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Entradas de la categoría ‘cine’

Cartelera literaria

8 de marzo de 2011 en cine, Literatura, Narrativa

Destino Oculto, la película

Varias son las películas basadas en libros que, o bien están en cartelera, o lo estarán en las próximas semanas. Las hay para todos los gustos, y algunas son propuestas cuanto menos sorprendentes. La que se lleva la palma, a mi modo de ver las cosas, es la película australiana Mañana, cuando la guerra empiece, basada en la novela homónima de John Marsden. Tomorrow, when the war began (1993) fue la primera de siete novelas (seguidas de otras tres más que continuaron la historia de la protagonista principal) que arrasaron en los mercados australiano y neozelandés, y que han vendido millones de copias en todo el mundo siendo especialmente populares en Suecia, por poner un ejemplo. La premisa es bastante interesante: un grupo de jóvenes ven interrumpidas sus vacaciones de verano tras advertir que su país, Australia, está siendo invadido por una potencia extranjera. En las novelas nunca se especifica qué país es el invasor (de hecho, ningún país real cumple todas las premisas que Marsden ofrece), qué parte de Australia ha caído y cual resiste, etc. Es un ciclo de novelas que es especialmente recomendable para jóvenes y que incide en la necesidad de cooperar para poder superar situaciones límite. Aunque la película ha sido acogida por entusiasmo en nuestras Antípodas, en otras partes del mundo ha despertado pocas simpatías, pero es una opción curiosa de nuestros cines.

Destino oculto, sin embargo, sí está llamando más la atención, aunque muchos opinan que esta película, basada (cómo cualquiera habría adivinado tras leer su argumento) en un relato de Philip K. Dick, podría haber dado mucho más de sí si se hubiera obviado la historia de amor entre los protagonistas ahondando en la historia principal en sí. Olvidan estos críticos que la industria fílmica es un negocio, y que por mucho que nos guste Dick, y por muchos fans que tenga el bueno de Matt Damon (que poco a poco, por cierto, se está convirtiendo en un Grande con mayúsculas del cine actual), esto no basta para conseguir beneficios. La historia de amor entre Damon y la adorable Emily Blunt tiene el protagonismo necesario para llevar a las salas de cine a personas que habitualmente no consumirían historias de ciencia ficción. Los aficionados a Dick podemos darnos con un canto en los dientes y alegrarnos de que el genial autor siga estando presente en las mentes de los guionistas de Hollywood.

Otras películas que ya están en cartelera o que llegarán pronto son En el centro de la tormenta (basada en una novela de James Lee Burke), protagonizada por Tommy Lee Jones, El rito, con Anthony Hopkins y que proviene de una obra de Matt Baglio o Gnomeo y Julieta, una adaptación animada de una de las más conocidas obras de William Shakespeare (y de la cual, si hacemos caso a los críticos de allende el océano, poco podemos esperar). La más interesante es, sin duda, Nunca me abandones, no sólo porque según parece es una película más que digna, sino sobre todo por la importancia que la novela de Kazuo Ishiguro ha tenido en las letras recientes. La adaptación al cine está firmada por Mark Romanek a la dirección y Alex Garland como guionista. La participación de este último es lo que nos da esperanzas de encontrarnos ante una buena versión: estamos hablando del autor de la novela en que se inspiró La playa (bastante mejor la obra literaria que la película, por cierto), y del guionista de 28 días después o Sunshine. Además, de sus manos saldrán los guiones de la próxima adaptación de Juez Dredd a la gran pantalla (no tendrá que esforzarse mucho para mejorar la anterior versión) y del remake de La fuga de Logan.

Nunca me abandones es una de las novelas más imprescindibles de los últimos diez años: esperemos que la adaptación de Romanek y Garland al menos no la destroce.

