Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico 113.592 libros, 24.686 autores y 96.230 usuarios registrados

Entradas de octubre de 2009

Evolución del mito artúrico: Una introducción a los textos del Grial (II)

4 de octubre de 2009 en Divulgación

Excalibur

Siguiendo en la línea expuesta en el artículo anterior, nos adentramos una vez más en el desarrollo del mito artúrico desde sus inicios literarios, que como ya comentábamos aparecen en diversos textos celtas. Sin embargo, las primeras recopilaciones del mito artúrico como tal aparecen de las manos no de bardos ni escritores sino de historiadores, en este caso de Geoffrey de Monmouth y de Maese Wace. Monmouth escribió en 1136 su Historia de los reyes de Gran Bretaña, en latín. La narración del historiador cubre desde la colonización de las tierras britanas por Bruto, nieto del gran Eneas, hasta la independencia obtenida de mano de los sajones en el 689. En los libros IX, X y XI de la obra aparecen las figuras de Merlín, de Uther Pendragón (padre de Arturo) y del propio Arturo. Este personaje ya había aparecido en textos históricos anteriores, pero siempre como un simple miembro de la resistencia a la invasión romana (su máximo atributo había sido, en palabras de Nennius, el de dux bellorum); será entonces Monmouth el primer responsable de concederle el aspecto glorioso y épico que durará hasta nuestros días. Monmouth, como Wace, es transparente en sus intenciones políticas: la historia de Arturo es una justificación clara a las pretensiones de los gobernantes mecenas de Monmouth; las referencias a una serie de otorgaciones de Arturo a los antecesores de los Anjou pretenden anclar a éstos en la línea sucesoria de los territorios británicos. Monmouth y Wace reconstruyen a Arturo como heredero del símbolo heroico francés: los doce pares de Carlomagno ahora son los Caballeros de la Mesa Redonda, y Arturo y Carlomagno comparten cualidades y virtudes. Así, Arturo asciende de guerrero local a soberano conquistador, señal de que el pueblo exige un nuevo tipo de protagonista en sus leyendas, uno que se modele conforme a las nuevas necesidades que Chrétien de Troyes reconocerá con maestría más tarde al integrarlo en la tradición de la novela cortés.

Con Wace se vislumbra ya el inmenso poder mediático (o el equivalente de la época) de la corte normanda de los Plantagenet. Maese Wace nació en Jersey en 1135 pero se formó como poeta e historiador en Normandía, y sirvió a Enrique II realizando una “traducción” (más bien una adaptación) de la obra de Monmouth, conocida como Roman de Brut. No contento con la labor de glorificación de Arturo que realizó Monmouth, Wace va más allá, emparentando a Arturo con el mismísimo Eneas (y concediéndole así sangre divina). Wace hace concesiones a las tradiciones paganas aderezándolas con elementos cristianos: así, Arturo combate con su espada Caliburne, regalo de las hadas de Avalón (esa misteriosa isla que parece representar lo que queda de la antigua religión en los reinos britanos) y con su escudo adornado con la imagen de la Virgen María. Obviamente ningún dux bellorum de origen britano portaría un símbolo cristiano al defenderse contra los romanos, siendo más bien un abanderado de las costumbres y tradiciones locales frente a la introducción del cristianismo por parte de los romanos y, posteriormente, de los normandos, pero esto es algo que cada vez tendrá menos importancia, conforme Arturo se aleja de sus orígenes y se acerca a la legitimación de la monarquía invasora. Arturo es un nuevo Cristo, parece morir en batalla tras la traición de su familiar más querido, su sobrino Mordred, pero es acogido por las hadas en Avalón, donde espera recuperarse para poder regresar y reinstaurar una nueva época de esplendor. La traición, la resurrección, la esperanza del regreso de un Mesías, todos son factores que apuntan a una evangelización práctica de los portadores del cambio. Esta evangelización se acrecentará con la obra del gran novelista francés Chrétien de Troyes y con Robert de Boron, para establecerse más tarde con la obra culmen del mito artúrico: El ciclo de la Vulgata.

Trataremos estas obras en los siguientes artículos.

Autores relacionados Autores relacionados:
Chrétien de Troyes
Libros relacionados Libros relacionados:
El cuento del Grial y sus continuaciones

Mafalda cumple 45 años

3 de octubre de 2009 en Divulgación

Mafalda

Un 29 de septiembre de 1964 apareció la primera tira cómica de Mafalda, personaje creado en principio para una campaña publicitaria y que su creador, Quino, convirtió en uno de los personajes de cómic más queridos y conocidos por el mundo hispanohablante. La familia de Mafalda es un ejemplo de la familia de clase media: padre que trabaja, madre ama de casa, dos niños (aunque Guille llegaría años más tarde, siendo Mafalda hija única durante bastante tiempo) y las preocupaciones propias del momento, es decir, la economía familiar y el convulso momento político: la Argentina de esos años estaba sumida en la conocida como Revolución Argentina, dictadura militar bastante convulsa; y en cuanto a la política internacional… digamos que no era el mejor de los tiempos.

