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Entradas de la categoría ‘Terror’

Adiós a la vigilia de E.A. Poe

23 de enero de 2012 en Actividades, Autores, Literatura, Terror

Tumba de Poe

Ya lo hemos comentado en otras ocasiones, existe la tradición de que en el aniversario de su muerte, un desconocido deje tres rosas y media botella de coñac sobre la tumba del conocido autor de cuentos terror Edgar Allan Poe.

No es una costumbre moderna, llevan fijándose en ella desde 1978, momento en el que Jeff Jerome, cuidador de la casa museo de Poe, decidió iniciar la costumbre de esperar a que un misterioso desconocido, vestido de negro, con una bufanda blanca y sombrero, realizara su curioso ritual. Con el tiempo, la vigilia cerca de la tumba de Poe se convirtió también en una costumbre, a la que Jerome invitaba a otros conocidos seguidores del escritor de Baltimore.

Sin embargo, hace tres años, el desconocido, conocido como Poe Toaster, faltó a su cita por primera vez. Muchos achacaron su desaparición a que la vigilia se había sobredimensionado, más allá del pequeño grupo de aficionados, y que la ofrenda había perdido su magia. Otros achacaron el desencuentro a una enfermedad o a algo puntual y que el año siguiente continuaría.

Pues bien, este ha sido el tercer año seguido en el que no ha acudido el Poe Toaster a su cita con los restos del maestro del horror. Según J. Jerome, la tradición se ha terminado por completo y no alberga esperanzas de que se retome, al menos no de la misma manera. El año pasado ya acudieron algunos impostores que trataron de hacerse pasar por el original, uno incluso llegó a bordo de una limusina, pero sin el verdadero creador de la tradición parece que el acto ha perdido el misterio.

Está claro que a la tumba de Poe no le van a faltar rosas y coñac, puesto que muchos de sus seguidores acuden en peregrinaje para completar la ofrenda, pero de un acto íntimo se pasa a otro de sencilla admiración. No es lo mismo y es una verdadera lástima.

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Edgar Allan Poe

¿Literatura popular? Cátedra estrena colección

Cátedra - Literatura popular

Si hay una editorial que se ha ganado a pulso el respeto de sus lectores gracias a la calidad de sus contenidos y al enfoque crítico de sus ediciones, esa es Cátedra. Con más de cien novedades anuales, se ha dedicado, desde 1973, a producir libros de todo tipo, distinguiéndose siempre por el cuidado con el texto y el mimo por las letras. Es, tal vez, una editorial “de fondo”, es decir, una marca que produce todos esos libros que hemos necesitado alguna vez, bien como consulta o bien como lectura obligada, en ediciones económicas de formato y diseño sencillo. Cátedra ofrece el fondo de armario de nuestra biblioteca, los vaqueros y camisetas del mundo del libro.

Pero esta apreciación no es del todo cierta. Cátedra, aunque sea conocida por prólogos y anotaciones infinitas, en ocasiones más largas que la propia obra publicada, lleva un tiempo ampliando sus colecciones y multiplicando sus ramas. Y ahora anuncia la inauguración de una colección de literatura popular.

¿Qué es lo que espera uno ante la definición literatura popular? ¿Literatura del pueblo? ¿Éxitos comerciales no reconocidos por la crítica? ¿Obras que han ilustrado la infancia de muchos de nosotros sin la pátina del canon? Al conocer los contenidos programados para la colección, parece ser que literatura popular hace referencia a los subgéneros, a los clásicos de novela que pertenecen a géneros denostados a lo largo de los años. Se refiere, en definitiva, a la fantasía, al terror y a la ciencia ficción.

Cierto es que la propuesta incluye títulos propios de literatura pulp procedente de todo el siglo XX, a los BEM de otro tiempo que en España nunca pudimos disfrutar con traducciones ni ediciones correctas. Pero también incluye obras de calidad más que demostrada, que escapan desde hace años del círculo de lo kitsch, de lo mediocre, de lo popular. Hablo de Stanislaw Lem o de Lovecraft, cuya inclusión en la selección de Cátedra no responde a un criterio de popularidad, sino al simple hecho de pertenecer al género especulativo. Cátedra asegura que lo que implica esta colección es lanzar preguntas al canon literario, al orden establecido, y lo hace denominando como popular a un conjunto de obras que se distinguen claramente por el género, no por su calidad canónica, menospreciando en cierta manera la validez de la obra de ficción especulativa como entidad propia, estableciendo hasta sus títulos de mayor prestigio como literatura de los márgenes. Por otro lado, y con independencia de nombre y definiciones, a veces tan perjudiciales, es de agradecer la posibilidad de contar con estas obras, muchas de ellas sólo disponibles en ediciones de baja calidad (o directamente no disponibles). Y es de agradecer también que el prestigio asociado a Cátedra pueda vincularse a algunas obras de valía demostrada, llámense populares, o como quieran definirlos, con sus correspondientes anotaciones y estudio crítico.