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Los hermanos Coen y los libros

5 de marzo de 2011 en Autores, cine

True Grit, Hermanos Coen

Una de las mejores películas de los últimos meses ha estado firmada por Joel y Ethan Coen. Se trata de True Grit (traducido en España como Valor de ley), una pequeña joya basada en una novela de Charles Portis. Portis, nació en 1933 en la pequeña localidad de El Dorado, en el condado de Union, estado de Arkansas. Naciendo en semejante lugar es evidente que se centró en el género del “western”. True Grit está ambientada en parte en Fort Smith, actualmente la segunda ciudad más importante del estado y que en el siglo XIX cobró una gran importancia como base de operaciones para miles de colonos que iban hacia el inhóspito Oeste. Portis ya vio una exitosa adaptación al cine de su novela en los años 60, película que además sirvió para que John Wayne, posiblemente el actor que más identificamos con el género, ganara su único premio de la Academia estadounidense. Los hermanos Coen, que últimamente han sido acusados de recurrir demasiado al remake (lo hicieron con The Ladykillers y lo volverán a hacer próximamente, previsiblemente sólo como guionistas y no como directores, con Gambit, cuya historia ya vimos titulada como Ladrona por amor) se han defendido diciendo que True Grit no es una versión de la película de 1969, sino que se basa directamente en la novela que Portis publicó de forma seriada en la publicación bimensual The Saturday Evening Post.

No es la primera producción de los exitosos hermanos Coen basada en una novela. Aunque la mayor parte de sus trabajos han nacido de guiones propios, en varias de sus películas han recurrido a una obra literaria. Eso sí, tras pasar por sus manos todas estas cintas adquirieron de forma irremediable el tono característico de estos dos genios del cine actual. Y da la casualidad de que tres de sus cuatro películas basadas en novelas son de lo mejor de su carrera.

La menor de estas películas, aunque notable en varios de sus planteamientos, es Quemar después de leer, una película menor en su filmografía, basada en una obra de Stansfield Turner, un antiguo director de la CIA que, tras salir de la agencia, se convirtió en una de las voces que con mayor insistencia ha pedido su disolución.

Las otras dos adaptaciones de los Coen sí que pueden ser consideradas obras maestras. Por un lado tenemos la aclamada (y muy popular en nuestro país gracias a la magistral interpretación de Javier Bardem) No es país para viejos (No country for old men), basada en una obra de Cormac McCarthy. McCarthy no es precisamente un autor menor, siendo considerado como uno de los mejores novelistas estadounidenses de su generación, y ganó el premio Pulitzer en 2007 por esa maravillosa obra que es La carretera, también llevada al cine de forma notable por John Hillcoat. No es país para viejos es la película más exitosa de los hermanos Coen, ya que ganaron tres premios Oscar que les incumben directamente (película, director y guión adaptado).

La cuarta adaptación es también sobresaliente. Muerte entre las flores, película de 1990, fue su primera obra realmente brillante, y está basada nada menos que en un libro de Dashiell Hammett, uno de los grandes nombres de la novela negra. Gracias a Hammett, además, surgieron dos de las mejores obras cinematográficas de todos los tiempos, la ya mencionada Muerte entre las flores (Miller´s Crossing) y El halcón maltés, película de 1941 (aunque ya existía una versión diez años antes) de uno de los directores míticos de la época dorada de Hollywood, John Huston.

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Michel Gondry dirigirá Ubik

22 de febrero de 2011 en cine, Literatura

Ubik

Philip K. Dick se ha convertido en uno de los autores contemporáneos cuyos cuentos y novelas más se han adaptado al cine en los últimos años, dando lugar a películas notables, como Blade Runner, o simples entretenimientos como Next o El impostor.

Parece que nuestra sociedad actual es mucho más receptiva a esa paranoia sobre la realidad y la identidad que durante los años 70 practicó Dick casi en soledad, tan sólo apoyado por otros escritores de ciencia ficción. Ubik es una de sus novelas más conocidas y, personalmente, una de mis favoritas.

Después de Matrix o la más reciente Origen, no es de extrañar que hayan querido recuperar para la pantalla grande uno de los títulos que mejor exploran la multitud de niveles y universos dentro de un mismo discurso, como es Ubik. La historia de Joe Chip luchando en un mundo parecido al nuestro -o eso cree él- con la única ayuda de unas visiones que no apuntalan su cordura y el omnipresente y vale-para-todo Ubik.

El director elegido para llevar a cabo la adaptación es Michel Gondry, uno de los pocos capaces de acometer el trabajo, ya que su propia manera de dirigir y contar historias siempre ha jugado con el surrealismo, la sorpresa y, sobre todo, el lenguaje visual, algo muy importante a la hora de contar una historia como Ubik. Suyos son títulos como Olvídate de mí o Rebobine, por favor, quizá no muy conocidas para el público en general, pero con una legión de fieles seguidores.

