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Entradas de la categoría ‘Juvenil’

El renacimiento del blog y la nueva crítica juvenil

12 de febrero de 2012 en Infantil, Juvenil, Literatura

Blog de crítica juvenil

Hace un año o dos, seguramente coincidiendo con el crecimiento más intenso de páginas como Facebook o aplicaciones como Twitter, escuché la frase “las redes sociales han matado al blog”. Revisando las estadísticas de blogs propios y ajenos, era inevitable que la frase tenía gran parte de razón: desde nuestra mudanza a las redes sociales, amigos, conocidos y lectores nos buscaban para un contacto más directo y espontáneo que el que ofrecía un listado de artículos con mucho texto, pocas imágenes y cierta tendencia a la verbofagia. Las andanzas y reflexiones cotidianas, de mayor o menor interés, pasaban de la parrafada a una cómodas entregas al minuto de menos de 140 caracteres. A excepción de los grandes blogs, que ya tenían una masa crítica de público fiel, o se centraban en temática especializada que las redes sociales no podían suplir, la lectura del post se reducía de manera alarmante, demostrando una vez más que vivimos en una cultura de inmediatez, de información concentrada expulsada a velocidades de vértigo desde todas las direcciones.

Esta tendencia de abandono parecía afectar también a blogs especializados de crítica literaria. En la época de auge del blog, hace cinco o seis años, las bitácoras de reseñas se seguían con asiduidad, ya que eran una fuente excelente de recomendaciones y valoración. La crítica profesional perdía, poco a poco, atractivo; el lector quería saber qué libros gustaban a otros que compartían sus gustos y preferencias. De nuevo, con la llegada de la revolución de las redes sociales, estos blogs especializados perdían lectores, que emigraban hacia los grupos y la comunicación masiva que ofrecían productos como Lecturalia o Goodreads. En contrarrestación, surge una nueva generación de blogs y de blogueros: las bitácoras de literatura juvenil.

El poder que empiezan a ostentar estas bitácoras es más que evidente, si bien editoriales y promotores parecen obviarlo, empeñándose en repartir paquetes de prensa a medios que poco interesan y poco afectan al público objetivo de este género. El mercado de la lectura juvenil está en constante crecimiento gracias al éxito de sagas como Crepúsculo, Los juegos del hambre o Harry Potter, debido a un grupo de población gigantesco que de repente descubre que leer puede ser muy divertido. Y el adolescente medio no recurre a las revistas especializadas para averiguar qué libros podrían interesarle, más que nada porque dichas revistas no atienden a sus necesidades. Hay pocas, si las hay, publicaciones que reflejen las necesidades críticas del género juvenil, por lo que son los propios lectores quienes han asumido el papel necesario. Sus reseñas con frecuencia son, como cabe esperar, limitadas, repletas de faltas de ortografía e hinchadas de emoticonos, bailando en páginas web de dudoso diseño, a falta de correctores, formación especializada, diseñadores y asesores de mercadotecnia (si bien existen algunas sorprendentemente profesionales). Sin embargo, recuperan aquello que los profesionales parecen haber olvidado: cómo analizar de manera eficiente un libro, reconocer incoherencias y fallos estructurales, examinar personajes y, sobre todo, cómo entusiasmarse ante el puro placer de leer y descubrir mundos nuevos.

Amanda Hocking en castellano y cómo ha cambiado el cuento

25 de enero de 2012 en Juvenil, Literatura, Mundo Editorial

Amanda Hocking - instinto

Ya os hemos comentado con anterioridad el caso de la joven autora americana Amanda Hocking, que a base de esfuerzo y muchas horas dedicadas a chatear, dejar mensajes y, en definitiva, a venderse en la red, se convirtió el año pasado en una verdadera revelación en el top ventas de Amazon.

Además de todo su esfuerzo, Hocking tenía clara una cosa: el precio de sus libros, que en digital estaban desde a menos de un mísero dólar hasta cuatro o cinco, una vez ya tuvo un nombre hecho y sólo en las novedades. Cimentando su éxito tanto en su labor de marketing y en la agresiva política de precios, Hocking consiguió colarse en los tops de la venta online -con lo que ello supone- además de conseguir un eco impresionante en la prensa especializada de todo el mundo.

