Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

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Entradas con etiqueta ‘Amazon’

Desmitificando a la Tienda Kindle

Kindle 4

Al final Amazon llegó a un acuerdo con las grandes editoriales españolas para vender su catálogo a través de su lector electrónico de referencia, el Kindle, el cual, además, también ha puesto a la venta bajando la barrera psicológica de los 100 euros y amenazando con fuerza a otras tiendas que habían apostado también por ofertar sus propios lectores.

Sin embargo, las ventajas de Amazon se reducen mucho en el mercado español si tenemos en cuenta que los precios de los libros se mantienen al mismo precio que en el resto de tiendas dedicadas a la venta de ebooks. Si en Estados Unidos tuvo sus momentos de tira y afloja, aquí parece más que ha pasado por el mismo aro que todos los demás y también venderá libros a más de 20 euros, o a lo que la editorial de turno se le ocurra.

Sin duda la aparición del Kindle en España es una novedad, pero tampoco existe una gran diferencia con la situación anterior en la que ya se podía comprar a Estados Unidos con un par de clicks de ratón. Es cierto que la visibilidad ahora es mucho mayor, pero la oferta es limitada -no venden todavía el Touch- y la horquilla de precio se mueve en unos veinte euros con los nuevos modelos más baratos. No hay que olvidar que Amazon introduce su propio y particular DRM en los libros y sólo se pueden leer a través del Kindle o de los programas que la empresa para ordenador, teléfono o tablet. En cuanto al Kindle en sí, hay que realizar alguna conversión que otra para que pueda leer libros en otro formato, como por ejemplo, el ePub. Eso sí, su oferta irá creciendo y la facilidad de compra está afinada al máximo, mucho más que en cualquiera de sus competidores, y no hay que olvidar el sistema de recomendaciones, una de sus estrategias de venta más importantes.

De todas maneras, es un primer paso. Ya veremos como evoluciona el mercado a partir de este momento, pero supongo que poco a poco se irán regulando los precios. De entrada parece que algunos libros ya han bajado, pero faltan días para realizar una comprobación más a fondo.

Por mi parte, creo que realmente hace falta, cuanto antes, que Amazon implante su sistema de autoedición en la filial española y facilite la aparición de fenómenos como Amanda Hocking y que vender libros a un euro se convierta en una acción normal y que sirva como toque de atención a las editoriales. También espero que comience a fichar a algún escritor conocido para saltarse a Planeta o Alfaguara y que la edición del siglo XXI comience a llegar a España.

Últimas novedades en lectores de libros electrónicos

iriver Story HD

La manera americana de comprar ebooks en Google eBooks es completamente diferente a lo que se estila hoy en el mercado editorial español, algo que viene a demostrar la aparición del iRiver Story HD, un lector de libro electrónico con capacidad Wi-Fi y que viene preparado para integrarse en la tienda de Google en los países en los que ya está operativa.

Google eBooks pretende seguir los pasos de Amazon y eliminar el paso intermedio que supone la descarga del libro en un ordenador antes de pasarlo al ereader, algo que ya se hace con el Kindle o el Nook, y que mejora la facilidad de compra aunque se pierda definitivamente la sensación de que el archivo descargado es realmente del usuario y no sólo un arrendamiento temporal en el dispositivo de lectura. Por otro lado, no está claro que las compras se puedan ejecutar directamente desde el iRiver… quedan muchos flecos por recortar antes de que la tienda de Google esté operativa al 100%.

Google eBooks da así el primer paso para, más adelante, intentar el alquiler de lectura o la limitación a lectura online, dos métodos pensados para rebajar el precio de los libros, pero que se encuentran muy lejos de las opciones que están manejando los libreros. Como nota para que se den prisa en negociar: el nuevo Android Market incluye la posibilidad de comprar libros y leerlos desde el teléfono móvil o desde las tablets y Google está más que dispuesto a integrar su sistema en tantos gadgets como sea posible.