De hecho, en 1974 Dick realizó un guión de Ubik para el director francés Jean-Pierre Gorin, pero por problemas de producción el largometraje nunca se llevó a cabo. Existe una copia publicada, creo que sólo en inglés, pero que tampoco se corresponde al original del autor americano en su totalidad.

¿Seguirá en algo la nueva adaptación el guión de Dick? No creo, ya ha pasado demasiado tiempo y es probable que el esquema de Dick para la película se alejara ya en su época de lo habitual en una sala de cine. De todas formas, espero que Gondry trate con respeto el material que ponen en sus manos ya que es todo una de las más influyentes novelas de la ciencia ficción del siglo XX.

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Philip K. Dick
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De la viñeta a la pantalla: lo peor de lo peor

29 de enero de 2011 en cine, Cómic

The Green Hornet

Hacer una buena adaptación al cine de un cómic/novela gráfica/tebeo (o como queráis llamarlo) no es imposible: después de todo, Cronenberg filmó magistralmente Una historia de violencia, el tándem Rodríguez-Miller parió una Sin City brutal a nivel visual y totalmente coherente con el original y Christopher Nolan ha hecho que veamos a Batman como nunca antes lo habíamos visto, ni siquiera en las dos meritorias películas de Tim Burton de hace dos décadas.

Pero claro, es difícil olvidar que abundan las malas adaptaciones. Sin ir más lejos, Joel Schumacher violó la memoria del enmascarado de Gotham City en dos horrorosas películas que echaron por tierra todo lo que Burton había logrado poco tiempo antes.

Si tuviéramos que hacer un listado sobre las peores adaptaciones al cine de cómics, hay varios nombres que nos vendrían irremediablemente a la cabeza. Y, tras los nombres, imágenes que han poblado las pesadillas de miles de fans de todo el mundo que observaron horrorizados engendros fílmicos que fueron rodados para mayor gloria de los estudios de Hollywood. Un clásico de estas películas malditas sería Superman IV (The quest for peace, 1987). Dejando a un lado la primera de las películas del que probablemente es el superhéroe más popular de la historia, una muy buena aproximación al inmortal cómic, la franquicia entró en franca decadencia inmediatamente. La segunda de las adaptaciones cuyo protagonista fue el malogrado Christopher Reeve era mucho peor. La tercera, horrorosa. La cuarta es sencillamente desastrosa: no estamos hablando tan sólo de una mala adaptación, sino de una de las peores películas de la historia del cine. No, no estoy exagerando ni una pizca, por desgracia.

Otro horror nos llegó en 1995: Juez Dredd. Ver a Sylvester Stallone, ya en horas bajas, destrozando con su sola presencia un cómic que, sin ser la panacea, tenía detalles interesantes, marcó a toda una generación de adolescentes entre los que me incluyo. En comparación, las dos mediocres adaptaciones de Punisher (o El Castigador, como se prefiera) son obras de arte llenas de sutileza. Dentro de poco verá la luz una nueva versión de Juez Dredd, y creo no equivocarme al asegurar que es imposible que sea peor que la ya existente.

Un título muy mencionado cuando se habla de este tema en los mentideros habituales es Catwoman (2004), que se convirtió en una ridícula comedia… sin pretenderlo.

Pero todo es muy subjetivo: a algunos tampoco gustaron demasiado V de Vendetta (2005) por destruir la esencia de la novela gráfica homónima, 300 (2007) por ridícula y Watchmen (2009), y curiosamente del mismo director que 300, Zack Snyder) por ser demasiado inaccesible para los no familiarizados con la obra de la que bebe. Y, aún así, estamos hablando de tres de las películas más importantes de la década, sobre todo a nivel visual.

Queda por ver qué opinará crítica y público sobre The Green Hornet, una no muy ortodoxa adaptación libre de El Avispón Verde, un héroe ya de por sí poco ortodoxo y sobrino nieto, para más inri, de El Llanero Solitario, otro personaje de ficción. ¿Estaremos ante un nuevo bodrio y el primer batacazo serio del otrora admirado Michael Gondry?

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Tokio Blues, la película

18 de septiembre de 2010 en cine, Literatura

Tokio Blues Trailer

Tokio Blues es el libro de Haruki Murakami elegido para realizar una película que ha generado opiniones muy diferentes en la crítica dedicada al cine. A partir de una de las obras más famosas del autor japonés, Tran Anh Hung ha tratado de capturar el sentido de la maravilla que destila la novela.

