Escritor italiano que cultivó por igual la novela, la crítica literaria y el ensayo. También fue periodista y traductor. Es junto a Umberto Eco, Edoardo Sanguinetti una de las principales figuras surgidas de la Neoavanguardia y el Gruppo 63, corrientes literarias italianas de la segunda mitad del siglo XX.
El protagonista de sus obras de ficción es ante todo el propio lenguaje: Manganelli desarrolló una prosa retorcida, barroca y riquísima, difícil pero rigurosa y absorbente. Fue un estilista implacable y de una imaginación desbordada que le ha permitido comparaciones con inmortales de la talla de Italo Calvino, Borges y Samuel Beckett. La confusión viscosa entre los órdenes de la realidad y la ficción, las parodias semi-teológicas sobre los muertos y el Infierno y la escritura como creación de mundos son algunos de los temas que trató de forma habitual en su juego vanguardísta entre literatura y metaliteratura.
Tras su muerte en 1990, dejó sobre su mesa de trabajo el manuscrito de La ciénaga definitiva, una de sus mejores y más desesperanzadas obras, que se publicó de manera póstuma.