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Entradas de la categoría ‘Mundo Editorial’

¿Cuánto se publica en España?

17 de marzo de 2012 en Literatura, Mundo Editorial

Imprenta para publicar

El mercado editorial español es una imparable máquina de producción. Cuando hablamos de lo que cuesta producir un libro, lo procesos que lleva asociados, incluso una vez ya ha sido entregado por el autor, no creo que tengamos en mente que sólo durante el mes de febrero de 2012 se inscribieron en el ISBN 8.301 títulos. Eso quiere decir que, siendo febrero bisiesto, sale a 286,24 libros al día.

Desde luego, si hace poco preguntábamos ¿para qué escribes?, ahora la pregunta debería ser, ¿pero hay alguien en este país que no lo haga? En 2012, es decir, enero y febrero, han visto la luz 15.935 nuevos títulos, muchos de los cuales estarán todavía en producción, claro, pero que ya son un gran indicador de que la industria se ralentiza un poco, pero desde luego, no se para.

Dentro de estos libros hay de todo, no vayamos a pensar que son obras narrativas, ya que ahí se contemplan libros técnicos, guías, libros prácticos, temarios… sin dejar tampoco de tener en cuenta que con la implantación de las nuevas normas del ISBN muchas publicaciones amateurs ya no pasan por este sistema y no son registradas, cosa que no es de extrañar viendo los precios astronómicos que se manejan.

¿Cómo ha ido la cosa con los ebooks? Pues no del todo mal, ya que se han contabilizado 3.089 títulos para este apartado. Sin embargo, me surge la duda de si se ha de pedir un ISBN para cada tipo de formato electrónico, como pasaba el año pasado. La duplicación, si se vende en el ePub de Libranda y en el AZW de Amazon, nos dejaría un número bastante inferior al que podemos leer. Supongo que pocos autoeditados en Amazon habrán pagado los cincuenta euros de ISBN, ya que no es necesario para publicar en la plataforma del Kindle.

Para que os hagáis una idea de cuántos libros se producen al año en España, en 2010 el número total de libros fue de 220 millones, repartidos en 80.000 títulos individuales. Ante estas cifras no dejo siempre de preguntarme si el mercado editorial español está saturado, sobre todo después de ver como cada año las encuestas lectoras no nos traen cambios demasiado significativos. Por otro lado, supongo que con la llegada del ebook los títulos crecerán y las tiradas se harán más cortas, pero eso es algo que sólo podremos comparar en los próximos años.

Por cierto, leo en Tinta-e que DigiTimes ha detectado un acusado descenso de la venta de ereaders a nivel global. Con la debida cautela que estas informaciones deben mostrar-están cocinadas por ellos mismos-, supongo que se podría deber a la saturación del mercado americano, ¿cuántos ereaders necesitan? y de las pruebas en Europa. Después de todo, un lector por casa puede ser suficiente durante años. Lo que hace falta, señores editores, es libros. Espero que se den cuenta antes de que Sony siga los pasos de Amazon y monte su propia editorial.

El declive de la chick-lit

12 de marzo de 2012 en Literatura, Mundo Editorial

Vampiros Chick Lit

A los más observadores no se les habrá escapado que en los últimos años se han producido cambios lentos pero llamativos en los expositores de la sección de libros de los grandes almacenes. Donde antes abundaban las cubiertas en colores pastel con rotulación florida e imágenes a lo Jordi Labanda, de repente nos invaden portadas oscuras con títulos en fuentes góticas e imágenes sangrientas. Parece que los vampiros se han comido a las solteras.