El iRiver Story HD es un lector de buena calidad, con especificaciones más que correctas, con un diseño… digamos que muy formal -por no decir carente de atractivo-, y que sale en Estados Unidos a un buen precio, 139$, con la seguridad de ser un producto con Google detrás. De todas formas, Kindle y Nook siguen por debajo de ese precio… iRiver tendrá que pelear bien si quiere meter la cabeza en el mercado, sobre todo después de que Amazon anunciara el nuevo precio del Kindle con conexión 3G… 139$ (qué coincidencia, ¿verdad?).

Amazon, por su parte, se lanza hacia un lugar donde Google y Apple están muy cómodos: el mercado de las tabletas, y la avalancha de rumores sobre el nuevo dispositivo del gigante de las compras por Internet es cada día más grande. Lo cierto es que si la estrategia de Amazon es la misma que usó con su Kindle nos encontraremos con un dispositivo de gama media a un precio cercano al coste. ¿Su objetivo? Integrar su sistema de compras de la manera más sencilla posible. Además, se rumorea que la renovación del Kindle está cerca, ya que Sony también planea sacar un nuevo lector en los próximos meses.

Más información: Blog Google Books

¿Quién es John Locke?

23 de junio de 2011 en Autores, best-seller, Literatura electrónica

John Locke

John Locke es un nombre con solera. Si le preguntamos a los más eruditos, su respuesta será directa: John Locke fue un filósofo inglés al que debemos el empirismo y el liberalismo moderno. En cambio, si le preguntamos a alguien más joven, o con cierta afición televisiva, nos contestará que John Locke se estrelló en la isla de Perdidos y que no estaba del todo bien de la cabeza.

Pero hoy no vamos a hablaros de ninguno de los dos, y eso que el John Locke que es noticia estos días se ha convertido en uno de los autores de ficción más vendidos del planeta en los últimos meses. Locke ha pasado el millón de ejemplares vendidos con facilidad y tiene cuatro libros entre los diez más vendidos de las listas de Amazon. Según las cuentas de la tienda virtual americana, se vende un libro de John Locke cada 7 segundos.

¿Cuáles son las claves de su éxito?

Bien, por un lado tenemos a un autor de aventuras y acción, con Donovan Creed como su personaje fetiche y que sigue la línea de otros autores populares de novelas pulp, un fenómeno que parecía olvidado desde los años 50 y que está resurgiendo con el libro electrónico. Sus novelas son rápidas, fáciles de leer, con sus dos o tres sorpresas y algo de sexo. Hasta ahí, la verdad, nada fuera de lo normal, pero no hay que sorprenderse si nos acercamos al precio de venta: la mayoría de sus obras cuestan 0.99$, dejando las novedades al exorbitante precio de 3.44$.

Ya hemos hablado antes de otros fenómenos similares, pero Locke acaba de alcanzar al club de los Stieg Larsson y similares en número de ejemplares vendidos, saltándose a las editoriales tradicionales y apostando por una literatura popular de venta directa y boca a boca (aunque sospecho que el sistema de recomendación de Amazon y las listas de ventas habrán tenido algo que ver).

Un toque más de atención a un modelo que en el mercado español sigue apostando por precios dependientes de sus equivalentes en papel, jugando al límite de la comprensión de los usuarios de lectores electrónicos, muchos de los cuales sólo encuentran las novelas que buscan saltándose los canales habituales.

Actualidad literaria de mayo

25 de mayo de 2011 en Autores, best-seller, Juvenil, Literatura, Noticias

Juegos del Hambre Película

Se acerca fin de mes y nada mejor que reunir pequeñas, pero interesantes, noticias sobre libros, ebooks y novedades literarias que normalmente se quedan fuera del tintero por la cantidad de información que recibimos todos los días.

Amazon da la campanada con su Kindle y se anuncia que leerá el formato ePub. Sobre el DRM todavía no se ha dicho nada, pero es de suponer que si quiere funcionar en Europa tendrá que replantearse el uso de Adobe DRM. Eso si las editoriales siguen usándolo… que es lo que parece. Además, llega el rumor del salto de Amazon al negocio de las tabletas con un dispositivo de bajo precio, siempre dentro de los parámetros de las tabletas, para hacer la competencia a Apple y de paso afianzar su negocio dedicado a almacenar información en la nube.

