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Entradas de marzo de 2009

Kindle e iPhone: ¿Complementarios?

4 de marzo de 2009 en Opinión

Amazon iPhone

Jugada arriesgada por parte de Amazon. Después de cerrar el formato de lectura de su Kindle ahora decide abrirse a los dispositivos móviles, como es el caso del iPhone, para el que ha desarrollado ya una aplicación (disponible por ahora sólo en EEUU), y también, según se comenta, para los gadgets que lleven Android como sistema operativo.

¿Qué consigue Amazon con este movimiento? Bueno, deben considerar que Kindle tiene la fuerza suficiente como lector de ebooks como para diferenciar el mercado de lectura de los móviles. Como se comenta, no puedes ir con tu Kindle, de un tamaño respetable, a todas partes, sobre todo con la cantidad de otros aparatos que la gente empieza a llevar encima. La idea es, por lo visto, conseguir que el iPhone -y similares- complementen al Kindle para esos momentos.

Una de las nuevas funciones de Kindle II es la capacidad de sincronización, con lo que si se deja la lectura de un ebook en un punto determinado, cuando se prosiga la lectura en el iPhone, este lo hará desde el mismo sitio, permitiendo así una cierta continuidad en la lectura.

Además, al irrumpir en el mercado de los ebooks para móviles, Amazon desembarca con su gigantesco catálogo y precios ajustados en un mundo en el que empezaban a sacar cabeza nuevas tiendas virtuales. Todo esto sucede después de que Stanza, el líder de lectura en ebooks para iPhone -cuya aplicación permite leer cualquier formato (no con demasiada calidad hasta ahora) acabara de firmar un acuerdo con Adobe para hacer compatible sus aplicaciones.

¿Diferenciará el mercado lectores móviles de lectores de tinta electrónica? En Amazon parecen tenerlo claro, pero un cambio tecnológico en las pantallas de los móviles de siguiente generación podría dar un giro al mercado.

Vía: Soybits

Anécdotas de escritores (I)

4 de marzo de 2009 en Divulgación

-La escritora estadounidense Elizabeth Cox (autora de obras como Night Talk, The Ragged Way, o People Fall Out of Love) frecuentemente obtenía inspiración para sus historias de sus propios sueños. Soñaba con temas, conversaciones, imágenes que luego servirían para sus relatos; se levantaba a media noche y lo apuntaba para no olvidarlo al día siguiente. Una noche soñó con una historia completa: un niño en una silla de ruedas, y un hombre en la cárcel, elementos que se fueron desarrollando hasta crear un discurso completo. Y justo antes de despertarse para apuntarlo todo, una voz en el sueño dijo: “Y esta historia es de Chéjov”.

Lope de Vega

-En 1984, las librerías pusieron a la venta una nueva novela del autor Richard Bachman, llamada Thinner (publicado en España como Maleficio). Un lector del Gremio Literario estadounidense describió el estilo del libro como “lo que escribiría Stephen King, si Stephen King supiera escribir”. Al autor esto le hizo mucha gracia, ya que, como cualquier fan sabe, Richard Bachman es el pseudónimo con el que firma algunas de sus obras Stephen King.

-En su lecho de muerte, el famoso dramaturgo barroco Lope Félix de Vega y Carpio le preguntó a quien le atendía cuánto tiempo le quedaba de vida. Ya con la tranquilidad de que su hora era inminente, preparó sus últimas palabras:

Está bien, lo diré, murmuró. ¡Dante me pone enfermo!.

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Biblioteca Virtual de Prensa Histórica

3 de marzo de 2009 en Noticias

Portada Periódico

Gracias a la colaboración del Ministerio de Cultura con diferentes Comunidades Autónomas, instituciones y diarios, los ciudadanos podemos acceder a más de cuatro millones de páginas de publicaciones periódicas editadas en España desde 1777 hasta 2005 en el que es el proceso de digitalización más importante llevado a término hasta ahora en nuestro país.

LaBiblioteca Virtual de Prensa Histórica reúne todos los fondos conservados en las Bibliotecas Públicas de Estado y los de aquellas instituciones que han colaborado, haciendo accesibles documentos que, en muchos casos, son ejemplares únicos.

Así la digitalización de fondos se convierte en una de las maneras más adecuadas, no ya para facilitar la investigación, sino para conservar y, sobre todo, facilitar el derecho al acceso a la información a los ciudadanos, siendo la preservación de los materiales bibliográficos y la difusión, los objetivos fundamentales que han guiado el proyecto, que se engloba en otros proyectos similares europeos.