En Tokio Blues se nos cuenta la historia de Toru Watanabe en un viaje por Europa en el que se ve arrastrado a recordar su pasado y su turbulenta relación con Naoko, la novia de su mejor amigo Kizuki, y con Midori, logrando relatarnos los difíciles momentos de un triángulo amoroso en el que las esperanzas de juventud se desvanecen y son sustituidas, en ocasiones, por la dura realidad.

Tokio Blues no es una historia fácil de contar, ni con palabras ni con imágenes. Tal vez por eso la producción decidió contratar a Tran Anh Hung, un verdadero maestro de la puesta en escena y capaz de usar la cámara como un lienzo para pintar escenas impresionantes.

Sin embargo, por lo que podemos leer en la prensa que ya ha visto la película, Tokio Blues se muestra hermosa pero incapaz de llegar al espectador tal y como lo hace la novela. Lenta, tranquila, de planos estudiados, la cinta pertenece a un tipo de cine oriental capaz de descolocar al espectador medio europeo. Ideal, eso dicen, para los fans del director de El aroma de la papaya verde, y también para los que siguen a Murakami haga lo que haga.

Como todo, son opiniones. Las hay que afirman que Tokio Blues es maravillosa, que la música acompaña a la perfección esa recreación de los años 60 y que las escenas entre Watanabe o Naoko son pura poesía visual. Habrá que esperar hasta que se estrene la cinta en España para poder comparar libro y película, aunque por ahora sólo se ha visto en el Festival de Venecia.

Para abrir boca, os dejo con el teaser oficial de Tokio Blues, (o Norwegian Wood)):

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Reverte telenovelizado

31 de agosto de 2010 en cine, Literatura

Reina del Sur

En varias ocasiones hemos hablado de escritores cuyas obras han sido llevadas de forma habitual al cine, tal es el caso de Stephen King o Philip K. Dick. En España también tenemos nuestro particular “Stephen King”, nada menos que el escritor y periodista cartagenero Arturo Pérez Reverte. Hace unos meses se supo que su novela La reina del sur iba a tener una versión muy particular: se va a convertir en una telenovela coproducida por la mexicana Televisa y la española Antena 3. Estas cadenas contarán con sus propias versiones de la novela: así, Televisa tendrá al finalizar el rodaje una serie de 60 capítulos mientras que la versión para Antena 3 será bastante más corta al limitarse sólo a 13 episodios. Esto puede resultar engañoso: debido a las diferencias de gustos televisivos y necesidades de programación entre España y México la versión mexicana constará de capítulos más cortos, aunque de todas formas Antena 3 parece dispuesta a meter la tijera en la producción final para aligerar el resultado final.

Es difícil aventurar cómo va a resultar esta adaptación, pero haciendo un repaso a todas las versiones de novelas de Arturo Pérez Reverte podríamos casi asegurar que no va a ser la peor de todas.

La primera de ellas fue El maestro de esgrima, que vio la luz en 1992 de la mano de Pedro Olea. La película, sin ser nada del otro mundo, resultaba un entretenimiento más que aceptable. También conseguirían el aprobado Cachito (basada en Un asunto de honor) y, sobre todo, Territorio comanche, ambientada en la Guerra de Bosnia. Una de las últimas en llegar al cine, La carta esférica, dirigida por Imanol Uribe, también podría ser considerada una película recomendable, aunque resulta fallida por varias razones. Para terminar con las adaptaciones que yo particularmente salvaría de la quema, incluiría en esta lista a la más cara de todas ellas, Alatriste, que seguramente intentó condensar en 140 minutos un número demasiado elevado de páginas pero que, no obstante, salvaba con un aprobado una empresa tal vez demasiado ambiciosa y que, al menos, nos dio una ambientación cuidada y una de las mejores escenas de batalla, por no decir la mejor, de la historia del cine español.

Aparte de estas películas, nada hay salvable en las adaptaciones al cine (y la televisión) de las obras de Arturo Pérez Reverte. La tabla de Flandes (Jim McBride, 1994), fue una insulsa producción de intriga ambientada en la Ciudad Condal que a ratos roza el despropósito. Quart. El hombre de Roma (Jacobo Rispa, 2007) no es exactamente una adaptación de la superventas La piel del tambor, con la que comparte algún personaje y poco más, pero no deja de ser un acercamiento nefasto, casi vergonzoso me atrevería a decir, a la obra del autor. Gitano (Manuel Palacios, 2000) no está basada en ninguna novela de Pérez-Reverte, pero el guión es suyo, y hay que sincerarse y afirmar que se trata de una de las peores películas españolas de los últimos años. Mala. Mala a rabiar. Mala hasta decir basta.

