Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

80.955 libros, 17.384 autores y 64.628 usuarios registrados

Entradas de la categoría ‘Narrativa’

Nuestras cinco novelas sobre el apocalipsis ecológico

16 de mayo de 2013 en Autores, Ciencia-Ficción, Narrativa

J. G. Ballard - Mundo sumergido

Algo pasa con el planeta, de eso creo que no hay duda alguna. El clima cambia, se transforma, las estaciones parecen alargarse y contraerse a voluntad y el agujero de ozono se abre y se cierra como un diafragma sobre la Antártida. El petróleo es un bien escaso al que le quedan pocos años de explotación a gran escala y otro tanto se podría decir del uranio o el plutonio con el que se abastecen las centrales nucleares. El futuro no pinta demasiado bien, por decirlo de alguna manera, así que no estaría de más revisar algunas novelas que ya nos avisaron de que algo malo estaba sucediendo…

Uno de mis visionarios favoritos, J. G. Ballard, ya nos insinuó algo con su novela de 1962 El mundo sumergido, en el que el calentamiento global ha conseguido fundir los casquetes polares y el nivel del agua ha subido de manera considerable. Lo apreciable de esta novela es que Ballard trata de ofrecernos la visión de lo que podría ser una nueva sociedad en esa situación concreta. Un clásico que merece mucho la pena.

John Brunner escribió en los años 70 una serie de libros de anticipación que hoy en día se muestran aterradoramente realistas para mi gusto. De entre ellos me gustaría destacar El rebaño ciego, una fábula maravillosa en la que Brunner nos enseña cómo la contaminación en el primer mundo y las enfermedades en el tercero se descontrolan hasta tal punto que la Tierra no es un lugar demasiado agradable para habitar. Un libro fundamental para entender hacia dónde nos podemos dirigir, y no en demasiado tiempo.

Pero no todo van a ser novelas de los años 60 y 70. Aprovechemos la visión de los autores de ahora y hablemos, por ejemplo, de La bomba número seis y otros relatos, de Paolo Bacigalupi, una excelente antología de relatos donde el autor americano nos enseña sus ideas de hacia dónde vamos con una muestra bastante negativa de la ecología, los transgénicos y el cambio climático. Una antesala de lo que desarrolla en forma de novela con títulos como La chica mecánica o El cementerio de barcos.

Si lo que buscamos es una visión todavía más cercana, ahí tenemos Cenital, de Emilio Bueso, una obra sobre lo que nos puede pasar aquí en poco tiempo y enseña una muestra de cómo algunas personas se están preparando para un escenario muy difícil y peligroso. Cenital es una obra de ficción situada en un futuro muy cercano que a más de uno lo dejará con la mosca detrás de la oreja.

Finalmente, también hablaros de El sanador, de Antti Tuomainen, como ejemplo del uso del cambio climático como ambientación y trasfondo de una obra de género negro, que es resultona y se deja leer con agrado. Del mismo modo encontramos también, por ejemplo, Solar, de Ian McEwan o hasta la premiada La carretera, de Cormac McCarthy, si es que estamos buscando nombres más conocidos para el gran público.

¿Y vosotros? ¿Ya tenéis preparado vuestro terrenito con pozo y molino solar a la espera del apocalipsis ecológico? Contadnos vuestros planes secretos de supervivencia, como siempre, en los comentarios.