En un artículo reciente para el U-T San Diego, la escritora estadounidense Jennifer Coburn se preguntaba si realmente había muerto el chick-lit, ese género dirigido a mujeres que se centraba en la vida profesional y amorosa de sus protagonistas. La propia Coburn afirmaba que si bien no había tenido problemas para vender sus obras allá por el 2003, ahora le resultaba casi imposible. “La chick-lit está muerta”, le dicen sus editores. Coburn asegura que se trata más bien de una resaca, y que siempre habrá un mercado mínimo para este tipo de literatura, o por lo menos lo habrá una vez los lectores se recuperen de la saturación que sufrieron hace unos años, cuando por cada libro de calidad de este tipo que se publicaba, aparecían veinte que no aportaban nada nuevo al género. Sin embargo, incluso algunos de los grandes nombres de la chick-lit se han apuntado a la moda de la literatura para jóvenes adultos. Después de todo, un escritor tiene que comer, y si hay que escribir sobre vampiros, pues se escribe sobre vampiros.

Es innegable que, como en todas las burbujas que explotan, siempre quedará algún superviviente. A veces el talento es suficiente como para que el género escogido sea lo de menos. Escritoras como Marian Keyes, que de todas formas no se conformaba al canon de la chick-lit por completo, al ignorar algunos de los temas clásicos de éste e introducir elementos más oscuros y realistas, seguirán produciendo y vendiendo a un ritmo rentable. Aunque es posible que cambien sus portadas y su clasificación, sobrevivirá la calidad del texto, que siempre gozará de seguidores independientemente de la estrategia de venta. Otros, que se basaban en la repetición de tópicos y de argumentos pseudo-feministas más propios de una revista de moda que de una obra literaria, acabarán en el cementerio metafórico de los autores olvidados, o simplemente aderezarán dichos tópicos con algo de magia, sangre y tensión sexual en vez de zapatos de tacón, tarjetas de crédito y grandes tarrinas de helado. Lo que nos puede llamar la atención es que la sustitución de un género por otro implica que el público objetivo del primero debería coincidir con el del segundo. Puede extrañarnos, debido a que la edad media a la que está enfocada la chick-lit está entre los 25 y 40 años, mientras que el género de vampiros y similares, literatura de “jóvenes adultos”, está más bien enfocada a un público de entre 15 y 25 años. El mundo debe de estar lleno de mujeres de 35 enganchadas a Los juegos del hambre.

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Marian Keyes

¿Dónde están los libros en Google Play?

Ebooks Google Play

Sin duda, una de las más atractivas características de Google Play, el nuevo sistema de aplicaciones para sistemas Android, es la integración de la tienda de ebooks de Google, junto con otras tiendas dedicadas, por ejemplo, a la música o al vídeo.

Sin embargo, debido a la falta de acuerdos entre Google y la mayoría de editoriales de España, y Europa, la tienda del gigante americano no está disponible todavía, se anuncia cada pocos meses y luego, nada de nada, y por lo tanto esa revolución de Google Play se nos ha quedado un poco corta.

Pese a todo, sigo sin verle la utilidad a sistemas basados en la lectura en dispositivos como móviles o tablets, al menos para los lectores habituales. Es cierto que la tienda de Google permite, en sus últimas actualizaciones, una descarga del archivo para que se pueda usar en cualquier dispositivo, con varios formatos disponibles, lo que supone una ventaja sobre otras tiendas. Si centralizan la compra en el móvil y logran un ecosistema compartido, tendrán un punto de ventaja a su favor.

El ecosistema de lectura es una de las opciones que se están retrasando mucho en España. El uso de un DRM restrictivo y el miedo de muchas editoriales está impidiendo que tras comprar un libro podamos leerlo donde queramos. Por ejemplo: comienzo el día en el metro leyendo un rato en el metro con mi teléfono móvil. Llego a la oficina y a la hora del almuerzo, leo otro par de páginas en mi ordenador y al llegar a casa por la tarde enciendo el ereader y le dedico un buen rato a terminar el libro. Esa lectura sincronizada entre dispositivos no es ciencia ficción, ya se hace sin problemas, pero la restricción de dispositivos lastra su uso habitual.

También es cierto que desde Google Play ya se pueden comprar libros interactivos, que vienen en forma de App y están creados directamente para el mercado del móvil y la tableta. De hecho, hay un superventas de cocina de Jamie Oliver y algunos infantiles ilustrados del Dr. Seuss.