Seguimos con ebooks. Kobo es el lector que impulsó la cadena de librerías Borders y que siempre ha sido el patito feo de los lectores americanos, en competencia con Kindle y Nooq. ¿Lo bueno de este dispositivo? El precio. Ahora anuncia una nueva versión renovada y con pantalla táctil por 129 dólares… toda una declaración de intenciones para mantenerse a flote que se va a ver en la dura competencia del nuevo Nook, que ha sufrido un rediseño completo y que también ha apostado por una interfaz táctil, conexión WiFi y una autonomía prometida de dos meses.

Ya os hablamos en otra ocasión del fenómeno de Amanda Hocking, que estaba alcanzando las primeras posiciones en ventas digitales con su propia autoedición. Pues bien, como era previsible, una de las grandes editoriales americanas, MacMillan, se ha quedado con los derechos de sus libros más vendidos y de la siguiente trilogía que está preparando. MacMillan también se ha quedado con los derechos de la novelización de una de las series de televisión que más están triunfando esta temporada, The Killing, un remake de una idea danesa que acerca la novela negra americana al polar europeo.

No hay semana que no hablemos de autores muertos que sacan libros nuevos, y en esta ocasión ni siquiera es el primero que la HarperCollins saca de Michael Crichton. Nueva obra póstuma titulada Micro, un tecnothriller mucho más en la línea del autor americano que su otra obra póstuma de piratas.

Y cerramos con una buena noticia para la legión de seguidores de Los juegos del hambre, la novela juvenil de Suzanne Collins que se ha convertido en una de las obras más valoradas de los últimos tiempos por sus lectores. Ya ha comenzado el rodaje de la película que adaptará la primera de las novelas y que arrasará con toda seguridad con las taquillas cuando se estrene en marzo de 2012.

Autores relacionados:
Michael Crichton
Suzanne Collins
Libros relacionados:
Los juegos del hambre

Amazon presenta The Backstory

28 de abril de 2011 en Autores, Literatura, Mundo Editorial

The Backstory

El gigante norteamericano de las ventas por Internet ha dado un paso más en su camino hegemónico en el campo literario con la presentación de un portal nuevo dentro de Amazon.com llamado The Backstory.

Amazon aprovecha una idea que no es nueva, la de aglutinar información de autores y añadir noticias asociadas a ellos, junto con reseñas, vídeos, entrevistas y ensayos de los propios escritores. Todo eso, claro, integrado en el ecosistema de ventas que tan buenos resultados está obteniendo en los últimos años. Amazon trata de que el cliente no tenga ya ni que salir de su página para encontrar toda la información de sus autores favoritos, e incluso genera contenido exclusivo para ello. Si a esto le sumas avances de libros y enlaces a merchandising relacionado obtienes un nuevo nexo de ventas con el que se estarán frotando las manos.

Por ahora aparecen autores superventas, como Stephen King o Candace Bushnell, aunque supongo que pronto aparecerán como relevantes aquellos escritores que decidan abandonar a sus editoriales tradicionales para lanzarse entre los amorosos brazos de Amazon, hoy por hoy la librería/editorial más grande del mundo.

Además, no hay que perder de vista la noticia, más bien el rumor, de la pronta aparición de una tablet de Amazon dispuesta a hacerle sombra al resto de dispositivos similares que hay en el mercado con la amenaza de un precio por debajo del mercado y una oferta de contenidos difícil de igualar. ¿Fundamentos del rumor? La tienda Android de aplicaciones que ha sacado en EEUU, su sistema de streaming de música y la aparición de portales como The Backstory que en un Kindle no tienen tanto interés como en un tablet capaz de reproducir vídeo.

El tiempo lo dirá, pero por el momento The Backstory es una nueva iniciativa de Amazon para atraer todavía más usuarios a su red, adelantándose a Barnes&Noble quien ha sacado una actualización para su Nook Color que lo convierte en un futurible de lo que Amazon podría sacar en breve.

Más información: The Backstory

¿Publicidad en los libros?