Pese a todas sus virtudes hay que decir que la crítica especializada -y la no tan especializada- no ha sido demasiado generosa con la obra de Hocking y que en numerosas ocasiones se le ha pedido que buscara a algún corrector que le ayudara con sus libros, ya que contenían numerosos errores, algo que, por otro lado, no detuvo nunca a sus fans. Claro que, por un dólar, tampoco hay que ponerse picajoso.

Pues bien, de una autora que ha basado su éxito en el trato directo y los precios bajos, primando el ebook sobre todas las cosas, nos encontramos con que Destino Joven (Grupo Planeta) se ha quedado los derechos de Amanda Hocking y ha comenzado a publicar en castellano dos de sus series fantásticas (Lazos de sangre y Tierra de magia) buscando repetir el éxito en España. Pero… ¿ha seguido el mismo camino?

En cuanto a velocidad de lanzamiento, sin duda, ya lleva dos libros y se espera el tercero en breve. En cuanto a fenómeno en la red, lo desconozco, aunque creo que sin ella, es difícil lograr repetirlo. Y bueno, en cuanto a precios, es para llorar. Salen en papel a 17 euros y en ebook a 12, demostrando que no han aprendido absolutamente nada de cómo logró tener tanto éxito Hocking en su país con sus folletines a un dólar.

Supongo que la maquinaria de Planeta le asegurará unas buenas ventas, pero no deja de ser un ejemplo sintomático de cómo se entiende el negocio del libro digital en este país, como un reflejo directo del libro físico y sin atender a las técnicas que han logrado que en Estados Unidos se vendan más ebooks que cualquier otro tipo de formato.

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Amanda Hocking

Un nuevo líder de distribución de libros: ¿McDonald’s?

18 de enero de 2012 en Actividades, Infantil, Juvenil, Literatura

Libros con el Happy Meal

En 2011, se vendió en el Reino Unido una media de 1.16 millones de libros por semana, unos 6.4 millones de ejemplares en un periodo de cuatro semanas. La cadena de restaurantes de comida rápida McDonald’s tiene planeado distribuir una cantidad incluso mayor (alrededor de los nueve millones) durante las próximas semanas. Imitando una medida similar llevada a cabo en Suecia, en la que los niños que asistían a los restaurantes McDonald’s podían consumir un “Book Happy Meal”, que incluía un libro de regalo en vez del habitual juguete promocional, la empresa ha decidido probar suerte en Gran Bretaña, con la intención de expandir la promoción a otros países en el futuro. La iniciativa durará hasta el día 7 de febrero.

Es más que probable que el gigante de la hamburguesa haya decidido adoptar esta medida como una respuesta más a las numerosas críticas que ha recibido a lo largo de los años, críticas que lo han llevado a ofrecer fruta como postre en sus menús para niños, mostrar los valores nutricionales de todos sus alimentos, utilizar sólo leche orgánica y participar en numerosas obras de caridad, entre ellas las conocidas Casas Ronald McDonald, que ofrecen alojamiento a familiares de niños enfermos que no pueden permitirse trasladarse para estar junto a los pacientes cuando estos deben acudir a centros especializados lejos del hogar.

Aunque se trate de una medida más de lavado de imagen, es indiscutible que estamos ante una iniciativa muy positiva. Teniendo en cuenta que existe una cantidad inmensa de niños que jamás han pisado una librería o una biblioteca (las encuestas más recientes en el Reino Unido aseguran que uno de cada tres niños no posee un solo libro), pero se estima que 9 de cada 10 niños británicos han estado en un McDonald’s, este libro con su Happy Meal puede significar una entrada significativa en el muy necesario mundo de la literatura infantil, sobre todo por proporcionar un entorno a donde los niños suelen acudir con sus familias, por lo que se fomenta que los niños disfruten de los libros en un entorno cómodo, conocido, y rodeado de aquellos que más deberían animarlos a leer. Los libros irán acompañados de un pequeño juguete que representa a alguno de los personajes de los libros, extraídos de la serie de la Granja Mudpuddle, del reconocido escritor Michael Morpurgo. Los títulos de los libros serán Mossop’s Last Chance; Albertine, Goose Queen; Pigs Might Fly!; Jigger’s Day Off; Martians at Mudpuddle Farm; Mum’s the Word, todos de la misma serie ya mencionada (libros publicados por Harper Collins y que también están disponibles en librerías convencionales). Morpurgo es un escritor reconocido a nivel internacional, sobre todo gracias a su último éxito, la novela Caballo de guerra, recientemente llevada a la gran pantalla por el director Steven Spielberg.