Espero que la gente de Google pueda llegar a algún acuerdo con las editoriales españolas y diversificar el modelo de negocio, ya que es un actor muy importante a la hora de articular mejores precios, menos DRM, y su escaparate es uno de los más visitados del mundo, sobre todo ahora, con Google Play.

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Jamie Oliver

Autor de webcomics bate récord de Kickstarter

29 de febrero de 2012 en Actividades, Cómic, Mundo Editorial

The Order of the Stick

Una vez más nos encontramos con el caso de un autor que ha conseguido un éxito importante tras ofrecerle su producto a sus seguidores de manera gratuita. El escritor y dibujante anglosajón Rich Burlew, autor del webcomic The Order of the Stick (La Orden del Palo ), no tenía muchas esperanzas cuando creó su proyecto de crowdfunding en la popular web Kickstarter, una página dedicada a financiar todo tipo de objetivos gracias a la colaboración económica de sus visitantes (en España tenemos algunos equivalentes, como Verkami o Lánzanos). Burlew necesitaba reunir 57,750 dólares (43.341 €) para financiar su primer gran proyecto impreso. Ya había publicado algunos libritos sueltos de tiras del cómic, pero no podía permitirse los elevados costes de impresión de una publicación mayor. Así que imaginaos su sorpresa cuando empezó a ver que las cifras subían y subían; finalmente, se ha cerrado el proyecto con una recaudación de 1.254.120 dólares (más de 940.000 €), batiendo el récord de la web estadounidense en el apartado de proyectos de cómic.

Lo llamativo de todo esto es que ninguna de estas personas necesitaba comprar la obra de Burlew para leerla, ya que la ofrecía en línea de modo totalmente gratuito. Como bien apunta el autor, el éxito de su recaudación no proviene de personas que quieren pagar por un producto que ni siquiera sabrán si disfrutarán, sino de aficionados que ya han leído el cómic, saben que les gusta y quieren poder obtenerlo en papel (por no hablar de los múltiples y divertidos extras que ha ido ofreciendo a sus donantes, desde imanes para la nevera hasta tiras especiales cada vez que se superaban determinadas metas). Burlew contaba con un público inmenso que o bien ya conocía su obra, o que llegaba a ella por recomendación de sus seguidores acérrimos. Este seguimiento se ha traducido en una cantidad increíble de dinero que proporcionará a sus lectores todo tipo de material y que además, no hay duda de ello, habrá hecho sentirse al escritor y dibujante muy pero que muy satisfecho. The Order of The Stick, un cómic de dibujo muy sencillo basado en rol tradicional y en videojuegos tipo RPG de género épico-fantástico, no ha contado con una gran campaña de márketing, ni es el mejor webcómic disponible en el mundo virtual, pero por alguna razón se han confabulado factores positivos de todo tipo que han contribuido a que Burlew obtuviera mucho más de lo esperado. Como cualquier autor o músico podría confirmaros, conseguir el objetivo en Kickstarter o cualquier web similar no es, ni mucho menos, fácil.

Esto no significa, por supuesto, que el crowdfunding sea la panacea del mundo cultural (al fin y al cabo, suele ser más fácil atraer a grandes masas de seguidores produciendo un superventas tópico que creando un producto arriesgado y de calidad), ni que ofrecer tu obra de manera gratuita te asegure una exposición rentable (cada vez son más los autores que optan por este recurso). Pero sí que es un síntoma más de las nuevas direcciones en las que apunta el complicado mundo editorial.

¿No más secuelas para El Padrino?

28 de febrero de 2012 en Autores, best-seller, Mundo Editorial

El Padrino

Ya que últimamente parece que el tema de los derechos de autor (y lo que los herederos hacen con éstos) está más que candente, llama la atención otro caso de disputa entre los familiares de un escritor ya fallecido y otras instituciones interesadas en su obra. Hablamos nada más y nada menos que de los herederos de Mario Puzo, a quienes se acusa de haber incumplido el contrato que Puzo firmó, allá por 1969, en el que le concedía derechos sobre la creación de nuevas producciones audiovisuales y literarias relacionadas con su novela El padrino a la productora estadounidense Paramount, la misma que llevó su obra al cine bajo la dirección de Francis Ford Coppola.