Conceptos como la libertad, la paz, la igualdad o la tolerancia llenaban el mundo de Mafalda haciéndonos preguntarnos con ella, hacia donde iba el mundo, ese planeta enfermo al que ella tomaba la temperatura, sin dejar nunca que la mirada a veces infantil y tierna, otras veces terriblemente adulta, taparan la crítica y el sentido del humor que se desprende de sus historietas.

Uno de los mayores aciertos de Quino son los personajes secundarios, verdaderos estereotipos creados por él y que definen, aunque sea por oposición, a Mafalda. Así tenemos a Susanita, niña con una idea muy clara de su futuro, ser amante esposa y madre o a Manolito, cuyo único sueño es seguir la senda de su padre y trabajar en su tienda para lo cual parece considerar necesario ser iletrado, o a Felipe, soñador empedernido incapaz de poner nada en práctica.

La última tira de Mafalda apareció en junio de 1973, aunque reapareció en una campaña para la UNESCO sobre la Declaración de los derechos del niño, y se realizó una adaptación a la serie animada para la televisión más que digna. Ahora que Mafalda cumple cuarenta y cinco años es un buen momento para revisitar sus tiras y comprobar como siguen estando totalmente vigentes, que el mundo no sólo sigue lleno de Susanitas y Manolitos sino que las preocupaciones de entonces son muy parecidas a las de ahora y que, como entonces, hacen falta aun muchas Mafaldas.

Autores relacionados Autores relacionados:
Quino
Libros relacionados Libros relacionados:
Todo Mafalda

¿Cuál es la mejor adaptación al cine de Philip K. Dick?

2 de octubre de 2009 en Divulgación

A scanner darkly

Philip Kindred Dick, escritor estadounidense nacido en 1928 y fallecido en 1982, no es tan sólo uno de los autores más importantes de la historia de la ciencia ficción, sino también uno de los escritores que más veces se han adaptado al cine (aunque difícilmente llegará a superar jamás a Stephen King, del que se ha adaptado gran parte de su obra).

La razón de que Dick sea tan popular entre guionistas y directores podría basarse tanto en una fecunda imaginación muy adelantada a su tiempo, como en su creación de historias asombrosas protagonizadas por, vamos a decirlo con mucha precaución, héroes un poco atípicos. Porque es evidente que en la mayoría de sus novelas y cuentos, los protagonistas suelen ser personajes poco habituales, atrapados en situaciones inverosímiles y carne de cañón para el psicoanálisis más profundo. Todavía extraña, pues, que Woody Allen no se haya embarcado en un proyecto basado en su obra. Tiempo al tiempo.

Si hablamos de Dick y el cine, hay que empezar por el principio, no solamente porque Blade Runner (1982) fuera la primera adaptación, tampoco porque Dick en persona estuviera indirectamente involucrado en el proyecto (aunque nunca pudo llegar a ver el resultado ya que murió cinco meses antes del estreno), sino por la importancia que la cinta dirigida por Ridley Scott ha cobrado desde su aparición. Blade Runner ha trascendido al género de la ciencia ficción, y es considerada por muchos como una de las grandes obras maestras de la historia del cine. Sin embargo, ¿es una buena adaptación de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, la obra en la que se basa? Seguramente no, y es muy probable que Scott lo prefiriera así. Muchos “cinéfilos” (las comillas son necesarias) no muy duchos en ciencia ficción literaria se han acercado a la corta novela de Dick por mera curiosidad, sorprendiéndose de los pocos puntos en común entre ambas obras, y han llegado a asegurar que la película es superior a la novela. Seguramente: estamos hablando de una obra menor del autor, y comparándola con una película inolvidable. Las comparaciones suelen ser odiosas, y en este caso son injustas. No hay ningún problema en esto: la incultura se cura leyendo, y podrían llevarse una gran sorpresa comparando la siguiente adaptación al cine de Dick, Desafío Total (1990), con el cuento en que se basa, Podemos recordarlo por usted al por mayor. En este caso tampoco nos encontramos ante una adaptación pura, y aunque la película es muy entretenida, no deja de ser un vehículo de lucimiento de Arnold Schwarzenegger; el cuento, en cambio, es una pequeña joya que posee uno de los finales más impactantes de la obra corta del escritor.

Otras adaptaciones han sido francamente insatisfactorias: Minority Report (2002) cambia por completo la intención del autor (la misma inclusión de Tom Cruise como protagonista habría hecho enfurecer, seguramente, a Dick) y se queda en una mediocre intentona; Paycheck (2003) no puede ser tomada en serio, ni como película de acción ni como adaptación; Next (2007), una buena película a su manera (una manera muy particular, aclaro), tampoco es una adaptación, sino que recoge una pequeña idea aparecida en el mediocre cuento El hombre dorado para formar a su alrededor una especie de thriller algo rebuscado pero interesante.