Autores relacionados:
Antti Tuomainen
Cormac McCarthy
Emilio Bueso
Ian McEwan
James Graham Ballard
Libros relacionados:
Cenital
El mundo sumergido
El rebaño ciego
El Sanador
La bomba número seis y otros relatos

Cosas que no sabías sobre Chuck Palahniuk (II)

6 de mayo de 2013 en Autores, Narrativa

El cub de la lucha

Como ya os narramos en la primera entrega de este artículo, hace poco el autor y periodista estadounidense Chuck Palahniuk estuvo conversando en la red de foros Reddit (una especie de Menéame cruzado con ForoCoches) con sus seguidores, como parte de la sección IAmA, dedicado a personas famosas o protagonistas de hechos singulares (estas personas deben acreditarse y demostrar que son quienes aseguran ser y, a continuación de dicha acreditación, entran en comunicación con todos los visitantes al foro e interactúan con estos en formato pregunta-respuesta). Aquí os dejamos algunas perlas más de información sobre este autor que fueron surgiendo a lo largo de su conversación con fans y miembros de Reddit:

-Muchos ya sabíais que Palahniuk es homosexual, y que tiene una relación seria desde hace años (esto salió a la luz debido a una entrevista polémica para Entertainment Weekly, que acabó en un enfrentamiento algo absurdo entre el escritor y la periodista Karen Valby). En la conversación de Reddit aclaró que su novio se llama Mike, y que este, desde el principio de la relación, le dejó muy claro que quería permanecer en el anonimato, razón por la que nunca lo menciona ni habla de su relación de pareja.

-El club de la lucha fue un fracaso: Al contrario de lo que podríamos pensar, su novela más conocida fue, en su momento, un desastre de ventas. Y la película tampoco ayudó, ya que recaudó mucho menos de lo esperado cuando se estrenó. Tuvieron que pasar bastantes años antes de que esta adaptación cinematográfica se convirtiera en una obra de culto y que, como consecuencia, comenzara a venderse el libro de forma notable. Hoy en día es un clásico de la literatura contemporánea y forma parte de un elenco de escritores que se han hecho grandes con un estilo sucio y conciso, con obras que se han llevado con gran éxito a la gran pantalla, ese elenco donde sobresalen títulos como Trainspotting o American Psycho.

-Le envía regalos a los que le escriben cartas: Palahniuk tiene por costumbre responder a algunas de las cartas que recibe de fans con cajas llenas de regalitos aleatorios; cosas como casetes, bisutería o paquetes de pipas.

-Su consejo para los que empiezan a escribir: Escribe algo que la gente tal vez no “disfrute”, pero que nunca olvide. Nuestros gustos cambian con el tiempo, y algo que persiste tiene mayor oportunidad de ser apreciado en el futuro.

Y, para terminar, os dejo con una de mis frases favoritas de un autor que, por lo menos en un foro de internet, ha dado la impresión de ser simpático, modesto, divertido y entrañable, por mucho que escriba sobre masturbación, vómitos, sangre y flemas:

There’s an old saying: “No piece of writing is ever finished, it’s just abandoned.” But my own rule is: “No piece of work is done until you want to kill everyone involved in the publishing process, especially yourself.”

(Hay un viejo dicho: Un texto nunca se termina, simplemente se abandona. Pero mi propia regla es la siguiente: Un texto no se termina hasta que quieres matar a todo el mundo involucrado en el proceso de publicación, sobre todo a ti mismo)

Autores relacionados:
Chuck Palahniuk
Libros relacionados:
El club de la lucha

Cosas que no sabías sobre Chuck Palahniuk (I)

3 de mayo de 2013 en Autores, Narrativa

Chuck Palahniuk

Reddit es una red social que tiene un peso tremendo en el mundo anglosajón. A diferencia de otras redes de interacción como Facebook o Twitter, Reddit mantiene el formato foro para crear tablones, posts e hilos completos de conversación. Es, como cualquier foro, un arma de doble filo: una fuente interesantísima de conocimiento, donde puede tratarse cualquier tema (por muy extraño y específico que sea), y a la vez es un lugar donde puede lucirse lo más barriobajero de internet. No obstante, merece la pena como punto de encuentro con autores significativos, que detrás de una pantalla de ordenador pueden sentirse más abiertos y menos expuestos, menos cohibidos a la hora de hablar de su vida personal, como ha ocurrido con el escritor estadounidense Chuck Palahniuk, conocido por libros como El club de la lucha y por describir su literatura como ficción transgresiva (con razón).