Parece ser que Paramount autorizó la publicación de una secuela literaria de la novela de Puzo, la obra El padrino. El regreso de Mark Winegardner, publicada en 2004 por la editorial Random House. No parece que autorizaran, sin embargo, la siguiente obra de Winegardner, El padrino. La venganza, en 2006, un texto que Paramount considera que ha dañado la reputación y la integridad de la obra original. Todos los rumores apuntan a que los herederos de Puzo tienen planeado autorizar una tercera secuela, titulada The Corleone Family (La familia Corleone), y Paramount amenaza con llevar el asunto ante la justicia.

Por otro lado, Bertram Fields, el abogado de Anthony Puzo, hijo del escritor y representante de la familia, asegura que se le notificó en repetidas ocasiones a Paramount que se publicaría la novela (que aparecerá en mayo de este año) y que la productora no había presentado ninguna objeción, por lo que la demanda de este gigante del cine le ha resultado del todo inesperada. Define como “escandaloso” que una empresa que, según Fields, ha obtenido decenas de millones de dólares de la obra de Puzo, ataque directamente a “los niños” del escritor. El abogado también ha declarado que el contrato en cuestión no impedía posibles secuelas a la obra original. Por otro lado, Paramount afirma que los hijos de Puzo se han lucrado todo lo posible con imágenes obtenidas de las propias películas, permitiendo el uso del famoso logotipo de una mano de marionetista en todo tipo de artículos (videojuegos, software, ropa, etc.), sin solicitar permiso en ningún momento de la productora.

Es difícil saber en estos casos quién puede llevar razón. Si bien la existencia de un contrato que obligara a Puzo y a sus herederos a cederle todo tipo de derechos para posibles secuelas y películas a Paramount parece muy abusivo por parte de la productora, tampoco es rara la ocasión en la que son los herederos de un autor los que abusan de los derechos de su obra; puede que no hayan hecho lo correcto al permitir la creación de productos mediocres por simple avaricia, conscientes de que Paramount no se atreverá a pararles los pies por miedo a una repercusión mediática que podría favorecer a los que son, en apariencia, más vulnerables. Sea como sea, sí que resulta triste que una gran empresa se crea con más derecho a representar la imagen e integridad de una obra que la mismísima sangre de su sangre.

Autores relacionados:
Mario Puzo
Mark Winegardner
Libros relacionados:
El Padrino
El Padrino. El regreso
El Padrino. La venganza

Libros de dietas, ¿qué se nos viene encima?

24 de febrero de 2012 en Mundo Editorial

Dietas Milagro

Mientras aquí en España (y en una parte significativa del mundo) todavía intentamos ignorar la campaña publicitaria del omnipresente Método Dukan (sobre la que, por razones de espacio, no hablaré, pero respecto a la cual aconsejaría un prudente vistazo a la opinión de la OCU), que la encuentra poco o nada recomendable, en Estados Unidos, país de vanguardia en todo lo que se refiere a autoayuda, autoengaño y esoterismo variado, líderes en el llamativo arte de producir libros sobre absolutamente cualquier cosa que se nos ocurra, comienzan a aparecer las obras dedicadas a la dietética que se llevarán, a la última moda, en estanterías de todo el mundo para la próxima temporada.

Y digo dietética por decir algo, ya que no son muchos los autores de este tipo de libro que puedan presumir de un título serio de nutrición. El New York Times ha señalado en concreto tres que prometen grandes ventas, por lo menos en el mercado anglosajón. Como siempre, algunos son más sensatos que otros, exponiendo consejos prácticos, cuidados y útiles para lo que parece que es el objetivo único de toda mujer (y muchos hombres): perder peso. Otros, sin embargo, no tanto.