Un proyecto que aún está en marcha y que puede ser complementado con iniciativas privadas como la del diario La Vanguardia que pone a disposición de la web su hemeroteca histórica y que marca claramente hacia dónde deben ir las instituciones culturales.

Discurso de Murakami en Jerusalén

3 de marzo de 2009 en Divulgación

Murakami

La entrega del Premio Jerusalén al escritor japonés Haruki Murakami no estuvo exenta de cierta polémica. Murakami, en su discurso denunció ciertas presiones desde grupos pro-palestinos para no viajar hasta Jerusalén y renunciar al premio. Pese a todo, acudió, y en su discurso dio razones para su asistencia y, de paso, hizo una llamada a la paz.

Aquí os traduzco (perdón por las imperfecciones) la primera parte completa del discurso de Murakami. Me ha parecido interesante la reflexión sobre el papel del escritor en la sociedad.

Buenas tardes. He venido a Jerusalén hoy como novelista, es decir, como un tejedor profesional de mentiras.

Por supuesto, los novelistas nos son los únicos que cuentan mentiras. Algunos políticos también lo hacen, como todos sabemos. Y los diplomáticos y los generales cuentan sus propias mentiras en ocasiones, como hacen vendedores de coches usados, carniceros y constructores. Las mentiras de los novelistas, de todas formas, se diferencian de las otras en que nadie critica a al novelista por inmoral al contar mentiras. En cambio, cuanto más grande y mejor es la mentira, y más ingeniosamente la crea, más cercano está de ser alabado por el público y los críticos. ¿Cuál es la razón?

Mi respueta sería esta: contando elaboradas mentiras -que sería hacer parecer la ficción realidad- el novelista puede llevar la verdad a un nuevo lugar e iluminarla con una nueva luz. En muchos casos, es virtualmente imposible coger la verdad en su forma original y describirla de forma acertada. Esto es por lo que… tratamos de agarrarla por la cola poniéndole un señuelo en su escondite, transportándola a un lugar ficticio, y reemplazándola por un tipo de ficción. Para lograr esto, de todas formas, primero tenemos que averiguar dónde se esconde la verdad entre nosotros. Este es un requisito importante para entretejes buenas mentiras.

Hoy no tengo intención de mentir. Trataré de ser tan honesto como pueda. Sólo hay unos pocos días al año en los que no me enredo a decir mentiras, y hoy parece ser uno de ellos.

Así que déjenme decirles la verdad. En Japón, un buen número de personas me aconsejó no venir hasta aquí para aceptar el premio Jerusalén. Algunos incluso me advirtieron de que instigarían un boicot de mis libros si venía. La razón para esto, por supuesto, era el fuerte conflicto que se saba en Gaza. La ONU informó que más de 1000 personas había muerto en la ciudad bloqueada de Gaza, muchos de ellos ciudadanos desarmados, niños y ancianos.

Me pregunté muchas veces tras recibir la noticia de este premio si viajar a Israel en una situación como esta y aceptar un premio literario era al apropiado, y si eso crearía la impresión de que yo apoyaba a uno de los bandos en conflicto, y que aprobaba la política de una nación que opta por liberar su superior poder militar. Tampoco, por supuesto, quería ver mis libros sujetos a un boicot.

Finalmente, después de una cuidadosa consideración, decidí venir hasta aquí. Una de las razones para mi decisión es que hubo mucha gente que me aconsejó no hacerlo. Como muchos otros novelista, tiendo a hacer exactamente lo contrario de lo que me dicen. Si la gente me dice, especialmente si me lo advierten, “No vayas ahí” o “No hagas eso” tiendo a “Ir ahí” y “Hacer eso”. Está en mi naturaleza, podríamos decir, como novelista. Los escritores son una raza especial. No pueden creer nada genuinamente que no hayan visto con sus propios ojos o tocado con sus propias manos.

Y esto por lo que estoy aquí. Elijo venir en lugar de permanecer alejado. Elijo ver por mi mismo que no ver. Elijo hablarles en lugar de no decir nada.

Así que, por favor, déjenme darles un mensaje, un mensaje muy personal, es algo que llevo en la cabeza, siempre presente cuando escribo ficción. Nunca he ido tan lejos como para escribirlo en un trozo de papel y pegarlo en el muro: de cualquier forma, está tallado dentro del muro de mi cabeza. Es algo como esto:

“Entre un alto y fuerte muro y un huevo que se rompe contra él, yo siempre permaneceré del lado del huevo”. Si, sin importar cuánta razón tenga el muro o equivocado esté el huevo, permaneceré de su lado. Alguien más tendrá que decidir quién tiene razón y quién está equivocado; quizá el tiempo o la historia lo hagan. Pero si allí estuviera un novelista quién, que por cualquier razón escribió del lado del muro, ¿de que valor sería su obra?