Y es que Palahniuk tiene mucho que contar. Con su propia vida ya tendría para escribir varias novelas. Para empezar, perdió a sus padres a una edad temprana. Se divorciaron cuando Chuck tenía unos catorce años, y su padre inició una relación con otra mujer, cuyo ex-novio acabó por asesinarlos a ambos. Como autor, busca crear impacto: en las lecturas de su relato Guts (Tripas) pide a sus asistentes que contengan la respiración durante la duración de la narración; a día de hoy es responsable de más de setenta desmayos en sus lecturas en público (y si no entendéis por qué, solo tenéis que acercaros al texto, que narra múltiples accidentes relacionados con el acto masturbatorio). Y sin embargo hay mucho más, toda una retahíla de datos curiosos que el escritor compartió con los foreros de Reddit. A continuación os dejamos algunas de las joyas del intercambio fascinante que surgió a raíz de dicha interacción:

-Acerca de su pose de escritor borracho: Al comentarle un fan que se quedó impresionado por ver cómo le pegaba un trago a una botella de Jack Daniels sin parpadear en una presentación, Palahniuk admitió que se trataba de un truco que utilizó durante aquella gira en particular: en realidad la botella estaba llena de té Lipton.

-Le parece bien que robes sus libros. Palahniuk asegura que robó un ejemplar de El placer de sexo de Alex Confort allá por 1975 o 76. Se lo metió en los pantalones y salió de la tienda con él; cuando un fan le confesó que había robado una copia de El club de la lucha, Palahniuk le aseguró que, para los veinticinco céntimos que habría obtenido de ese libro en regalías, tampoco pasaba nada, que le comprara su nuevo libro y ya estaría libre de pecado.

-Se afeita la cabeza cuando le toca revisar un libro. Asegura que cuando tiene que llevar a cabo ediciones realmente duras se deshace de su pelo, que es “un poco como morir”, porque eso hace que se sienta luego mejor a la hora de matar (recortar) párrafos y escenas que todavía ama.

En la segunda parte del artículo, os contaremos más curiosidades que fueron surgiendo en esta singular conversación con internautas. Mientras esperáis, ¿por qué no leer un libro de Palahniuk? Asfixia, por ejemplo, que no es de los más desagradables, y del que hablamos en su momento aquí en Lecturalia.

Sigue leyendo: Cosas que no sabías sobre Chuck Palahniuk (II)

Autores relacionados:
Chuck Palahniuk
Libros relacionados:
Asfixia

Eugenides y La trama nupcial

20 de abril de 2013 en Autores, Literatura, Narrativa

Eugenides y La trama nupcial

¿Qué es la trama nupcial? La trama nupcial es un recurso temático, recurrente sobre todo en la literatura romántica del siglo XIX, que se centra en una serie de personajes cuyo objetivo último, tras una serie de tribulaciones, obstáculos y/o tragedias, es llegar a unirse en matrimonio. Por lo general, la intriga de la historia consiste en que el lector no sabe quién se casará con quién. Este recurso ha sido objeto de estudio especialmente en la novela victoriana y del periodo Regencia de la literatura inglesa, pero está presente en una gran cantidad de autores españoles y franceses de la época, si bien con ciertas diferencias y características propias de su contexto. Y si todavía no sabéis a qué me refiero, unos cuantos títulos os lo dejarán mucho más claro: Orgullo y prejuicio, Pamela, La feria de las vanidades, La inquilina de Wildfell Hall. Lejos de perderse en el tiempo, este recurso ha ido evolucionando y sigue proporcionando superventas a día de hoy, aunque su credibilidad intelectual haya descendido notablemente debido a la revolución feminista y a la redefinición de las relaciones familiares y de pareja. Sigue utilizándose, de una manera u otra, si bien los ejemplos más simplones podemos encontrarlos en películas románticas predecibles o en libros donde el clásico triángulo amoroso está dirigido hacia un solo objetivo: el matrimonio.