De primeras, ninguno de los tres títulos recomendados parece ofrecer nada nuevo, pero tampoco anuncian el ansiado efecto milagro que acompaña a tantos libros de éxito. En Bread is the Devil, la nutricionista (hasta con letritas de esas al final de su nombre que indican un título universitario) Heather Bauer nos ayuda a identificar nuestros diablos, es decir, aquellas pequeñas cosas que comemos sin pensar en el daño que nos hacen y que son las que realmente contribuyen a que engordemos (Bauer habla del pan, de las patatas que no se ha comido tu hijo, o de comer cuando estás aburrido o estresado. Asumo que da por sentado que de lo de la hamburguesa triple con helado todos los días te habrás dado cuenta por ti mismo). Parece sobre todo indicado para personas sin problemas de alimentación graves, con leve tendencia a engordar, y pueden ser útiles sus consejos que ayudan a encontrar nuestro punto débil y darle solución.

Por otro lado, nos encontramos con la obra The Lean: A Revolutionary (and Simple!) 30-Day Plan for Healthy, Lasting Weight Loss, de la ex-modelo Kathy Freston, que utiliza conceptos del mundo de la economía, enumerando además pequeños hábitos útiles para sustituir los menos saludables que hayamos podido adquirir a lo largo de nuestra vida. Teniendo en cuenta que Freston suele abogar con firmeza con el veganismo, no sabemos hasta qué punto será práctico su sistema para los omnívoros. Y por último, la periodista Eileen Daspin, que en The Manhattan Diet expone cómo se percató de que todos sus amigos de Manhattan estaban delgaditos, y asegura que su secreto es comer en casa, cocinar porciones pequeñas y andar mucho. En resumen, poca comida y mucho ejercicio, un concepto… ¿novedoso?

Más allá de que estos libros realmente no parezcan introducir ideas revolucionarias en el mundo de la alimentación, se agradece que hagan hincapié en la idea de crear hábitos de nutrición a largo plazo frente a la fea costumbre a la que nos tienen acostumbrados estos supuestos expertos de ofrecer dietas insanas que prometan una pérdida de peso estrafalaria en un tiempo mínimo.

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El método Dukan ilustrado: Cómo adelgazar rápidamente y para siempre

Han “pirateado” mi libro, ¿y ahora qué?

Libro

Vale. Eres escritor. Te has pasado dos años tecleando en los ratos libres para terminar tu novela. La has revisado a conciencia. Durante unos meses no hiciste otra cosa que imprimir, encuadernar y enviar tus originales a un buen número de editoriales de las que no recibiste otra cosa más que silencio o una nota que decía «su libro no encaja en nuestra línea editorial». Un día lograste tu objetivo, alguien se interesó por el libro. Firmaste un contrato favorable a la empresa, pero te daba igual, por fin lo habías conseguido. Pasaron los meses y el libro se fue formando. Recibiste mensajes de un corrector de estilo a quien ahora amas y odias a la vez. Viste las galeradas. Te llegó un boceto de la cubierta. Salió a la venta con una discreta presentación en una librería de cierto prestigio.

Dos meses después todo el mundo se podía bajar tu libro desde las principales webs que ofrecen descarga de ebooks de manera gratuita.

La sensación es difícil de describir. ¿Frustración? ¿Halago? ¿Impotencia? ¿Comprensión? Este es un asunto espinoso y está claro que no a todo el mundo le sienta igual descubrir esta situación. Hay que tener en cuenta ciertas variables:

Si tu libro no estaba disponible en ebook, qué quieres que te diga. Tu editorial estaba dándole la espalda a un nutrido grupo de lectores que están abandonando el papel para la mayoría de sus lecturas. Ten en cuenta que alguien se ha tomado el trabajo de escanear página por página tu libro, darle un formato, cuidar la maquetación y, en ocasiones, hasta quitar las erratas que tenía la versión de papel. Luego lo ha subido a Internet y ha recibido numerosos agradecimientos, ya que el libro no se podía encontrar por ninguna parte.