La guinda se la lleva, en mi opinión, la versión que Roman Polanski hizo en 1999 de la novela El club Dumas, llamada de forma elocuente La novena puerta (cualquiera que haya leído la obra se dará cuenta de que este cambio no es nada inocente). Fue una auténtica pena ver cómo una de las obras más inteligentes de la historia reciente de la literatura española de masas era convertida en algo tan plano, tan vacío, tan estúpido y tan predecible. Al menos tiene un récord triple: es la peor adaptación de una novela de Pérez-Reverte, la peor película dirigida por Polanski y, casi seguro también, la peor interpretación en papel protagonista de Johnny Depp.

Vistos los antecedentes, pocas esperanzas podemos hacernos con La reina del sur. Vistas tantas y tan mediocres, por lo general, adaptaciones, tal vez no estaría de más que Pérez-Reverte se involucrara más en estos proyectos cinematográficos para impedir ciertas barbaridades que han jalonado estas producciones. O tal vez me esté equivocando, tal vez el murciano lo haga ya de forma metódica, en cuyo caso hay que afirmar que es tan buen escritor como mal guionista.

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Arturo Pérez-Reverte
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Guionistas de Hollywood

27 de julio de 2010 en Autores, cine

Guionistas

Puede parecer una cuestión de perogrullo, pero la realidad es que algunos de los escritores que más dinero ganan anualmente con sus escritos no escriben novelas, ni poesía, ni sesudos ensayos, sino guiones para cine y televisión. Son los menos, por supuesto: la famosa huelga de guionistas que sacudió Estados Unidos no hace mucho fue una reivindicación clara de un colectivo que, en conjunto, se siente marginado por la industria que sostienen con sus ideas. El convocante de la huelga, el Writer’s Guild of America, pedía un aumento en las regalías y que de una vez los guionistas pudieran sacar tajada de la distribución de películas y series de televisión utilizando las nuevas tecnologías. El caso de las regalías era especialmente sangrante debido a que casi la mitad de los guionistas afiliados a la WGA se encontraban en ese momento viviendo de ellas ya que, por lo general, este colectivo puede estar largo tiempo sin un trabajo concreto entre proyecto y proyecto. De cada DVD vendido, por ejemplo, el guionista recibía la ”exorbitante” cantidad de cuatro centavos de dólar. Puede parecer muy poco, pero en la década de los 80 no recibían absolutamente nada por este concepto ya que la industria cinematográfica estuvo durante años obviando el tema de que las ventas y alquileres de VHS generaban bastantes beneficios. También se solucionó entonces el tema con una huelga, por supuesto.

No obstante, repito, algunos guionistas privilegiados hacen mucho dinero con su trabajo. Muchísimo. La mayoría son anónimos, pero hay excepciones. Algunos de esos escritores son claramente mediáticos e influyentes, y pueden darse el gusto incluso de influir en las decisiones últimas del director. Uno de ellos, que además es considerado como una de las cien personas más poderosas de Hollywood por la revista Premiere, es Charlie Kaufman. Nominado al Oscar por el mejor guión original en 1999 por Cómo ser John Malkovich y al de mejor guión adaptado en 2001 por El ladrón de orquídeas, el reconocimiento le llegó finalmente en 2004 al conseguir la estatuilla por el guión original de Eternal Sunshine of the Spotless Mind (traducida en España, de forma particularmente horrenda, como ¡Olvídate de mí!). Kaufman puede darse el lujo hoy día de elegir sus proyectos personalmente e incluso de dirigir sus propias películas o de tomarse cuatro años de descanso si le apetece.

Otra guionista muy conocida, también ganadora del Oscar, es Diablo Cody. Esta famosa bloguera es capaz de lo mejor (la película Juno, por la que ganó el Premio de la Academia, o la estupenda serie The United States of Tara son buena prueba de ello) y de lo peor (también firmó ella el guión de la infecta Jennifer´s Body), pero en todo caso su influencia y popularidad son muchas, y su cuenta corriente no debe ser precisamente parecida a la de la mayoría de sus colegas.