Lo que el escritor Jeffrey Eugenides ha hecho con esta trama nupcial es bastante extraordinario. Su libro más reciente se llama así, tal cual, La trama nupcial, y va de este recurso temático, pero también lo ejerce, lo hace real en su novela, a la vez que lo deconstruye. Nos encontramos con el triángulo amoroso tradicional: la mujer, hermosa, indecisa, joven. Los dos hombres: uno apasionado, atormentado, bello; otro místico, paciente, entregado. Hasta tenemos el típico conflicto burgués, las diferencias sociales y económicas que marcan a los personajes. Y todo esto en un entorno donde las palabras de Roland Barthes acerca del amor zumban en sus oídos; en unos años ochenta donde las nuevas teorías literarias provenientes de Europa (las impactantes nociones de Derrida, de Foucault, de Kristeva, de Eco) comenzaban a hacer añicos ese cariño monógamo por el texto que predicaba el New Criticism y su close reading. Frente a esta historia de amor entre lo escrito y el lector, comienzan a surgir amantes, adúlteros, amenazas. Y de esta misma forma los tres protagonistas se ven envueltos en una historia común que, aunque también termine en matrimonio (o sobre el matrimonio) está demasiado envuelta en el despedazamiento, la autoevaluación, lo histórico y lo social para poder gozar de la pureza argumental de la novela decimonónica. Eugenides juega a varias bandas, con su prosa siempre hipnótica, y produce un texto a distintos niveles que se comunican entre sí de forma constante, como un ejercicio avanzado en crítica literaria. No obstante, tal vez este juego sea su punto débil, por lo menos a nivel comercial: una de las opiniones más repetidas cuando uno lee reseñas y opiniones sobre este libro es que si el lector no tiene un conocimiento básico de las tendencias filosóficas y teóricas tan mencionadas en la novela, puede resultar denso, aburrido y pretencioso.

No os desvelaré el final. Solo diré que le otorga sentido, significado, no solo al argumento, a los personajes, sino al recurso mismo del que hemos estado hablando, adaptado, por supuesto, a los nuevos tiempos.

Autores relacionados:
Jeffrey Eugenides
Libros relacionados:
La trama nupcial

Calle Berlín, 109, de Susana Vallejo

17 de abril de 2013 en Autores, Literatura, Narrativa, Novela Negra

Calle Berlín, 109 - Susana Vallejo

Susana Vallejo deja a un lado la novela juvenil, campo en el que ha ganado premios como el Edebé en 2011, para traernos una historia a caballo entre lo criminal y un realismo cargado de honestidad, es decir, de la tragicomedia de la que está hecha nuestra vida cotidiana.

En la calle Berlín, 109 encontramos un viejo edificio modernista de Barcelona, un lugar como otro cualquiera del Eixample donde conviven vecinos muy diferentes, tanto por trabajo como por edad o salud. Ah, sí, claro, también hay uno que está muerto y cuyo fantasma recorre los pisos sirviéndonos como nexo, como hilo conductor, al menos en los primeros compases del libro. Lo cierto es que en Berlín 109 hay secretos, pero en su mayoría no son más complicados o extravagantes que los que todos podemos tener, que nadie espere aquí una historia coral de personajes increíbles o poco reconocibles: Vallejo prepara una serie de personas cotidianas y uno de sus aciertos es que podemos vernos reflejados en cada uno de ellos.

Ahora bien… no todos los secretos son tan habituales. Gerard Tauste es un policía temporalmente suspendido que busca la solución al asesinato de uno de sus compañeros. ¿La clave? Berlín 109 y lo que uno de sus vecinos oculta.