¿Qué hacer? Te puedes enfadar, estás en tu derecho. Pero deberías preguntarte la razón por la que tu editorial no ha sacado el libro electrónico todavía, o si lo piensa hacer en un futuro. Desde luego, no creas que cada ebook descargado es una venta en papel menos, en todo caso, una compra en ebook menos. Pero dado que no los vendías en ebook…

Si tu libro está disponible en ebook, ¿has mirado a qué precio lo vende tu editorial? Desde luego, tienes que entender que si el libro electrónico está a más de diez euros se hace muy complicado encontrar compradores, sobre todo si no eres un autor muy conocido. Los usuarios de eReaders parten de la base que los ebooks tendrían que valer un poco menos que los libros de bolsillo. Hazte a la idea.

¿Qué hacer? Un gran ejemplo de esto lo puedes encontrar en la actitud de Lorenzo Silva, que tras encontrar sus libros disponibles en la red comenzó a dialogar con muchos de sus lectores. De una primera posición, bastante intransigente, Silva entendió muchas de las peticiones que le hicieron y decidió poner sus libros más baratos y sin DRM, además de realizar ofertas periódicas y de poner contenidos gratuitos. Otro ejemplo lo puedes encontrar en Lucía Etxebarría, que no ha hecho nada de nada, pero sus quejas le han dado mucha publicidad. En tus manos está elegir.

Si tu libro está disponible en ebook a un precio más que razonable (lo del DRM muchas veces ya no puede depender de ti), díselo. En serio. No tengas miedo al efecto Streisand. Si te estás esforzando por ofrecer una novedad a buen precio y otros lo ofrecen gratis, no dudes en quejarte, siempre dentro de las buenas formas. Dialoga. Explica tu postura. Siempre habrá gente que te diga que deberías ofrecer tu obra de manera gratuita para hacerte una buena propaganda. No era mala opción hace un par de años. ¿Y ahora? Ahora la oferta es muy grande, ya no es lo mismo. Lucha por ofrecerles una buena oferta. El que no te compre un libro de esa manera es que nunca iba a hacerlo, de ninguna de las maneras. Así que tampoco te calientes la cabeza.

¿Cómo he llegado a estas conclusiones? Bien, a mi me ha pasado. Qué se le va a hacer. Espero tener la edición digital de mi próximo libro a la venta incluso antes del libro en papel. A buen precio y en todos los formatos que pueda, con o sin DRM. Es todo lo que puedo hacer.

Autores relacionados:
Lorenzo Silva
Lucía Etxebarria

Los satélites del libro

19 de febrero de 2012 en Autores, best-seller, Literatura, Mundo Editorial

Dickens leyendo

En Lecturalia hemos publicado una serie bastante completa de artículos que analizan el proceso completo de producción de un libro, desde su escritura hasta su venta, explicando la función de todos los profesionales que suelen intervenir en dicha cadena, desde agentes literarios hasta encargados de prensa. Pero de lo que no somos conscientes por lo general es del negocio que se genera alrededor de ese proceso, un negocio relativo a los servicios complementarios por y para el escritor, que pueden ser útiles, necesarios o simplemente absurdos.

El escritor Ewan Morrison comentaba hace poco en un artículo para el periódico británico The Guardian que le resultaba sorprendente que la publicación de su obra The End of Books, un ensayo sobre el futuro del libro en una industria cambiante, le procuraría mayores ingresos que sus propios libros de ficción. Morrison se mostraba asombrado de que, a pesar de contar con un reconocimiento aceptable para sus obras, su ensayo, de una naturaleza mucho más práctica, producía una avalancha continua de invitaciones a conferencias, congresos y lecturas; evidentemente la industria editorial estaba muy interesada en lo que tenía que decir, pero también los propios escritores, preocupados por los cambios que están afectando a su ya de por sí volátil profesión. Morrison apuntaba, con gran acierto, que estamos en un momento burbuja en el que crece de manera exponencial la demanda de información para escritores en estos tiempos inciertos: las librerías, sobre todo las virtuales, están llenas de libros que explican cómo crear y vender un libro electrónico.