15 de abril de 2011 en Mundo Editorial, Noticias

Publicidad en Libros

Anuncios entre capítulos, rondando las páginas, al principio y al final, cada vez que reemprendamos la lectura. Estas son las posibilidades que parece ofrecer el mundo de la publicidad en los libros.

Amazon ya ha dado un primer paso para sus lectores electrónicos: si quieres un Kindle de última generación más barato no tienes más que aceptar ver anuncios. Por el momento no son intrusivos -es decir, dentro del libro- así que se mostrarían al iniciar la lectura y en los momentos en que se encendiera el salvapantallas.

Otros medios de venta de ebooks, sobre todo en ordenadores personales, juegan a introducir la publicidad web habitual, como Ad-Sense o banners concertados, alrededor del marco de lectura. No se puede decir que molesten demasiado, pero eso ya es cuestión de gusto y de tiempo dedicado a leer en pantalla.

Está claro que lo que busca Amazon es rebajar lo máximo posible el precio de su dispositivo para llegar a dominar el mercado a través de su propia tienda de contenidos, una estrategia que en EEUU le está dando un resultado fantástico y que hace que importar desde Estados Unidos el Kindle sea más barato en España que la mayoría de lectores que se venden en las tiendas.

De todas formas, aunque parezca mentira, el mundo de la publicidad y el de los libros lleva mucho tiempo entremezclado. En la época dorada del folletín, los libros de Alejandro Dumas y de Arthur Conan Doyle eran vendidos de manera fraccionada y llevaban publicidad por todas partes. Aunque esta práctica fue perdiendo fuerza a medida que la industria editorial mejoraba y los lectores eran más selectos y exigentes con lo que compraban, la aparición de las ediciones de bolsillo superbaratas también propició la aparición en los años 60 y 70 de anuncios a página completa dentro de los libros. Algo que hoy contemplamos con horror y que puede que sea el futuro de una nueva época para el mercado destinado al consumo rápido o a la literatura salida directamente de bombazos inmediatos nacidos en Internet.

Vía: Arts Beat

Precios pactados, bibliotecas y libros electrónicos

Censura y derechos

Si los libros electrónicos tuviesen la mitad de presencia comercial que tienen en los medios de comunicación no hay duda de que estaríamos, ahora sí, en una verdadera revolución cultural. Por ahora, debemos conformarnos con noticias sobre la evolución de las ventas, avisos de nuevos dispositivos o iniciativas personales de escritores. Estos días han sido varias las novedades, y las polémicas, que apuntan directamente al desarrollo del sector, al futuro editorial del libro electrónico. Por un lado, la investigación de las autoridades europeas de la competencia sobre la política de precios en Francia, por otro, las condiciones que la editorial Harper Collins quiere imponer a las bibliotecas en Estados Unidos.

En Francia agentes de la Comisión Europea han registrado las sedes de varias editoriales, parece ser que se trataría de Hachette, Flammarion, Gallimard y Albin Michel, buscando pruebas de un pacto en el precio de los libros electrónicos de estas editoriales, lo que vulneraría las normas de competencia de la Unión. Las editoriales acusan a Amazon de estar detrás de las denuncias que habrían llevado a esta investigación, dentro del tira y afloja que están protagonizando el mundo editorial francés y el gigante americano.

Así, mientras Amazon intenta evitar que le digan a que precio debe vender sus libros, parece que algunos editores franceses habían decidido ir más allá y pactar directamente los precios entre ellos, una práctica que ya fue investigada hace unas semanas en el Reino Unido.

En estos momentos, Francia está discutiendo un cambio legislativo que permitiría a los editores fijar el precio de sus libros electrónicos se vendan donde se vendan y opere la tienda donde de opere, lo que traducido a la venta en Internet implicaría la imposibilidad de encontrar diferentes precios para los mismos productos, lo que atenta directamente contra la competencia. La legislación europea de los ochenta permitió que los editores fueran los que deciden los precios, en una excepción cultural proteccionista, frente al liberalismo general de la CE, pero que encontraba el límite en no interferir en el intercambio comercial entre países. En España, la legislación indica que los editores pueden marcar el precio de los libros pero sólo dentro del ámbito estatal.