La novela se desarrolla de protagonista en protagonista, de vecino en vecino, cada cual con sus propios problemas, inmersos en el aislamiento que las grandes ciudades acaban por imponer a sus habitantes. Uno de los grandes aciertos de Berlín 109 es ver la evolución de la comunidad de vecinos, que pasa de estar compuesta por extraños a ir uniéndose, casi como si nos encontráramos en un barrio de los de antes.

Susana Vallejo narra con fluidez y la novela se lee con facilidad, disfrutando de las pequeñas luchas cotidianas de sus protagonistas, así como al verlos afrontar ciertas grandes dificultades que aparecen casi al final de la historia. En el debe puede, y esto es algo personal, que sea una historia cuyo conjunto resulte demasiado positivo. Pero claro, ¿no es eso algo que necesitamos hoy en día desesperadamente? En todo caso, una novela más que recomendable y que encantará a todos aquellos en busca de un interesante retrato de nuestra sociedad actual, divertido y con ecos de novela policial.

Autores relacionados:
Susana Vallejo
Libros relacionados:
Calle Berlín 109

El festín de John Saturnall, de Lawrence Norfolk

12 de abril de 2013 en Histórica, Literatura, Narrativa

El festín de John Saturnall - Lawrence Norfolk

Lawrence Norfolk es uno de esos autores que caminan entre varios mundos a la hora de escribir cuyas historias beben tanto del imaginario popular como de la novela histórica más estricta. La mezcla que realiza está trufada de influencias, como se puede comprobar en El diccionario de Lemprière, con el que ganó el Somerset Maugham, y que le dio a conocer al gran público.

Norfolk llevaba doce años sin publicar novela, un silencio más largo de lo habitual, pero ha vuelto con ganas, ya que El festín de John Saturnall es una historia en apariencia sencilla, pero capaz de llegar con facilidad al corazón de sus lectores. Podríamos decir que nos encontramos ante una novela histórica, pero lo correcto sería decir que Norfolk nos sitúa en una ambientación histórica. ¿A qué me refiero? A que los eventos importantes de la historia con mayúsculas se diluyen en la lejanía dejando paso a multitud de detalles.

En El festín de John Saturnall no nos vamos a encontrar con un protagonista inmerso en conjuras cortesanas, aunque las haya, ni tampoco será un aguerrido soldado el que lleve la trama, y eso que hay batallas: no esperemos a un redomado seductor, pese a que esta es la historia de un amor, no: John Saturnall es un cocinero. Y no uno cualquiera. En la Inglaterra del XVII ser un gran cocinero puede que no tuviera el glamour y la fama de ahora, pero su papel era fundamental para la casa de cualquier noble.

La historia de El festín de John Saturnall toma como base el conflicto religioso y político iniciado por Oliver Cromwell y su New Model Army, una época convulsa y oscura de persecuciones y venganzas. Imaginad, entonces, a aquellos arraigados a las viejas tradiciones, a los que guardaban los viejos secretos de la tierra, las hierbas curativas y la medicina tradicional… víctimas propiciatorias del fanatismo. Huérfano precisamente por estos motivos, Saturnall se convierte en el heredero de un legado gastronómico y filosófico con el que nos podríamos remontar a tiempos de la Britania romana.

Entre receta y receta, entre batalla y desgracia, El festín de John Saturnall es, ante todo, la historia de un amor lleno de dificultades, una narración en la que los personajes luchan por encontrarse a sí mismos y también entre ellos. Destacar finalmente la edición de Galaxia Gutenberg, con sus pequeños grabados y miniaturas. Un placer para la vista.