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La sombra de la luna, de José Antonio Cotrina

29 de noviembre de 2011 en Autores, Juvenil, Literatura

La sombra de la luna - José Antonio Cotrina

La tercera parte del Ciclo de Luna Roja aparece tras una larga espera debido a la inexplicable decisión por parte de Alfaguara de cortar una de las mejores series de literatura fantástica juvenil publicadas en España en los últimos años. Gracias a la editorial Hidra podemos acceder, por fin, al desenlace de las aventuras que se suceden en Rocavarancolia.

Hablar de La sombra de la luna sin caer en el spoiler es una labor casi imposible, al menos si se trata de avanzar algo de la trama. Que sea una tercera parte, además, obliga a no mencionar los giros del segundo libro, complicándolo todo un poquito más. Digamos entonces que el grupo de jóvenes que llegó a la hermosa y terrible ciudad de Rocavarancolia ha ido encontrando poco a poco el camino de su destino, una senda que en ocasiones los ha llevado a la muerte, en otras a la locura y, aunque parezca mentira, incluso a encontrarse a sí mismos. La sombra de la Luna Roja cae sobre todos ellos y se desata la cosecha… al mismo tiempo que los habitantes de Rocavarancolia se enfrentan al más antiguo de todos los males, a uno que se encuentra, precisamente, en el origen de su propio mundo.

La sombra de la luna es una novela sin concesiones, envuelta en una gran intensidad y que juega perfectamente con los sentimientos del lector. José Antonio Cotrina se muestra como un maestro manipulador y sabe administrar los tiempos de la batalla que es este libro, ganando en dureza y oscuridad al mismo tiempo que reparte sacrificio y recompensa, tanto a personajes como a lectores. Que nadie espere de este libro una lectura amable o una historia de amor con obstáculos mundanos, en Rocavarancolia el amor depende principalmente de si sobrevivirás para ver un nuevo día.

Creo que esta parte final de la trilogía, nada pequeña, se va hasta las 800 páginas, refleja perfectamente el plan de su autor, partiendo de un principio íntimo, en el que se detiene con cuidado en cada personaje con el primer libro, para comenzar a mover piezas en el segundo antes de lanzarse sin frenos en el tercero.

En resumen, más que recomendable novela juvenil y apta, sin problemas, para cualquiera que quiera disfrutar de literatura fantástica sin cortapisas y repleta de sentido de la maravilla. Uno de esos libros que me hubiera gustado leer con doce o trece años.

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José Antonio Cotrina
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Maite Carranza gana el Premio Nacional Infantil y Juvenil 2011

24 de noviembre de 2011 en Autores, Juvenil, Premios Literarios

Palabras envenenadas - Maire Carranza

La barcelonesa Maite Carranza ha ganado el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en su edición de 2011 con su libro, escrito en catalán, Paraules emmetzinades (Palabras envenenadas). El premio, que otorga cada año el Ministerio de Cultura, tiene una dotación de 20.000 euros (10.000 menos que el recién instaurado Premio Nacional Taurino, por cierto), y fue creado para galardonar una obra de autor español publicada durante el año anterior en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado.

No es la primera vez que una obra escrita en un idioma diferente al español gana este premio en su categoría de Infantil y Juvenil: es la sexta novela en catalán que lo consigue, sumándose Maite Carranza a los autores Josep Vallverdú (1983), el balear Gabriel Janer Manila (ganador en 1988 y en 1994), Emili Teixidor (1997) y Miquel Desclot (2002), aunque en 1989 Andreu Martín y Jaume Ribera lo ganaron con No pidas sardina fuera de temporada, que también había sido publicado en catalán con el título No demanis llobarro fora de temporada. En lengua gallega cuatro han sido los autores ganadores: el lucense Paco Martín (1986), Xabier P. Docampo (1995), Fina Casalderrey (1996) y Agustín Fernández Paz (2008). En lengua vasca, por último, sólo ha habido una novela ganadora: fue en 2003, por lo que tuvieron que pasar nada menos que 25 años desde que se creó el premio en 1978, se titulaba Kokodriloa ohe azpian (Cocodrilo bajo la cama) y su autora es Mariasun Landa, natural de Rentería.