Tenemos, por tanto, a unos presuntos delincuentes pactando presuntamente precios e intentando mantener su nicho de mercado sea como sea. Este segundo punto es el que ha llevado a la editorial Harper Collins a intentar que las bibliotecas estadounidense acepten unos términos de contrato de compraventa de libros electrónicos que, si no fuera porque el mundo en el que estamos todo es posible en nombre del mercado, debería hacer reír a más de uno; por si acaso se le ocurre sonreír a alguno, la editorial pertenece al grupo Murdoch.

Harper Collins pretende que los libros electrónicos que adquiera la biblioteca puedan ser prestados un máximo de veintiséis veces, desapareciendo entonces de la colección. Es decir, la biblioteca compraría el acceso al libro, no el libro en si, siguiendo el modelo de negocio que otros avezados capitalistas, los editores de revistas electrónicas, llevan explotando desde hace años. La diferencia principal sería que las revistas electrónicas vienen provistas con extras maravillosos para la investigación mientras que Harper Collins ofrece exactamente el mismo producto, pero solo durante un rato. Eso sí, si la biblioteca lo compra otra vez probablemente le salga más barato al no ser novedad. Ante tanta benevolencia muchos bibliotecarios americanos han puesto el grito en el cielo e incluso empiezan a plantearse si no se está llegando al límite.

Aunque los requerimientos de Harper Collins van más allá, el miedo es que si se acepta esto otras editoriales exigirán los mismos derechos draconianos y que es muy poco el margen de acción de las bibliotecas. Una de las propuestas que pueden marcar el camino, y no solo para las bibliotecas, es negarse a comprar libros con DRM (el usuario de libros electrónicos siempre puede encontrar lo que no haya en la biblioteca de manera bastante sencilla, aunque esto es algo que nunca se le explicará en el mostrador de información). Otra opción sería hacer como los lobbies editoriales y dedicar parte del presupuesto a contratar abogados.

Proteccionismo, pacto de precios, libros que se autodestruyen… si estas son algunas de las propuestas que vienen del mundo editorial para afianzar el mercado del libro electrónico creo que vamos a acabar todos con carnet del partido pirata pero, mientras tanto, podemos pensar en la siguiente propuesta, una carta de derechos de propietarios de libros electrónicos presentada en el blog Librarian in Black.

Todos los usuarios de libros electrónicos que tiene los siguientes derechos:

  • El derecho a usar libros electrónicos según directrices que favorezcan el acceso frente a la propiedad
  • El derecho de acceso a libros electrónicos en cualquier plataforma tecnológica, incluyendo el hardware y el software que el usuario elija
  • El derecho de anotar, citar pasajes, imprimir y compartir el contenido de libros electrónicos respetando los derechos de cita y autor (fair use y copyrigth en el original; fair use sería “uso justo” un concepto más amplio que cita)
  • Aplicación de la doctrina de la primera venta extendida a los contenidos digitales, permitiendo que el dueño de libros electrónicos el derecho de conservar, archivar, compartir y volver a vender libros electrónicos comprados.

¿Tu quoque, Amazon?

Gran Hermano

Nunca llueve a gusto de todos. Y es que ni el gigante Amazon se libra de las críticas y de los dedos acusadores. Varias editoriales estadounidenses se han quejado ya de lo que consideran prácticas abusivas por parte de este comercio online: tanto en lo que se refiere a sus comisiones de león como su insistencia en marcar precios y descuentos que las editoriales, conscientes del liderazgo en lo que a venta de libros, tanto físicos como digitales (Amazon anunció recientemente que ya vendía más e-books que libros en papel), se refiere, no tienen más remedio que aceptar. Una de las primeras en posicionarse en este sentido ha sido MelvilleHouse Publishing, una casa independiente notable por la calidad de sus ediciones y, particularmente, por la excelencia de sus traducciones. MelvilleHouse, que había ganado la edición del año pasado del BTB (Best Translated Book) por su obra The Confessions of Noa Weber, de Gail Hareven, ha protestado por la inclusión de su nombre en la presentación de la edición del premio de este año, presentación en la que aparece un nombre que no figuraba el año pasado: Amazon.com. La editorial se ha negado a comparecer junto a una empresa que considera que precisamente está pisoteando a las pequeñas casas de producción independiente, valorando que su mera presencia va seriamente en contra de los principios del certamen. Melvillehouse ha hecho notar algunos aspectos del gigante librero que, ciertamente, dan un poco de miedo. No es casualidad, entonces, que algunos de los libros mejor traducidos del año, del catálogo de Melvillehouse, no hayan sido seleccionados para el premio BTB más reciente.