Eso sí, no son los primeros ni los únicos interesados en dignificar la literatura del pueblo. En el Facebook de Valdemar, editorial especializada en la denominada “cultura popular”, la respuesta no se ha hecho esperar:

En Valdemar llevamos años haciendo precisamente eso que tanto preconizan (…). Dicen que son los primeros en prestigiar la literatura popular y patatín patatán… Valdemar no existe, queridos amigos, los libros que tenéis en casa son una alucinación…

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H. P. Lovecraft
Stanislaw Lem

HispaCon 2011 en Mislata

Hispacon 2011

La HispaCon es una convención dedicada a la literatura de género fantástico -que incluye la ciencia-ficción, la fantasía y el terror- y que cada año visita una ciudad diferente de la geografía española.

La naturaleza de la HispaCon viene siempre determinada por el grupo humano voluntario que las organiza, así que un año puede prestar más interés al género de terror, otro a la ciencia ficción o a la fantasía, o bien mantener un escrupuloso equilibrio entre actos dedicados a unos o a otros. Lo cierto es que ya son casi treinta años de reuniones, en las que autores, lectores y editores se dan cita en unos días muy intensos, llenos de presentaciones, mesas redondas y conferencias.

Este año tenemos la HispaCon organizada en Mislata (Valencia) los días 12 y 13 de noviembre, con el nombre alternativo de ImagiCon, debido al grupo detrás del evento -indispensable una lectura a su revista Imaginarios-, en la que tenemos una amplia oferta para los aficionados de género, pero con una especial dedicación a la literatura de fantasía y espada y brujería.

Dentro de los actos tenemos encuentros con autores como Javier Negrete, Susana Vallejo, Manel Loureiro, Laura Gallego o Víctor Conde, entre otros, con mesas redondas tan interesantes como la dedicada al Fantástico para todos los públicos o la dedicada a Canción de Hielo y Fuego, la famosa serie de George R.R. Martin. Todo esto sazonado con juegos de rol y eventos lúdicos de lo más variado, incluyendo un desfile de moda a cargo de Sublime Style y el concierto de la cantante Priscilla Hernández.

Además, el viernes por la tarde habrá un bookcrossing para los que quieran acercarse al centro El Mercat, aunque los actos se realizarán en la Casa Sendra. Una cita obligatoria para los aficionados al género de Valencia y alrededores, que encontrarán una buena oferta de libros seleccionados por varias de las mejores librerías de la ciudad.

Toda la información sobre el evento y sus horarios en el sitio oficial de Espada y Brujería.

Autores relacionados:
George R. R. Martin
Javier Negrete
Laura Gallego García
Manuel Loureiro
Susana Vallejo

Cuatro opciones para disfrutar del terror

31 de octubre de 2011 en Autores, Literatura, Terror

Lectura de Halloween

Se acerca la noche de Halloween, Samhain o de Todos los Santos, habitual rito que nos acerca un poco más a la oscuridad de los días cortos y anuncia la pronta llegada del invierno, al menos aquí, en el hemisferio norte, puesto que en el sur es otra cosa bien diferente.

De todas formas, además de todas las fiestas, marchas zombis y demás celebraciones que han acabado por inundar, y no sé si desvirtuar, esta noche de raíces milenarias, existe la posibilidad de quedarse en casa con un buen libro de terror en las manos y dejar que la imaginación nos guíe. Pero la duda existe: ¿qué libro escoger?

Podría ser un ejemplar de ajada portada, conseguido en un destartalado mercadillo de segunda mano, entre ejemplares de autores griegos que no recuerdo, repleto de antiguas historias de péndulos, pozos y gatos maléficos, y cuyas palabras, escogidas con especial atención, son capaces de despertar en el lector que se atreva con sus páginas un sobrecogimiento tal que sería necesario tener a mano una copa de coñac añejo, sólo con el propósito medicinal de aliviar el corazón por si un cuervo entrara revoloteando en la habitación.