Algo parecido ocurrió (y hasta cierto punto sigue ocurriendo) con las bitácoras online. Si bien sólo hay una decena de personas en el mundo que pueden haberse hecho millonarias con su blog (y gran parte de ese dinero proviene de ofrecer cursos, conferencias y actos similares, por no hablar de ventas de productos afiliados), se produjo una explosión de manuales para crear blogs de éxito. Ahora que los blogs parecen entrar en declive frente al poder de atracción de las redes sociales, surgen obras especializadas, unidas también a conferencias, talleres y cursos, dedicadas a enseñar al escritor a promocionarse a través de éstas. Uno no puede dejar de preguntarse si los escritores que realmente han obtenido un gran número de ventas gracias a las redes sociales estaban apuntados a estos cursos o si han recurrido a a) un talento natural de márketing o b) un spam tan insidioso y pesado que todo el mundo ha acabado comprando su libro sólo para poder respirar tranquilo. Por no mencionar que los escritores que han conseguido un alto volumen de ventas a través de las redes sociales son, realmente, muy pocos, y deben su éxito más bien a conceptos novedosos de venta e ideas de promoción muy originales y creativas.

El escritor se halla sujeto a la caza y captura al igual que lo está el ciudadano medio. El mercado está repleto de libros sobre cómo enriquecerse en cinco minutos, perder ocho kilos en tres días o encontrar la felicidad en los posos del café, ¿cómo no iban estos mismos productores de libros en cadena aprovecharse de esta burbuja de la que habla Morrison? Y cuando la burbuja explote, cuando el mercado esté saturado y/o el escritor decida que no necesita ocho manuales de cómo vender millones de libros a base de anuncios en Tuenti, no importará: siempre habrá un nuevo campo que explorar.

Guía básica para eReaders

Pantalla de e-ink flexible

¿Qué es un eReader? Hace más de dos años que comenzamos a explicar qué era un lector de libros electrónicos, con todas sus ventajas y desventajas. Con el boom de nuevos modelos y marcas creo que es necesario volver a hablar de estos dispositivos.

En cuanto a los ebooks, libros electrónicos, parece que es un concepto ya asumido por la mayoría de la gente. Lo único a comentar sería su diversidad de formatos, algo importante a la hora de elegir luego un eReader u otro.

¿ePub, AZW, fb2? Son los formatos más comunes a la hora de trabajar con ebooks. AZW (y su versión libre, el .mobi) son los usados por el superventas de las navidades pasadas, el Kindle de Amazon. El fb2 es el elegido por el modelo español Papyre y el ePub es un estándar usado por la práctica mayoría de las tiendas de ebooks en España, casi siempre con DRM.

¿Qué es el DRM? El DRM es una protección que imponen las editoriales a sus libros y limita las copias que podemos usar y los dispositivos en los que se puede leer un ebook. Tanto el Kindle de Amazon como la mayoría de ePub de Libranda llevan DRM.

Hay que tener claro un concepto: los libros electrónicos se pueden leer en numerosos dispositivos, desde smartphones a ordenadores de mesa, pasando por tabletas o eReaders. Otra cosa es que los eReaders están diseñados y construidos específicamente para leer ebooks, por lo que presentan características únicas, como su tinta electrónica -que no cansa la vista- y su larga duración de la batería -en muchos casos, hasta un mes-.

Con el auge del mercado de libros electrónicos se han puesto a la venta numerosos dispositivos con pantallas TFT retroiluminadas dentro de la clasificación de eReaders cuando en realidad son tabletas -normalmente de gama baja- que, entre otras cosas, pueden leer libros electrónicos, pero que no comparten las características que hemos mencionado antes, siendo gadgets con una resolución bastante baja, más pesados y con una batería más cercana a las horas de uso que a los días.

Esto no quiere decir que sean malos productos, pero lo que sí hacen es generar confusión entre lo que es un dispositivo dedicado por completo a lectura con otro que puede mostrar los libros, pero de una manera muy diferente. A partir de ahí, que cada uno decida qué le interesa más, si un gadget dedicado u otro más enfocado al multimedia.