¿Cuál es el significado de ésta metáfora, del muro y el huevo? En algunos casos, es muy simple y sencillo. Bombardeos y tanques y cohetes y bombas de fósforo blanco son ese gigantesco muro. Los huevos son civiles desarmados que son aplastados, quemados y acribillados por ellos. Este es uno de los significados ciertos de la metáfora.

Original en inglés en: Mainichi Daily News

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Sherlock Holmes y algo más (I)

3 de marzo de 2009 en Divulgación

Holmes

Sherlock Holmes no es sólo la creación más exitosa de Arthur Conan Doyle, él que le dio fama y fortuna, sino que es, sobretodo, uno de los personajes que más ha excitado la imaginación del público, lector o no, desde su aparición en la historia Estudio en Escarlata, allá en 1887. Desde ese momento, y a lo largo de cuatro novelas y cincuenta y seis relatos, el genial detective desgranó de manera magistral sus artes deductivas sin que pudieran con él ni su peor enemigo, el profesor Moriarty, ni su propio creador, que intentó matarlo pero tuvo que resucitarlo por la gran presión de sus fans.

Sherlock Holmes aparece en una época y un lugar, el Londres victoriano, en que el público estaba ávido de información, aventuras, y estas estaban al alcance de la mano: el Imperio Británico llegaba a los confines del mundo, la ciencia y la tecnología lo podían todo, era una etapa de progreso y de cambio tal que cualquier cosa podía parecer posible. En este ambiente, donde las historias de aventuras coloniales se mezclaban con terroríficas historias de hombres de ciencia con doble personalidad o máquinas de tiempo, aparece Sherlock Holmes, un personaje que, con su capacidad de observación y de deducción (el pensamiento científico aplicado a la persecución del crimen) era capaz de desentrañar los mayores misterios, al tiempo que dejaba asombrado a su biógrafo y buen amigo Watson.

Desde el momento en que apareció, siguiendo los pasos de Auguste Dupin, Sherlock Holmes se convirtió en un estereotipo. Si Conan Doyle se basó en un profesor suyo para desarrollar su detective, éste ha servido de modelo a diferentes personajes posteriores, pudiendo encontrar rasgos suyos en creaciones tan dispares como el señor Spock, Grissom o, de manera más descarada, en el doctor House. En estos momentos, cuando la televisión se llena de series procedimentales con personajes principales más o menos peculiares, no podemos menos que ver la gran influencia que la creación del escritor escocés tiene en nuestra cultura popular.

Freud

Pero sin duda, uno de de los fenómenos más interesantes dentro de esta cultura popular es la aparición de los conocidos como pastiches, historias que continúan el desarrollo del personaje y que permiten enfrentar a nuestro detective con Fu Manchú o descubriendo conspiraciones en el Lago Ness. Dentro de estos pastiches los más famosos son los dos relacionados con el cine: La vida privada de Sherlock Holmes y Elemental, doctor Freud.

La vida privada de Sherlock Holmes es una película de Wilder con guión del mismo y trasladada al papel por el matrimonio Hardwick, quienes le vuelven a dar a Watson el papel de narrador, consiguiendo una novela más que recomendable, una rara avis entre las adaptaciones de este tipo. El encargo de una mujer para que encuentren a su marido, unos canarios muertos y unas cartas, llevan a Holmes a Escocia, en una aventura deliciosamente victoriana. Por su parte, Elemental, doctor Freud, de Nicholas Meyer, fue desde el principio una novela, un auténtico best seller que fue llevado al cine por Herbert Roos con guión del propio Meyer (director y guionista de las algunas películas de Star Treck, por cierto).

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Primer revés del Kindle 2

2 de marzo de 2009 en Noticias

Kindle

Desde Amazon no han querido seguir discutiendo con la Sociedad de Autores Americana. Ya comentamos en su día la polémica generada por la función de Kindle que le permitía leer -de forma mecánica- los textos almacenados en el dispositivo.

Al parecer, la polémica ha continuado y la Sociedad de Autores -que mantiene que leer en voz alta los ebooks viola el derecho de copyright de los audiolibros– se ha salido parcialmente con la suya. Digo parcialmente, ya que la posición de Amazon ha sido ofrecer a los editores la posibilidad de bloquear la función de lectura en los libros que consideren.

