interesantes dentro de esas 27 escritoras, tales como Ursula K. Le Guin o Vonda N. McIntyre. Los ebooks están disponibles en PDF, ePub o Mobipocket, así que tanto los Kindle como el resto de lectores abiertos a ePub no tendrán ningún problema en reproducir los libros. Eso sí, que nadie piense que las 27 escritoras han decidido abandonar a sus editores y abanderar un movimiento radical: nos vamos a encontrar cuentos y obras que podríamos considerar menores. Un primer paso, una opción a considerar, per en ningún caso un cambio de paradigma

¿Es un movimiento en consonancia? Muchos editores meten ya los derechos digitales en el mismo contrato en el que se firma por la obra en papel, haciéndose así con el control de toda la distribución. ¿Estamos ante el nacimiento de una producción mixta? Determinados títulos controlados por la editorial y otros que los autores ofrecen por su cuenta, esa sería una posibilidad de entre las muchas que ofrece el incierto mundo del ebook.

Autores relacionados:
Stephen King
Ursula K. Le Guin
Vonda N. McIntyre

Amazon, 1984 y la ironía

1984

El todopoderoso Amazon y su esbirro Kindle parece que tienen problemas, como cualquier mortal, con los derechos de autor. Amazon puso a la venta para su lector electrónico dos obras de George Orwell, 1984 y Rebelión en la granja, sin tener los derechos para ello, parece ser que por utilizar la plataforma de un tercero (si es que no te puedes fiar de nadie). Lo que podría ser una simple anécdota solucionada de manera diplomática, como adquirir los derechos o ponerse en contacto con los clientes, ya que el error lo ha cometido Amazon y no debe ser pagado por los usuarios que actuaron de manera correcta, se ha convertido en un escándalo que sólo le podría pasar a un libro de Orwell. La solución de Amazon ha sido, nada más y nada menos, que acceder de forma remota a los dispositivos de sus clientes y borrar los libros en cuestión.

Esta acción, que elimina las pocas ganas que tenía de comprarme un Kindle, nos plantea hasta que punto podemos permitir que las condiciones de uso de un producto den acceso a aspectos tan personales de nuestra vida como puede ser nuestra biblioteca, porque, aunque está claro que Amazon sabe perfectamente qué libros has comprado y, por tanto, cuales componen tu estantería, el hecho de que una empresa o un gobierno puedan acceder a ella y manipular nuestra información me parece deplorable. ¿Tan sagrados son los derechos de autor? ¿o es que al adquirir un Kindle y firmar un contrato de servicio (largo, farragoso y lleno de cláusulas) les estamos entregando a nuestros primogénitos sin enterarnos?

Tal y como dice David Pogue, del New York Times:

La acción de Amazon es tan grave e inaudita como si empleados de una librería entraran de noche en nuestra casa, se llevaran dos libros de las estanterías y nos dejaran un cheque en la cocina

Así que, si tienes un Kindle o estás pensando en adquirir uno, ten en cuenta que Amazon parece empeñado en hacer bueno a Microsoft o en impedir que Google se pase al lado oscuro.

Vía: El país

Autores relacionados:
George Orwell
Libros relacionados:
1984
Rebelión en la granja

Lecturalia Lecturalia