Paraules emmetzinades tiene una particularidad que la ha hecho sobresalir de entre los miles de títulos infantiles y juveniles publicados el pasado año: habla de forma clara de un tema peliagudo que habitualmente es obviado por los narradores, el de los abusos sexuales infantiles. Carranza, que es muy conocida por su Trilogía de las Brujas (formada por los títulos El clan de la loba, El desierto de hielo y La maldición de Odi), que se ha publicado ya en una veintena de idiomas, reconoce que una de las razones por las que escribió la novela fue el caso de Natascha Kampusch, la chica austriaca que había sido retenida contra su voluntad durante ocho años. Aunque al principio pensó en crear el guión para una película para televisión, al final la idea que le rondaba la cabeza para contar desde su punto de vista el maltrato y el abuso sexual, acabó convirtiéndose en esta novela.

Se ha hecho hincapié por parte de los editores y de ella misma acerca de que la novela no se recrea en los pasajes comprometidos: no se trata de escandalizar al joven público lector, sino de hacerles ver una realidad que no por estar habitualmente escondida deja de ser menos cierta.

Autores relacionados:
Maite Carranza
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Palabras envenenadas

HispaCon 2011 en Mislata

Hispacon 2011

La HispaCon es una convención dedicada a la literatura de género fantástico -que incluye la ciencia-ficción, la fantasía y el terror- y que cada año visita una ciudad diferente de la geografía española.

La naturaleza de la HispaCon viene siempre determinada por el grupo humano voluntario que las organiza, así que un año puede prestar más interés al género de terror, otro a la ciencia ficción o a la fantasía, o bien mantener un escrupuloso equilibrio entre actos dedicados a unos o a otros. Lo cierto es que ya son casi treinta años de reuniones, en las que autores, lectores y editores se dan cita en unos días muy intensos, llenos de presentaciones, mesas redondas y conferencias.

Este año tenemos la HispaCon organizada en Mislata (Valencia) los días 12 y 13 de noviembre, con el nombre alternativo de ImagiCon, debido al grupo detrás del evento -indispensable una lectura a su revista Imaginarios-, en la que tenemos una amplia oferta para los aficionados de género, pero con una especial dedicación a la literatura de fantasía y espada y brujería.

Dentro de los actos tenemos encuentros con autores como Javier Negrete, Susana Vallejo, Manel Loureiro, Laura Gallego o Víctor Conde, entre otros, con mesas redondas tan interesantes como la dedicada al Fantástico para todos los públicos o la dedicada a Canción de Hielo y Fuego, la famosa serie de George R.R. Martin. Todo esto sazonado con juegos de rol y eventos lúdicos de lo más variado, incluyendo un desfile de moda a cargo de Sublime Style y el concierto de la cantante Priscilla Hernández.

Además, el viernes por la tarde habrá un bookcrossing para los que quieran acercarse al centro El Mercat, aunque los actos se realizarán en la Casa Sendra. Una cita obligatoria para los aficionados al género de Valencia y alrededores, que encontrarán una buena oferta de libros seleccionados por varias de las mejores librerías de la ciudad.

Toda la información sobre el evento y sus horarios en el sitio oficial de Espada y Brujería.

Autores relacionados:
George R. R. Martin
Javier Negrete
Laura Gallego García
Manuel Loureiro
Susana Vallejo

Hidra reedita El ciclo de la luna roja

17 de octubre de 2011 en Actividades, Autores, Juvenil, Literatura

Ciclo de la Luna Roja

Hace apenas unas semanas, la editorial madrileña Hidra anunció la fecha de publicación de la tercera parte de la hasta ahora inconclusa trilogía del escritor vitoriano José Antonio Cotrina, El ciclo de la luna roja, y la reedición, además, de la primera y segunda parte de ésta. Tanto La cosecha de Samhein como Los hijos de las tinieblas habían sido publicadas previamente por Alfaguara pero, como ya os contamos aquí en Lecturalia, la editorial decidió cancelar la esperada salida del tercer tomo, para sorpresa y enojo de sus seguidores. Hidra ha recogido el testigo y ofrece además la opción de tener los tres libros en el mismo formato, algo que la propia Alfaguara había imposibilitado al sacar el primer libro en tapa dura y el segundo en formato bolsillo.

