Tiempo para leer (y II)

Seguimos con nuestra lista de ideas para aquellos que afirman que no tienen tiempo para la lectura. En el artículo anterior os dimos alguna sugerencia para convertir la lectura en una tarea compatible con acciones cotidianas que no impliquen pensar mucho, como esperar a que pite el microondas o estar de pie en la cola de un banco.
-Otra buena idea es convertir la lectura en algo familiar, ya sea con la pareja (leerle uno al otro algún párrafo o un par de versos antes de dormir puede ser muy divertido e interesante; o dedicarle el tiempo que emplearíais en ver la televisión juntos a leer un libro) o con los niños (esto, además, fomenta el saludable vicio de la lectura en ellos desde una edad temprana).
-Hay quien pasa el tiempo leyendo cuando va al gimnasio. Suena muy bien aquello de ejercitar el cuerpo y la mente a la vez, ya sea sobre una bicicleta estática, una elíptica o una cinta de correr, pero habría que preguntarse si esto nos permite realizar un ejercicio cardiovascular adecuado. Tal vez sería mejor llevarnos un audiolibro, algo muy recomendable también para los paseos a pie o en coche. Y por supuesto el camino de ida y vuelta del trabajo realizado en metro o autobús se presta muy bien a la lectura, ya sea en papel o en formato electrónico. Si eres estudiante, aprovéchate de los momentos de tranquilidad entre clase y clase; está claro que ante todo es útil llevar el libro adonde vayamos, para que podamos tenerlo a mano en cualquier momento.
-También es provechoso recordarnos de vez en cuando lo que hemos leído y lo que queremos leer, para motivarnos a no perder el hábito y a buscar todos los días ese hueco para agarrar el libro. Podéis tener una lista que llevéis encima o en el ordenador, votar y comentar vuestras obras recién leídas en Lecturalia, compartir vuestras lecturas más recientes en Internet o, mejor aún, formar un club de lectura con vuestros amigos. Convertir la lectura en un acto social es un paso muy eficiente para volver a incorporarla a nuestras vidas.
-Por otro lado, hay lugares que piden a gritos la compañía de un buen libro (y si el libro es algo que realmente nos apetece leer, algo que disfrutemos, no ese libro serio y recomendadísimo que todos tenemos en la estantería para quedar bien pero que nunca abriremos, más nos motivará abrirlo). Destaca, cómo no, el cuarto de baño, al que no le vendría mal tener un mueble o estante solo para nuestra lectura diaria.
Si aun así no os veis capaces de animaros a coger un libro ahora mismo, proponéoslo como un reto que empiece poco a poco, con tan solo cinco minutos diarios, y luego podéis ir colando cada vez una cantidad mayor de tiempo. También podéis retaros con amigos y familiares para conseguir leer determinado número de libros al mes, o al año, y calcular cuántos minutos diarios necesitaríais para alcanzar vuestra meta. Como podéis ver, la excusa del «no tengo tiempo» ya no es válida, así que otorgaos el privilegio de enriquecer vuestro día a día con una buena lectura. No os arrepentiréis.

18 de septiembre de 2012 a las 23:13
Ingenioso lo de leer mientras uno se ejercita, aunque lo veo difícil de poner en práctica (¿usan un soporte especial para el libro cuando están por ejemplo en la bicicleta estacionaria???), además que coincido con que deber ser difícil concentrarse en la respiración y la lectura al mismo tiempo. Sería cuestión de probar.
También me parece una cruzada un poco inútil tratar de convertir en lectores a adultos hechos y derechos a los que no les gusta la lectura. Creo que eso es una afición que si no se cultiva en la infancia, que es cuando la capacidad de asombro y la predisposición a aceptar y formar parte de mundos y situaciones imaginarias y fantásticas son más marcadas, será difícil de adoptar después.
Y finalmente, los lectores habituales, leen a toda hora, ¿se han dado cuenta?, y no necesariamente narrativa o poesía, sino todo lo que se les cruce por delante: artículos periodísticos, comics, revistas, reseñas, críticas, blogs, y un largo etc. Entonces, para el que le gusta, siempre habrá un poco de tiempo disponible para leer.