Claro que una historia con algo más de ritmo no estaría mal. Que se desarrolle entre los maizales interminables del centro de los Estados Unidos. Sin duda un lugar anclado en los años setenta, con un clérigo de firmes convicciones ultraconservadoras y con el conflicto latente de un adolescente al llegar a la edad adulta incapaz de controlar sus poderes mentales. Una matanza. Algo de sexo. Música country y un coche viejo sin aire acondicionado. El miedo está servido.

Otra opción sería rebuscar hasta encontrar el libro encuadernado con piel marrón que guardaba el abuelo en el fondo de un viejo baúl, en la casa de la playa que tenía en el norte. Apenas lo he leído un par de veces, pero he visto entre dibujos temblorosos figuras de aspecto indescriptible, mezcla de pez y humano, de tentáculos y nubes, junto a ecuaciones de una matemática que no comprendo. Quizá esta noche sea la indicada para tratar de descifrar el legado de la familia.

Por si acaso tanta ecuación me aburre, que también podría ser, he dejado junto a la mesita de noche una antología de cuentos. Dicen que quien la lee conoce el poder de la carne, capaz de doblar las entrañas de una persona al marcar la hoja que la describe. También he dejado unas tijeras por si decido ir un poco más allá y recortar lo que no me gusta de mis amigos.

En fin, nada mejor que disfrutar una noche de terror con Poe, King, Lovecraft o Barker. ¿Y vosotros? ¿Con quién vais a pasar la noche más terrorífica del año?

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Clive Barker
Edgar Allan Poe
H. P. Lovecraft
Stephen King

Los mejores relatos de terror (I)

28 de octubre de 2011 en Literatura, Terror

Relato de terror - Libros de Sangre

Si hay un campo en el que el género de terror destaque por encima de otros parientes de la literatura fantástica, ese es el del cuento y el relato corto. Pese a que la ciencia-ficción y la fantasía tengan grandes relatistas, el terror se convierte en un arma afilada y precisa cuando un buen escritor decide narrar de manera breve horrores con los que seducir y asustar a sus lectores.

Es más, me atrevería a decir que los grandes autores de novela de terror funcionan mejor en los terrenos cortos. Stephen King, sin ir más lejos, se pierde en novelas de miles de páginas repitiendo arquetipos de sus últimos libros, pero, sin embargo, muestra más frescura cuando se dedica al relato. Ahora mismo tenemos Todo oscuro sin estrellas como un ejemplo más de lo que es capaz de hacer el veterano de Nueva Inglaterra.

Algo parecido le pasa a Clive Barker, cuyas novelas, sobre todo las primeras, no acaban de avanzar sin dispersar la narración y, en ocasiones, hacer que el lector se pregunte qué es exactamente lo que trata de contar el autor. Sin embargo, Barker es un cuentacuentos magistral, incluso podría arriesgarme y decir que con sus primeros relatos de terror logró un impacto sobre los aficionados -y autores- del género que pocos han conseguido hasta el momento. Su dominio de la llamada «nueva carne» y su estilo que une lírica, garfios y mitología propia no ha sido superado todavía.

Por eso me gustaría destacar uno de esos cuentos, aparecidos en la conocida antología de los Libros de sangre en su primer volumen, En las colinas, las ciudades, como un ejemplo de lo que debería ser un buen relato de terror.

En primer lugar, teniendo en cuenta cuándo está escrito, 1984, el hecho de que la pareja protagonista sea homosexual y que contenga sexo explícito nos lleva a una importante característica: el desafío. De entrada nos enseña a una pareja exactamente igual que cualquier otra de sexo indefinido, y lo hace con una naturalidad y sentido del humor envidiable. Sin embargo, en los años 80 este tipo de relaciones producían más rechazo que ahora… al menos hasta hace poco. Lo dicho: Barker ya te dice que la cosa va a ir por donde él quiere, que va a ser poco complaciente con un lector generalista y que no sabes bien por dónde va a salir.