La tercera parte, titulada La sombra de la luna, se presentará en varias ciudades, y se han confirmado ya actos en Madrid (22 de octubre a las 20:00 en la FNAC de Callao y el 26 de noviembre en la merienda literaria Tiramisú) y en Valencia (17 de noviembre a las 19:30 en Librería Abacus), con fechas por confirmar en Santander, Vitoria, Bilbao y Gijón. Queda por determinar también una presentación andaluza.

La noticia de la próxima aparición de la obra ha supuesto una gran alegría para sus numerosos seguidores, ansiosos por conocer el desenlace de esta trepidante novela de fantasía orientada al público juvenil, y por descubrir el destino de Hector, Natalia, Marina, Darío, y todos los demás chicos atrapados en la cruel y mágica ciudad de Rocavarancolia. Cotrina se une una vez más a la lista de escritores autóctonos que se abren paso en la literatura juvenil sin necesidad del nom de plume, con autores tan destacados como Susana Vallejo, Laura Gallego o Javier Ruescas.

Aparte de la edición normal de la trilogía, que incluye algunos capítulos y escenas que se habían eliminado en la edición de Alfaguara, Hidra ofrecerá también un lote especial que incluirá un libreto exclusivo, Construyendo Rocavarancolia, con dos relatos del autor que luego inspirarían el mundo de la trilogía. Primero se publicará en solitario La sombra de la luna, el día 20 de octubre, y una semana más tarde aparecerá el lote con extras. Samhein, o Samhain, es una festividad de origen celta que simboliza el paso de una estación a otra, y que se consideraba un periodo en el que se abrían las puertas al otro mundo, durante la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, también conocida como la Víspera del Día de todos los Santos o como Halloween (All Hallows’ Eve). Por esto, es especialmente significativo que autor y editorial hayan podido tener la publicación lista para estas fechas, para que sus aficionados puedan leer la obra en la misma noche en que los protagonistas del Ciclo son secuestrados por un extraño personaje para ser llevados a otro mundo, no el de los muertos, pero sí repleto de destrucción, muerte y cambio. Y es que todo el Ciclo utiliza con frecuencia la equivalencia muerte-cambio, y el propio autor ha manifestado en varias ocasiones que se trata de una obra acerca del cambio, una metáfora del paso de la infancia a la edad adulta. En cualquier caso, se trata de una trilogía apasionante, divertida, con personajes entrañables y carismáticos, que hará las delicias de sus lectores, tengan la edad que tengan.

Autores relacionados:
José Antonio Cotrina
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¿Estamos todos representados? (II)

9 de octubre de 2011 en Infantil, Juvenil, Mundo Editorial

Huida al Sur

Como anticipaba en la primera parte del artículo, las editoriales dirigidas a público juvenil en España parecen mostrar, en principio, menos escrúpulos que sus equivalentes estadounidenses a la hora de publicar libros que incluyan personajes no heterosexuales (o personajes que se salgan de la directiva blanco heterosexual de clase media que parece abundar en dicha literatura; si bien no entraré en este artículo en la diferencia racial, ya que merecería varios textos aparte). Una rápida búsqueda por Internet produce numerosos resultados en este sentido, y una búsqueda un tanto más selectiva, entre escritores y conocidos, produce otra lista de títulos cuyos personajes muestran tendencias no heterosexuales, dentro del marco de la literatura juvenil escrita por autores españoles.

Por supuesto, lo primero en aparecer son libros dirigidos expresamente a adolescentes gays (aunque también figura alguno encaminado a lectores bisexuales). Se trata de títulos cuyos protagonistas se enfrentan bien a la discriminación social, bien a su propia confusión (o a ambas cosas). En esta línea podríamos encajar obras como Nunca soñé contigo, de Carmen Gómez Ojea, o Fin de curso de Jesús Generelo. Aunque estos autores son bastante conocidos, no tienen el peso de los grandes escritores de dicho género. Por esto fue una muy agradable sorpresa descubrir Huida al Sur, de Juan Madrid, que obtuvo nada menos que el Premio Edebé de literatura juvenil en el 2008. Que una editorial grande no se amilane a la hora de presentar obras con personajes como los de Madrid es todo un símbolo de progreso; su protagonista, Tomás, es gay, marroquí y pobre. Nada que ver con los estereotipos a los que nos pueden haber acostumbrado.