Los aspectos que preocupan acerca de Amazon son, curiosamente, un tanto orwellianos. Y digo curiosamente porque hace poco Amazon borró, de buenas a primeras, varias obras de George Orwell (entre ellas precisamente 1984 y Rebelión en la granja) de los lectores electrónicos de sus clientes. Las razones siguen sin quedar muy claras, parece ser que se descubrió que partían de una edición pirata, pero las consecuencias son preocupantes. Ya que la promoción del ebook se basa, en parte, en que un lector electrónico es exactamente igual que un libro, sólo que mejor, la posibilidad de que la casa madre tenga control directo sobre los contenidos de tu libro es, cuanto menos, incómodo. MelvilleHouse y otros editores, periodistas y blogueros de prestigio han llamado la atención en numerosas ocasiones sobre las prácticas a lo Gran Hermano de Amazon, asegurando que los Kindle no son sólo instrumentos de entrada de datos, sino también de salida. Es decir, que Amazon puede saber en todo momento qué estás leyendo, cuándo, cómo, y posiblemente dónde. El simple hecho de que tengan control sobre tus contenidos (incluidos los creados por ti; al borrarse de los Kindle la obra de Orwell varios lectores se quedaron también sin las anotaciones que habían realizado sobre ésta) nos habla de que la lectura electrónica no es tan privada ni segura como la física. A efectos prácticos, como ya han mencionado algunos, sería como si alguien entrara en tu casa y se llevara el libro que acabas de comprar. ¿Os imagináis a un empleado de la FNAC, del Corte Inglés o de la librería de tu barrio, entrando de noche en tu habitación para llevarse tu adquisición más reciente? Amazon devolvió el importe de los e-books a todos los clientes afectados, pero claro, éste no es el problema.

Es inevitable que cualquier empresa líder de su sector pueda tener prácticas más o menos recomendables, y que sea, además, objeto de críticas tanto de la competencia como de los propios consumidores. El equivalente más claro en otros sectores podría ser Microsoft, que ha sido acusado periódicamente de intento de monopolio, o incluso la red social Facebook, cuyo trato de la privacidad ha creado polémica casi desde su creación. Esperemos que con Amazon no estemos ante un nuevo y poderoso matón, y que el auge del libro electrónico pueda ser tan liberador como esperábamos, en vez de una nueva y frustrante jaula para editores, escritores y, sobre todo, lectores.

Autores relacionados:
George Orwell

Farenheit 111000011

16 de diciembre de 2010 en Literatura electrónica, Mundo Editorial, Noticias

Amazon Farenheit 451

Hace ya algunos meses que Amazon saltó a la primera plana de la información por haber borrado algunos libros directamente de los Kindle de sus usuarios. Se montó un gran revuelo y desde Amazon prometieron que no volverían a hacerlo.

Sin embargo, y supongo que esto tiene que ver con la polémica que tuvieron hace poco con un libro sobre consejos para pedófilos y que levantó no poca polémica por la responsabilidad que tenían como librería sobre la temática de los libros que presentaban al público, la gente de Amazon ha vuelto a meterse de noche en los Kindle de sus usuarios para borrar un par de libros aquí y allá.

Por lo visto, el listón de moral en Amazon ha sido puesto en modo «no quiero problemas» y han decidido que las novelas eróticas -de ficción-, en las que se planteaba el incesto ya no podían estar en su catálogo, de modo que ha comenzado a retirarlas de su oferta. Esto no sería nada del otro mundo, después de todo es su tienda y tienen todo el derecho a cambiar de opinión en cuanto a qué quieren o no quieren vender, si no fuera porque decidieron borrar de los Kindles de sus usuarios las copias ya vendidas.