Luego, el lugar, ambientado en los Balcanes, un lugar mezcla de leyendas, comunismo, turismo incipiente, lo suficientemente alejado de la «sociedad conocida» pero todavía tan cercana que resulta plenamente reconocible, jugando con la idea de pasar de una ciudad cosmopolita a un erial en apenas un giro equivocado. Por supuesto, que los Balcanes sea un lugar histórico de luchas y matanzas desde tiempos inmemoriales ayuda bastante a crear ambiente.

La narración se desarrolla a dos niveles mientras Mick y Judd, la pareja turista, se adentra en busca de su próximo destino, mientras en el pueblo de Popolac se está organizando… bueno, se organiza una especie de… comunión masiva de carne y almas. No voy a contar más, ya que el cuento depende en buena forma de este amasijo entre demoníaco y puramente carnal. Suficiente decir que, hasta el momento, a nadie se le había ocurrido utilizar la imaginería que presenta Barker. Espectacular hasta decir basta.

Así que ya sabéis, el primer relato que os recomiendo, ideal para la noche de Todos los Santos, Halloween, Samhain (como queráis), En las colinas, las ciudades, de Clive Barker. Qué demonios, recomiendo todo el volumen de Los libros de Sangre. Si os gusta el terror, no quedaréis defraudados.

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Todo oscuro sin estrellas

Primer avance de The Raven

19 de octubre de 2011 en cine, Literatura, Terror

The Raven - Película

The Raven no es la adaptación del mítico poema de Edgar Allan Poe, sino una película en la que le propio autor de Baltimore es el protagonista en una historia que bien podría haber firmado él mismo.

Lo cierto es que el rodaje fue anunciado hace poco más de un año, aprovechando de paso el bicentenario de Poe, y ya llega el anticipo de lo que James McTeigue ha preparado tras dirigir V de Vendetta. Por lo pronto tiene menos movimientos a cámara superlenta, lo que es de agradecer.

Hay que recordar que el año pasado se anunció también la creación de una serie de televisión en la que E.A. Poe actuaría como detective, pero desconozco si el proyecto se abandonó o vendrá tras el estreno de la película. De cualquier modo, este es el primer proyecto importante que llega de todos los presentados durante el centenario. Vamos a echarle un vistazo (está en inglés, aviso).

Por lo que se puede ver en el vídeo, tenemos una historia en la que un asesino se dedica a recrear algunas de las historias de Poe para acabar con sus víctimas, algo que, como es lógico, acaba por convertirle en sospechoso; no en vano Poe era un alcohólico con grandes problemas personales y mala reputación pese a su trabajo como periodista.

¿Qué podemos esperar? Bien, de entrada me encanta John Cusak como Poe, la verdad es que han logrado un gran parecido y, esto ya entra dentro de lo personal, me parece un buen actor. El único resquemor que me queda en el cuerpo es que la historia sea demasiado lineal y más interesada en la acción o en complicados juegos sangrientos (al estilo Saw) que en la presión psicológica (y gore también) que podrían extraer de los relatos de Poe.

En fin, habrá que esperar todavía unos meses para disfrutar de The Raven. ¿Alguien más se animará a ir al cine a verla?

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Granada también tiene fantasmas

6 de octubre de 2011 en Terror

Granada y Fantasmas

Ya hablamos hace algún tiempo en Lecturalia de un libro que pretendía servir de guía de una Barcelona Paranormal plagada de fantasmas, maldiciones y espíritus burlones. Parece que en todas partes cuecen habas y en todas las ciudades, sean del tamaño que sean, hay cadenas arrastrándose en la oscuridad y psicofonías esperando ser descubiertas, y ahora aparece un nuevo título, Granada misteriosa, firmado por el investigador y periodista José Manuel Frías, que pretende servir de compendio, tal como indica el subtítulo del libro, de las “casas encantadas, crímenes, prodigios religiosos, apariciones, santos y mártires, y enclaves mágicos” de la capital nazarí.

En un contexto tan amplio tanto de sucesos como de territorio (pues el libro no se limita a la ciudad de Granada, sino al conjunto de su provincia), Frías nos pone los pelos de punta con relatos desconocidos para la mayoría de la gente. En el imaginario popular la aparición de la Virgen de hace dos décadas en el barrio de Almanjáyar (en un bulevar en el que diez años antes Juan Pablo II había tenido una multitudinaria intervención) o las psicofonías del antiguo edificio de la Diputación son muy populares, pero nada más. Pocos sabíamos de la existencia de Frasquito, el fantasma de un criado morisco que se resistió a abandonar el Hospital de San Juan de Dios tras la Guerra de las Alpujarras y se ocultó en el aljibe del mismo, muriendo allí. Frasquito, cuatrocientos años después de su muerte, sigue presente en el edificio hospitalario, tal y como atestigua gran parte del personal sanitario y de seguridad, que aseguran que aparece cuando algo malo va a suceder.

Uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, la Huerta de San Vicente (donde está la Casa Museo de Federico García Lorca) también tiene sus fantasmas particulares, aficionados a mover muebles y a tocar la guitarra o el piano por las noches, para horror de los guardias jurados.

Los casos relatados incluyen la vida de los dos religiosos más famosos de la ciudad, el reciente beato Fray Leopoldo de Alpandeire y San Juan de Dios, y también se habla del patrón de la ciudad, San Cecilio, y de su relación con los Libros Plúmbeos (de los que también hablamos recientemente en Lecturalia). Pero, volviendo a lo puramente paranormal, el caso de una “bilocación” en el Hospital Materno Infantil en fechas recientes sorprende bastante más, dado que la persona que se encontraba en dos lugares al mismo tiempo (en el mostrador de información y en la sala de reanimación) era en realidad la hija de una enferma con un tumor. Hija muerta dos años antes en un accidente, hay que añadir, que ahí está lo realmente siniestro del asunto y no la bilocación en sí.

La Real Chancillería, actual sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, tiene también un fantasma muy peculiar. Este edificio fue uno de los lugares de ajusticiamiento durante el franquismo, y su verdugo, Bernardo Sánchez Bascuña, siempre ataviado con sombrero de ala ancha y capa negra, se apareció en 1988, bastante después de su muerte, a una empleada de la limpieza, que lo siguió hasta una pequeña habitación cerrada con llave en donde se refugió. La misma habitación que, durante lustros, Sánchez Bascuña, había utilizado para almacenar los instrumentos propios de su macabra profesión.

Fuera de la ciudad, llama la atención por lo insólito el saber que una de las lagunas de Sierra Nevada, la de Vacares, está habitada por un ser mitológico, una ondina, que con sus malas artes gusta de atraer hasta sus aguas a hombres a los que después devora. Esto sí que no se lo esperaba nadie, así que habrá que andarse con ojo en futuras excursiones por el techo de la península.

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La comedia del diablo, de Christopher Moore

10 de septiembre de 2011 en Fantástica, Literatura, Terror

La comedia del diablo

Christopher Moore es un autor con un sentido del humor muy particular, capaz de realizar obras surrealistas y darles un toque de realidad que es marca de su estilo personal. La comedia del diablo fue su primera novela publicada en 1992, y se nota que todavía tenía que pulir un poco sus herramientas literarias.

Moore es más conocido por obras posteriores, como ¡Chúpate esa! o La sanguijuela de mi niña, consiguiendo crear a su alrededor un grupo de fieles seguidores adictos a ese juego entre realidad y ficción que sabe crear tan bien. Por otro lado, hay un montón de lectores que no acaban sus libros, ya que no entran en ese juego literario y metarreferencial con el que construye sus historias.

En La comedia del diablo, Moore plantea ciertas bases de su universo personal, como es el pueblo de Pine Cove, un trasunto de esos pueblecitos de Nueva Inglaterra tan típicos de las novelas de Stephen King, junto con algunos personajes recurrentes. La historia no deja de ser peculiar: Travis es el amo de Engañifa, un demonio malvado y cruel, con quien lleva más de 80 años en los que no ha envejecido un sólo día. Travis va a su ritmo, pausado y sin prisas, mientras que Engañifa ya se está impacientando de su presencia. La aparición de un viejo Djinn, enemigo mortal del demonio, acrecentará el caos en la vida de algunos de los tranquilos habitantes de Pine Cove.

La novela se lee con agrado, sobre todo si el lector es aficionado a la literatura fantástica y comparte con Moore los referentes. Hay muchísimas bromas y guiños literarios con los que entretenerse si se coge el libro con ganas, aunque es cierto que Moore abusa demasiado de esa complicidad y presta menos atención al cuidado de la narración que en obras posteriores.