También inspira confianza la literatura infantil, donde abundan los títulos educativos cuya función está más encaminada a enseñar tolerancia al niño lector desde una temprana edad (algunos ejemplos serían La princesa Ana, de Luisa Guerrero, o Amigos y vecinos de Lawrence Schimel). Pero el objetivo es diferente, y en este sentido la literatura juvenil tiene sus limitaciones; si bien no parece haber problema al presentar a personajes de clases y razas variadas, por lo general se observa una falta de representación de personajes no heterosexuales. Aparecen, de manera callada, en obras sueltas, por lo general de editoriales especializadas. Ya mencionamos en el artículo anterior a Jordi Sierra i Fabra, que presenta a una protagonista lesbiana en Al otro lado del espejo, aunque vista la extensa producción del autor catalán, parece inevitable que tarde o temprano se centrara en el tema del despertar sexual de un adolescente no heterosexual, debido a su gusto por crear historias con todo tipo de personajes y temáticas. Sierra i Fabra abrió la puerta pero tampoco han sido tantos los que han aprovechado su corriente. En lo que se refiere al género juvenil, parecería que este tipo de novelas se concentra en narrar el descubrimiento de la identidad sexual, y sorprende la ausencia de tramas que incluyan personajes que participen de aventuras típicas de la literatura juvenil, donde la sexualidad fuese una característica más, tan corriente como ser rubio o moreno, diestro o zurdo. ¿Necesitamos una normalización, una inclusión de personajes gays y bisexuales como entidades no definidas por su “diferencia” sexual, sino por las características que generalmente han marcado a los protagonistas de la narrativa juvenil: la valentía, la honestidad, el sentido de la maravilla? Esperamos, como viene siendo habitual, vuestras opiniones en los comentarios.

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¿Estamos todos representados? (I)

28 de septiembre de 2011 en Autores, Juvenil

Jordi Sierra i Fabra

A raíz del artículo en el que hablamos de los problemas que tenían algunos escritores estadounidenses de literatura juvenil para encontrar un agente dispuesto a representarlos sin que le asustara la inclusión de personajes homosexuales en sus libros, podríamos preguntarnos cuál es la situación a este lado del charco. Personalmente, no tengo constancia de ningún caso de discriminación en este sentido, por parte de agentes ni de editores, y de hecho sí recuerdo un episodio en particular en el que los profesionales de una editorial se hallaban divididos entre fomentar una relación entre dos personajes femeninos o eliminarla por completo. Al final, el escritor hizo lo que quiso y la editorial respetó su decisión. Parecería que en nuestro país, de hecho, hay cierta preocupación por la corrección política, y los editores, si bien suelen tratar al libro como producto y mirar ante todo por su rentabilidad, no consideran que la sexualidad de los personajes sea una prioridad absoluta. Pero hablo de mi propia, limitada, experiencia, y me pregunto qué ocurrirá, realmente, entre bambalinas.

En España tenemos la suerte de contar con un importante escritor de juvenil, Jordi Sierra i Fabra, que nunca se ha limitado al prototipo personaje blanco, heterosexual y occidental, abriendo así camino para otros escritores que quieran crear, del mismo modo, protagonistas de todo tipo, interesantes y complejos. Tal vez si J. K. Rowling hubiera hecho gay a Harry Potter, o si Stephenie Meyer hubiese convertido a Edward en una chica, habrían ayudado a abrir este camino de manera significativa en sus respectivos géneros y países. Pero por otro lado, y aceptemos la cruda realidad, tal vez los libros no habrían gozado de la misma aceptación.

Con todo, estamos muy lejos de gozar de una representación adecuada de personajes gays, lésbicos, bisexuales, asexuales o cualquiera que entre en el amplio espectro de lo no heterosexual. No se trata de llenar un cupo, sino de percatarse de una realidad llamativa: hay un porcentaje de adolescentes que comienzan a cuestionarse sus preferencias en una sociedad en la que todavía existe la discriminación por orientación sexual. Recordemos cómo muchos nos perdíamos en los libros cuando teníamos catorce o quince años, identificándonos con tal o cual protagonista. ¿No sería lo ideal que cualquiera de estos adolescentes pudiera tener esa misma sensación, al conocer la historia de alguien que está pasando, o ha pasado, por experiencias parecidas a las suyas? ¿No le ayudaría esto a aceptarse, a rechazar el estigma de la diferencia que la sociedad se encargará, probablemente, de otorgarle en algún momento? No me refiero a que la literatura juvenil tenga que llenarse de tramas que narren salidas del armario (que también), sino simplemente a que empecemos a incluir más personajes que, además de salvar el mundo, descubrir reinos de fantasía o embarcarse en una nave pirata, puedan enamorarse de alguien de su mismo sexo. Es precisamente por esto por lo que hablamos de literatura juvenil, por la importancia que tiene la lectura a una edad en la que todo es más intenso y confuso, y por la interesante actitud que muestran las editoriales del género en nuestro país, que parecen cada vez más dispuestas a tratar temas que realmente atañen a su público objetivo. En la segunda parte de este artículo examinaremos qué autores pueden suplir este vacío, analizaremos qué títulos cubren esta necesidad, y veremos hasta qué punto están representados, o no, los lectores.