Además, claro, están las tabletas de gama alta, cuyas características son mucho más evidentes y no se mueven en el nebuloso mundo de esos otros dispositivos. En mi opinión, para los que leen más de veinte minutos, media hora, de manera continua, es preferible un eReader, pero los hay que se pasan horas delante de una tableta sin que parezca afectarles. Será cuestión de cómo se le quemen los ojos a cada uno.

Hoy en día, en el mercado de los eReaders, habría que destacar marcas como Kindle, Sony Reader, BQ, Papyre o Cybook, aunque el mejor consejo que puedo dar es el de que os acerquéis a una tienda y miréis con vuestros propios ojos las diferencias entre unos y otros, así como con los dispositivos con pantallas retroiluminadas.

El nuevo arte de cazar libros

Cazadores de libros - Nabokov

Se ha celebrado en Nueva York la Digital Book Expo, donde cientos de editores y escritores se han lanzado a pintar un futuro brillante para la edición digital en los próximos años en Estados Unidos. La verdad es que las editoriales americanas están haciendo un esfuerzo para adaptarse a los nuevos tiempos, siendo las editoriales independientes las que ven nuevos nichos de mercado, como la escritura social de libros, que aprovechar con la llegada de nuevas tecnologías aplicadas al mundo del libro y las redes sociales.

Me gustaría señalar las declaraciones de Neil Gaiman al periodista de The Guardian, Richard Lea, preguntado por cómo ve el autor británico el futuro del libro.

Publicar hoy en día es como el Klondike. Nadie sabe qué está pasando. Todo lo que saben es que hay oro en las colinas y quieren hacerse con él. A la publicación tradicional le quedan cinco o diez años, pero eso no va a significar menos libros. Habrá un montón de libros más, sólo que la gente los encontrará de manera diferente.

La gente los encontrará de manera diferente. Ahí está una de las claves más importantes dentro del negocio editorial en los próximos años. No tanto cómo serán los ereaders, los formatos de los ebooks o los royalties para los autores. Lo hemos comentado alguna vez, pero lo cierto es que viendo cómo funcionan los servicios de autoedición digital, en los próximos años asistiremos a la irrupción en el mercado de cientos de miles de ebooks de los que no tendremos ni la más mínima referencia.

Una actitud frente a estos libros puede ser la vía dura, filtrando todos los contenidos que no vengan de editoriales que conozcamos. Esto sería darle un valor al trabajo del editor. Pero claro, de esta manera también nos podríamos perder obras interesantes sólo porque muchos escritores se hayan hartado de llevarse apenas un 10% por sus libros. También hemos hablado de ese filtro que deben introducir algunos libreros digitales para destacar novedades que aparezcan desde editoriales pequeñas o independientes, o desde la propia autoedición.

Las redes sociales, como Lecturalia, también van a jugar un gran papel al juntar en un mismo portal un gran número de opiniones y recomendaciones, accesibles de una manera muy sencilla. El poder prescriptor de la comunidad es algo a tener muy en cuenta en el futuro, que se presenta, al menos en un futuro inmediato, algo caótico.

Si hasta ahora encontrar libros nuevos y diferentes era un trabajo complicado, revisando catálogos y autores recomendados entre amigos, pronto se convertirá en un trabajo de caza en una jungla repleta de animales peligrosos. También hay que ir más allá de las listas automatizadas de más vendidos o más visitados por una sencilla razón, acaban por ser listas autoalimentadas. Si se da un espacio privilegiado a una serie de libros acaban siendo siempre los mismos los que reciben un mayor volumen de visitas y ventas. Bueno para el negocio de ventas, no hay duda, pero poco interesante desde el punto de vista de un buen cazador de libros.

¿Y vosotros? ¿Cómo creéis que será el mundo del futuro a la hora de encontrar un buen libro, dejando a un lado el clásico recurso de pasear una tarde de sábado entre las interminables estanterías de una librería?


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