Autores relacionados:
Lawrence Norfolk
Libros relacionados:
El festín de John Saturnall

La mujer escondida

3 de abril de 2013 en Autores, Literatura, Narrativa

George Eliot

En una carta que le escribió Charles Dickens a George Eliot en 1858, el primero indicaba cierta sospecha acerca del sexo de la persona que se escondía tras el pseudónimo de Eliot. Dickens expresaba que, aunque se dirigía al creador de algunas de sus obras favoritas en masculino, ya que este elegía definirse como tal, no podía dejar de notar que su texto estaba lleno de una exquisita verdad y delicadeza. Decía que si estas ficciones emocionantes no provenían de la mano de una mujer, creía que ningún hombre ha tenido hasta ahora el arte de hacerse a sí mismo, mentalmente, tan como una mujer, desde el inicio del tiempo.

Desconozco si Dickens sabía entonces, a ciencia cierta, que George Eliot era el nombre literario de Mary Anne Evans. Tal vez sus afirmaciones no eran más que excusas para poder dirigirse con pleno conocimiento de causa a la autora, o puede que realmente reconociera a una pluma femenina tras el seudónimo y pretendía satisfacer su curiosidad. La prosa de Eliot no es, ni mucho menos, una prosa asociada a una autora tradicional de su tiempo, en un siglo XIX donde la gran mayoría de las escritoras creaban textos románticos dirigidos a lectoras de igual disposición; sino que se acerca mucho más al realismo psicológico y social de los grandes escritores masculinos de su tiempo: desde el propio Dickens a otros como Zola en Francia o Pérez Galdós en España. No obstante, es posible que ciertos giros de lenguaje, la insistencia en determinados detalles o su análisis concienzudo del entorno de la familia (un contexto tan propio de la mujer de la época, cuyo núcleo de acción era el hogar) la traicionaran y la terminaran por incluir en ese apartado distinto, lleno de prejuicios para lectores, que pertenece a la mujer escritora.

Claro que entre aquel 1858 y nuestro 2013 ha llovido bastante. Llegaron y se fueron (tal vez) las escritoras que reivindicaban el lenguaje femenino, la libertad de poder usar un idioma emocional y representativo que eliminara tabúes y eufemismos, que pudiera trasladar a palabras el rico vocabulario gestual y sensorial de un sexo que se declaraba lingüísticamente independiente, políticamente orgulloso y que a la vez llevaba al ojo público lo que definía como característico de la feminidad (aquí, por ejemplo, la maternidad se convirtió en el ojo del huracán del nuevo discurso, un centro al que regresar, como un punto en común inamovible). El postmodernismo y la deconstrucción condujeron a la evaluación de este lenguaje femenino con varios filtros, con desconfianza, y finalmente acabamos por llegar a un punto donde la escritora y el escritor contemporáneo pueden confundirse, pueden interpretarse. En un juego de identidades, y como respuesta a las polémicas declaraciones de Naipaul de las que ya hablamos, que defendía el texto literario masculino como texto superior, el periódico británico The Guardian se atrevió en su momento a jugar con sus lectores y los invitó a intentar identificar el sexo de los autores de varios extractos que publicaron en su página web. Fue un juego en el que pocos acertaron.

Y a pesar de esta igualdad, esta equivalencia (por mucho que siga habiendo literatura para mujeres y literatura para hombres), uno no puede dejar de maravillarse cuando lee a los personajes femeninos de Jonathan Franzen, por ejemplo, que consigue introducirse a profundidades insalvables en la psique de sus mujeres, en toda su compleja autodestrucción y esperanza y sexualidad ambigua (exactamente la misma compleja autodestrucción y esperanza y sexualidad ambigua de sus personajes masculinos, pero a la vez tan diferente y reconocible). No obstante, la última vez que miré en la Wikipedia, Franzen era hombre (aunque uno no debería fiarse de la Wikipedia, y si no que se lo pregunten a Philip Roth).

¿Y vosotros? ¿Qué autores creéis que pueden construir personajes femeninos de manera totalmente creíble? ¿Qué autoras ofrecen personajes masculinos de verosimilitud absoluta? ¿Creéis que puede existir una escritura femenina, una escritura masculina, o que los tiempos acabarán por homogeneizar los discursos? No hacemos más que abrir otra puerta en una discusión peliaguda que lleva tiempo realizándose en el ámbito de la teoría literaria, pero nos encantaría conocer vuestras opiniones.

