Poeta y diplomático chileno, nació el 20 de diciembre de 1917. Estudia Derecho en la Universidad de la capital, carrera que abandona. En 1952 consiguió licenciarse en Filología Clásica.
Siendo Salvador Allende presidente de la república, le nombra como consejero cultural en China en 1970. En su permanencia en la universidad organiza y dirige importantes actividades culturales, como el Primer Encuentro Nacional de Escritores en 1958 y el Primer Encuentro de Escritores Americanos en 1960.
Perteneciente al grupo que se reúne en torno a la revista Mandrágora, parte de la adscripción a la corriente surrealista: cree que la poesía tiene su origen en lo inconsciente, en el ámbito de lo oscuro. Su obra se caracteriza por el dominio de los recursos expresivos.
Confía plenamente en el poder de la palabra y en su función mágica que ilumina y conforta, lo que no impide que sobre sus versos se ciernen algunas sombras: el permanente desasosiego del discurrir temporal.
Recurre a las referencias míticas y cultiva el telurismo trascendente. Su obra se halla en un permanente proceso de construcción: añade, quita, reordena… Se ha dicho que todos sus libros son uno solo, continuamente rehecho de construcción. Opera también con mensajes no verbales, relacionados con los aspectos tipográficos y la ubicación espacial de los textos.
Entre los premios más destacados, se encuentra el Reina Sofía de Poesía Española e Iberoamericana en el año 1992, el Octavio Paz de Poesía en 1998 y el Cervantes en el 2003, el de más prestigio de las letras hispanas.