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Entradas con etiqueta ‘Clásicos de la Literatura’

Un proyecto ambicioso. El canon occidental convertido en cómic

18 de febrero de 2012 en Arte, Cómic, Literatura

Quijote - Erdogan

No es extraño encontrarnos con novelas gráficas o cómics que son adaptaciones directas de otras obras literarias (poemas, novelas, o incluso teatro). Introducir imágenes en el texto original, o, de hecho, cambiar el propio texto para concederle una fluidez en consonancia con dichas imágenes, suele producir resultados interesantes, sobre todo cuando se cuenta con un artista excepcional. Cada vez es más común contar con adaptaciones al cómic de obras de éxito, como una forma más de darle salida el mercado (como ocurre, por ejemplo, con las novelas cortas de George R. R. Martin), pero también se producen versiones especiales, dotados del toque personal de artistas fabulosos como Lucy Knisley, que abrevió en divertidísimos cómics-póster su visión de Harry Potter.

Pero imaginaos que tuvieseis que adaptar el canon occidental. Ahí queda eso. Primero, decide qué libros vas a incluir en este “canon” (parece ser que se han incluido también algunas obras del canon oriental). Acto seguido, escoge ilustradores. Y entonces prepárate, porque con tres volúmenes, de 1.334 páginas en total, igual te quedas corto.

Pues esto es exactamente lo que se les ha ocurrido a la editorial Seven Stories, que ha contado con algunos de los mejores dibujantes de nuestro tiempo para crear un compendio de grandes obras, reducidas cada una a un máximo de 16 páginas. Los artistas han recibido vía libre para adaptar el texto a su gusto, y algunos se habrán tenido que pelear por su obra favorita, ya que hay dos o tres libros que se repiten (caso del siempre popular Moby Dick). Seguramente habréis oído hablar de Robert Crumb, de Bill Sienkiewicz o Hunt Emerson; nombres de lujo para un proyecto ambicioso que promete. Los títulos de los tres volúmenes ya indican algunas de las obras adaptadas: From the Epic of Gilgamesh to Shakespeare to Dangerous Liaisons (De la Epopeya de Gilgamesh a Shakespeare a Las amistades peligrosas); Kubla Khan to the Brontë Sisters to The Picture of Dorian Gray (De Kubla Khan a las hermanas Brontë al Retrato de Dorian Gray); y From Heart of Darkness to Hemingway to Infinite Jest (De El corazón de las tinieblas a Hemingway a La broma infinita). Da gusto ver que se incluirán también obras contemporáneas, como da a entender que mencionen la obra de Philip Roth, y sabemos asimismo que veremos adaptaciones de clásicos (El Genji Monogatari o El libro tibetano de los muertos entre otros) y modernos asiáticos (Haruki Murakami con Crónica del pájaro que da cuerda al mundo). Figurará, por supuesto, nuestro Quijote, para el que se utilizará la adaptación que ya realizó en su momento el difunto Will Eisner. Los editores encargados del proyecto aseguran que se les ocurrió la idea al ver una novela gráfica basada en la obra de Kafka, y que su intención es crear un compendio de obras trascendentales, al estilo de los famosos manuales Norton, que expresen la literatura a través de un medio más visual.

Autores relacionados:
Franz Kafka
George R. R. Martin
Haruki Murakami
Philip Roth
Robert Crumb
Libros relacionados:
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo
La novela de Genji

Clásicos que aburren

9 de septiembre de 2011 en Autores, Literatura, Narrativa

La Regenta

La Regenta, de Leopoldo Alas Clarín, es una de mis novelas favoritas. Es posible que nunca la hubiese probado si no hubiera estado entre las lecturas obligatorias de mi centro de enseñanza, ya que por sí misma no gozaba de nada que me llamase la atención. De acuerdo, había adulterio, una feroz crítica al conservadurismo religioso y mil atracciones más entre sus numerosas páginas, pero no era fácil saberlo cuando lo primero con lo que una se encontraba, siendo adolescente, era con un capítulo largo y tedioso con una descripción pormenorizada de Oviedo, perdón, Vetusta, desde lo alto de un campanario. La obligación escolar me hizo ir más allá de esas primeras páginas y pude disfrutar de una obra excelente, emocionante y tremebunda, pero de haber sido por mi propio interés lector, nunca habría superado esas densas primeras páginas.

¿Cuántos libros, descritos como clásicos literarios, tenemos en la estantería, promesas olvidadas de cultura, de estatus intelectual? ¿Cuántas obras están protegidas por la impenetrable pátina del prestigio, cuántas de ellas acaban sirviendo, pese a nuestros mejores deseos, como el mejor remedio contra el insomnio o incluso como conveniente extra bajo la pata de una mesa coja? Cortázar decía que no había podido leer El Quijote hasta que comenzó a hacerlo en sus visitas al excusado; el Ulises de Joyce decora más de una habitación, cubriéndose de polvo, infeliz en su inutilidad. En muchas ocasiones necesitamos un contexto, una valoración, apéndices de conocimiento que nos expliquen por qué un volumen de insoportable aburrimiento es una de las obras cumbre de la literatura universal. En estos casos, la literatura se parece al arte pictórico. La crítica puede marcar la diferencia ante un cuadro, como por ejemplo El Matrimonio Arnolfini, donde sólo vemos una pareja poco agraciada en una habitación de extrañas proporciones, cogida de la mano; las palabras adecuadas pueden hacernos apreciar el contexto histórico, político y social, el detallismo del paisaje, el inteligente juego del espejo, la aparición de elementos pictóricos de extraño simbolismo, etc. Cuando queremos darnos cuenta, la pareja nos resulta hermosa y la habitación cobra una vida propia que trasciende lo visual. Con frecuencia, con los libros nos pasa algo semejante: el entendimiento del juego de crítica, sátira y pura diversión que aliña la novela de Cervantes y la apreciación del maestral uso del lenguaje de Joyce pueden llevarnos a encontrar en sus libros un verdadero goce que poca literatura podrá proporcionarnos.

O tal vez, sólo tal vez, sigan pareciéndonos escritos densos, lentos, en resumen, aburridos. Por otro lado, lecturas hay para todos los gustos, y obras como Guerra y paz o Cien años de soledad levantan casi tantas pasiones como bostezos. Las conversaciones sobre la conveniencia de largas escenas bélicas (o la abundancia de absurdas cancioncillas) en El señor de los anillos ya son bastante cansinas de por sí. Pocas personas hay que recomienden lecturas como La voluntad de Azorín, La madre de Gorki o Tiempos difíciles de Dickens, por su valor como entretenimiento. Y vosotros, lectores, ¿qué libros preferiríais usar para avivar el fuego este próximo invierno antes de tener que volver a pasar por el suplicio de leer más de dos páginas seguidas?

Autores relacionados:
Azorín
Charles Dickens
James Joyce
Leopoldo Alas Clarín
Máximo Gorki
Libros relacionados:
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La voluntad
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Ulises

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