Autores relacionados:
Benito Pérez Galdós
Charles Dickens
Émile Zola
George Eliot
Jonathan Franzen

Buda en el ático, de Julie Otsuka

21 de marzo de 2013 en Literatura, Narrativa

Buda en el ático

Con Buda en el ático de Julie Otsuka ganó el Premio PEN/Faulkner de 2012 y se reafirmó como una de las voces más interesantes de la literatura contemporánea estadounidense tras Cuando el emperador era dios, su primera novela, de la que se vendieron más de 250.000 ejemplares y que ha sido recientemente publicada por la editorial Duomo, al igual que el libro que hoy nos ocupa.

Otsuka nos cuenta la historia de las mujeres japonesas que llegaron a principios del siglo XX a San Francisco, a vivir una vida imaginada y mejor, al lado de maridos a los que no conocían y de los que tan solo sabían lo leído en las cartas y lo visto en las fotografías que les enseñaron las casamenteras, imágenes tan falseadas como la vida que les habían prometido. Eran mujeres, algunas casi niñas, de todo el país que esperaban un futuro lejos de la vida dura del campo o de la casa de geishas. Estados Unidos se presentaba como el marco perfecto para un futuro perfecto y ellas, ataviadas con sus mejores galas, con todos sus miedos y, desarraigadas en un país extraño, sin más apoyo que la ilusión y la esperanza en un buen matrimonio, llegaron a su puerto de destino para descubrir que el de la foto no era su esposo, que el de la buena posición económica no era su esposo, que el temporero que necesitaba una mujer que trabajara sin quejarse, ese sí, ese era su marido.

Las veremos trabajar en el campo, como criadas, como dependientas, como putas y amantes. Las veremos odiar a sus maridos, amarlos, soportarlos, abandonarlos, tener hijos, llorar a sus muertos. Integrarse en la sociedad, algunas, o quedarse en el barrio japonés, la mayoría. Estar orgullosas de sus hijos mientras estos se avergüenzan de ellas. Y la vida avanza, el tiempo pasa. Hasta que llega la guerra y ya no eres el temporero que recoge fruta, o el de la tintorería, sino que eres un posible enemigo. Y los políticos han de tomar medidas: puedes ser un quintacolumnista. Y tus vecinos demostrarán, de nuevo, lo fácil que es construir al otro con lo difícil que es construirse a sí mismo. Y lo fácil que es mirar y no ver, no querer ver, porque la voluntad humana, como dicen del agua, siempre va por el camino más sencillo.

La guerra del Pacífico, durante la Segunda Guerra Mundial, supuso el internamiento de más de 110.000 personas de origen japonés, muchas de ellas con nacionalidad estadounidense, en campos de concentración situados en el centro del país. Tuvieron pocos días para evacuar, abandonando negocios, trabajos, propiedades. Y estas mujeres volvieron a abandonarlo todo, con la misma incertidumbre que entonces, pero sin la esperanza de una vida mejor reluciendo en el horizonte.

La novela está construida como un relato coral, una elección que, con un lenguaje preciso y precioso, permite construir una historia sensible sin sentimentalismos, una narración redonda de las que impactan, tanto por la historia en sí, como por la prosa.

Autores relacionados:
Julie Otsuka
Libros relacionados:
Buda en el ático

La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero

4 de marzo de 2013 en Narrativa

La ridícula idea de no volver a verte - Rosa Montero

La verdad es que el último libro de Rosa Montero es de difícil clasificación. ¿Es un ensayo? ¿Es narrativa? ¿Es una biografía? Quizá una mezcla de los tres y algo más, una narración híbrida para un libro notable.