Eso es inaceptable. No sé si han pensado bien lo que están haciendo, pero es algo que invade de manera agresiva la privacidad de sus clientes y que debería preocupar a cualquiera que escriba, o lea, novelas al borde de la «media moral» americana. Las ventajas de la tienda virtual de Amazon son numerosas, pero la dependencia de su sistema cerrado se manifiesta de maneras tan agresivas como esta. Si mañana deciden que El arte más íntimo, de Poppy Z. Brite es escandaloso por su mezcla de asesinatos, rituales y necrofilia, podrían entrar en mi Kindle y hacerle un borrado sin dar ninguna explicación, dejándome sin libro como en una versión binaria de Farenheit 451.

Pero la cosa no queda aquí. Según podemos leer en el blog de uno de los autores afectados una de sus lectoras mandó un mensaje a Amazon por la desaparición de sus libros. Cuál no fue su sorpresa cuando el servicio de atención al cliente le contestó ¡reprendiéndole por leer ese tipo de cosas! Inaceptable, lo mires por donde lo mires.

Espero que esto vuelva a ser algo puntual o tocará hacer copias de seguridad con cada libro de Amazon que pase a un Kindle, no vaya a ser que mañana alguien bienpensante decida qué podemos o no podemos leer en nuestra propia casa.

Autores relacionados:
Poppy Z. Brite
Libros relacionados:
El arte más íntimo

Acoso al escritor 2.0

3 de diciembre de 2010 en Literatura, Mundo Editorial, Noticias

Acoso

Os hemos hablado, somos un poco pesados, lo sé, en muchas ocasiones de las ventajas que la tecnología nos ofrece a la hora de publicar, difundir y vender nuestros libros, en el caso de que seamos escritores, y también cuando buscamos referencias de nuevas obras, si somos lectores.

Por eso hay que tener en cuenta que existe cierta posibilidad, sobre todo ahora que el mundo digital está en pañales y no todo el mundo participa con la asiduidad que se desearía, dejando mucho «espacio en blanco» en manos de muy poca gente, lo que puede provocar notables distorsiones en redes sociales o tiendas electrónicas.

De hecho no es la primera vez que oigo algo parecido, pero leo en The Guardian una noticia que nos viene al pelo: La novelista Rosie Alison le ha pedido a Amazon que investigue una serie de comentarios que han dejado sobre su libro. Según ella, tras rastrear las críticas negativas que ha recogido, opina que está siendo sometida a un acoso virtual, ya que el lenguaje es el mismo en todas ellas e incluso firman con el nombre de su propia hija.

Lo cierto es que Alison ya había comenzado un proceso legal acerca de todo este asunto, e incluso había contratado a un detective privado para que averiguara más del asunto. Según ella no es que le molesten las críticas negativas, pero el hecho de que un mismo individuo siga mes tras mes machacando su obra en cada sitio web que encuentra le está provocando una gran inquietud.

El escritor Orlando Figes reconoció haber publicado varias críticas negativas bajo otro nombre en obras de historiadores rivales, algo, la verdad, muy poco ético -por no hablar de cobarde-. Otros efectos residuales pueden ser las críticas negativas como protesta en sitios web por precios, servicio o política de privacidad, capaces de lastrar títulos al azar sin que tuvieran nada que ver.

En definitiva, en la era de las redes sociales sólo se puede confiar en que una gran cantidad de gente participe para equilibrar opiniones demasiado extremas, no todo es blanco y negro y tampoco hay que acosar a un autor sólo porque su obra no nos haya convencido, por mucho que nos duela haber pagado ese precio siempre demasiado alto.

Por otro lado, los autores deberían aprender a tomárselo con calma. Internet es una ventana gigante a través de la cual se filtra lo mejor y lo peor del ser humano. Siempre habrá gente que ocupe su tiempo con extraños fines y saque placer de la humillación y preocupación ajena. Lo mejor: no hacerles caso.

Autores relacionados:
Orlando Figes

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