Novelista francés, nació el 10 de octubre de 1913 y murió el 6 de julio del 2005, cuando tenía noventa y un años. Adscrito al “nouveau roman”, su obra responde a una tentativa de renovación experimental.
Su padre, oficial del ejército francés, murió en la I Guerra Mundial, instalándose toda la familia en Perpiñán, en la frontera española. Tras un breve paso por Oxford y Cambridge, viajó por España, Alemania, Italia, Grecia… Viajero impenitente, toda esta experiencia le sirvió para desarrollar y ampliar su producción literaria.
Perteneció a las brigadas internacionales en la guerra civil española, que le sirvió de inspiración para uno de sus mejores libros, El palacio, publicado en 1962, o El jardín de las flores, publicado en 1997.
En 2001, con ochenta y ocho años, publicó su última novela, El tranvía, una autobiografía con recuerdos de su infancia y vejez, en la que se describe a sí mismo como un autor “difícil, aburrido, ilegible y confuso…”.
Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1985 “por la calidad de sus novelas, que combinan la creatividad del poeta y la del pintor al dar profundo testimonio de la complejidad de la condición humana”.