La semana pasada tuvimos la suerte de hablar con la autora y desgranar con ella las claves del texto. Gestado en sus inicios como un prólogo al diario de Marie Curie, notas que empezó a tomar tras la muerte de su marido Pierre, La ridícula idea de no volver a verte pronto cambia, muta, y toma conciencia propia, convirtiéndose en una narración donde Rosa Montero nos enseña retazos de la vida de Curie y a la vez pone gran parte de sí misma en una obra donde la muerte, el duelo, pero también la vida, la energía y la ligereza, forman un camino por el que perderse.

Montero usa un lenguaje directo, habla al lector de manera sincera y sin tapujos. En este sentido, el libro se comparte con el autor, participamos de su visión y de sus confesiones. Como nota novedosa, Montero introduce una serie de hashtags al más puro estilo tuitero, que usa para remarcar las ideas que le parecen más importantes (como la #intimidad, #honraralpadre o las #palabras) que sirven también para hacerse un mapa visual de la narración.

¿Y qué nos cuenta? Un poco de todo. Admiración por alguien del intelecto y la pasión de Marie Curie, por su fuerza y su valentía, pero también nos destaca esa parte humana, ese lado torturado desde el amor perdido, del sinsentido que resulta enfrentarse a la ausencia y al silencio de una parte de nosotros. Montero proyecta su propio duelo, sus propias historias, que son, al fin y al cabo, universales.

En definitiva, un libro peculiar, personal, cargado de una intensidad poco habitual y que sirve para hacernos reflexionar sobre la vida, la muerte y el amor. Ahí es nada. Apenas doscientas páginas que contienen algo inmaterial y precioso, un trocito del alma de Rosa Montero. Aprovéchenlo. Les vendrá bien.

Autores relacionados:
Rosa Montero
Libros relacionados:
La ridícula idea de no volver a verte

Intemperie, de Jesús Carrasco

22 de febrero de 2013 en Literatura, Narrativa

Intemperie de Jesús Carrasco

Intemperie es una novela tan dura como corta y, aunque podamos verla simple en su planteamiento, la huida de un niño de su casa, y que cuando acaba, podrías resumir la acción en poco más de un párrafo, Jesús Carrasco consigue que notes como la historia avanza y se te meta en la piel a través de las palabras.

Una sequía terrible ha llevado a una zona medianamente próspera a una situación de abandono, pero no solo de las actividades económicas o de los pueblos y cultivos; es un abandono moral, donde el abuso de poder es la norma. Así la intemperie del título desborda la dureza del terreno, sin el resguardo de la sombra, llegando a afectar a la situación del niño, sin el cobijo de su familia por dejación de funciones.

La falta de agua, de humanidad, de bondad, la crudeza de la naturaleza humana, presenta la huida como única opción, como única rebeldía posible. Aunque esta huida suponga atravesar un desierto, donde la vida lucha por mantenerse cuando la decencia de los hombres ya ha abandonado la pelea.

En su huida, tan planificada como cabría esperar de un niño cuya visión del mundo acaba a las afueras del pueblo, el pequeño se encuentra con un viejo cabrero, que consigue sobrevivir gracias a la venta de leche de sus cabras en unas condiciones cada vez más difíciles. A pesar de su necesidad, el cabrero ofrecerá refugio al niño, pasando a ser, también él, un huido.

El equilibrio del estilo con la historia es, sin duda, uno de los grandes aciertos de la novela. Hay que destacar el uso del lenguaje (con varias visitas al diccionario por mi parte) que acompaña la dureza del paisaje, descrito de forma que no sólo empatizas con la huida del niño, si no que llegas a sentir la sed y la insolación.

Carrasco nos presenta una historia donde la lluvia podría salvar del hambre a los hombres, iniciando quizás un nuevo ciclo de prosperidad, pero que difícilmente limpiará sus heridas.

Autores relacionados:
Jesús Carrasco
Libros relacionados:
Intemperie

Lecturalia Lecturalia