Pero si hay un guionista que actualmente esté en boca de todos este es, indudablemente, el siempre controvertido J. J. Abrams, por supuesto. Creador de series como Felicity o Alias, la fama le ha llegado con la exitosa Perdidos (o Lost, como prefiráis), una de las series de más éxito de la historia de la televisión, que actualmente está dando ya sus últimos coletazos. Hay que indicar que no fue él el creador propiamente dicho, sino Jeffrey Lieber, que fue el encargado de escribir el guión del capítulo piloto de la serie. Sin embargo, completaron finalmente ese trabajo Abrams y Damon Lindelof, el otro guionista de moda en estos momentos (no sólo de cine, también de cómic). Millones de fanáticos de la serie querrían ahora mismo estar dentro de la cabeza de estos dos gurús de la televisión del siglo XXI, desde luego, pese a que los puristas, muchos de ellos guionistas con menos fortuna que ellos, los acusen de falta de talento y de recurrir a trucos baratos para mantener el interés en la serie.

Las novelas con más Premios Oscar

25 de julio de 2010 en Autores, cine, Literatura

Retorno del rey

Muchas han sido las películas que, basadas en un libro, han conseguido importantes premios. El mayor de esos premios, o al menos el más prestigioso a nivel comercial, es el que da la Academia estadounidense de cine, conocido comúnmente como premio “Oscar”. Estas serían las películas con más galardones basadas en una novela o relato y no en un guión escrito ex profeso para ser llevado al cine.

-El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien: la epopeya épica del autor sudafricano, llevada al cine en tres partes por el cineasta neozelandés Peter Jackson, cuenta con nada más y nada menos que diecisiete estatuillas, cuatro por la primera película (La comunidad del anillo, 2001), dos por la segunda (Las dos torres, 2002) y la vertiginosa cifra de once por la tercera (El retorno del rey, 2003). Esta última película tiene el récord de premios conseguidos junto a Titanic (1997) y Ben Hur (1959).

-Ben Hur es, precisamente, la segunda de la lista, con once premios Oscar. La película del genial director William Wyler, se basó en la novela de Lewis “Lew” Wallace. No era su primera adaptación al cine, ya que otras versiones se habían estrenado en 1907 y 1925. Sin embargo, ninguna de las dos pudo optar al premio ya que la primera edición de este certamen se celebró en 1929.

-En el tercer puesto empatarían, con nueve estatuillas, El paciente inglés (película de 1996 basada en una novela de Michael Ondaatje), Gigi (de 1958, adaptación de la obra homónima de la escritora francesa Colette) y, por supuesto, Lo que el viento se llevó, una de las más famosas historias melodramáticas de la historia del cine que arrasó en los premios de 1939 y que surgió de la pluma de la autora Margaret Mitchell.

-Ocho premios tienen Slumdog Millionarie (2008, basada en una obra de Vikas Swarup), My fair lady (1964, adaptación de la novela de George Bernard Shaw) y De aquí a la eternidad (1953, basada en la novela de James Jones).

Algunas otras películas podrían haber estado en esta lista de haber conseguido más premios de los que finalmente se llevaron. Forrest Gump, por ejemplo, consiguió la buena cifra de seis galardones, entre ellos los de mejor película, director y actor, pero marró en otras siete categorías. La novela en que se basa la película es de Winston Groom. Bailando con lobos tuvo doce nominaciones, pero “sólo” consiguió siete premios. La película que lanzó definitivamente a la fama a Kevin Costner se basó en una novela escrita por Michael Blake. Más conocido es, sin duda, Charles Dickens: la película Oliver bebía de su obra, y aunque tuvo once nominaciones se quedó en cinco premios. La canción de Bernardette, basada en una novela de Franz Werfel tuvo cuatro premios de doce posibles y fue un gran éxito pese a que una historia acerca de la aparición de la Virgen María en Lourdes no parezca, a priori, un argumento llamativo para el público estadounidense. Sin embargo, estamos hablando de 1943: Estados Unidos acababa de entrar en la Segunda Guerra Mundial y una historia sobre milagros en territorio europeo (en territorio aliado europeo, perdón) caló hondo en un país que estaba enviando a sus jóvenes soldados a varios frentes de cuatro continentes distintos.

Habría que destacar a una película que, pese a tener once nominaciones, no consiguió premio alguno. Estoy hablando de la aclamada película de Steven Spielberg El color púrpura, basada en una obra de Alice Walker.