La comedia del diablo me ha hecho pasar el rato, no puedo negarlo, y aunque me ha encantado la inclusión de un H.P. Lovecraft reencarnado en dueño de cafetería y experto en lenguas muertas, entiendo que son precisamente ese tipo de personajes los que lastran el total de la obra para aquellos que vienen de fuera. Moore carece de la capacidad de otros autores, como Jasper Fforde, para no divagar demasiado y prestar más atención a la broma que a la trama.

En resumen: un libro que se lee rápido, tiene unos golpes de humor buenos y se olvida con facilidad debido a su estilo poco elaborado.

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John Silence, investigador de lo oculto, de Algernon Blackwood

26 de agosto de 2011 en Autores, Literatura, Terror

John Silence

Blackwood, uno de los más conocidos escritores de relatos de fantasmas, creó el personaje de John Silence, un ocultista de asombrosos poderes imbuido por completo en el aura espiritista de principios del siglo XX.

Algernon Blackwood es, para muchos, clave en el desarrollo de las clásicas «ghost stories» inglesas y de su pluma muchos tendrán en la mente cuentos como La casa vacía, imprescindible para los amantes de ese terror clásico y victoriano tan característico. Sin embargo, además de esos relatos que le hicieron famoso, Blackwood tenía su propia pasión por el mundo de lo desconocido, para ser concreto, por ese esoterismo con visos racionalistas, con exponentes tan claros como Madame Blavatsky o Aleister Crowley, que le llevó a formar parte de la mítica Orden Hermética de la Golden Dawn, junto a otros escritores como Arthur Machen, W. B. Yeats o Bram Stoker.

De esa pasión nace la figura de uno de los primeros investigadores de lo oculto de la literatura moderna, un John Constantine de principios de siglo, de férrea voluntad, conocimiento antiguo y la capacidad para ayudar cuando la ciencia moderna se muestra incapaz: el doctor John Silence.

Valdemar nos trae una antología con sus mejores relatos, en los que nos encontraremos con una buena amalgama, desde maldiciones egipcias a mitos medievales, de la búsqueda de una nueva consciencia más allá de las dimensiones conocidas a la explicación de la leyenda del hombre lobo a través de la proyección espiritual. En todos los cuentos Silence se muestra como un personaje seguro de sí mismo y de su capacidad para resolver prácticamente cualquier problema.

Visto hoy en día resulta, quizás, un personaje demasiado simple pese al aura de complejidad que Blackwood trata de imbuirle, pero que, pese a todo, funciona bastante bien. La mezcla de investigación y fenómenos paranormales está muy bien integrada y resulta de lo más curioso leer lo que podría ser un predecesor de las historias de John Connolly, como pasa a veces al releer a Doyle antes de empezar con Elroy, por poner un ejemplo.

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Clásicos literarios como juegos de mesa

14 de agosto de 2011 en Actividades, Narrativa, Terror

El gato negro

Para aquellos que no hayan leído el cuento El gato negro, de Edgar Alan Poe, decirles que es uno de los más terroríficos de su autor, en el que el alcoholismo y el comportamiento más sádico, además de una notable violencia emocional, forman parte de su estructura, al mismo nivel que El barril de amontillado o El corazón delator.

Pues bien, jamás se me habría ocurrido que este relato de Poe sería el elegido por una iniciativa colombiana para ser transformado en juego de mesa para niños, con la intención de fomentar la lectura entre los más jóvenes. Que no se me malinterprete, la idea me parece fantástica, el cuento me encanta y sería genial que la gente joven leyera a Poe lo antes posible, pero es una elección algo curiosa.

De la dinámica del juego, poco se dice en la web de sus creadores, ya que se centra más en el método didáctico y la idea de promoción cultural. Podemos ver algunas imágenes de las cartas -y el muñeco de un gato negro… muy interesante- así como los próximos lanzamientos que tienen previstos: El diablo en la botella, de R. L. Stevenson y La nariz, de Gogol. Los dos títulos son un poco más suaves que El gato negro -bueno, todo lo suave que puede ser Gogol, claro- y siguen la idea de usar clásicos del siglo XIX cuyos derechos literarios ya pertenecen a la comunidad.

La idea me gusta, la verdad. A quién no le gustaría echar una partidita a El corazón delator, pasando los turnos a medida que suena el corazón bajo las tablas, o a El péndulo, viendo como se acercan las ratas y baja la cuchilla mientras tratamos de escapar… sin éxito. Porque en los juegos de Poe es poco probable que haya ganadores o perdedores… tan sólo víctimas.

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