Estudió en la Escuela Especial de Ingenieros Navales hasta la Guerra Civil, en la que luchó en la parte de los sublevados. Terminada ésta, se reincorporó a sus estudios. Posteriormente inició la carrera eclesiástica, estudiando humanidades, filosofía y teología, ordenándose sacerdote en 1953. Años más tarde, colgaría los hábitos.
Su obra se puede definir como literatura juvenil cristiana, y en ella aborda temas sobre la juventud marginada. Ha escrito más de sesenta libros y obtenido premios como el Ciudad de Oviedo (1960) y el Pérez Galdós (1965). También fue premiado en dos ocasiones por la Oficina Católica de París y con el premio Gran Angular en 1985. Sus obras se han traducido a varios idiomas.