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Alice Walker
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Tierra de vampiros, nuevo proyecto de Carpenter

11 de junio de 2010 en cine, Literatura, Terror

Tierra de vampiros

Hace ya 12 años desde que el director John Carpenter nos regalara la adaptación de la novela de John Steakley, Vampiros, protagonizada por James Woods y Daniel Baldwin, pasando a la historia del cine como la película en la que más se repite la palabra «chupasangres», al menos en el doblaje al español.

Con casi nada de presupuesto, muchas ganas y poca vergüenza, Carpenter no realizó su mejor trabajo detrás de las cámaras con Vampiros, aunque tampoco lo pretendiera. El resultado es uno de sus habituales clichés (grupo pequeño enfrentado a un enemigo poderoso al que sólo pueden vencer… echándole narices) al que se le ven más las costuras que de costumbre.

Desde entonces Carpenter sólo ha dirigido Fantasmas de Marte, también en su línea, aunque algo más trabajada que Vampiros, y ha picoteado aquí y allá, destacando un episodio dirigido para la serie Maestros del Horror, Cigarrette -una pequeña joyita-, y Prolife, para la segunda temporada de la misma serie.

Ahora nos llega el anuncio de una nueva adaptación por parte del director americano y vuelve a estar basada en una novela de «chupasangres».

Tierra de vampiros (Fangland), escrita por el periodista John Marks y publicada en 2008 por Roca, es la base del guión que se está ultimando en Estados Unidos. La historia está escrita de manera epistolar -más o menos- y con Evangeline Harker (¿Harker? ¿En serio?) como una joven periodista que acude a Rumanía para entrevista a una leyenda criminal: Ion Torgu. A partir de ahí la cosa se tuerce (bastante) y no vamos a contar nada para no destripar ni la película ni el libro.

Para el papel de la señorita Harker se ha confirmado la presencia de la oscarizada Hillary Swank que todos recordamos por papeles como Million dolar baby, aunque quizás para esta ocasión sea mejor que acudamos a otros papeles en su carrera como el que tuvo en Buffy cazavampiros (¡¡la película!!) o Karate Kid III.

La novela quedó finalista en los premios World Fantasy -lo que tampoco es una garantía- pero el proyecto pinta mucho mejor que Vampiros, ya que con Hillary Swank se asegura un mínimo de presupuesto y de buena producción que era, en los últimos tiempos, uno de los problemas de Carpenter.

Queda por saber si la banda sonora también irá de su mano y nos regalará otra de sus inolvidables melodías, como el inolvidable tema principal de Halloween o 1997 Rescate en Nueva York.

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War Horse, Morpurgo y Spielberg

29 de mayo de 2010 en cine, Infantil

War Horse

El director estadounidense Steven Spielberg ha anunciado un nuevo proyecto cinematográfico, la adaptación del libro War Horse del escritor británico Michael Morpurgo. Este autor descubrió su vocación como escritor de libros infantiles trabajando en una escuela infantil donde debía leer un cuento cada día a los niños y Morpurgo encontraba esos cuentos muy aburridos. Desde entonces es uno de los escritores más reconocidos y prolíficos en este campo.

Morpurgo nació en 1943 siendo, por tanto, un niño de la guerra que jugaba entre los restos de los edificios y fue evacuado junto a su familia. La Segunda Guerra Mundial fue, por tanto, un elemento que marcó su infancia y la vida de los que le rodeaban. No es de extrañar, por tanto, que la guerra sea uno de sus temas literarios.

War Horse está ambientado en la Primera Guerra Mundial y el protagonista es Joey, un caballo de una granja de Devon que es destinado al frente; cerca de un millón de caballos fueron enviados a Europa desde Inglaterra durante la guerra. A través de los ojos del caballo asistiremos a su lucha por la supervivencia en medio de la pesadilla de la guerra. Como conseguir que esta historia sea una lectura para niños entre ocho y trece años dice mucho del buen hacer de Morpurgo.

War Horse fue publicado en 1982 y ya tiene una versión teatral que sigue en escena y que ha recibido muchos elogios por parte de la crítica. La historia parece hecha a la medida de la parte “blandita” de Spielberg (guerra, caballos, niños) así que esperemos que se contenga un poco.

War Horse no está publicada en España aunque sí lo están algunas de las obras del autor como El delfín de Luis o La espada durmiente. Suponemos que en el momento en que Spielberg empiece a rodar aumentará el número de títulos.

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