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Agentes políticamente incorrectos

26 de septiembre de 2011 en Autores, Ciencia-Ficción, Juvenil

Manos unidas

Hay un artículo que ha estado dando tumbos por internet durante las últimas semanas, firmado por los escritores estadounidenses Rachel Manija Brown y Sherwood Smith. Ambos son autores muy reconocidos en su campo (han publicado numerosas novelas dirigidas al público juvenil), y decidieron escribir juntos una novela juvenil de ciencia ficción (en concreto se trata de un libro llamado Stranger, ambientado en un mundo post-apocalíptico). Presentaron su obra, como tenían ya por costumbre, a diversos agentes literarios, con la esperanza de que quisieran representarlos en la siempre complicada búsqueda de editor. Y cuál no sería su sorpresa cuando la respuesta de los agentes, casi unánime, hacía referencia a un cambio en particular: eliminad a Yuki.

La obra de Rachel y Sherwood se desarrolla desde cinco perspectivas. Una de estas corresponde a Yuki Nakamura, un adolescente que tiene pareja. De su mismo sexo. Por lo visto esto no es aceptable para algunos agentes literarios (e imagino que para algunas editoriales, ya que a los agentes les interesan los libros que creen que pueden, a su vez, interesar a las empresas de edición). Y si no es aceptable damos por sentado que no hablamos de principios religiosos, convicciones morales o políticas, sino de pura y dura rentabilidad. ¿Rechazaban estos agentes a Yuki porque haría menos atractiva la obra para sus lectores y, más importante, para los padres de los lectores? Los autores admiten que algunos agentes eran más abiertos al respecto (solicitando directamente la eliminación o “heterosexualización” del personaje), mientras que otros lo sugerían a media voz junto con otras “modificaciones” (que también pedían transformar a los personajes de razas no blancas en arios de pura cepa). Se reduce, al fin y al cabo, en la discriminación hacia el otro, hacia la diferencia, tome ésta forma de gay, lesbiana o hindú. Lo cual, teniendo en cuenta que hablamos de ciencia ficción, un género que suele abrazar, precisamente, la diferencia (alienígenas, futuros alternativos, tecnologías extrañas…), no deja de sorprender.

En los comentarios y respuestas al artículo de Brown y Smith, hay voces de todo tipo, en su mayoría de escritores. Aunque aparece quien afirma que nunca tuvo este tipo de problema con sus agentes literarios, la mayoría se muestra (generalmente bajo pseudónimo) bastante de acuerdo con éstos, contando experiencias similares. Entre los que sí han dado su nombre real destaca Nicola Griffith, que tiene nada menos que un Nebula, uno de los premios más importantes dentro del género de la ficción especulativa. Griffith cuenta sin tapujos cómo despidió a su primer agente literario por intentar que ella disfrazase o eliminase la homosexualidad de sus personajes. En un mundo en el que a J. K. Rowling no se le ocurrió sacar del armario a Dumbledore hasta que sus libros ya estaban terminados, ¿hay suficientes libros que ofrezcan personajes con quien puedan empatizar los adolescentes gays, bisexuales, o transexuales? Más aun, ¿no es precisamente la diversidad lo que hace más creíbles a dichos personajes, proporcionando por tanto mayor legibilidad a la obra ante sus lectores, sean estos homosexuales, heterosexuales, blancos o verdes?

No hay duda de que existen en Estados Unidos varias editoriales pequeñas especializadas en temática queer. Pero el mainstream todavía está lejos de ofrecer todo lo que puede. Por ahora, Stranger sigue sin editor. ¿Y qué pasa con España? De eso trataremos en otro artículo.

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