Las dos mejores adaptaciones de la obra de Dick son, precisamente, y dejando a un lado la canadiense Asesinos Cibernéticos (que no tengo el gusto de haber visto), las dos menos conocidas. A Scanner Darkly (2006), la primera, es una obra que, imagino, habría sido muy del gusto del autor (que la habría visto acompañándola de algunas… llamémoslas “vitaminas”); Infiltrado (2002), por su parte, es posiblemente la más fiel al autor estadounidense. Basada en su cuento Impostor, esta película de presupuesto medio recoge de manera honesta la intencionalidad que Dick depositó en su relato, conformando un muy buen producto que, no obstante, sólo es apto para consumidores habituales de ciencia ficción o películas de serie B.

Autores relacionados Autores relacionados:
Philip K. Dick
Libros relacionados Libros relacionados:
Una mirada a la oscuridad
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Leer a Kafka te hace más listo

1 de octubre de 2009 en Divulgación

Kafka

Travis Proulx es un psicólogo coautor de un estudio de la Universidad de California y de la British Columbia que tiene como protagonista nada más ni nada menos que a Franz Kafka. El estudio, Conexiones desde Kafka: La exposición a significados amenazantes mejora el aprendizaje de una gramática artificial publicado por la revista Psychological Science, intenta, como su largo y ominoso nombre indica, demostrar como, ante la falta de significado o de lógica nuestro cerebro busca nuevos patrones que pueden derivar en una mejora de nuestra capacidad de aprendizaje. Si hay algún psicólogo en la sala que pueda explicarlo mejor, se agradecería.

Para desarrollar el estudio se partió del cuento de Kafka Un médico rural, con una versión de la misma historia donde todo se narraba de manera lógica y razonable, es decir, sin las amenazas ni la posibilidad de desconcierto que podría suponer la versión surrealista. Cada versión fue leída por un grupo de control cuyos integrantes, tras la lectura, pasaron a realizar un examen de gramática donde obtuvieron mejores resultados los lectores del Kafka original.

Este resultado significa para los autores del estudio la demostración que

“Las personas nos sentimos incómodas cuando las asociaciones que esperábamos resultan violadas, y eso crea un deseo inconsciente de dar sentido a lo que nos rodea” lo que “nos incita a aprender nuevos patrones cerebrales, a desarrollar una mayor capacidad de aprendizaje.”

Ante esto sólo nos cabe esperar que repitan el estudio pero en este caso con Borges: todos sabemos que leer al autor argentino puede hacer más sabio a cualquier lector con tan sólo una miradita a el Aleph.

Vía: The Guardian

Autores relacionados Autores relacionados:
Franz Kafka
Jorge Luis Borges
Libros relacionados Libros relacionados:
Un médico rural

40 años de Anagrama

1 de octubre de 2009 en Divulgación

Anagrama

Ayer se cumplió otro de los importantes aniversarios editoriales en España, y tras el 40 aniversario de Tusquets le tocó el turno a la editorial de Jorge Herralde: Anagrama.

La firma de Herralde lleva cuatro décadas logrando algo al alcance de muy pocos: crear un nombre, un sello reconocible y una marca de identidad difícil de mantener. Pocos editores pueden reunir a gente como Martin Amis, Yasmina Reza, Jon Lee Anderson o Tom Sharpe. Ayer ser reunieron, junto con editores de toda Europa y América que no han querido perder la oportunidad de asistir a un evento excepcional.

Cuando Herralde fundó Anagrama nadie daba un duro por el futuro de la novela en España, a fuerza de insistir y haciendo gala de un olfato privilegiado para detectar éxitos logró situarla en una situación más que notable. Leer, en mi caso, crecer, con la colección de Anagrama ha significado descubrir a Bolaño, a Ishiguro, Bukowski, Burroughs, Vonnegut o Highsmith, entre otros muchos. Aunque lo que más llama la atención es que Anagrama ha conseguido mantenerse independiente y no ser absorbida por ninguna de los macrogrupos editoriales, capaces de comer y tragar sin masticar a cualquiera que se ponga a tiro.

Así que mientras Anagrama cumple 40 años los movimientos de la editorial han levantado cierta polémica en el último año, sobre todo con ese paso a la distribución en kiosko de la mano de RBA que generó cierta sorpresa en el sector editorial. En las celebraciones de ayer, Herralde decidió no hablar más del libro digital, un tema el cual, parece evidente, no le motiva en absoluto, lo que es una verdadera lástima. ¿Nos dejará Herralde difrutar con los ebooks de todo su catálogo para el 50 aniversario de Anagrama? Esperemos que si.

Autores relacionados Autores relacionados:
Charles Bukowski
Jon Lee Anderson
Kazuo Ishiguro
Kurt Vonnegut
Martin Amis