De ese modo parece que van a contentar a aquellos que no daban su brazo a torcer, sin ir a juicios o seguir en una discusión bizantina con los que son muchos de sus proveedores. ¿Lo peligroso? Que su decisión da alas a aquellos que buscan el dinero por derechos hasta debajo de las piedras. Por suerte no hay una resolución judicial, pero si esto prospera no sería raro ver a alguien poner la mano, qué se yo, a la salida de una lectura de cualquier autor contemporáneo. Hace poco habría dicho que era una situación imposible, pero con estas decisiones uno ya no sabe qué pensar.

Vía: Soybits

Libros inéditos de Kerouac

2 de marzo de 2009 en Noticias

Kerouac

La figura de Jack Kerouac se pone de moda cada cierto tiempo, como una especie de ciclo interminable en el que una generación de jóvenes descubre la intensidad del movimiento Beat, o más bien el alegre y autodestructivo encanto de lo Beatnik.

En el mundo editorial no dejan de lado ese filón generacional y buscan y rebuscan hasta sacar libros inéditos, abandonados o perdidos. Si ya habían lanzado dos libros de Jack KerouacAnd The Hippos Were Boiled In Their Tanks y Wake Up, los dos con un éxito de ventas más que aceptable- ahora prueban con la primera obra escrita por el autor y que no había sido publicada.

The sea is my brotherEl mar es mi hermano– es el título del manuscrito que Harper Collins ha decidido sacar a la luz, junto con notas sobre el desarrollo de la obra y correspondencia de Kerouac con el poeta Sebastian Sampas.

Me pregunto hasta que punto publicar obras que, con toda seguridad, habían sido dejadas de lado por sus autores resulta correcto. ¿No es un poco atrevido el publicar sin el permiso y revisión final? ¿Hará justicia el texto primerizo al autor de En el camino?

Vía: The Guardian

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El Cuarteto de Alejandría

2 de marzo de 2009 en Divulgación

Alejandría

Lawrence Durrell es uno de los autores ingleses más influyentes de la segunda mitad del siglo veinte, siendo su obra más conocida y lograda El cuarteto de Alejandría. La historia se centra en la ciudad griega de Alejandría en los años treinta y cuarenta, es decir, antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Está compuesto por cuatro volúmenes, con un orden de lectura recomendado: Justine, Balthazar, Montoulive y Clea. En cada uno de ellos, cambia el punto de vista de la historia, que es siempre la misma menos en el último de los volúmenes, Clea, donde el tiempo avanza y se nos ofrece un desenlace que cierra el ciclo. En este juego que establece en el Cuarteto, una misma historia narrada por cuatro personajes, se puede ver un intento de plasmar la teoría de la relatividad en la literatura, tal y como nos cuenta el propio Durrell:

“Tres lados de espacio y uno de tiempo constituyen la receta para construir un continuo. Las cuatro novelas siguen este esquema”

En Justine, publicada en 1957, vemos como la relación de Justine con Darley y la aparición de la pareja compuesta por ella y su marido, el poderoso e influyente Nessim, le dan la vuelta completamente a su vida. También iremos conociendo al resto de los personajes de esta trama, como Melissa, la amante de Darley. Justine funciona perfectamente como novela única, pareciendo una historia completa cuanto cierras el libro, pero, tal y como descubres al acercarte a Balthazar, Justine es un trampa, un espejismo.

Un año después de la aparición de Justine, en 1958, se publicaron Balthazar y Mountolive. Balthazar, médico, cabalista, líder de una secta, comenta el manuscrito que Darley le ha enviado, rellenando lagunas, relatando puntos que Darley no conocía y complementando una parte de esta historia caleidoscópica. Una nueva capa en la historia y los personajes. Conocemos nuevos datos y parte de la idealización que Darley había hecho se transforma en algo más real y hosco, el propio Darley comienza a diluirse ante la figura de Pursewarden, personaje fundamental en la trama. Conoceremos más a la familia de Nessim, como su deforme hermano Naruz o la matriarca familiar, Leila.

Alejandría

En Mountolive, nos adentramos más en la historia, siendo el protagonista en esta ocasión es David Mountolive, embajador británico en Egipto que tuvo una relación cuando era joven con Leila, la madre de Nessim. En este libro la aproximación a la historia es más política, comenzando a entreverse cuales son los intereses reales de Justine y Nessim y haciendo una presentación bastante crítica de la diplomacia británica.

Por último en Clea, publicada en 1960, la joven pintora que aparece como una especie de nexo de unión entre el resto de personajes es testigo de cómo, al finalizar la guerra, los protagonistas recogen los pedazos de sus vidas como pueden. En Clea , Durrell nos ofrece el desenlace del Cuarteto, incluyendo, ahora si, el factor tiempo.

La ciudad de Alejandría es transfondo y personaje al mismo tiempo siendo la voz de Cavafis, el poeta de la ciudad, el hilo conductor. El Cuarteto presenta una visión de la ciudad que cautivó a muchos lectores y escritores que se acercaron a la ciudad griega buscando esa Alejandría eterna que no encontraron. Parte de la culpa de este encanto es la prosa de Durrell, densa y hermosa, muy visual y rica, lírica, con unas descripciones vívidas, tanto de personajes como de situaciones o paisajes.

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Los Protocolos de los Sabios de Sión (I)

1 de marzo de 2009 en Divulgación

Protocolos de Sion

Pocos libros han sido tan influyentes durante el siglo XX como Los protocolos de los sabios de Sión; y, desde luego, difícil es encontrar otra obra que haya generado más controversia, que haya sido distribuida más profusamente o que, más de cien años después de su publicación, todavía siga leyéndose de forma apasionada en ciertos círculos tomando como verdaderas las teorías conspirativas explicadas detalladamente en el compendio.

Tras muchos siglos de antisemitismo en Europa, la publicación de los protocolos en Rusia, primero por entregas en el diario Znamya, en 1903, y dos años después como apéndice a El Grande en el Pequeño: El Advenimiento del Anticristo y el Dominio de Satán en la Tierra, de Sergei Nilus, encontró un terreno perfectamente abonado para su difusión a gran escala. Dentro del contexto de los últimos años de la Rusia zarista, con un estado empobrecido por crisis agrarias constantes y guerras incomprensibles para la práctica totalidad de la población, la aparición de un panfleto que marcaba claramente con el dedo a los responsables de la situación económica insostenible en que vivía el gigantesco país fue acogido con entusiasmo a duras penas contenido por ciertas clases sociales, tales como la empobrecida burguesía urbana, el ejército, el clero ortodoxo o ciertos aristócratas venidos a menos. Además, en los Protocolos, el problema judío era directamente relacionado con el incipiente movimiento socialista y con la masonería internacional.

Protocolos de Sion

Tras la Revolución, emigrantes anti-comunistas propagaron el libro por toda Europa occidental, tal y como ya habían hecho soldados zaristas años antes en Extremo Oriente. En los confines del continente asiático los Protocolos tuvieron un impacto mínimo en sociedades que vivían ajenas a los conflictos que habían teñido Europa de sangre durante siglos: si bien existían pequeñas y relativamente prósperas comunidades judías en Kobe o Shanghai, para japoneses y chinos esta población no era más problemática que cualquier otra comunidad extranjera instalada en su país. Así, sin perjuicios más allá de los étnicos propios de la cultura japonesa, esencialmente racista, los Protocolos causaron en las altas jerarquías un impacto muy diferente al que debían de tener en el resto del mundo. A ojos de los japoneses, los judíos no eran un problema, sino una solución para sus planes expansionistas por el resto del continente asiático. Así nació en los años 30 el Plan Fugu, un ambicioso proyecto del gobierno japonés para recolocar en Manchuria y otras partes del continente, con ayuda económica estadounidense, a todo aquel judío europeo que lo deseara. La iniciativa respondía a ciertas acusaciones vertidas en los Protocolos, especialmente la máxima de que los judíos eran, casi de forma literal, máquinas de hacer dinero allí donde fueran. Además, de haberse llevado a cabo de forma exitosa, el Plan Fugu habría beneficiado diplomáticamente a Japón por partida doble: por un lado, Alemania podría deshacerse de su población judía a un coste ridículo. Por el otro, los financieros estadounidenses judíos, influyentes ya entonces en la maquinaria gubernamental de la Unión, harían que Estados Unidos cambiara la percepción de que Japón era un rival en el Pacífico, convirtiéndoles virtualmente en aliados.

El Plan Fugu falló debido a que, aunque había apoyos financieros, Alemania no colaboró, y la comunidad judía de Shanghai pidió formalmente a las autoridades niponas que dejaran de enviar emigrantes ante la incapacidad de atenderlos de forma adecuada. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial la mayor parte de los judíos asentados en Japón se trasladaron a Palestina, quedado hoy dos pequeñas comunidades, una en Tokyo y otra en Kobe, débiles reflejos de lo que pudo haber sido y no fue. Pero, no obstante, la influencia del sionismo ya era tan clara que incluso se fundaron religiones, como la Makuya, que identificaban al pueblo japonés con supervivientes de una de las tribus perdidas de Israel.

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